Sto. Tomás de Aquino, el doctor angélico, es el patrono de los estudiantes. Nacido en Aquino de noble familia, estudió en Montecasino y en Nápoles, donde se hizo fraile dominico. Poco después estudió en Alemania y Francia, como discípulo de san Alberto Magno. Fue un alumno modelo. Embebido en los estudios, no participaba en recreos ni discusiones. Por ello lo llamaban "el buey mudo".
Tomás era el primero en cumplir los consejos que un día daría a un estudiante: -"no entres de golpe en el mar, sino vete a él por los ríos, pues a lo difícil se ha de llegar por lo fácil".
Tomás enseñaba, predicaba y escribía. Sus obras principales fueron: "Sobre la verdad", "Suma contra gentiles", comentarios al "Cantar de los cantares". Su obra maestra es la "Suma Teológica", síntesis que recoge todo su pensamiento. Su vida de oración era profunda. Nunca se entregaba al estudio sino después de la oración. Sus escritos sobre el Santísimo Sacramento y sus sermones nos hacen dudar si predominaba en él, el teólogo o el místico. Derramaba muchas lágrimas en la misa y caía frecuentemente en éxtasis. |