Después de 11 años llega a las pantallas la esperada Toy Story 3, terminando una espera que ha valido la pena, ya que esta secuela revela varias sorpresas agradables y desarrolla temas valiosos que vale la pena comentar en familia.
Ha pasado el tiempo y los juguetes están inquietos; analizan cuáles son sus opciones una vez que Andy se marche a la universidad y limpie su cuarto para que lo use su hermana pequeña. Por un error, los juguetes, en vez de ir a parar al ático lo harán en una guardería llena de niños salvajes que maltratan a los juguetes y de la que es difícil escapar. Es en esta aventura donde Ken y Barbie se integran al grupo de juguetes, liderado por el vaquero Woody y su compañero de aventuras Buzz Lightyear. Los recién llegados pondrán una nota graciosa con su estilo de vida consumista. La integridad de los juguetes está en juego y su destino se decidirá en una historia entrañable, llena de esperanza, que habla sobre el crecimiento, la separación, la toma de decisiones, el trabajo en equipo, la importancia de recibir amor para tener un crecimiento sano y, sobre todo, que el bien siempre sale triunfante.
La gran calidad de esta producción nos hace desear una cuarta secuela: Toy Story 4.