Dios en familia | Catecismo familiar

Dios en familia
Catecismo familiar

CATECISMO PARA LA FAMILIA CATOLICA

INTRODUCCION
El Plan de Dios
Juicio sobre la situación actual
El Amor humano
El Amor en el matrimonio
Valor y Dignidad del matrimonio
Finalidad del matrimonio
Virginidad y matrimonio
Misión de la familia
Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre
Caridad y comunión familiar
Dignidad de la Mujer
Niños y ancianos
Función fundamental de la familia
Los hijos: Don de Dios
Medios antinaturales
El aborto
Algunas normas morales
Continencia en el matrimonio
Adopción y demografía
Política demográfica
Crecimiento de la población
Valor de la unión conyugal
Progreso o gradual perfeccionamiento
Los padres: Primeros educadores
Algunos aspectos de la educación
Medios para educar
Otros servicios de la familia
Principales derechos de la familia
Función religiosa de la familia
Familia y evangelización
Gracia de Dios y Sacramentos
Oración en familia
La cumbre de la perfección: La caridad
Preparación para el matrimonio
La celebración del matrimonio
Algunos casos especiales
Apostolado y familia
Los apóstoles y su trabajo
Situaciones difíciles
Matrimonios mixtos
Situaciones irregulares
Matrimonio civil. Separación. Divorcio
Situación de los divorciados
Amor a la familia

INTRODUCCION

Este «Catecismo para la familia», recoge las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia al respecto, principalmente tal como están contenidas en la Exhortación Apostólica de S.S. Juan Pablo II, llamada «Familiaris Consortio», del 22 de noviembre de 1981. En ella sintetiza el Santo Padre la doctrina de la Iglesia sobre la Familia, expuesta en los documentos de anteriores Pontífices y Concilios, sobre todo, por Pío XI en la Encíclica «Casti Connubii», por Pío XII en varios discursos y radiomensajes, por Paulo VI en la Encíclica «Humanae Vitae» y por el Concilio Vaticano II en varios Decretos y Constituciones. También tuvo muy en cuenta el Sumo Pontífice, lo deliberado por el VI Sínodo de Obispos, que abordó precisamente el tema de la Familia.

La presente obra tiene una finalidad didáctica: facilitar el conocimiento y compresión de la Exhortación del Santo Padre, cuyo orden se sigue y cuyas palabras generalmente se citan en forma textual. El autor se propone servir a las familias y, para esto, presenta la riquísima doctrina pontificia dividida en pequeños capítulos o lecciones, que sería de desear que se leyeran y comentaran en familia, adaptando los padres adecuadamente las clases, para que sean también útiles a los hijos, según su edad y desarrollo.

Son 44 lecciones que bien podrían encontrar unos minutos a la semana para leer y comentar en familia; así, en menos de un año, se podría asimilar debidamente este pequeño libro y, a través de él, la gran enseñanza del Santo Padre Juan Pablo II.

Juan Larrea Holguín
Arzobispo de Guayaquil


EL PLAN DE DIOS

1.- ¿Qué piensa la Iglesia de la familia?
«La Iglesia, consciente de que el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes más preciosos de la humanidad, hace sentir su voz y ofrece su ayuda a todo aquel que, conociendo ya el valor del matrimonio y de la familia, trata de vivirlo fielmente; a todo el que, en medio de la incertidumbre o la ansiedad, busca la verdad, y a todo aquel que se ve injustamente impedido para vivir el propio proyecto familiar»(Familiaris Consortio -FC- 1).

2.- ¿Cómo se realiza plenamente la esperanza puesta en el matrimonio y la familia?
«Sólo con la aceptación del Evangelio se realiza de manera plena toda esperanza puesta legítimamente en el matrimonio y la familia» (FC 3).

3.- ¿Cuando estableció Dios el matrimonio y la familia?
«Dios estableció el matrimonio. y la familia al crear al hombre, desde el principio» (Mt. 19,4 - Cfr. FC 3).

