|
NOVENA DE LA INMACULADA
DIA PRIMERO
(30 de Noviembre)
Monición para este día
La vida de la Santísima Virgen es como un maravilloso brillante que
hay que mirarlo y volverlo a mirar. Mirarlo y volverlo a mirar para
nuestra alegría. «Al ver la Estrella se alegraron sobremanera».
Mirarla, porque es nuestra Estrella, que encaminará nuestros pasos
hacia el Señor. Mirarla para invocarla. Mirarla para aprender, para
recuperar fuerzas. Para conocerla, nos reunimos estos días.
A
todos los que nos alegramos de sentirnos hijos de la Virgen Madre,
nos conceda el Señor perpetuar nuestro gozo.
R. — Amén.
Reflexiones Evangélicas : FE VIVIENTE
Hoy
irrumpe María en la historia de la salvación. Oigamos una vez más
con un profundo cariño el diálogo de San Gabriel con la Señora.
LECTURA: San Lucas, 1, 26-38.
La Anunciación. 26 A1 sexto mes el ángel Gabriel fue
enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llama Nazaret, 27a una virgen desposada
con un varón llamado José, de la casa de David; y el nombre de
virgen era María. 28Entrando
junto a ella, le dijo:
“Salve, llena de gracia, el Señor es contigo”. 29A estas palabras, María
se turbó, y se preguntaba qué significaría tal saludo. 30Y le dijo el ángel: “Deja
de temer María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31Concebirás y darás a luz
un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. 32Será grande y llamado Hijo del Altísimo;
el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, 33reinará sobre la casa de
Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin”. 34María dijo al ángel:
“¿Cómo será esto, pues no conozco varón?” 35Y el ángel le contestó: “El Espíritu
Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra; por eso el niño que nazca será santo y llamado Hijo de Dios. 36He aquí que
Isabel, tu parienta, ha concebido también un hijo en su ancianidad;
y la que se llamaba estéril está ya en el sexto mes. “Porque nada
hay imposible para Dios”. 38Dijo
entonces María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu
palabra”. Y el ángel la dejó.
Hay que mirar a la Virgen para afianzar nuestra fe. Ella cree: Vida
de fe. Fe con obras. Es fiel. Responde a la llamada. Confía
plenamente, con sencillez, con humildad. Hay que pedirle que aumente
nuestra fe. «Beata quae credidisti»! Bienaventurada tú que has
creído!
ACLAMACIONES
D. — Para que aumente nuestra fe. R. — Intercede, Madre, ante el
Señor. D. — Para que nuestra vida responda a
nuestras creencias. R. — Intercede... D — Para que gocemos la alegría de la
fe. R. — Intercede... D. — Para que superemos con espíritu
de fe las dificultades de la vida. R. — Intercede...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA SEGUNDO
Monición para este día
El segundo recuerdo que la Virgen
confió a San Lucas fue el de su visita a su prima Santa Isabel.
María parte sola y de prisa con afán de servir. Va a santificar al
Bautista. A cuantos servimos al Señor con
alegría, nos conceda la gracia y la paz.
R. — Amén.
Reflexiones Evangélicas: ESPÍRITU DE SERVICIO
Contemplemos la escena del servicio de la Virgen y la santificación
del Bautista. LECTURA: San Lucas, 1, 39-56.
La Visitación. 39 María, por su parte, en aquellos días se
puso en camino, y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. 40Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41Cuando
Isabel oyó el saludo de María, el infante saltó en su seno e Isabel
quedó llena del Espíritu Santo. 42Y dijo a grandes voces:
“Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre 43 ¿Y cómo es que la madre de mi Señor viene a mi? 44Porque he aquí que tan pronto
como tu saludo sonó en mis oídos, el infante saltó de alegría en mi
seno 45 Bienaventurada la que ha creído que se cumplirán las
cosas que se le han dicho de parte del Señor!”. El “Magníficat”. 46Y dijo María: “Mi alma glorifica al Señor, 47y mi
espíritu se regocija en Dios mi salvador, 48porque ha mirado
la humilde condición de su sierva. Porque desde ahora me llamarán
bienaventurada todas las generaciones. 49Porque me ha hecho
cosas grandes el Omnipotente. Es Santo su nombre. 50Su
misericordia va de generación en generación para los que lo temen. 51Ha empleado la fuerza de su
brazo; ha confundido a los engreídos en el pensamiento de sus
corazones. 52Ha derribado a los poderosos de sus tronos, y ha
levantado a los humildes. “Ha colmado de bienes a los hambrientos y
ha enviado a los ricos con las manos vacías. 54Ha recibido a su siervo
Israel, acordándose de si misericordia, 55“como había dicho a
nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia para siempre”. 56María estuvo con ella unos
tres meses, y se volvió a su casa. María por su «Fiat» ha quedado
constituida Madre de Dios y se define Ella misma: «ancilla Dómini».
