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Asimile y aplique los conocimientos LLEVE A LA PRÁCTICA SUS PROPIOS CONOCIMIENTOS Este capítulo sólo contiene una regla general, pero, sin duda, la más importante de cuanto hemos dado para hacer eficaz el estudio. En síntesis, puede enunciarse del siguiente modo: Estudie activamente. Aprenda en la práctica constante. Emplee sus conocimientos en todas las conversaciones, escritos y estudios de cualquier índole. Si alguien le preguntara cuál es el objetivo que persigue con sus estudios, responderá, en la mayoría de los casos, que la utilidad práctica de los mismo, puesto que de ellos espera obtener un gran provecho con su aplicación al trabajo y a la vida ordinaria y, además, también diría que ellos le permitirán aumentar sus conocimientos y capacidades intelectuales. Si tiene un acertado juicio en la valoración de lo que es útil, su respuesta resulta aceptable y cierta, ya que, en verdad, lo que aprenda puede aplicarlo, no sólo en su misión específica de trabajo u ocupación, sino llevándolo también a todos sus pensamientos, conversaciones, escritos y a cuantas circunstancias especiales puedan presentarse en su vida. Cuando medite sobre nuevos problemas, siempre que trate de encontrar soluciones, al aconsejar a sus amigos, al discutir con ello, cuando escriba, al trazarse algún plan o proyecto, al tomar parte en asuntos sociales o políticos; es una palabra, en todo lo que haga, tendrá útil aplicación. El fin primordial de sus estudios es aumentar la eficacia del pensamiento y de la acción, proporcionándose una mayor aptitud general al poner a su disposición determinados conocimientos a los que ha de encontrar el adecuado empleo. El llevar a la práctica los conocimientos adquiridos no es sólo la finalidad perseguida en el estudio: es la esencia misma del proceso de su desenvolvimiento. El saber n es algo que se puede absorber y fijar conservándolo para su uso posterior. Únicamente llega a adquirirse y se consigue darle la necesaria consistencia a través del pensamiento y de la acción. Las ideas de los textos se convierten en una parte de su bagaje mental. Y cuanto más logre asociarlo al resto de los conocimientos poseídos, tanto más asegurará su dominio. Por consiguiente, procure en todo momento que las ideas se relacionen: no emplee conocimientos aislados. Bernard Shaw ha escrito: Si enseña a un hombre alguna cosa nunca la aprenderá. Lo que, más llanamente, quiere decir: Aprenderemos por medio de la acción. De otro modo, aprender es un proceso activo. Adquirir nuevas ideas significa movilizarse en su empleo, ponerlas en práctica, hablar, razonar, haciendo de ellas el eje de todas estas acciones. Vamos a dar algunas indicaciones sujetas a la regla general: 1 DISCURRA EJEMPLOS ILUSTRATIVOS Y CONCRETOS A LOS CUALES SE PUEDAN APLICAR NUESTROS CONOCIMIENTOS No cabe duda que las ideas que lea u oiga serán palabras vacías de sentido a menos que, por sus conocimientos, se conviertan en algo de significado concreto y hasta familiar. Durante sus estudios impóngase siempre la necesidad de encontrar aclaraciones ilustrativas y aplicaciones prácticas del tema. 2 COMPARE LAS NUEVAS IDEAS CON LOS CONOCIMIENTOS ANTERIORES. CRITIQUE Y VALORE LOS PUNTOS DE VISTA OPUESTOS. EMPLEE EL NUEVO MATERIAL PARA EXAMINAR LAS CONCLUSIONES ANTERIORES Puede hacer de las ideas parte de su propio pensamiento, empleándolas para moldear, comprobar y pulir otras. Interpretando estas ideas, le será más fácil usarlas después en el pensamiento y la acción, cuando ya su conocimiento de ellas esté bien probado en el aspecto teórico. 3 UTILICE SUS CONOCIMIENTOS PARA EXPLICAR LOS HECHOS Y PREVER LAS CONSECUENCIAS Determine los hechos que, de un modo casual, se relacionan con las ideas dominadas. Asocie y ordene sus conocimientos. Medite sobre sus causas y probables consecuencias. La mejor manera de utilizar lo que está estudiando es emplear ideas nuevas al obtener las lógicas deducciones de los hechos. 4 ESCRIBA SUS IDEAS: REALICE BOSQUEJOS; HAGA ENSAYOS; TRACE DIAGRAMAS Una ayuda muy importante para mantenerse activo en la reflexión mental sobre el estudio consiste en escribir los pensamientos principales y las ideas derivadas de éstos. Es también un eficaz procedimiento para acoplar y emplear donde mejor convenga, todas estas ideas. Se da con frecuencia el hecho de encontrar mayor facilidad de expresión, más claro juicio, al expresarse por escrito. 5 NO PIERDA NINGUNA OPORTUNIDAD DE CONVERSAR SOBRE AQUELLO QUE ESTÁ APRENDIENDO. HAGA ELLO TEMA DE CUANTAS DISCUSIONES MANTENGA, TANTO EN LA CLASE COMO EN SUS RELACIONES CON AMIGOS, CONDISCÍPULOS, PROFESORES Y AUN CON LA FAMILIA La conversación es un medio eficiente para aclarar las ideas fundamentales del asunto que le ocupa. Se ha dicho que la mejor manera de aprender, cualquier cosa es tratar de enseñarla a otra persona. Busque, pues, alguien a quien poder explicarle los temas que está aprendiendo o una persona con quien conversar sobre los puntos principales. 6 APLIQUE A LA ACCIÓN SUS CONOCIMIENTOS, EJERCITE Y COMPRUEBE EN LA PRÁCTICA LA UTILIDAD DE LOS PRINCIPIOS APRENDIDOS
El material contenido en este Manual es un ejemplo patente de la justicia de este enunciado. Saber cómo hay que estudiar carece de utilidad si ustedes no se hallan dispuestos a emplear las ideas que le dan llevándolas al estudio práctico. Muchas de las cosas que aprende en las clases (desde las reglas de la sintaxis que rige nuestro idioma hasta los métodos de investigación científica, y desde los fundamentos matemáticos hasta lo análisis psicológicos) son aplicables a su conducta diaria. Vigile su empleo. Durante sus estudios haga el inflexible propósito de aplicar todos los conocimientos que posea tantas veces como le sea posible, en cuantas ocasiones favorables se presenten para ello. |
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