4.- ¿Qué sucedió con el matrimonio y la familia después de la creación?
Por el pecado original el matrimonio y la familia, como el hombre mismo, quedaron profundamente heridos, y «tienen necesidad de la gracia de Cristo para curarse de las heridas del  pecado» (Cfr. FC 3).

 5.- ¿Qué consecuencias trae el restablecer el plan de Dios sobre la familia con la gracia de Cristo?
La familia restablecida por la gracia en su primitivo estado, proclama a todos el designio de Dios. Asegura su plena vitalidad, así como su promoción humana y cristiana, contribuyendo de éste modo a la renovación de la sociedad y del mismo pueblo de Dios.


JUICIO SOBRE LA SITUACION ACTUAL

6.- ¿Resulta fácil juzgar rectamente sobre la situación actual de la familia?
«Una potente y capilar organización de los medios de comunicación social pone en peligro sutilmente la libertad y la capacidad de juzgar con objetividad» (FC 4). Pero el cristiano tiene que discernir los datos de la realidad a la luz de la fe (Cfr. FC 5).

7.- ¿Pueden los seglares juzgar las cuestiones sociales, políticas familiares, etc.?
«Los seglares por razón de su vocación particular tienen el cometido específico de interpretar a la luz de Cristo la historia de este mundo, en cuanto que están llamados a iluminar y ordenar todas las realidades temporales según el designio de Dios Creador y Redentor».

«El sentido sobrenatural de la fe no consiste, sin embargo, única o necesariamente en el consentimiento de los fieles. La iglesia, siguiendo a Cristo, busca la verdad, que no siempre coincide con la opinión de la mayoría» (FC 5).

8.- ¿Qué aspectos positivos se anotan en la familia actualmente?
Son aspectos positivos los que manifiestan la salvación de Cristo operante en el mundo, tales como:

La conciencia más viva de la libertad personal.
Una mayor atención a la calidad de las relaciones interpersonales en el matrimonio.
La promoción de la dignidad de la mujer.
La atención a la paternidad responsable.
El cuidado de la educación de los hijos.
El afán de relacionar las familias entre sí (Cfr. FC 6).

 

9.- ¿Qué signos negativos se observan respecto de la familia?
Son negativas las actitudes de rechazo del amor de Dios. Hay signos de «preocupante degradación de algunos valores fundamentales»:

Una equivocada concepción de la independencia de los cónyuges.
Defectos de la autoridad y la relación entre padres e hijos
Dificultades para que la familia transmita los valores.
Creciente número de divorcios.
El crimen del aborto.
El recurso de la esterilización.
Una mentalidad anticonceptiva, que se difunde por muchos medios.
Condiciones sociales de miseria, de inseguridad y de materialismo (FC 6).
También hay deformaciones de la conciencia, por ejemplo, al aceptar un nuevo matrimonio de divorciados (FC7).’
Es preciso reformar todo esto con sabiduría cristiana (FC 8-10).


EL AMOR HUMANO

10.- ¿Qué origen tiene el amor humano?
«Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza: llamándolo a la existencia por  amor,  lo ha llamado al mismo tiempo al amor». «El amor es por tanto la vocación fundamental innata de todo ser humano» (FC 11).

11.- ¿Radica el amor en el alma o en el cuerpo?
«En cuanto espíritu encarnado, es decir, alma que se expresa en el cuerpo informado por un espíritu inmortal, el hombre está llamado al amor en esta su totalidad unificada. El amor abarca también el cuerpo y el cuerpo se hace partícipe del amor espiritual» (FC 11).

12.- ¿Cómo se hace efectiva la vocación al amor?
«La revelación cristiana conoce dos modos específicos de realizar íntegramente la vocación de la persona humana al amor: el Matrimonio y la Virginidad». En ambas, se manifiesta la imagen y semejanza de Dios impresa en el hombre (Cfr.FC 11).

13.- ¿Cual forma de amor es objetivamente más elevada?
El amor dirigido directamente a Dios es más elevado, por consiguiente la virginidad consagrada a Dios es superior al matrimonio. Pero lo más adecuado es que cada uno siga su propia vocación.


