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Tips de nutrición infantil


Nutrición, diversión, poco tiempo

Hoy en día tener tiempo para cocinar es un lujo que a veces no nos podemos dar. Pero, ¿cómo conciliar el dar una alimentación saludable a nuestros hijos con el resto de obligaciones que nos atosigan cada día?

Cuando se trata de recetas para niños no es necesario complicarse la vida con cosas difíciles que nos lleven mucho tiempo. Los niños suelen ser amantes de los sabores sencillos y las texturas con pocos ingredientes mezclados. Para ellos cada nuevo sabor y receta es un mundo nuevo, y no les suele gustar tener que analizar varios sabores en su boca.

Hay muchas recetas que requieren pocos minutos para ser preparadas, y no hacen parte de la “comida chatarra o basura”. Visita nuestra sección de Recetas nutritivas para niños y verás lo fáciles que son de preparar, además son nutritivas y muy divertidas.


Trucos de cocina para que los niños coman de todo

Es muy común que los pequeños no coman cierto tipo alimentos, tanto si es pescado, carne, frutas o verduras, lo cierto es que son pocos los chicos niños a los que les guste comer de todo, especialmente lo que a los padres nos parece nutritivo y saludable. Estos son algunos trucos para que nuestros hijos coman sin protestar esos alimentos.

Salpicón o macedonia
Aunque los niños no suelen mostrar mucho interés por la fruta, el salpicón suele ser uno de sus platos preferidos. ¿Cuál es el truco? ¡Pues su variedad de colores! Un bol de salpicón es mucho más apetecible que una pieza de fruta entera. Además, al añadirle zumo de naranja natural, un poco de azúcar o helado de vainilla, se convierte en un postre mucho más goloso.

Crema de yogurt para aperitivos
Es una salsa perfecta para untar a los palitos de pan, de hortalizas, tostadas, sándwich, ensaladas, etc. Mezcle el yogurt natural con el queso blando de untar y añada especias al gusto.

Ensalada y pescado
El pan de pita (pan de estilo oriental) puede ser un gran aliado para que su hijo coma ensalada y pescado. Sólo hay que darle un toque con el tostador y se abre con suma facilidad para rellenarlo de lo que se desee. Un posible relleno es cocinar un filete de atún o de salmón y, una vez frío, mezclarlo con lechuga picada, tomate, etc. y una buena cucharada de mayonesa. Los niños les encantará al tiempo que comen vegetales, pescado e hidratos de carbono.

Salsa de verduras
Sofría en un sartén con un poco de mantequilla o aceite de oliva, abundante pimentón, cebolla, calabacín, zanahoria, etc. Cuando estén dorados, añada 4 tomates rallados. Una vez esté todo cocido, páselo por el pasapuré. Esta salsa es deliciosa y muy rica en vitaminas y antioxidantes. Es un complemento ideal para el arroz o la pasta. El truco está en poner gran cantidad de salsa en el plato, pues cuanto más salsa tome, más verduras variadas estará comiendo.

Coliflor empanada
Hierva la coliflor, pártala en pequeños trocitos y pásela por huevo y pan rallado, luego páselos rápidamente por un sartén con aceite caliente. ¡Seguro que su hijo piensa que está comiendo croquetas!

Fuente: pequerecetas.com


Niños y verduras: Una difícil amistad

Todo el que tiene niños en casa sabe que las verduras y los niños no se llevan bien. Es nuestra labor de padres, conseguir que esta relación funcione, ya que las verduras deberían ser parte fundamental de la dieta de nuestros hijos.

Pero, ¿cómo hacer ver a los niños que las verduras son unas “amigas” estupendas y además divertidas? Reconozcamos que el modo tradicional de presentar las verduras no es del agrado ni de los niños ni de nosotros mismos.

Con un poco de imaginación y unas nociones básicas de cocina, se pueden preparar de forma rápida platos de verduras y hortalizas con originales y divertidas presentaciones que encantarán a los niños. Cuesta poco y estamos haciendo mucho por la educación alimentaria de nuestros hijos:

Presente los platos de forma divertida, con ingredientes que aporten colorido. Use la imaginación y utilice diferentes verduras para dibujar caras, paisajes, animales… Aproveche para contarle un cuento y se lo irá comiendo sin darse cuenta de que son verduras.

Predicar con el ejemplo. ¿Cómo va a conseguir que sus hijos coman de todo si no lo ven en su propia casa?. Los padres son los principales modelos de sus hijos, así que muéstrese positivo frente a todos los alimentos.

Deje que los niños participen en la elaboración de los platos. Pueden preparar juntos ensaladas llenas de color o pizzas caseras donde se pueden añadir variedad de hortalizas. Se lo pasarán en grande y disfrutarán comiéndoselas.

