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CATECISMO PARA LA FAMILIA
CATOLICA
INTRODUCCION
Este «Catecismo para la familia», recoge las enseñanzas del
Magisterio de la Iglesia al respecto, principalmente tal como están
contenidas en la Exhortación Apostólica de S.S. Juan Pablo II,
llamada «Familiaris Consortio», del 22 de noviembre de 1981. En ella
sintetiza el Santo Padre la doctrina de la Iglesia sobre la Familia,
expuesta en los documentos de anteriores Pontífices y Concilios,
sobre todo, por Pío XI en la Encíclica «Casti Connubii», por Pío XII
en varios discursos y radiomensajes, por Paulo VI en la Encíclica «Humanae
Vitae» y por el Concilio Vaticano II en varios Decretos y
Constituciones. También tuvo muy en cuenta el Sumo Pontífice, lo
deliberado por el VI Sínodo de Obispos, que abordó precisamente el
tema de la Familia.
La presente obra tiene una finalidad didáctica: facilitar el
conocimiento y compresión de la Exhortación del Santo Padre, cuyo
orden se sigue y cuyas palabras generalmente se citan en forma
textual. El autor se propone servir a las familias y, para esto,
presenta la riquísima doctrina pontificia dividida en pequeños
capítulos o lecciones, que sería de desear que se leyeran y
comentaran en familia, adaptando los padres adecuadamente las clases,
para que sean también útiles a los hijos, según su edad y desarrollo.
Son 44 lecciones que bien podrían encontrar unos minutos a la semana
para leer y comentar en familia; así, en menos de un año, se podría
asimilar debidamente este pequeño libro y, a través de él, la gran
enseñanza del Santo Padre Juan Pablo II.
Juan Larrea Holguí
Arzobispo de Guayaquil
EL PLAN DE DIOS
1.- ¿Qué piensa
la Iglesia de la familia?
«La Iglesia, consciente de que el matrimonio y la familia
constituyen uno de los bienes más preciosos de la humanidad, hace
sentir su voz y ofrece su ayuda a todo aquel que, conociendo ya el
valor del matrimonio y de la familia, trata de vivirlo fielmente; a
todo el que, en medio de la incertidumbre o la ansiedad, busca la
verdad, y a todo aquel que se ve injustamente impedido para vivir el
propio proyecto familiar»(Familiaris Consortio -FC- 1).
2.- ¿Cómo se realiza plenamente la esperanza puesta en el matrimonio
y la familia?
«Sólo con la aceptación del Evangelio se realiza de manera plena
toda esperanza puesta legítimamente en el matrimonio y la familia»
(FC 3).
3.-
¿Cuando estableció Dios el matrimonio y la familia?
«Dios estableció el matrimonio. y la familia al crear al hombre,
desde el principio» (Mt. 19,4 - Cfr. FC 3).
4.- ¿Qué sucedió con el matrimonio y la familia después de la
creación?
Por el pecado original el matrimonio y la familia, como el hombre
mismo, quedaron profundamente heridos, y «tienen necesidad de la
gracia de Cristo para curarse de las heridas del pecado» (Cfr. FC
3).
5.-
¿Qué consecuencias trae el restablecer el plan de Dios sobre
la familia con la gracia de Cristo?
La familia restablecida por la gracia en su primitivo estado,
proclama a todos el designio de Dios. Asegura su plena vitalidad,
así como su promoción humana y cristiana, contribuyendo
de éste modo a la renovación de la sociedad y del mismo
pueblo de Dios.
JUICIO
SOBRE LA SITUACION ACTUAL
6.- ¿Resulta fácil juzgar rectamente sobre la situación actual de la
familia?
«Una potente y capilar organización de los medios de comunicación
social pone en peligro sutilmente la libertad y la capacidad de
juzgar con objetividad» (FC 4). Pero el cristiano tiene que
discernir los datos de la realidad a la luz de la fe (Cfr. FC 5).
7.- ¿Pueden los seglares juzgar las cuestiones sociales, políticas
familiares, etc.?