Servir es entregarse. Salir de sí mismo. Desgastarse totalmente. Se
sirve a Dios sirviendo a los hombres por El. ¡Qué fuerte llamada la de la Virgen a
todos sus hijos: servir, ser útiles! Santificar sirviendo. Te
«necesita» Cristo en su Iglesia. Ayuda y sirve «como la Iglesia
quiere ser servida». No te puedes quedar esperando una llamada
solemne a cosas grandes. Tienes la llamada a servir siempre en «lo
pequeño».
ACLAMACIONES
D — Para que aprendamos el valor de
nuestro servicio. R. —Intercede, Madre, ante el
Señor. D. — Para que santifiquemos siempre a
través de nuestro servicio. R. — Intercede... D — Para que comprendamos la
necesidad y la urgencia de ser útiles a la Iglesia. R. — Intercede... D- Para que nos acompañe siempre la
humildad al desempeñar nuestros pequeños servicios. R. Intercede...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA TERCERO
Monición para este día
Una escena más de la vida fecunda de
la Virgen, conservada por su contemplación y su entrega fidelísima
al Evangelio. Una narración toda ella tensa de emociones. Muchas
páginas de virtudes heroicamente vividas por la Señora. Vamos a
tratar de fijarnos en alguna para aprender nosotros a vivirla cada
día. A cuantos hemos visto la gloria del
Señor en la mayor pobreza, nos conceda la paz y la gracia para
siempre.
R.- Amén.
Reflexiones Evangélicas: POBREZA
La escena del nacimiento del Salvador
es una exposición de abundantes ejemplos que tenemos que imitar.
LECTURA: San Lucas, 2, 1-6.
Nacimiento de Jesús y visita
de los pastores. 1 Por aquellos
días salió un edicto de César Augusto para que se censara todo el
mundo. 2Este es el primer censo hecho siendo Cirino
gobernador de Siria. 3Todos iban a inscribirse cada uno a su
ciudad. 4Subió también José desde la ciudad de Nazaret de
Galilea a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser
él de la casa y patria de David, 5para inscribirse con María,
su mujer, que estaba encinta. 6Mientras estaban allí, se le
cumplió el tiempo del parto. Sigamos al fondo de este huerto
cerrado» para recrearnos en la contemplación de una virtud: la
pobreza. Suavidad y delicadeza de tonos para dar una fuerte lección.
“El, que siendo rico se hizo pobre...” (San Pablo). Enseñarnos que en el apego a las cosas
no está la felicidad. La Virgen vive la conjunción de la pobreza y
la dicha. Desprendimiento. Austeridad. Limpieza. Atención a los
pobres con nuestro desprendimiento. No crearse necesidades.
ACLAMACIONES
D. — Para que aprendamos la
bienaventuranza de la pobreza. R. — Pedimos, Madre, tu ayuda. D. — Para que tengamos generosidad a
la hora de desprendernos de las cosas. R. — Pedimos... D — Para que sepamos alegrarnos cuando
experimentemos las consecuencias de la pobreza. R. — Pedimos D. — Para que los pobres encuentren la
generosidad de los desprendidos. R. — Pedimos...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA CUARTO
Monición para este día
María es el gran Camino para encontrar
con toda seguridad y fácilmente a Jesús. Su Santidad Pablo VI nos lo
dice bellamente en la Encíclica ‘Mense maio»: Porque María es
siempre camino que conduce a Cristo. Todo encuentro con Ella no
puede menos de terminar en un encuentro con Cristo mismo. ¿Y qué
otra cosa significa el continuo recurso a María, sino buscar entre
sus brazos, en Ella, por Ella y con Ella a Cristo nuestro Salvador?» A todos los congregados junto a la
Virgen Madre para encontrarnos con Cristo Jesús, la paz y el gozo
para siempre.