EL AMOR EN EL MATRIMONIO

14.- ¿Qué característica esencial tiene el amor humano?
El amor humano no es puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. La donación total de los esposos con los actos propios y exclusivos de ellos, «es parte integrante del amor con el que se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte». Por tanto, no cabe ninguna reserva o limitación para el futuro (Cfr. FC 11).

15.- ¿Qué se deriva de la «totalidad» del amor de los cónyuges?
Esta totalidad del amor conyugal, se dirige a la procreación de otra persona humana, afecta a la totalidad de los cónyuges y por esto implica una perdurabilidad o permanencia estable. Solamente así, puede desarrollarse el mismo amor y solamente así puede crecer armoniosamente la familia (FC 11).

16.- ¿Es posible la donación total fuera del matrimonio?
«El único “lugar” que hace posible esta donación total es el matrimonio». Sólo en el matrimonio el amor es verdaderamente humano, y por tanto, único y exclusivo, y destinado a vivirse toda la vida con fidelidad al designio de Dios (Cfr. FC 11).

17.- ¿La fidelidad al designio de Dios, limita la libertad humana?
«Esta fidelidad, lejos de rebajar la libertad de la persona, la defiende contra el subjetivismo y relativismo, y la hace partícipe de la Sabiduría creadora» (FC 11).


VALOR Y DIGNIDAD DEL MATRIMONIO

18.- ¿Qué sentido simbólico tiene el matrimonio?
El matrimonio expresa el amor de Dios a su pueblo, a su Iglesia. Como Cristo se entregó al sacrificio por amor a la Iglesia, así los esposos se dan el uno al otro, imitando el amor divino. (Cfr. FC 12-13)

19.- ¿Qué don comunica el matrimonio de los esposos?
«El Espíritu que infunde el Señor renueva el corazón y hace al hombre y a la mujer capaces de amarse como Cristo nos amó. El amor conyugal alcanza de este modo la plenitud a la que está ordenado interiormente, la caridad conyugal, que es el modo propio y específico con que los esposos participan y están llamados a vivir la misma caridad de Cristo que se dona sobre la cruz» (FC 13).

20.- ¿Qué categoría especial tiene el matrimonio de los bautizados?
«La Iglesia, acogiendo y meditando fielmente la Palabra de Dios, ha enseñado solemnemente y enseña que el matrimonio de los cristianos es uno de los siete sacramentos de la Nueva Alianza» (FC 13).

21.- ¿Qué consecuencia tiene la sacramentalidad del vínculo matrimonial?
«En virtud de la sacramentalidad de su matrimonio, los esposos quedan vinculados uno a otro de la manera más profundamente indisoluble» (FC 13).

22.- ¿Todo matrimonio es indisoluble?
Todo verdadero matrimonio es indisoluble, por prescripción del Derecho Natural; pero la indisolubilidad del matrimonio cristiano es más profunda porque dado su carácter sacramental tiene que significar de modo más perfecto la unión de Cristo con su Iglesia­: esta es la voluntad de Dios, y como dijo Jesucristo, «Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre» (Cfr. FC13).

23.- ¿Se modifica el amor, por el sacramento?
Propiamente no se modifica el vínculo de caridad, sino que se perfecciona se sublima; adquiere nuevas dimensiones espirituales y, sobre todo, queda elevado y robustecido por la gracia (Cfr. FC 13).


FINALIDAD  DEL  MATRIMONIO

24,- ¿Qué finalidad tiene el matrimonio?
«Según el destino de Dios, el matrimonio es el fundamento de la comunidad más amplia que es la familia, ya que la institución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y educación de la prole, en la que se encuentra su coronación» (FC 14).

