| |
|
| Lo primero que usted debe hacer es conocer cómo se las ingenia para postergar, porque en todo esto siempre hay un patrón de conducta constante. Obsérvese durante una semana, tome papel y lápiz y responda con toda la sinceridad del caso las siguientes preguntas: |
|
|
|
1. ¿Qué tipo de actividades posterga permanentemente? ¿En qué circunstancias?
|
Por ejemplo, ciertas llamadas telefónicas, memorandos, citas, cartas, informes, análisis, reuniones.
|
2. En vez de realizar estas actividades, ¿a qué se dedica?
|
Probablemente realiza tareas menos importantes, pero usted se convence que lo son mucho más: limpiar el escritorio o el archivador, tomar café, llamar por teléfono a alguien, salir a comer, ¡hasta echarle agua a las matas sirve para este propósito!.
|
|
|