«Los seglares por razón de su vocación particular tienen el cometido
específico de interpretar a la luz de Cristo la historia de este
mundo, en cuanto que están llamados a iluminar y ordenar todas las
realidades temporales según el designio de Dios Creador y Redentor».
«El sentido
sobrenatural de la fe no consiste, sin embargo, única o
necesariamente en el consentimiento de los fieles. La iglesia,
siguiendo a Cristo, busca la verdad, que no siempre coincide con la
opinión de la mayoría» (FC 5).
8.- ¿Qué aspectos positivos se anotan en la familia actualmente?
Son aspectos positivos los que manifiestan la salvación de Cristo
operante en el mundo, tales como:
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La conciencia más viva de la libertad personal. |
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Una mayor atención a la calidad de las relaciones
interpersonales en el matrimonio. |
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La promoción de la dignidad de la mujer. |
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La atención a la paternidad responsable. |
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El cuidado de la educación de los hijos. |
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El afán de relacionar las familias entre sí (Cfr.
FC 6). |
9.- ¿Qué signos negativos se observan respecto de la familia?
Son negativas las actitudes de rechazo del amor de Dios. Hay signos
de «preocupante degradación de algunos valores fundamentales»:
 |
Una equivocada concepción de la independencia de
los cónyuges. |
 |
Defectos de la autoridad y la relación entre
padres e hijos |
 |
Dificultades para que la familia transmita los
valores. |
 |
Creciente número de divorcios. |
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El crimen del aborto. |
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El recurso de la esterilización. |
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Una mentalidad anticonceptiva, que se difunde por
muchos medios. |
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Condiciones sociales de miseria, de inseguridad y
de materialismo (FC 6). |
 |
También hay deformaciones de la conciencia, por
ejemplo, al aceptar un nuevo matrimonio de divorciados (FC7).’ |
 |
Es preciso reformar todo esto con sabiduría
cristiana (FC 8-10). |
EL AMOR HUMANO
10.- ¿Qué origen
tiene el amor humano?
«Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza: llamándolo a la
existencia por amor, lo ha llamado al mismo tiempo al amor». «El
amor es por tanto la vocación fundamental innata de todo ser humano»
(FC 11).
11.-
¿Radica el amor en el alma o en el cuerpo?
«En cuanto espíritu encarnado, es decir, alma que se expresa en el
cuerpo informado por un espíritu inmortal, el hombre está llamado al
amor en esta su totalidad unificada. El amor abarca también el
cuerpo y el cuerpo se hace partícipe del amor espiritual» (FC 11).
12.- ¿Cómo
se hace efectiva la vocación al amor?
«La revelación cristiana conoce dos modos específicos de realizar
íntegramente la vocación de la persona humana al amor: el Matrimonio
y la Virginidad». En ambas, se manifiesta la imagen y semejanza de
Dios impresa en el hombre (Cfr.FC 11).
13.- ¿Cual
forma de amor es objetivamente más elevada?
El amor dirigido directamente a Dios es más elevado, por
consiguiente la virginidad consagrada a Dios es superior
al matrimonio. Pero lo más adecuado es que cada uno siga
su propia vocación.
EL AMOR EN EL
MATRIMONIO
14.-
¿Qué característica esencial tiene el amor humano?
El amor humano no es puramente biológico, sino que afecta al núcleo
íntimo de la persona humana en cuanto tal. La donación total de los
esposos con los actos propios y exclusivos de ellos, «es parte
integrante del amor con el que se comprometen totalmente entre sí
hasta la muerte». Por tanto, no cabe ninguna reserva o limitación
para el futuro (Cfr. FC 11).
15.- ¿Qué se deriva de la «totalidad» del amor de los cónyuges?
Esta totalidad del amor conyugal, se dirige a la procreación de otra
persona humana, afecta a la totalidad de los cónyuges y por esto
implica una perdurabilidad o permanencia estable. Solamente así,
puede desarrollarse el mismo amor y solamente así puede crecer
armoniosamente la familia (FC 11).