R.- Amén.
Reflexiones Evangélicas: MEDIACIÓN DE MARIA
Procuremos buscar a María para acercarnos más a Jesús. LECTURA: San Lucas, 2, 8-20. San Mateo, 2, 1-12. San Lucas, 2, 8-20
8Había
en la misma región unos pastores acampados al raso y cuidando sus
rebaños. 9Se les
presentó un ángel del Señor, y la Gloria del Señor los rodeó de luz;
y ellos se llenaron de miedo. 10El
ángel les dijo: “No teman, pues les anuncio una gran alegría, que lo
será para todo el pueblo. 11Les
ha nacido un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de
David. 12Esto les
servirá de señal: Encontrarán un niño envuelto en pañales reclinado
en un pesebre”. 13 En seguida se juntó al ángel una multitud del ejército celestial que
alababa a Dios, diciendo: l4 ¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que El ama”. 15Cuando los ángeles les
dejaron y se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros:
“Vamos a Belén y Veamos ese acontecimiento que el Señor nos ha
anunciado”. 16Fueron
de prisa y encontraron a María, a José ya! niño reclinado en el
pesebre. 17Y
habiéndolo visto, manifestaron lo que se les había dicho acerca de
este niño. 18Todos los que lo oían, se admiraban de lo que decían
los pastores. 19Maria,
por su parte, guardaba todas estas cosas, meditándolas en su
corazón. 20Los
pastores volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que
habían visto y oído, según se les había dicho. María siempre muestra a Jesús. Los
ángeles la felicitan hablándole de Dios nacido de sus entrañas.
También los pastores. Ella les muestra al Hijo de Dios hecho hombre.
El camino más fácil, seguro y corto de encontrar a Jesús, es María.
Tratarla filialmente. Buscarla cada día desde el primer momento.
Buscarla: ‘La encontraréis en las humildes tradiciones familiares de
las familias cristianas, en particular en el Rosario. En la historia
de la salvación, en el Evangelio, así como en los tesoros de la
liturgia que transmiten el gran patrimonio del pensamiento y de la
oración de la Iglesia». (Pablo VI).
ACLAMACIONES
D. — Para que te busquemos cada día
y cada hora de nuestra vida. R. —Llévanos, Madre, al Señor. D. —Para que gocemos de la presencia
de Jesús. R— Llévanos... D. —Para que sepamos cada día tratarte
mejor y quererte más. R. —Llévanos...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA QUINTO
Monición para este día
Hoy nos vamos a acercar a María para
pedirle entender estas escenas: Circuncisión, Purificación de María,
y Presentación del Niño. Santa Obediencia podríamos titular este
tríptico sublime. Obediencia, pedida con urgencia por Su Santidad
Pablo VI, y que supone una virtud de cimientos: HUMILDAD. Sobre los hijos de la Virgen que
quieren aprender sus heroicas lecciones, descienda la gracia de Dios
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Amén.
Reflexiones Evangélicas: HUMILDAD
Presenciemos en espíritu esta sencillez maravillosa que nos
transmite San Lucas. LECTURA: San Lucas, 2, 21-35.
Circuncisión de Jesús. 21 A los ocho días, cuando debían circuncidarlo, le pusieron el
nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser
concebido.
Presentación de Jesús en el
Templo. 22 Cuando se cumplieron los
días de la purificación, según la Ley de Moisés, lo subieron a
Jerusalén para ofrecerle al Señor, 23como
está escrito en la Ley del Señor: “Todo varón primogénito será
consagrado al Señor”, 24y
para ofrecer el sacrificio según lo ordenado en la Ley del Señor: un
par de tórtolas o dos pichones. 25Había
entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que
esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba en él. 26E1 Espíritu
Santo le había revelado que no moriría sin ver al Cristo del Señor.
