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Estreñimiento en la infancia

El estreñimiento es un problema muy frecuente en le niño. Se define como una frecuencia de defecación menor de 3 veces por semana, o cuando existe retención fecal, o cuando la defecación es dolorosa. 

Causas: 

  • Alimentación: una dieta baja en fibras y líquidos.
  • Defecación dolorosa ocasionada por fisuras anales, hemorroides etc...
  • Errores pedagógicos a la hora de enseñar al niño a controlar los esfínteres.
  • Causas psicológicas: casos relacionados con causas ambientales desfavorables que en el niño se manifiestan como una resistencia a defecar.
  • Existe en muchos casos un factor hereditario y constitucional.

Qué hacer: 

Dieta: deben incrementarse los alimentos ricos en residuos, como verduras, frutas, pan y papas. En ocasiones es necesario disminuir la cantidad de alimentos astringentes como la manzana, plátanos, zanahoria, leche, queso y arroz. 

Alimentos que se deben evitar: biberones durante el día y por la noche pasados los 12 meses de edad; leche semidescremada, yogur, chocolate, golosinas, bananos y manzanas.

Alimentos aconsejables: pan integral, avena, papas, purés espesos de legumbres, verduras crudas, alcachofas, espinacas, ensalada, compotas, tomate, fruta cruda y sin pelar, ciruelas, pasas, higos secos, dátiles, miel, aceite de oliva y mantequilla. 

Consejos para estimular la defecación en el niño:

  • Masajes en el abdomen del bebé, comenzando por el ombligo y haciendo círculos en sentido a las agujas del reloj. Continuar haciéndolos si el niño se va relajando.
  • Ejercicios para fortalecer la musculatura abdominal y el movimiento intestinal: con el niño tumbado se le flexionan las piernas y con éstas juntas se van haciendo círculos concéntricos.
  • Estimulación en el ano del reflejo de defecación con un termómetro rectal.
  • Uso de laxantes: Los laxantes fuertes están prohibidos en el niño pequeño. Los más usados son los supositorios de glicerina, el lactitol y la lactulosa. En todos los casos consultar antes con su pediatra.

Cómo detectar la meningitis

La meningitis es una infección de las meninges (membranas de recubrimiento del cerebro y de la médula espinal), que afecta principalmente a los niños de 3 a 8 meses. Sin embargo, su incidencia puede llegar a ser de 1 por cada 100.000 habitantes y más de la mitad de los afectados son menores de 15 años.

Existen varias clases de meningitis:

  • La del grupo B que afecta el 46% de la población
  • La del grupo C que afecta el 45%
  • Y la del grupo A y otras que afectan el 9%

Síntomas

Los síntomas más frecuentes de la meningitis son:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Rigidez de nuca
  • Congestión nasal
  • Vómitos
  • Molestias al mirar la luz

Y los síntomas más peligrosos son además:

  • Adormecimiento y postración
  • Presencia de un rash (manchas) en la piel
  • Convulsiones
  • Dolores musculares generalizados
  • A veces diarrea
  • Respiración acelerada

Contagio

Se trasmite a través de secreciones nasales, saliva y por el aire contaminado de estornudos o toses. Su susceptibilidad es escasa, ya que la bacteria causante suele estar en la garganta del 10% de los individuos sin que se desarrolle la enfermedad.

Evolución de la enfermedad

La infección se desarrolla entre 2 a 10 días del contacto con el enfermo y debe tratarse antes de las 24 a 36 horas. Luego de este periodo la enfermedad puede ser fatal. La mortalidad en estos casos llega a 1 de cada 7 afectados, y con el tratamiento adecuado antes de las 24 horas puede verse reducida un 10 %.

Vacunas

La vacuna de la meningitis C se llama vacuna MenC. Al inyectarse en el humano produce inmunidad para la meningitis C desde los 2 meses de edad. Se administra en tres dosis, a los 2, 3 y 4 meses de edad. En niños mayores necesitan solo dos dosis y a partir de los 18 meses precisan una sola dosis.

La vacuna para la meningitis de los grupos A, C, Y, W-135 se administra vía inyectable en una sola dosis vía subcutánea. Su eficacia es buena (no total) en los niños mayores de 2 años. En los niños de 3 meses a 2 años es de dudosa eficacia (no cubre), y no está indicada en los menores de 3 meses.


Diarrea y vómito en los niños

Cuando un niño tiene diarrea y vómito, pierde gran cantidad de agua y sales minerales. En dichos casos es necesario interrumpir la alimentación y reponer el agua y sales perdidas. Una vez que los vómitos y diarreas terminen y vuelva el apetito, se debe empezar una dieta a base de alimentos astringentes .