25.- ¿El matrimonio es un bien dado en provecho exclusivo de los cónyuges?
«En su realidad más profunda, el amor es esencialmente don y el amor conyugal, a la vez que conduce a los esposos al recíproco “conocimiento” que les hace “una sola carne”, no se agota dentro de la pareja, ya que los hace capaces de la máxima donación posible, por la cual se convierten en cooperadores de Dios en el don de la vida a una nueva persona humana. De este modo los cónyuges, a la vez que se dan entre sí, dan más allá de sí mismos la realidad del hijo, reflejo  viviente de su amor, signo permanente de la unidad conyugal y síntesis viva e inseparable del padre y de la madre» (FC 14).

26.- ¿La procreación, es una responsabilidad ante Dios?
 «Al hacerse padres, los esposos reciben el don de una nueva responsabilidad. Su amor paterno está llamado a ser para los hijos el signo visible del mismo amor de Dios, “del que proviene toda paternidad en el cielo y la tierra” -Efesios 3, 15—» (FC 14).

27.- ¿Pierde todo sentido el matrimonio sin hijos?
No lo pierde: «No se debe olvidar que incluso cuando la procreación es imposible, no por esto pierde su valor la vida conyugal. La esterilidad física, en efecto, puede dar ocasión a los esposos para otros servicios importantes a la vida de la persona humana, como por ejemplo la adopción, las diversas formas de obras educativas, la ayuda a otras familias, a los niños pobres y minusválidos» (FC 14).


VIRGINIDAD Y MATRIMONIO

28.- ¿Qué relaciones origina el matrimonio?
El matrimonio origina un conjunto de relaciones: entre los esposos; entre padres e hijos; entre hermanos. Pero sobre todo, «dentro de la familia la persona humana no sólo es engendrada y progresivamente introducida, mediante la educación, en la comunidad humana, sino que mediante la regeneración por el bautismo y la educación en la fe, es Introducida también en la familia de Dios, que es la Iglesia» (FC 15).

29.- ¿El celibato y la virginidad, contradicen la dignidad del matrimonio?
«La virginidad y el celibato por el Reino de Dios no contradicen la dignidad del matrimonio, sino que la presuponen y confirman. El matrimonio y la virginidad son dos modos de expresar y de vivir el único misterio de la Alianza de Dios con su pueblo. Cuando no se estima el matrimonio, no puede existir tampoco la virginidad consagrada; cuando la sexualidad humana no se considera un gran valor donado por el Creador, pierde significado la renuncia por el Reino de los cielos» (FC 16).

30.- ¿Por qué es superior la virginidad al matrimonio?
«Haciendo libre de modo especial el corazón del hombre, “hasta encenderlo mayormente de caridad hacia Dios y hacia todos los hombres” (Perfectae caritatis, 12), la virginidad testimonia que el Reino de Dios y su justicia son la perla preciosa que se debe preferir a cualquier otro valor aunque sea grande; es más, que hay que buscar como el único valor definitivo. Por esto, la Iglesia, durante toda su historia, ha defendido siempre la superioridad de este carisma frente al matrimonio, por razón del vínculo singular que tiene con el Reino de Dios» (FC 16).

31.- ¿Qué relación hay entre virginidad y fecundidad?
La virginidad posee una fecundidad espiritual: «Aún habiendo renunciado a la fecundidad física, la persona virgen se hace espiritualmente fecunda, padre y madre de muchos, cooperando a la realización de la familia según el designio de Dios» (FC 16).


MISION DE LA FAMILIA

32.- ¿Cuál es la misión fundamental de la familia?
Por designio de Dios, la familia ha recibido la misión de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor  de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa» (FC 17).

33.- Sobre esta base, ¿cómo realiza la familia su cometido?
«Partiendo del amor y en constante referencia a él, el reciente Sínodo ha puesto de relieve cuatro cometidos generales de la familia:

1. formación de una comunidad de personas.
2. servicio a la vida.
3. participación en el desarrollo de la sociedad.
4. participación en la vida y misión de la Iglesia» (FC 17).

34.- ¿Cuál es la fuerza unificadora de la familia?
«La familia, fundada y vivificada por el amor, es una comunidad de personas». «El principio interior, la fuerza permanente y la meta última es el amor» (FC 18).

