| Español |
Latín |
Padre nuestro, que estás en el cielo, |
Pater noster, qui es in caelis, |
santificado sea tu Nombre; |
sanctificetur nomen tuum. |
venga a nosotros tu reino; |
Adveniat regnum tuum.
(Vulgata: Veniat regnum tuum) |
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. |
Fiat voluntas tua, sicut in caelo, et in terra. |
Danos hoy nuestro pan de cada día; |
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie,
(Vulgata: Panem nostrum supersubstantialem da nobis hodie) |
perdona nuestras ofensas |
et dimitte nobis debita nostra |
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; |
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris.
(Vulgata: sicut et nos dimisimus debitoribus nostris) |
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. |
Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. |
Tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre Señor. Amen |
Quia tuum est regnum, et potéstas, et glória in sæcula (sæculorum). Amen |
El Padre nuestro o Padrenuestro es probablemente la oración más conocida del cristianismo. Todas las denominaciones cristianas la consideran la oración por excelencia.
Procede del evangelio de Mateo (Mt 6:9-13), aunque existe una versión similar, más reducida, en el evangelio de Lucas (Lc 11:1-4). Puesto que pertenece a la llamada "doble tradición", común a Lucas y Mateo, pero ausente en Marcos, la teoría más aceptada desde el siglo XIX lo considera perteneciente al llamado documento o fuente Q. La oración no aparece en los otros evangelios canónicos.
En los dos relatos evangélicos, es el propio Jesús el que enseña esta oración a sus discípulos. En Mateo, pertenece a las enseñanzas de Jesús del Sermón de la Montaña; en Lucas, el contexto es diferente, y son los propios discípulos los que piden a Jesús que les enseñe cómo han de orar.
¿Por qué llamamos Padre a Dios?
Llamamos Padre a Dios porque, por el Bautismo, somos verdaderos hijos de Dios.
¿Qué objeto tienen las tres primeras peticiones del Padrenuestro?
Las tres primeras peticiones del Padrenuestro tienen por objeto la Gloria del Padre: la santificación de su Nombre, la venida de su Reino y el cumplimiento de su voluntad.
¿Qué objeto tienen las otras cuatro peticiones?
Las otras cuatro peticiones tienen por objeto nuestra vida: para alimentarla y para curarla del pecado; y pedimos también ayuda en nuestro combate por la victoria del Bien sobre el Mal.
¿Por qué al final decimos "Amén" ?
Al final decimos "Amén", expresando nuestro deseo de que se cumpla lo que hemos pedido en las siete peticiones: Así sea. |