16.- ¿Es posible la donación total fuera del matrimonio?
«El único “lugar” que hace posible esta donación total es el
matrimonio». Sólo en el matrimonio el amor es verdaderamente humano,
y por tanto, único y exclusivo, y destinado a vivirse toda la vida
con fidelidad al designio de Dios (Cfr. FC 11).
17.- ¿La
fidelidad al designio de Dios, limita la libertad humana?
«Esta fidelidad, lejos de rebajar la libertad de la persona,
la defiende contra el subjetivismo y relativismo, y la hace
partícipe de la Sabiduría creadora» (FC 11).
VALOR Y
DIGNIDAD DEL MATRIMONIO
18.- ¿Qué
sentido simbólico tiene el matrimonio?
El matrimonio expresa el amor de Dios a su pueblo, a su Iglesia.
Como Cristo se entregó al sacrificio por amor a la Iglesia, así los
esposos se dan el uno al otro, imitando el amor divino. (Cfr. FC
12-13)
19.-
¿Qué don comunica el matrimonio de los esposos?
«El Espíritu que infunde el Señor renueva el corazón y hace al
hombre y a la mujer capaces de amarse como Cristo nos amó. El amor
conyugal alcanza de este modo la plenitud a la que está ordenado
interiormente, la caridad conyugal, que es el modo propio y
específico con que los esposos participan y están llamados a vivir
la misma caridad de Cristo que se dona sobre la cruz» (FC 13).
20.- ¿Qué categoría especial tiene el matrimonio de los bautizados?
«La Iglesia, acogiendo y meditando fielmente la Palabra de Dios, ha
enseñado solemnemente y enseña que el matrimonio de los cristianos
es uno de los siete sacramentos de la Nueva Alianza» (FC 13).
21.- ¿Qué consecuencia tiene la sacramentalidad del vínculo
matrimonial?
«En virtud de la sacramentalidad de su matrimonio, los esposos
quedan vinculados uno a otro de la manera más profundamente
indisoluble» (FC 13).
22.- ¿Todo matrimonio
es indisoluble?
Todo verdadero matrimonio es indisoluble, por prescripción del
Derecho Natural; pero la indisolubilidad del matrimonio cristiano es
más profunda porque dado su carácter sacramental tiene que
significar de modo más perfecto la unión de Cristo con su Iglesia:
esta es la voluntad de Dios, y como dijo Jesucristo, «Lo que Dios ha
unido, no lo separe el hombre» (Cfr. FC13).
23.- ¿Se
modifica el amor, por el sacramento?
Propiamente no se modifica el vínculo de caridad, sino que
se perfecciona se sublima; adquiere nuevas dimensiones espirituales
y, sobre todo, queda elevado y robustecido por la gracia
(Cfr. FC 13).
FINALIDAD DEL MATRIMONIO
24,- ¿Qué
finalidad tiene el matrimonio?
«Según el destino de Dios, el matrimonio es el fundamento de la
comunidad más amplia que es la familia, ya que la institución misma
del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y
educación de la prole, en la que se encuentra su coronación» (FC
14).
25.- ¿El matrimonio es un bien dado en provecho exclusivo de los
cónyuges?
«En su realidad más profunda, el amor es esencialmente don y el amor
conyugal, a la vez que conduce a los esposos al recíproco
“conocimiento” que les hace “una sola carne”, no se agota dentro de
la pareja, ya que los hace capaces de la máxima donación posible,
por la cual se convierten en cooperadores de Dios en el don de la
vida a una nueva persona humana. De este modo los cónyuges, a la vez
que se dan entre sí, dan más allá de sí mismos la realidad del hijo,
reflejo viviente de su amor, signo permanente de la unidad conyugal
y síntesis viva e inseparable del padre y de la madre» (FC 14).
26.- ¿La procreación, es una responsabilidad ante Dios?
«Al hacerse padres, los esposos reciben el don de una nueva
responsabilidad. Su amor paterno está llamado a ser para los hijos
el signo visible del mismo amor de Dios, “del que proviene toda
paternidad en el cielo y la tierra” -Efesios 3, 15—» (FC 14).