35.- ¿Cómo se establece la comunión conyugal?
La comunión o amor de los esposos tiene raíces naturales, se ahonda por su voluntad de cultivar el amor, con la ayuda de la gracia de Dios que les confiere el sacramento del matrimonio. Esta comunión excluye radicalmente la poligamia y toda infidelidad (Cfr. FC 19).

36.- ¿Qué caracteres esenciales tiene la comunión conyugal?
«La comunión conyugal se caracteriza no sólo por su unidad, sino también por su indisolubilidad: “Esta unión íntima, en cuanto donación mutua de dos personas, lo mismo que el bien de los hijos, exigen la plena fidelidad de los cónyuges y reclaman su indisoluble unidad” -Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudiun2 et Spes, 48-» (FC 20).


LO QUE DIOS HA UNIDO, NO LO SEPARE EL HOMBRE

37.- ¿Es posible vivir la absoluta indisolubilidad del  matrimonio?
Es perfectamente posible y necesario respetar la indisolubilidad del matrimonio, ya que: a) se basa en la misma naturaleza del amor y del hombre: b) perfecciona la entrega mutua; c) hace posible la mejor educación de los hijos; d) es más conforme con la dignidad humana: e) asegura la estabilidad de la mutua ayuda y la búsqueda de la felicidad; f) y, sobre todo, se conforma al plan originario de Dios, restablecido y perfeccionado por Jesucristo. A través del sacramento se confiere gracia necesaria para ser fieles a esta indisolubilidad (Cfr. FC 20).

38.- ¿Qué testimonio han de dar los matrimonios cristianos?
«Dar testimonio del inestimable valor de la indisolubilidad y fidelidad matrimonial, es uno de los deberes más preciosos y urgentes de las parejas cristianas de nuestro tiempo» (FC 20).

39.- ¿Qué debe hacer el cónyuge injustamente abandonado?
También el injustamente abandonado tiene que dar un valioso testimonio de fidelidad: «es obligado reconocer el valor del testimonio de aquellos cónyuges que, aún habiendo sido abandonados por el otro cónyuge, con la fuerza de la fe y de la esperanza cristiana, no pasan a una nueva unión: también éstos dan un auténtico testimonio de fidelidad, de la que el mundo tiene hoy gran necesidad» (FC 20).


CARIDAD Y COMUNION FAMILIAR

40.- ¿Debe tender la familia hacia una más amplía comunión?
Efectivamente, con la gracia sacramental, la familia cristiana está llamada a crear vínculos poderosos de caridad, como corresponde a esta «Iglesia doméstica», y fomentar así el cuidado de los pequeños, de los enfermos, los ancianos, compartiendo los bienes, alegrías y sufrimientos (Cfr. FC 21).

41.- ¿Cómo actuar frente a los factores o motivos de división?
«La comunión familiar puede ser conservada y perfeccionada sólo con un gran espíritu de sacrificio. Exige, en efecto, una pronta y generosa disponibilidad de todos y cada uno a la comprensión a la tolerancia, al perdón y a la reconciliación» (FC 21). Mucho ayudará para esto, el sacramento de la reconciliación (Confesión) y la participación en el Único Cuerpo de Cristo (Comunión).

42.- ¿Qué lugar ocupa la mujer en la familia?
 «De la mujer hay que resaltar, ante todo, la igual dignidad y responsabilidad respecto del hombre» (Cfr. FC 22). La creación; la encarnación del Hijo de Dios en el seno de la Virgen María; la conducta de Jesús con las mujeres; el haberles confiado la misión de anunciar la Resurrección, etc., son pruebas de esta dignidad.


DIGNIDAD DE LA MUJER

43.- ¿Qué consecuencias tiene la igual dignidad de la mujer y el varón?
«No hay duda de que la igual dignidad del hombre y la mujer justifica plenamente el acceso de la mujer a las funciones públicas. Por otra parte, la verdadera promoción de la mujer exige también que sea claramente reconocido el valor de su función materna y familiar» (FC 23).

La sociedad debe estimar el «valor insustituible» de la mujer en el hogar, y «debe estructurarse de tal manera que las esposas y madres no sean de hecho obligadas a trabajar fuera de casa» (Cfr. FC 23).