Pasos a seguir: 

Bebés 

  • Suspender el pecho o biberón durante 6 horas
  • Durante este tiempo, ofrecerle solución rehidratante fría (se vende en farmacias), alternando con agua fría mineral o del grifo previamente hervida. Al principio en cucharaditas o a pequeños sorbos; es necesario darle poca cantidad, muy frecuentemente.
  • A las 6 horas volver a la alimentación habitual, ya sea pecho o biberón. Si es este último, prepararlo a la mitad de la concentración, aumentándola de forma progresiva hasta llegar a la concentración normal.

Niños menores de 8 años 

  • Suspender la alimentación al menos por 8 horas
  • Durante este tiempo tomar líquidos fríos (solución rehidratante, limonada alcalina, agua de arroz etc.). Es necesario que el líquido esté muy frío y que se beba con cuchara para hacerlo en pequeñas cantidades y muy frecuentemente.

Limonada Alcalina:

  • 1 litro de agua hervida
  • Zumo de dos limones
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • Media cucharadita de bicarbonato
  • Media cucharadita de sal

 Antes de volver a una alimentación normal es necesario comenzar poco a poco con una dieta astringente. No forzar al niño a comer, sino que coma lo que le apetezca.

Sugerencias:

  • Arroz cocido + zanahoria + pollo o pescado blanco cocido
  • Puré de papa + zanahoria + pollo o pescado blanco cocido
  • Banano batido
  • Manzana rallada
  • bananos + manzana + limón

Niños mayores de 8 años

  • Suspender la alimentación durante 12-24 horas.
  • Durante este tiempo tomar preparados de rehidratación, limonada alcalina, té frío con limón y azúcar, en muy pequeñas cantidades y de forma repetida
  • Antes de volver a la alimentación normal hacer una dieta astringente:

Sugerencias:

  • Carne sin grasa (pollo o ternera)
  • Arroz + zanahoria
  • Manzana, banano y limón.
  • Nota: La leche y sus derivados (excepto yogur) mejor dejarlos para 2 ó 3 días después.

Dolor de oído

El dolor de oído se produce por la acumulación de líquido en el oído medio y por la presión que éste ejerce sobre el tímpano y sus alrededores.

Sus causas

Las causas del dolor no son siempre las enfermedades propias del oído, sino también infecciones y otros problemas de la nariz, la cavidad oral, la garganta y la articulación de la mandíbula. 

En los niños pequeños el dolor no siempre se debe a una infección. También puede ser por otras causas como la acumulación de agua durante el baño, la retención de jabón o champú o la irritación de los canales por el uso de copos de algodón.

Las causas más frecuentes son:

  • Obstrucción del oído externo (por un objeto extraño o cera en el oído).
  • Infección del oído externo o interno.
  • Otitis media aguda o crónica.
  • Por el cambio rápido en la altitud.
  • Tímpano roto o perforado.
  • Infección dental.
  • Infección de los senos paranasales.
  • Irritación de la garganta con dolor que se irradia a los oídos.

Tratamiento

Las medidas generales para tratar el dolor de oído en casa son:

  • Mantener un ambiente húmedo.
  • Utilizar un analgésico antinflamatorio de venta libre como puede ser el paracetamol o el ibuprofeno.
  • La compresa tibia aplicada localmente puede ayudar a tener menos dolor.
  • El dolor de oído causado al descender ó subir rápidamente desde o a grandes alturas se puede aliviar al deglutir o tragar saliva o al masticar chicle. En el caso de los bebés, se les puede dejar que succionen de un biberón durante el descenso.

Los otros métodos de tratamiento deben de ser consultados con su médico:

Para desbloquear la trompa de Eustaquio se pueden utilizar los antihistamínicos y los descongestionantes. Las gotas nasales disminuyen la cantidad de secreción nasal y logran la contracción de las membranas mucosas. 

Estos medicamentos se deben de utilizar sólo durante unos cuantos días y de persistir los síntomas, se debe consultar con el médico. También puede ser útil la utilización de gotas óticas para el dolor intenso, siempre con prescripción del médico.


Enuresis (Orinarse en la cama)

El niño que presenta enuresis se orina en la cama involuntariamente. Este es un problema que causa molestias a los padres y que además afecta emocionalmente al niño. Por lo general no se empieza a tratar antes de los 6 años de edad.

