Cómo inculcar valores
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Respetar a los demás es vivir con amabilidad
 
  Eduque a sus hijos para que aprendan a compartir su mundo con personas de distintas razas, costumbres y credos. Si se respira una atmósfera de amabilidad, consideración y tolerancia por las diferencias individuales, estarán preparados para respetar los derechos y necesidades de los demás.
Si al entrar a formar parte del mundo que los rodea, saben honrar, respetar y valorar la dignidad de los demás, serán honrados, respetados y valorados.
 
 

La amabilidad se aprende primero por ejemplo de los padres, más que una predisposición a actuar; es un sentimiento inherente al respeto. Sea consciente de que sus necesidades son tan importantes como las del otro y que a veces es necesario anteponerlas a las propias. Cuando las personas presentan estos comportamientos, por pequeños que sean, anímelos por su consideración, refuerce su comportamiento y anímelos a seguir en esa dirección.

Este proceso es gradual; reconozca sus errores y ofrezca disculpas; dar ejemplo es la mejor forma de que las personas actúen en esa forma. Así en la medida que crecen se les fortalecerá el pensar en las necesidades de los demás.

Cultive su amabilidad y sensibilidad representando situaciones imaginarias donde las personas puedan ser amables. Ayúdelos a imaginar cómo se sentirán en caso de algún problema y busque con ellos formas de solucionarlo. Esto desarrolla un gran sentido de la empatía y el respeto. Aproveche situaciones donde las personas puedan ser amables y llévelos a que participen en ellas.

Otra forma de ser amables y mostrar respeto es en el trato tanto físico como verbal, las palabras educadas, pedir con cortesía las cosas, dar gracias; al decirles que las cosas se deben respetar tanto en su identidad como en sus sentimientos, sea claro al hablar con ellos.

También es importante enseñar a respetar los objetos personales y los de los demás, así como ni usarlos sin permiso y dejarlos en el lugar que les corresponde. Este es otro modelo que se necesita para tener amabilidad y respeto, lo mismo cuando se respeta su deseo de intimidad y privacidad y se le enseña a respetar la de los demás.

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