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¡Empleados de pesadilla!

Cómo conocer a su personal y mantener la paz en la oficina

Prácticamente todo gerente tiene una categoría de empleado que sobresale por ser difícil. Para Diana Freeland, gerente de programas de asistencia para empleados de Tenneco Energy, se trata del empleado temperamental, porque “nunca se sabe de qué humor está”.

A continuación presentamos algunos de los patrones de comportamiento más negativos y algunos consejos sobre cómo tratarlos:

El Quejón

Síntomas: Siempre se queja, suele buscar problemas, y llega a imaginárselos si no existen.

Plan de acción: Determine por qué la persona se queja tanto. Si una queja específica está relacionada con el trabajo, decida si el quejón no puede o no está dispuesto a hacer el trabajo. Si el trabajador no puede realizar su labor, determine si necesita más adiestramiento o recursos. “Y si no está dispuesto a trabajar, a la calle”.

El Subversivo

Síntomas: Con frecuencia quiere ascender y busca formas de perjudicarlo a usted como jefe o hacerlo parecer tonto. Puede pasar de extremos pasivos a agresivos y pretende ser su mejor amigo mientras le clava el cuchillo por la espalda.

Plan de acción: Déjele en claro a este personaje que usted conoce sus dos caras. “Déle órdenes, hágalo cortar el césped”, insiste Dee Soder, que asesora a ejecutivos como presidente de Endimión Co., de Nueva York. “A estas personas nunca se les puede dar la mano porque te toman el codo”, concuerda Glass.

El Entrometido

Síntomas: Son profesionales impertinentes que creen saberlo todo. Por lo general están equivocados. También les gusta caer de visita en cualquier momento y ponerse a chismear y a pregonar su último “descubrimiento”.

Plan de acción: Reúnase en privado con ellos y hágales ver cómo las acusaciones a espaldas de los demás pueden afectar a toda la empresa, pero no sea hostil.

El Holgazán

Síntomas: Este tipo de empleado es el que habla mucho pero no hace nada. Esta especie “lo retrasa todo” en espera de que surja una mejor oportunidad.

Plan de acción: Fije objetivos con antelación y deje muy en claro quién realizará que labor, a quién tiene que rendir cuentas y qué día especifico debe terminar el trabajo. Aclare cualquier malentendido y trate de determinar las razones que tiene el Holgazán para comportarse como tal. No dé por sentado que lo hace por mera holgazanería. Puede haber otras causas, porque ese comportamiento puede ser “un disfraz de incompetencia, una cortina de humo para crear confusión sobre lo que se espera de él, o simplemente temor”. Si el individuo está hastiado de un trabajo repetitivo, es posible que pueda sentirse mejor realizando otra labor.

El Sr. “No”

Síntomas: Es un perfeccionista motivado por realizar a la perfección cualquier labor. Cuando algo sale mal, el Sr. “No” pierde toda esperanza y le deja saber a todos cómo se siente. Estas personas tienen la gran habilidad de extinguir las esperanzas en otros y apagar las chispas de creatividad.

Plan de acción: Muéstrele compasión, en vez de rechazo, y tenga paciencia. Utilice sus habilidades; pueden servirle de sistema de alarma. Los ejecutivos de una empresa someten toda nueva idea al Sr. “No” para conocer su opinión. En otra ocasión, cuando un Sr. “No” se quejó de que todos sus compañeros de trabajo eran unos incompetentes, el jefe le dijo: “tienes toda la razón. Hay que matarlos a todos”. El negativo se rió y reconoció: “Bueno, no es para tanto”.

Por Timothy D. Shellhardt. Redactor de The Wall Street Journal Americas.

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