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c. El perdón

Perdonar no es...

  • Perdonarno es justificar comportamientos negativos o improcedentes, sean propios o ajenos. El maltrato, la violencia, la agresión, la traición y la deshonestidad son sólo algunos de los comportamientos inaceptables.
  • Perdonar no quiere decir que se apruebe o se defienda la conducta que ha causado sufrimiento, ni tampoco excluye que se tomen medidas para cambiar la situación o proteger los derechos.
  • Perdonar no es hacer como que todo va bien cuando se siente que no es así. A veces puede ser engañosa y confusa la distinción entre perdonar de verdad y negar o reprimir la rabia y el dolor. No se puede ofrecer un perdón verdadero si se niega o se hace caso omiso de la rabia y el resentimiento.
  • Perdonar no es adoptar una actitud de superioridad o farisea. Si se perdona a alguien porque se le tiene lástima o se lo considera tonto o estúpido, es que se confunde perdonar con ser arrogante y criticón.
  • Perdonar no significa que se debe cambiar de comportamiento. Si se perdona a un viejo amigo con quien se ha estado enemistado, no por eso se tiene que comenzar a llamarlo de nuevo... a no ser que realmente se desee hacerlo.
  • Perdonar no exige que se comunique verbal y directamente con la persona a la que se ha perdonado. Con frecuencia ella advertirá el cambio que se ha producido en el corazón de quien perdona.
  • El perdón sólo requiere un cambio de percepción; otra manera de considerar a las personas y circunstancias que se cree han causado dolor y problemas.
  • Perdonar no significa reconocer que la otra persona tiene razón y que uno se equivoca. Más bien, enseña que hay otra manera de mirar el mundo.
  • Perdonar no significa negar que se haya sido víctima; quiere decir que haberlo sido, ya no domina la identidad y la vida emocional actuales de esa persona.

Perdonar es...

  • Perdonar es ver al otro, a través de sus conductas agresivas, hirientes, destructivas, negativas, con sus propias heridas emocionales.
  • Cuando perdonamos al otro podemos ver su alma, su interior, que es bueno y amoroso.
  • Al perdonar no estamos perdonando la acción lo que estamos perdonando es a la persona que no pudo honrarse lo suficiente para actuar desde su parte sabia y luminosa. Estamos perdonando su confusión, su inmadurez emocional, su ausencia de habilidades
  • El verdadero perdón consiste en abrir nuestro corazón al otro, pero esto no nos obliga a estar con esa otra persona si ya no queremos hacerlo
  • Le demuestro compasión, no en el sentido de lástima, sino de comprenderlo, de aceptarlo, pero puedo decidir no estar con esa persona mientras ésta siga actuando irresponsablemente en su adicción.
  • El auténtico perdón viene del corazón y de las entrañas y si uno siente realmente paz ante la otra persona es porque la ha perdonado.
 
 
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