27.-
¿Pierde todo sentido el matrimonio sin hijos?
No lo pierde: «No se debe olvidar que incluso cuando la
procreación es imposible, no por esto pierde su valor la
vida conyugal. La esterilidad física, en efecto, puede dar
ocasión a los esposos para otros servicios importantes a
la vida de la persona humana, como por ejemplo la adopción,
las diversas formas de obras educativas, la ayuda a otras
familias, a los niños pobres y minusválidos» (FC 14).
VIRGINIDAD Y
MATRIMONIO
28.- ¿Qué
relaciones origina el matrimonio?
El matrimonio origina un conjunto de relaciones: entre los esposos;
entre padres e hijos; entre hermanos. Pero sobre todo, «dentro de la
familia la persona humana no sólo es engendrada y progresivamente
introducida, mediante la educación, en la comunidad humana, sino que
mediante la regeneración por el bautismo y la educación en la fe, es
Introducida también en la familia de Dios, que es la Iglesia» (FC
15).
29.- ¿El celibato y la virginidad, contradicen la dignidad del
matrimonio?
«La virginidad y el celibato por el Reino de Dios no contradicen la
dignidad del matrimonio, sino que la presuponen y confirman. El
matrimonio y la virginidad son dos modos de expresar y de vivir el
único misterio de la Alianza de Dios con su pueblo. Cuando no se
estima el matrimonio, no puede existir tampoco la virginidad
consagrada; cuando la sexualidad humana no se considera un gran
valor donado por el Creador, pierde significado la renuncia por el
Reino de los cielos» (FC 16).
30.-
¿Por qué es superior la virginidad al matrimonio?
«Haciendo libre de modo especial el corazón del hombre, “hasta
encenderlo mayormente de caridad hacia Dios y hacia todos los
hombres” (Perfectae caritatis, 12), la virginidad testimonia que el
Reino de Dios y su justicia son la perla preciosa que se debe
preferir a cualquier otro valor aunque sea grande; es más, que hay
que buscar como el único valor definitivo. Por esto, la Iglesia,
durante toda su historia, ha defendido siempre la superioridad de
este carisma frente al matrimonio, por razón del vínculo singular
que tiene con el Reino de Dios» (FC 16).
31.-
¿Qué relación hay entre virginidad y fecundidad?
La virginidad posee una fecundidad espiritual: «Aún habiendo
renunciado a la fecundidad física, la persona virgen se hace
espiritualmente fecunda, padre y madre de muchos, cooperando a la
realización de la familia según el designio de Dios» (FC 16).
MISION DE LA FAMILIA
32.-
¿Cuál es la misión fundamental de la familia?
Por designio de Dios, la familia ha recibido la misión de custodiar,
revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real
del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la
Iglesia su esposa» (FC 17).
33.- Sobre esta base, ¿cómo realiza la familia su cometido?
«Partiendo del amor y en constante referencia a él, el reciente
Sínodo ha puesto de relieve cuatro cometidos generales de la
familia:
| 1. |
formación de una comunidad de personas. |
| 2. |
servicio a la vida. |
| 3. |
participación en el desarrollo de la sociedad. |
| 4. |
participación en la vida y misión de la Iglesia» (FC 17). |
34.-
¿Cuál es la fuerza unificadora de la familia?
«La familia, fundada y vivificada por el amor, es una comunidad de
personas». «El principio interior, la fuerza permanente y la meta
última es el amor» (FC 18).
35.- ¿Cómo se
establece la comunión conyugal?
La comunión o amor de los esposos tiene raíces naturales, se ahonda
por su voluntad de cultivar el amor, con la ayuda de la gracia de
Dios que les confiere el sacramento del matrimonio. Esta comunión
excluye radicalmente la poligamia y toda infidelidad (Cfr. FC 19).
36.- ¿Qué
caracteres esenciales tiene la comunión conyugal?