Medidas generales de tratamiento

  • Restringir la ingesta de líquidos a sólo un vaso en las tres horas anteriores a que se acueste el niño.
  • Llevarlo a orinar justo antes de irse a dormir.
  • Hacer que se responsabilice y esté atento a la evolución de su problema: que lleve un registro de los días que se moja, que coopere con la limpieza de la cama y cambio de ropa, etc.
  • Motivarle a que permanezca seco, alabar su esfuerzo y darle recompensas por lograrlo; nunca se le debe castigar ni hacerle burla ni reprimirlo por mojar la cama.

Tratamiento con alarmas

Las alarmas consisten en una esponjita que se coloca en la pijama del niño y que está unida por medio de un cable a un timbre el cual se fija al hombro o al brazo del niño; cuando se moja la esponjita, suena la alarma. Hay modelos de alarmas inalámbricos que en lugar de hacer sonar un timbre, vibran. El niño responde al ruido o a la vibración levantándose para terminar de orinar en el baño. 

Por lo general, varias noches después del uso de la alarma muchos niños se despertarán en forma espontánea. Puede llevar varias semanas que el niño pare de mojar la cama. Se recomienda suspender la alarma cuando el niño es capaz de mantenerse seco toda la noche a pesar de tener una ingesta de líquidos normal.


Estreñimiento en adultos

El estreñimiento se podría definir como la evacuación infrecuente y dificultosa de heces escasas y secas. La frecuencia normal de defecación oscila entre 3 veces al día y 3 veces por semana. 

El estreñimiento se podría definir como la evacuación infrecuente y dificultosa de heces escasas y secas. La frecuencia normal de defecación oscila entre 3 veces al día y 3 veces por semana. 

Causas:

  • Dieta inadecuada: exceso de carne en la alimentación, alimentos excesivamente refinados, poca legumbre, verduras y frutas. Beber poco líquido.
  • Falta de ejercicio físico.
  • No evacuar cuando el organismo lo pide, ya que se va debilitando el funcionamiento normal del intestino.
  • Toma de fármacos como antinflamatorios, analgésicos, antihipertensivos, hierro, etc...
  • Cambio de los hábitos y horarios, viajes etc...
  • Algunas enfermedades del sistema digestivo como el síndrome de colon irritable.
  • Abuso de laxantes irritantes que pueden disminuir el movimiento normal del intestino.
  • Cáncer de colón o cáncer rectal.

Síntomas: 

  • Dolor asociado con los movimientos intestinales.
  • Sensación de evacuación incompleta.
  • Vientre hinchado.
  • Dolor en la parte baja de la espalda, fatiga, dolores de cabeza etc...

Cómo prevenirlo:

Agregue a su dieta frutas, verduras y alimentos ricos en fibra. 

Tabla de contenido en fibra de los grupos de alimentos

Alimentos (100 g. de porción comestible) Fibra (g) Alimentos (100 g. de porción comestible) Fibra (g)
Verduras y Hortalizas Cereales y Derivados  
Aguacate 3,3 Arroz 1.3
Alcachofa 10,79 Copos maiz 4
Apio 4,23 Tostado  
Borraja 5,6 Galletas 3.3
Cardo 3,7 Harina de trigo 4
Coliflor 2,94 Pan blanco 3.4
Espinacas 1,84 Pan integral 7.52
Guisantes frescos 4,25 Pastas al huevo 3.3
Judías verdes 1,88    
Lechuga 1,52    
Papa 2,51    
Puerro 2,27    
Tomate 1,83    
Zanahoria 3,43    
Frutas   Legumbres  
Albaricoque 2.02 Alubias blancas 17
Ciruelas 1.7 Garbanzos 10.6
Fresa 2 Guisantes secos 16.6
Granada 3.1 Lentejas 10.7
Kiwi 3.9 Frutos secos  
Manzana 2.3 Almendras 9.8
Melocotón 1.68 Avellanas 7.4
Naranja 2.2 Cacahuates 7.1
Peras 2.8 Nueces 6.7
Platano 2 Pistachos 6.5
  • Beba líquidos durante y entre las comidas, por lo menos de 3 a 5 vasos extra de agua por día, especialmente por las mañanas.
  • Coma despacio y mastique bien los alimentos.
  • Aumente su actividad diaria, incluyendo caminar mínimo 30 min. diarios u otra forma
  • de ejercicio.
  • Fije un tiempo cada día que sea tranquilo e ininterrumpido. Trate de evacuar cuando sienta la necesidad.
  • Evite los esfuerzos excesivos en la evacuación. El intestino ya se encarga, por sí mismo, de este trabajo.
  • No utilice laxantes irritantes por periodos prolongados sin consultar a su médico, pueden causar dependencia y daños graves al organismo.
  • Tenga en cuenta que estas medidas no son inmediatas y que hace falta unas 2 ó 3 semanas para que el intestino se regule.