“Fue, pues, movido por el Espíritu al Templo y al entrar los padres
con el niño Jesús, para cumplir lo establecido por la Ley acerca de
El, 28 los
recibió en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: El “Nunc dimittis”. 29”Ahora,
Señor, puedes dejar a tu siervo ir en paz, según tu palabra, 30porque mis ojos han
visto tu salvación, 31que tú has preparado ante la faz de
todos los pueblos, 32luz para iluminar a los gentiles, y
gloria de tu pueblo, Israel”. Profecía de Simeón. “Su padre y su madre estaban admirados de las
cosas que decían de El. 34Simeón
los bendijo y dijo a María, su madre: “He aquí que este niño está
destinado para ser caída y resurgimiento de muchos en Israel; será
signo de contradicción, “y una espada atravesará tu alma, para que
sean descubiertos los pensamientos de muchos corazones”. El fondo y la raíz de todo es la
virtud importantísima de la humildad. Las virtudes teologales, por
su objeto, son más sublimes, pero la humildad es la causa de la
gracia en nosotros y sin gracia nadie se salva. «Dios da su gracia a
los humildes», «rechaza a los soberbios». «Se fijó en la humildad de
su esclava». En el Evangelio constantemente se da a entender lo bien
que acaban los humildes, lo mal que terminan los soberbios: «El que
se humilla.... Eficaz para la vida apostólica. No se preocupa del
lugar en que le sitúen Reconoce que de él no depende el fruto y
entonces pide al Señor. Hace aportación de sus cualidades que son de
Dios.
ACLAMACIONES
D.— Para que nos penetremos de
la ejemplaridad de María en estas escenas. R. — Intercede, Madre, ante el
Señor. D. — Para que cuidemos la virtud
de la humildad como camino de nuevas gracias. R. — Intercede... D.— Para que vivamos la alegría
de nuestro trabajo escondido. R. Intercede... D.— Para que gocemos con la
eficacia de nuestras humillaciones. R._Intercede...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA SEXTO
Monición para este día
Hoy nos corresponde contemplar a
Nuestra Señora en uno de los momentos más patéticos de su vida y una
de las lecciones más urgentes de vivir: la defensa de Cristo. A todos los que aman a Cristo y por
defenderle en la vida de trabajo, de diversión y en la intimidad del
hogar, sufren la persecución y el desprecio del mundo, el consuelo y
la gracia para siempre. R.Amén.
Reflexiones Evangélicas: COMPROMISO CRISTIANO
Detalles bellísimos los que nos revela
San Mateo. Pongamos atentamente nuestro entendimiento para captar
toda la doctrina, y nuestro corazón para sentir con Jesús, María y
José. LECTURA: San Mateo, 2, 13-15. Huida a Egipto y muerte de
los inocentes. 13 Después de que ellos se
hubieron ido, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le
dijo: “Levántate toma al niño ya su madre, huye a Egipto y quédate
allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para
matarlo”. 14E1 se
levantó, tomó al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto, 15y permaneció allí
hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que había dicho
el Señor por medio del profeta: ¿Cómo se comporta la Virgen para
defender a Jesús? No pierde el tiempo. No espera. Aquella misma
noche. Con suma discreción. No se perdona ningún sacrificio. Jesús,
en nuestra vida cristiana, se encuentra también perseguido. Hemos de
defenderle en nosotros (vida de gracia). En la Iglesia. En los
demás. La defensa de Dios nos acarreará el sacrificio y la renuncia
a muchas cosas. A los mártires les costó ¡a sangre.
ACLAMACIONES
D. — Para que siempre estemos
dispuestos a defender a Jesucristo. R. — Madre, danos fortaleza. D. — Para que sepamos defender ¡a
gracia en nosotros. R. — Madre... D. — Para que seamos generosos y
heroicos a la hora de defender a nuestros hermanos. R. — Madre... D. — Para que siempre sepamos defender
a Nuestra Madre la Iglesia con obras y de verdad. R. — Madre...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA SÉPTIMO
Monición para este día
Vamos a escuchar las primeras palabras
de Jesús conservadas en el Evangelio. Son un diálogo con María y
José para darles una doctrina recia. A los hijos de Dios reunidos para
ocuparse en el templo de las cosas que son del Padre Celestial, la
paz y el gozo del Señor. R. —Amén.
Reflexiones Evangélicas: UNIDAD DE VIDA
Muy
importantes lecciones para nuestra vida práctica, para formar
nuestro criterio cristiano y deslindar los terrenos entre Dios y
nuestras obligaciones humanas.
LECTURA: San
Lucas, 2, 40-52.
40El
niño crecía y se fortalecía lleno de sabiduría, y la gracia de Dios
estaba en El.
