III

La Violencia

 

¡Alerta, padres de familia! Es un hecho comprobado que la televisión fomenta la violencia entre sus espectadores.

Cada vez que se enciende el televisor existe una alta posibilidad de presenciar una pelea, un delito o un asesinato. El televidente promedio se ha acostumbrado tanto al mundo fantástico de la televisión que ya no se da cuenta de lo turbulento e irreal que es. Las estadísticas tomadas de un estudio de programas norteamericanos proporcionan los datos siguientes:

  • 8 de cada 10 programas tuvieron escenas de violencia.
  • Del tiempo total de cada programa, el 5.6% fue de violencia.
  • El 65% de los personajes principales participaron en alguna forma de violencia.
  • 2 de cada 10 personajes participaron en homicidios.
  • 9 de cada 10 programas para niños, tuvieron hechos violentos.
  • 8 de cada 10 personajes de los programas para niños participaron en actos de violencia.
  • Los personajes más violentos fueron los “buenos’
  • Los programas con más alto índice de violencia ocuparon el 54% del tiempo preferente (entre las 19 y las 22 hs.) de la programación diaria.

La Rutina

Las limitaciones del tiempo disponible en la TV para cada programa, hacen que éstos no puedan ser muy variados en su desarrollo de conflictos y solución de problemas. Por eso los libretistas giran viciosamente alrededor de una misma trama básica. Con algunas variantes, la rutina que se sigue es: 

1.La agresión del villano le produce la satisfacción de sus objetivos inmediatos.

2.El héroe persigue al villano.

3.El héroe y el villano se enfrentan en una gran pelea final.

4.El héroe vence al villano y recibe su recompensa por hacer bien su trabajo.

Si se cambian el vestuario, la escenografía y la época, se tendrán programas “diferentes”.

Mensajes Ocultos

La secuencia anterior repetida hasta la saciedad, produce varios mensajes implícitos que ejercen su influencia principalmente en los niños.

Estos son algunos de dichos mensajes:

 

1. Los “buenos” son tan violentos -o más- que los malos.

2. Los “buenos” usan en ocasiones procedimientos ilegales para lograr sus fines, pero se les justifica porque están “del lado de la verdad y de la justicia”.

3. Los malos reciben su castigo por ser violentos.

4. Los “buenos” aunque también sean violentos “se salen con la suya”.

5. El espectador al identificarse con el héroe “bueno” acaba por aceptar que el fin justifica el uso de la violencia.

 

 
 
Inicio <<Anterior