44.- ¿Qué se opone al mensaje cristiano sobre la dignidad de la mujer?
«La persistente mentalidad que considera al ser humano no como persona, sino como cosa, como objeto de compraventa, al servicio del interés egoísta y del solo placer; la primera víctima de tal mentalidad es la mujer».

«Esta mentalidad produce frutos muy amargos, como el desprecio del hombre y de la mujer, la esclavitud, la opresión de los débiles, la pornografía, la prostitución y las diferentes discriminaciones» (FC 24).

45.- ¿Cómo debe actuar el hombre en el hogar?
Con auténtico amor conyugal: con profundo respeto por la dignidad de la mujer; con responsabilidad, asumiendo su papel insustituible en la educación de los hijos; sin excesiva y oprimente autoridad; dando testimonio de una vida cristiana plena (cfr. FC 25).


 NIÑOS Y ANCIANOS

46.- ¿Cuál ha de ser la actitud respecto de los niños?
De «profundo respeto por su dignidad y un generoso servicio a sus derechos (...) desde el primer momento de su concepción y, a continuación, en los años de la infancia y de la juventud...»

«La acogida, el amor, la estimación, el servicio múltiple y unitario -material, afectivo, educativo, espiritual- a cada niño que viene a este mundo, deberá constituir siempre una nota distintiva e irrenunciable de los cristianos...» (FC 26).

47.- ¿Cuál debe ser la función de los ancianos en la familia?
Los ancianos, venerados y queridos por los demás, tienen la preciosa misión de testigos del pasado e inspiradores de sabiduría: poseen el carisma de romper las barreras entre generaciones: deben actuar con comprensión y cariño para los niños (Cfr. FC 24).


FUNCION FUNDAMENTAL DE LA FAMILIA

48.- ¿Cual es el cometido fundamental de la familia?
 «El cometido fundamental de la familia es el servicio a la vida, el realizar a lo largo de la historia la bendición original del Creador, transmitiendo en la generación la imagen divina de hombre a hombre» (FC 28).

49.- ¿Qué valor tiene la fecundidad del matrimonio?
«La fecundidad es el fruto y el signo del amor conyugal, el testimonio vivo de la entrega plena y recíproca de los esposos. El cultivo auténtico del amor conyugal y toda la estructura de la vida familiar que de él deriva, sin dejar de lado los demás fines del matrimonio, tienden a capacitar a los esposos para cooperar con fortaleza de espíritu con el amor del Creador y del Salvador, quien por medio de ellos aumenta y enriquece diariamente su propia familia».

La fecundidad no se reduce a la sola procreación: «se amplía y se enriquece con todos los frutos de vida moral, espiritual y sobrenatural que los padres están llamados a dar a sus hijos y, por medio de ellos, a la Iglesia y al mundo» (FC 28).

50.- ¿Ha cambiado la doctrina de la Iglesia sobre la fecundidad del matrimonio?
No ha cambiado: el Concilio Vaticano II y Paulo VI en la encíclica «Humanae Vitae» y el Magisterio posterior, <siguen la tradición viva de la Iglesia>. Así, se «reafirma y propone de nuevo con claridad la doctrina y la norma siempre antigua y siempre nueva de la Iglesia sobre el matrimonio y sobre la transmisión de la vida humana» (FC 29).

51.- ¿Cómo puede resumirse esa doctrina de siempre y actual?
Puede resumirse con las palabras del último Sínodo de Obispos, que cita textualmente Juan Pablo II: «Este Sagrado Sínodo, reunido en la unidad de la fe con el Sucesor de Pedro, mantiene firmemente lo que ha sido propuesto en el Concilio Vaticano II -cfr. Gaudium et Spes, 50- y después en la encíclica Humanae-Vitae, y en concreto, que el amor conyugal debe ser plenamente humano, exclusivo y abierto a una nueva vida -Humanae Vitae, n. 11 y cfr. 9 y 12-» (FC 29).

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