Jesús entre los doctores. 41Sus padres iban
cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. 42Cuando tuvo doce años
subieron, como era su costumbre, para la fiesta; 43y pasados los días, al
regresar ellos, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus
padres se dieran cuenta. 44Creyendo
que iba en la comitiva, anduvieron una jornada, y lo buscaron entre
los parientes y conocidos; 45a1
no encontrarlo, volvieron a Jerusalén en busca suya. 46A los tres días lo
encontraron en el Templo sentado en medio de los doctores, oyéndolos
y preguntándoles. 47Todos
los que le oían estaban admirados de su inteligencia y de sus
respuestas. 48A1
verlo se quedaron maravillados, y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué
has hecho esto? He aquí que tu padre y yo te buscábamos
angustiados”. 49Les
contestó: “¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de
los asuntos de mi Padre?” 50Y
ellos no comprendieron lo que les decía. Más sobre la vida oculta. 51Descendió Jesús
con ellos, fue a Nazaret, y les estaba sumiso. Su madre guardaba
todas estas cosas en su corazón. 52Jesús
crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los
hombres. Iban sus padres cada año a Jerusalén
por la fiesta de la Pascua. Piedad: Deberes con Dios «antes la
obligación que la devoción», pero la primera obligación es el trato
con Dios. Unidad de vida. Hay que revisar las leyes de Dios que
regulan nuestra piedad (tres primeros Mandamientos de la Ley de
Dios). Buscan a Jesús sin descanso y con sacrificio. No desmayan
buscándole. Al tercer día lo encuentran en el TEMPLO. Así hemos de
buscar siempre al Señor, aunque se esconda, aunque tengamos que
buscarle con lágrimas. ¿Cómo se ocupan los padres de los hijos?
¿Rezan y se sacrifican por el bien espiritual? «Descendió con ellos
a Nazaret»: vida escondida, laboriosa, obediente, contemplativa: «Su
Madre conservaba todas estas cosas en su corazón».
ACLAMACIONES
D. — Para que busquemos siempre a
Jesucristo sin descanso por la gracia. R. — Madre, danos fortaleza. D. — Para que le busquemos en el
recogimiento y en la oración. R. — Madre... D. — Para que nos ocupemos primero de
las cosas que son del Padre celestial. R— Madre... D. — Para que amemos la vida escondida
con Jesucristo en Dios. R. — Madre...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA OCTAVO
Monición para
este día
Es el Evangelista San Juan quien hoy
nos va a llevar de la mano para asistir con Jesús, María y los
Apóstoles a una escena familiar, entrañable. Pongamos atención al
valor de la oración de María: OMNIPOTENCIA SUPLICANTE. - A todos los invitados por Dios al
banquete de su misericordia y su Eucaristía, la paz y el gozo en el
Señor.
R. — Amén.
Reflexiones Evangélicas: PRESENCIA EN EL
MUNDO
Aprendamos siempre a saber «estar» en
todo lugar. El cristiano tiene que estar presente en todas las
actividades humanas.
LECTURA: San
Juan, 2, 1-11.
La boda de Caná. 1Tres días
después hubo una boda en Caná de Galilea, en la que se hallaba la
madre de Jesús. 2Jesús,
con sus discípulos, fue invitado también a la boda. 3Y faltando vino, dijo a
Jesús su madre: “No tienen vino”. 4Jesús
contestó: “¿A ti y a mí qué, mujer? Mi hora aún no ha llegado”. 5La madre dijo a
los sirvientes: “Hagan lo que El les diga”. 6Había allí seis tinajas de
piedra para las abluciones de los judíos, de dos o tres metretas
cada una. 7Jesús
les dijo: “Llenen de agua las tinajas”. Y las llenaron hasta los
bordes. 8Añadió:
“Saquen ahora y lleven al maestresala”. Y lo llevaron. 9Apenas el maestresala
probó el agua cambiada en vino (sin saber de dónde era, aunque sí lo
sabían los sirvientes que habían sacado el agua), llamó al novio y
le dijo: 10“Todos
sirven primero el mejor vino y, cuando han bebido bastante, el peor.
Tú has guardado el buen vino hasta ahora”. 11Así y en Caná de Galilea, dio Jesús
principio a sus milagros, manifestó su gloria, y creyeron en El sus
discípulos. ¿Qué hace María en Caná de Galilea?