Dolor de espalda

Las personas que padecen dolor de espalda lo describen con frecuencia como una sensación lenta y continua o aguda y punzante que causa rigidez y dificultad al estar quieto o al moverse. 

Casi todos los dolores de espalda están relacionados con la tensión o la torcedura de un músculo o ligamento. El dolor puede empezar inmediatamente después de la lesión o al cabo de unas horas. Un porcentaje muy bajo del dolor de espalda está relacionado con la edad. 

La gran mayoría de los casos de dolor de espalda se curan por sí mismos con la ayuda de algunos cuidados en casa. Puede intentar las siguientes medidas caseras para reducir el dolor y estimular la curación: 

  • Descanse durante veinticuatro horas una vez haya empezado el dolor para evitar cualquier otra lesión.
  • Duerma en un colchón duro con una tabla debajo.
  • Acuéstese sobre un lado con una almohada entre las piernas para evitar que las caderas tengan un movimiento rotatorio y aumente la presión en la espalda; o acuéstese sobre la espalda, con una toalla enrollada bajo la nuca y almohadas bajo las rodillas. Evite acostarse sobre el estómago.
  • Levántese de la cama lentamente y con cuidado, primero sentándose y luego poniéndose de pie. Aplique hielo o compresas frías durante veinte minutos cada dos horas durante las primeras veinticuatro a cuarenta y ocho horas para reducir el dolor y los espasmos musculares.
  • Después de 48 horas aplique calor para mejorar la circulación y la curación. La utilización de hielo o calor es una elección individual que depende de lo que prefiera y de lo que reduzca el dolor.
  • Tome medicamentos analgésicos y antiinflamatorios sin receta médica, como por ejemplo la aspirina o ibuprofen.
  • Las mujeres embarazadas deben consultar con su médico antes de tomar cualquier medicación sin receta médica.

Además debe evitarse la actividad enérgica durante seis semanas después de que el dolor haya desaparecido para conseguir una curación completa y evitar que la lesión se vuelva a producir.

El dolor de espalda no crónico o causado por una lesión nerviosa generalmente desaparece con tratamiento en casa. Pero si no consigue aliviarlo, consulte a su médico quien probablemente le recomendará que acuda al fisioterapeuta o le aconsejará rayos X para diagnosticar la causa del dolor.


El Acné

El acné es muy frecuente en los adolescentes, pero puede aparecer en todas las edades. Normalmente comienza en la pubertad y puede continuar a lo largo de muchos años.

Existen dos formas clínicas: una leve, llamada acné polimorfo juvenil o acné superficial y otra más grave, acné quístico y conglobata o acné profundo. 

El acné se produce cuando las glándulas sebáceas, que producen grasa y desembocan en el mismo folículo del pelo, generan más secreción de la que la piel es capaz de eliminar por descamación. 

La suciedad no es la causa del acné, pero ésta y la grasa sobre la cara pueden agravar el problema. Otros factores que aumentan la posibilidad de aparición del acné son los cambios hormonales, la exposición a climas extremos, tensión, piel grasa, alteraciones endocrinas, ciertos tumores, y el uso de ciertos medicamentos (tales como la cortisona, testosterona, estrógenos, y otros). El acné no es contagioso y la tendencia a tenerlo puede persistir hasta los 30 ó 40 años. 

Tratamiento

La tendencia a tener acné es heredada. Aunque no puede prevenirse, la higiene adecuada puede ayudar a disminuir los efectos. 

Si las lesiones se infectan se pueden prescribir antibióticos tales como la tetraciclina o la eritromicina. También se usan antibióticos tópicos (aplicados justo en el área afectada de la piel). La vitamina sintética (isotretinoína, Roacutan®) ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento del acné intenso. Sin embargo, las mujeres embarazadas y las adolescentes sexualmente activas no deberían tomar esta medicación. 

Otra forma de tratamiento consiste en la administración de cortisona local o inyectada. También existen procedimientos quirúrgicos como el peeling profesional de la piel (químico) pelando la piel, y la dermoabrasión, o la extracción o drenaje de los quistes. 

Hay tratamientos domésticos que pueden disminuir los efectos del acné:

v Limpiar la piel suavemente con jabón y agua, quitando toda la suciedad o maquillaje. El lavado, tan frecuente como se necesite, controla la grasa. Hay que realizarlo por lo menos una vez al día y después de hacer ejercicio. Usar una toalla limpia todos los días para prevenir infecciones.