«La comunión conyugal se caracteriza no sólo por su unidad,
sino también por su indisolubilidad: “Esta unión íntima,
en cuanto donación mutua de dos personas, lo mismo que el
bien de los hijos, exigen la plena fidelidad de los cónyuges
y reclaman su indisoluble unidad” -Concilio Vaticano II,
Constitución Pastoral Gaudiun2 et Spes, 48-» (FC 20).
LO QUE DIOS
HA UNIDO, NO LO SEPARE EL HOMBRE
37.- ¿Es posible vivir la absoluta indisolubilidad del matrimonio?
Es perfectamente posible y necesario respetar la indisolubilidad del
matrimonio, ya que: a) se basa en la misma naturaleza del amor y del
hombre: b) perfecciona la entrega mutua; c) hace posible la mejor
educación de los hijos; d) es más conforme con la dignidad humana:
e) asegura la estabilidad de la mutua ayuda y la búsqueda de la
felicidad; f) y, sobre todo, se conforma al plan originario de Dios,
restablecido y perfeccionado por Jesucristo. A través del sacramento
se confiere gracia necesaria para ser fieles a esta indisolubilidad
(Cfr. FC 20).
38.- ¿Qué testimonio han de dar los matrimonios cristianos?
«Dar testimonio del inestimable valor de la indisolubilidad y
fidelidad matrimonial, es uno de los deberes más preciosos y
urgentes de las parejas cristianas de nuestro tiempo» (FC 20).
39.- ¿Qué
debe hacer el cónyuge injustamente abandonado?
También el injustamente abandonado tiene que dar un valioso
testimonio de fidelidad: «es obligado reconocer el valor
del testimonio de aquellos cónyuges que, aún habiendo sido
abandonados por el otro cónyuge, con la fuerza de la fe
y de la esperanza cristiana, no pasan a una nueva unión:
también éstos dan un auténtico testimonio de fidelidad,
de la que el mundo tiene hoy gran necesidad» (FC 20).
CARIDAD Y
COMUNION FAMILIAR
40.- ¿Debe tender
la familia hacia una más amplía comunión?
Efectivamente, con la
gracia sacramental, la familia cristiana está llamada a crear
vínculos poderosos de caridad, como corresponde a esta «Iglesia
doméstica», y fomentar así el cuidado de los pequeños, de los
enfermos, los ancianos, compartiendo los bienes, alegrías y
sufrimientos (Cfr. FC 21).
41.- ¿Cómo actuar
frente a los factores o motivos de división?
«La comunión familiar
puede ser conservada y perfeccionada sólo con un gran espíritu de
sacrificio. Exige, en efecto, una pronta y generosa disponibilidad
de todos y cada uno a la comprensión a la tolerancia, al perdón y a
la reconciliación» (FC 21). Mucho ayudará para esto, el sacramento
de la reconciliación (Confesión) y la participación en el Único
Cuerpo de Cristo (Comunión).
42.- ¿Qué
lugar ocupa la mujer en la familia?
«De la mujer hay que resaltar, ante todo, la igual
dignidad y responsabilidad respecto del hombre» (Cfr. FC
22). La creación; la encarnación del Hijo de Dios en el
seno de la Virgen María; la conducta de Jesús con las mujeres;
el haberles confiado la misión de anunciar la Resurrección,
etc., son pruebas de esta dignidad.
DIGNIDAD DE LA MUJER
43.- ¿Qué
consecuencias tiene la igual dignidad de la mujer y el varón?
«No hay duda de que la
igual dignidad del hombre y la mujer justifica plenamente el acceso
de la mujer a las funciones públicas. Por otra parte, la verdadera
promoción de la mujer exige también que sea claramente reconocido el
valor de su función materna y familiar» (FC 23).
La sociedad debe
estimar el «valor insustituible» de la mujer en el hogar, y «debe
estructurarse de tal manera que las esposas y madres no sean de
hecho obligadas a trabajar fuera de casa» (Cfr. FC 23).
44.- ¿Qué se opone
al mensaje cristiano sobre la dignidad de la mujer?