Añada verduras cortadas o en puré a los platos de carne, pescado, pasta o arroz. Por ejemplo: espaguetis con champiñones y jamón, arroz con verduras, flan de espinacas. También puede preparar unas deliciosas albóndigas o hamburguesas caseras mezclando la verdura rallada con la carne picada.

¿Por qué no probar también con los postres de hortalizas? Por ejemplo el bizcocho de zanahoria, o bocaditos de calabaza.

¡Hay mil formas de preparar recetas de verduras que le sorprenderían! Aquí hay algunas:

Flanes de verduras:
Los flanes que combinan carne, pescado o huevos son una original manera de conseguir que los niños prueben diferentes sabores. Ejemplos: Flan de calabaza, de puerros y palitos de cangrejo…

Brochetas vegetales:
Existen infinidad de pinchos que combinan con vegetales. Esta es una receta que a los niños les encantará y en la que además pueden participar ayudando. Podemos hacerlas a la plancha, a la brasa, en el horno, apanadas… Ejemplos: Brochetas de pollo, ternera, pavo, cerdo o pescado combinados con champiñones, berenjenas, tomates cherry, mazorquitas de maíz…

Pizzas caseras con vegetales:
Esta es una opción muy nutritiva y su contenido calórico depende sobre todo del tipo de ingredientes que utilicemos. Si incluimos jamón, queso, y diversas hortalizas o verduras como tomate, calabacín, pimentón, champiñones, etc. conseguiremos un plato muy saludable.

Lasañas y canelones:
Son platos muy aceptados por los niños. Se pueden mezclar con la carne o pescado picados y los niños irán acostumbrándose al sabor de las verduras sin darse cuenta. Sugerencias: lasaña de carne y pesto, canelones de espinacas y bechamel o de pescado y calabacín…

Fuente: pequerecetas.com


Padre obeso, niño obeso

Está claro que la forma de comer de los padres influye decisivamente en los niños. No se trata sólo de intentar que ellos coman adecuadamente, también tenemos que hacerlo nosotros, ya que los niños siempre imitan y repiten el comportamiento de los adultos.

Un nuevo estudio demuestra la estrecha relación existente entre la obesidad de los hijos y la obesidad del progenitor del mismo sexo. Sin embargo, la razón que explica este comportamiento no sería genética, sino que estaría motivada por la “simpatía de comportamiento”, según esta investigación británica, llevada a cabo en Plymouth con 226 familias en los últimos tres años.

De esta forma, las madres obesas tienen 10 veces más posibilidades de tener hijas obesas que las mujeres con peso normal. Algo parecido ocurre, aunque en una proporción algo menor, en la rama varonil de la familia, ya que el padre con claro sobrepeso tiene seis veces más posibilidades de contar con un hijo también obeso. En cambio no existe ninguna relación entre sexos cruzados en el seno familiar en cuanto a la obesidad, según las conclusiones de este trabajo, publicado por el “International Journal of Obesity”.

La investigación refleja que el 41% de las niñas de ocho años hijas de madres obesas eran también obesas, en comparación con el 4% de niñas obesas de madres con peso normal. Por su parte, el 18% de chicos con obesidad tenían padres con el mismo problema, frente al 3% con padres sin especial sobrepeso. No se registró diferencia entre las niñas de padre obeso ni entre los niños de madre obesa. Ello llevó a los investigadores a estimar que es “altamente improbable” que la genética juegue un papel en esa relación. “Sería extraño que los padres tuvieran algún tipo de influencia en sus hijos en este terreno a través de la vía del género”, admitieron. En cambio sí guardarían vinculación con algún tipo de “simpatía de comportamiento” por el que las chicas copian el estilo de vida de sus madres, mientras que los chicos siguen más las pautas del padre, apuntaron.

Los científicos subrayaron que estas conclusiones deberían llevar a un cambio de estrategia de los gobiernos, que habitualmente centran en los niños y no en sus padres los programas para reducir la obesidad infantil. “Es lo contrario de lo que pensábamos y esto tiene implicaciones fundamentales en las políticas”, advirtió el profesor Terry Wilkin, director del estudio. Hasta ahora se pensaba que los niños obesos se convierten en adultos obesos, cuando la dirección es la contraria, es decir, que adultos con problemas de obesidad generan hijos con el mismo problema, explicó.

Publicado por: pequerecetas.com


 Lonchera nutritiva y apetitosa: ¿es posible?

Los niños en edad escolar pasan la mayor parte del día en el colegio. De ahí la importancia de una buena nutrición durante estas horas que están lejos de casa. La lonchera escolar es para muchos padres un dolor de cabeza porque es frecuente que regrese del colegio con la comida intacta.

¿Cómo acertar con una lonchera atractiva para los niños y al mismo con un contenido nutricional? La nutricionista María Clara Yepes sugiere ideas para tener en cuenta a la hora de preparar y empacar la comida de la lonchera. La clave está en la variedad y la buena presentación.