  • Aplicar vapor o compresas húmedas cálidas para abrir los poros atascados.
  • Lavar el pelo con champú por lo menos dos veces por semana. Usar un champú anticaspa si es necesario.
  • Peinar el pelo hacia atrás para mantener despejada la cara.
  • Usar astringentes locales para quitar el exceso de grasa.
  • No rascar, tocar o frotar las lesiones. Estas acciones pueden aumentar el daño de la piel.
  • No apoyar la cara sobre las manos. Esto puede irritar la piel de la cara.
  • Identificar y evitar cualquier cosa que agrave el acné: comidas, lociones, maquillaje, etc.

El acné generalmente responde bien al tratamiento después de unas pocas semanas, pero puede aflorar de tiempo en tiempo. Las cicatrices aparecen normalmente cuando no se ha tratado oportunamente.

Fuente: www.tuotormedico.com


Control del Asma

Los síntomas del asma son causados o "precipitados" usualmente por un factor específico o una combinación de factores. Por eso es importante comprender cuáles son esos precipitantes y limitar su exposición a ellos. He aquí algunos de ellos:

  • Alergias al polen, al moho, a los animales domésticos y a otros factores ambientales.
  • Contaminación del aire, tal como el humo del tabaco, los niveles de ozono altos y los gases del tráfico automotor.
  • Emociones fuertes, como el miedo, el llanto o la risa.
  • Ejercicio en exceso o cuando se hace en clima muy frío.
  • Agentes irritantes que se encuentran en el hogar, como el polvo, los productos para la limpieza y los perfumes.
  • Enfermedades, como el catarro o las infecciones respiratorias.
  • Algunos medicamentos para el dolor que se compran sin receta médica.
  • El clima, particularmente el viento y el aire frío.

Medicamentos para el dolor

Debido a que algunos medicamentos para el dolor y la fiebre que se venden sin receta médica pueden precipitar el asma, es importante que las personas que sufren de esta enfermedad consulten a su médico antes de comprarlos. 

Los dos tipos de medicamentos para el dolor más comunes que se venden sin receta médica son los antiinflamatorios no esteroidales (aspirina, el ibuprofén y naproxen sódico entre otros). El acetaminofén, la medicina en TYLENOL®. 

Aunque todavía queda mucho por investigar acerca de la relación entre el asma y los medicamentos analgésicos, estudios científicos han demostrado que hasta un 20% de las personas con asma pueden ser sensibles a la aspirina y a otras drogas antiinflamatorias no esteroidales (NSAID). 

Las pautas del National Heart, Lung, and Blood Institute recomiendan que las personas con asma usen el acetaminofén, como sea indicado, en lugar de los NSAID, como la aspirina.

Fuente: Amercian Lung Association

www.lungusa.org/asthma.


Cuide sus Riñones

Los riñones son dos órganos que actúan como filtros en el cuerpo al reservar las sustancias que necesita el organismo para su normal funcionamiento y eliminar por la orina aquellas que se desechan.

  • Los síntomas que pueden alertar un mal funcionamiento de los riñones son:
  • La presencia de edemas (hinchazón) en los párpados, alrededor de los ojos, en los tobillos, en las muñecas eincluso en el cuerpo entero.
  • La presión arterial elevada, mayor de 140/ 90 mm.
  • La aparición de sangre en la orina
  • Los cambios en el volumen de orina que se elimina (mayor o menor cantidad de lo normal, la cual debe ser de uno y medio a dos litros diarios)
  • Ardor al orinar o dolor en la región inferior de la espalda donde están situados.

Ojo a la dieta

Son causas principales en la disfunción de los riñones la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, presentes en aproximadamente el 60% de los pacientes que evolucionan a la insuficiencia renal crónica.

Los malos hábitos dietéticos también contribuyen a esta enfermedad. Por esto es recomendable evitar el consumo de grasas saturadas y que la ingestión de sal no sobrepase los seis gramos al día.

Es recomendable comer frutas y vegetales frescos para garantizar el potasio, protector contra la hipertensión arterial. Tomar de uno y medio a dos litros de agua al día de manera que el riñón ahorre el agua que necesita y elimine un volumen de orina adecuado que contribuya a la prevención de infecciones urinarias y cálculos renales. Recuerde que el propio arrastre que produce la orina al eliminarse es un lavado fisiológico de las vías urinarias.

Algunos medicamentos de tipo analgésico, antinflamatorio, antibiótico y otros pueden provocar toxicidad en los riñones y afectar sus funciones; por eso se recomienda evitar la automedicación y utilizar sólo los indicados por el médico en la dosis adecuada.

Fuente: www.saludparalavida.sld.cu

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16.12.2010 © Corporación CED. Colombia
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