«La persistente
mentalidad que considera al ser humano no como persona, sino como
cosa, como objeto de compraventa, al servicio del interés egoísta y
del solo placer; la primera víctima de tal mentalidad es la mujer».
«Esta mentalidad
produce frutos muy amargos, como el desprecio del hombre y de la
mujer, la esclavitud, la opresión de los débiles, la pornografía, la
prostitución y las diferentes discriminaciones» (FC 24).
45.- ¿Cómo
debe actuar el hombre en el hogar?
Con auténtico amor conyugal: con profundo respeto por la
dignidad de la mujer; con responsabilidad, asumiendo su
papel insustituible en la educación de los hijos; sin excesiva
y oprimente autoridad; dando testimonio de una vida cristiana
plena (cfr. FC 25).
NIÑOS Y ANCIANOS
46.- ¿Cuál ha de
ser la actitud respecto de los niños?
De «profundo respeto
por su dignidad y un generoso servicio a sus derechos (...) desde el
primer momento de su concepción y, a continuación, en los años de la
infancia y de la juventud...»
«La acogida, el amor,
la estimación, el servicio múltiple y unitario -material, afectivo,
educativo, espiritual- a cada niño que viene a este mundo, deberá
constituir siempre una nota distintiva e irrenunciable de los
cristianos...» (FC 26).
47.- ¿Cuál
debe ser la función de los ancianos en la familia?
Los ancianos, venerados y queridos por los demás, tienen
la preciosa misión de testigos del pasado e inspiradores
de sabiduría: poseen el carisma de romper las barreras entre
generaciones: deben actuar con comprensión y cariño para
los niños (Cfr. FC 24).
FUNCION FUNDAMENTAL DE LA FAMILIA
48.- ¿Cual es el
cometido fundamental de la familia?
«El cometido
fundamental de la familia es el servicio a la vida, el realizar a lo
largo de la historia la bendición original del Creador,
transmitiendo en la generación la imagen divina de hombre a hombre»
(FC 28).
49.- ¿Qué valor tiene la fecundidad del matrimonio?
«La fecundidad es el
fruto y el signo del amor conyugal, el testimonio vivo de la entrega
plena y recíproca de los esposos. El cultivo auténtico del amor
conyugal y toda la estructura de la vida familiar que de él deriva,
sin dejar de lado los demás fines del matrimonio, tienden a
capacitar a los esposos para cooperar con fortaleza de espíritu con
el amor del Creador y del Salvador, quien por medio de ellos aumenta
y enriquece diariamente su propia familia».
La fecundidad no se
reduce a la sola procreación: «se amplía y se enriquece con todos
los frutos de vida moral, espiritual y sobrenatural que los padres
están llamados a dar a sus hijos y, por
medio de ellos, a la Iglesia y al mundo» (FC 28).
50.- ¿Ha cambiado la doctrina de la Iglesia sobre la fecundidad del
matrimonio?
No ha cambiado: el
Concilio Vaticano II y Paulo VI en la encíclica «Humanae Vitae» y el
Magisterio posterior, <siguen la tradición viva de la Iglesia>. Así,
se «reafirma y propone de nuevo con claridad la doctrina y la norma
siempre antigua y siempre nueva de la Iglesia sobre el matrimonio y
sobre la transmisión de la vida humana» (FC 29).
51.- ¿Cómo puede
resumirse esa doctrina de siempre y actual?
Puede resumirse con
las palabras del último Sínodo de Obispos, que cita textualmente
Juan Pablo II: «Este Sagrado Sínodo, reunido en la unidad de la fe
con el Sucesor de Pedro, mantiene firmemente lo que ha sido
propuesto en el Concilio Vaticano II -cfr. Gaudium et Spes, 50- y
después en la encíclica Humanae-Vitae, y en concreto, que el
amor conyugal debe ser plenamente humano, exclusivo y abierto a una
nueva vida -Humanae Vitae, n. 11 y cfr. 9 y 12-» (FC 29).
Continuar>>>
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