Retornar | Imprimir | Descargar | Ir a página 2
 
 

No postergue para mañana...

 
 
¡Cómo superar este mal hábito de inmediato! (no lo deje para otro día). Con este sencillo pero efectivo método usted podrá dejar de postergar todas aquellas actividades que se van acumulando en su agenda, hasta que se le convierten en un verdadero dolor de cabeza.

 

 
LOS CUATRO PASOS
 
 
1
Lo primero que usted debe hacer es conocer cómo se las ingenia para postergar, porque en todo esto siempre hay un patrón de conducta constante. Obsérvese durante una semana, tome papel y lápiz y responda con toda la sinceridad del caso las siguientes preguntas:
 

1. ¿Qué tipo de actividades posterga permanentemente? ¿En qué circunstancias?

Por ejemplo, ciertas llamadas telefónicas, memorandos, citas, cartas, informes, análisis, reuniones.

2. En vez de realizar estas actividades, ¿a qué se dedica?

Probablemente realiza tareas menos importantes, pero usted se convence que lo son mucho más: limpiar el escritorio o el archivador, tomar café, llamar por teléfono a alguien, salir a comer, ¡hasta echarle agua a las matas sirve para este propósito!.

   
 
Ir página 2