Participa en una fiesta social. El cristiano es un hombre que vive
en el mundo. El hombre es social por naturaleza. El hecho de ser
cristiano no lo aísla de la sociedad; vive en ella; tiene que
relacionarse con los demás hombres. Cristo en la gran oración
sacerdotal no pide al Padre que saque a los suyos del mundo, sino
que se santifiquen en el mundo. María nos lo enseña a vivir en esta
escena evangélica con discreción, naturalidad, sencillez. Una
invitada más, sin insignia especial. Sin ser notada, pero actuando
sin ruido. No hay que apoyarse en nuestra condición de católicos
para influir; hay que vivir discretamente nuestra vida sobrenatural
para ser eficaces. María hace oración en medio del banquete: «No
tienen vino>’. Una oración de ocasión, sin alardes, sin gestos
llamativos.
ACLAMACIONES
D. — Para que aprendamos a
participar con fruto en todas las actividades humanas. R— Imploramos, Madre, tu ayuda. D. — Para que sepamos hacer
mucho, sin ruido, pero con eficacia. R. — Imploramos... D. — Para que vivamos la
confianza absoluta en tu OMNIPOTENCIA SUPLICANTE. R. — Imploramos... D. — Para que sepamos
santificar nuestra profesión, negocios, diversión y vida de familia. R. — Imploramos.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria des pué de las
«Aclamaciones».
DIA NOVENO
Monición para
este día
Es muy fácil centrar toda nuestra
atención en la escena del Calvario. De pie, María, junto a la Cruz
de Cristo, en compañía de otras personas: un hombre joven, Juan. Unas mujeres piadosas. Una pecadora
penitente. Dos ladrones crucificados. Dos conversos de última hora:
Dimas y Longinos. A todos los corredimidos por los
Dolores de la Virgen, la misericordia de Dios Padre y de nuestro
Redentor Jesucristo.
R.- Amén.
Reflexiones Evangélicas:
AMOR A LA CRUZ
Proclamación solemne de la Maternidad
de la Virgen sobre nosotros. Es un marco de universalidad, de
apertura. «Mujer, he ahí a tu hijo». «Hijo, he ahí a tu Madre».
LECTURA: San
Juan, 19, 25-27.Jesús y
su Madre. 25Estaban
en pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás, hermana
de su madre, y María Magdalena. 26Jesús,
viendo a su madre y junto a Ella al discípulo que El amaba, dijo a
su madre: “Mujer, he ahí a tu hijo”. 27Luego
dijo al discípulo: “He ahí a tu madre”. Y desde aquel momento el
discípulo la recibió en su casa.
Todos cobijados por la Cruz que tiene
un signo de apertura infinita y eterna. Todos unidos en Cristo bajo
su mirada. No hay almas de segunda clase. A todos busca y llama la
Iglesia, porque todos son hijos de Dios. No puede haber en la
Iglesia monopolios, ni sociedades limitadas, ni exclusivas. Los
brazos de Cristo abiertos lo indican y la compañía que tiene la
Virgen lo define solemnemente. La Virgen goza de la maravillosa
variedad de los Hijos de Dios. La Iglesia es bendita por esa
maravilla de la variedad en la unidad: No es cristiano rechazar lo
que no nos va o no hemos tenido la humildad de conocer. Si la
Iglesia, que es Cristo, aprueba, nosotros con los brazos abiertos. La Madre Iglesia es fecunda como la
Sangre de Cristo. Amplitud y reciedumbre. Corredención. María no
habla, no se le oye ni un gemido y corredime.
ACLAMACIONES
D. — Para que la salvación que nos
conseguiste asociando tus dolores a los del Señor llegue a todas las
almas. R. — Intercede, Madre, por
nosotros. D. — Para que comprendamos y vivamos
la apertura de la Cruz. R. — Intercede... D. — Para que busquemos nuestro puesto
al lado de Cristo Crucificado. R. — Intercede... D. — Para que vivamos la audacia y la
reciedumbre de la Cruz. P. — Intercede...
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS DESPUÉS DEL CANTO FINAL
D— Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios. R. — Anunció la alegría a todo el mundo.
Oremos
Dios, que por la Concepción Inmaculada
de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo...
R.- Amén.
R.- Amén. D— Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R.- Amén.
Si no hay canto, esta es la oración final diaria después de las
«Aclamaciones».
04.11.2009
© Corporación CED. Colombia |