Reglas generales sobre la nutrición de los niños:

1. Es más saludable realizar cinco pequeñas comidas (cumpliendo un horario estable) que tres golpes grandes.

2. No ‘picar’ entre dichas las comidas y mucho menos si se trata de alimentos con calorías vacías (que solo aportan calorías y no nutren).

3. No presionarlos demasiado, no obligarlos a comer, ni dejarlos horas sentados en la mesa.

4. Si el niño no consume una de las cinco comidas, espera hasta la siguiente. Trate de no  omitir las comidas de media mañana y media tarde.

5. No permita que el niño que no come perciba su preocupación, debe relajarse, pues esto puede convertirse en un arma de manipulación del niño sobre el padre.

6. “En la casa se come lo que se merca”. Entonces, fíjese qué está llevando a casa. ¿Hay frutas, yogurt, helado, queso, jugo natural o  pan? ¿O paqueticos, confites y gaseosas?

Ideas básicas para la lonchera:

  1. Alimentos en tamaños pequeños: Un sánduche partido en triangulitos, perro en mitades o  mini perritos, manzana o pera pequeñas, uvas u ochuvas en mitades al igual que las fresas, etc.
  2. Rica, variada y bien presentada: Alimentos de colores y sabores que combinen, nunca repita dos días seguidos la misma comida.
  3. Buen estado e higiene: Asegúrese que no se riegue el jugo o que se abran las cocas y se salga su contenido. Tenga cuidado con los olores de los termos y de las loncheras así como con los hongos en los pitillos de algunos termos; éstos se deben lavar con blanqueador y enjuagarlo muy bien antes de dárselo al niño.
  4. Fácil de abrir o desempacar: Cada alimento debe ir empacado; si es necesario, incluya un tenedor envuelto en una servilleta o algo que lo conserve limpio.
  5. El tamaño y el peso de la lonchera debe ser proporcional al niño y que sea fácil de llevar o cargar.
Alimentos que siempre se deben incluir:

Fruta o verduras crudas: Puede ser cualquiera de éstas: 4 uvas en mitades sin semilla; 1 manzana pequeña lavada; 1 pera pequeña lavada; 4 ochuvas en mitades; mango en cuadritos; piña dulce en cuadritos; 1 kiwi en cuadritos; 4 fresas en mitades; papaya en cuadritos; melón dulce en cuadritos o bolitas; un banano fresco; mandarina o naranja en cascos; un salpicón; 2 zanahorias babies.
Para hacer la fruta más atractiva, puede incluir un tarrito de lechera o de crema de leche con azúcar.

Harina: 1 porción pequeña, que puede presentarse sola o con proteínas.

Solas:

  • 1 Mini croissant.
  • 1 Mini brownie.
  • 1 Paquetico de galletas dulces o saladas. Preferiblemente de mantequilla tipo caseras.
  • 1 Paquetico de papitas o platanitos.
  • 1 Ponquecito.

Con proteínas:

  • 1 buñuelo de queso muy fresco.
  • 1 mini croissant o ½ croissant con queso o con jamón y queso.
  • 2 palitos de queso pequeños con un sobrecito de mermelada o de miel.
  • 1 mini pastelito de guayaba o de arequipe.
  • 2 o 3 triangulitos de sánduche ya sea de queso, jamón y queso, queso crema y mermelada o mantequilla de maní y mermelada o atún con salsa rosada.
  • 1 mini perrito.

Proteína: 1 porción pequeña. Pueden ser una de las siguientes alternativas:

  • Helado (si tiene forma de que se conserve helado).
  • Yogurt o cualquier postre que sea a base de leche o queso.
  • Queso mozzarella en barritas o lonchitas.
  • Cubitos de jamón dulce
  • Cubitos de queso (Cualquier tipo)
  • Salchichas pequeñas empacadas en dos unidades en una coquita.
  • Semillas como maní en cualquier presentación, nueces y almendras (con alto contenido nutricional, aunque no tan alto en proteínas como los anteriores ejemplos).

Dulce: 1 porción pequeña. Puede se alguna de las siguientes:

  • Chocolatina en cualquier forma
  • Arequipe.
  • Bocadillo de guayaba.
  • Mazapán.
  • Gelatina de pata.
  • Panelitas.

Bebida: 6 onzas (180 cc)

  • Siempre, un termo pequeño con agua.
  • Jugo natural o yogurt

Con estas alternativas, usted puede programar por semanas la lonchera de sus hijos haciendo combinaciones con los anteriores ejemplos e incluyendo uno de cada grupo. En el caso de las harinas que contienen proteínas como los sánduches, puede contar en ellos una porción de harina y una de proteína.

Los dulces como colombinas y confites entre muchos otros no son recomendados porque solo aportan CALORIAS VACIAS y los niños que están en periodo de crecimiento necesitan consumir alimentos nutritivos que les ayuden a formar huesos, músculos, dientes, etc. y a mantenerse sanos y fuertes.

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