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ADQUIERA EL HÁBITO DEL ESTUDIO
SISTEMA, REGULARIDAD Y HÁBITO DE ESTUDIO
En el estudio como en los negocios y en las campañas militares es imprescindible un plan de acción. El estudiante que ordena su jornada de trabajo y la cumple, elimina la mitad del esfuerzo, ya que un plan seguido de modo constante se transforma pronto en hábito, con lo cual el estudio llega a ser algo tan necesario a la vida como lavarse, comer, etc.
Un programa fijo de estudio facilita enormemente la tarea. El valor de un plan sistemático queda bien patente en el párrafo que se transcribe del Applied Psychology de B. C. Ewer (Nueva York, Macmillan Co., 1925, página 238):
¨ Si hemos de afrontar varios deberes simultáneamente, lo más probable es que fracasemos en cualquiera de ellos. Parecen entremezclare y la presión ejercida por cada uno no nos permite entregarnos por entero a ninguno. Acudimos de uno a otro sin decidirnos, terminando por abandonarlos apenas iniciados. Para suprimir estas vacilaciones aconsejamos hacerse promesas tales como: empezaré a contestar estas cartas a las diez y media en punto, o me haré cargo de tal asunto el próximo martes a las nueve de la mañana.
Así quedan determinadas las tareas, y en el momento preciso las efectuaremos casi automáticamente. Aquellas personas que abandonan su vida a la iniciativa del instante, saben bien que su salvación está en seguir regularmente un plan. ¨
Un lugar fijo para estudiar no es menos importante que dedicar un tiempo fijo para ello.
Tenga siempre una mesa y una silla destinadas exclusivamente al trabajo intelectual. Este ambiente será sinónimo de estudio, pues el solo hecho de situarnos en él a la hora acostumbrada le dispondrá automáticamente al trabajo.
Muchos mantienen la opinión de que el secreto del éxito en los estudios reside en cultivar su regularidad y sistematización. Sir William Osler, médico eminente, formula a un grupo de estudiantes la siguiente pregunta:
¨ ¿Saben cómo obtener la mayor ventaja posible de su capacidad con el esfuerzo mínimo?
Él mismo contesta:
¨ Cultivando un sistema. Deliberadamente digo cultivando porque sé que a algunos de ustedes le resultará difícil en extremo adquirir un hábito de estudio sistemático. Existen cerebros inclinados congénitamente a reglamentarse, y otros, por el contrario, que mantienen toda su vida una continua lucha contra su tendencia a la despreocupación por el trabajo. De un hombre que haya mantenido esa batalla durante toda su existencia deben deducir el profundo valor del método. Me dirijo a ustedes, estudiantes primarios, ya que por ser los que hoy comienzan, tienen que saber que su porvenir depende en gran parte de los hábitos que adquieran en este período inicial. Seguir la rutina de las clases es muy sencillo, pero el cambio, aplicarla en todo momento al proceso cotidiano es tarea ardua y molesta. Asigne a cada hora del día unos deberes y no deje de cultivar ese poder de concentración, que aumentará insensiblemente con la práctica y el ejercicio. De este modo la atención no decae un solo momento si puede existir vacilaciones, debido a que estamos entregados por completo al tema que corresponda. Esa constancia crea un buen hábito, que adoptará con facilidad su mente y al final del curso habrá adquirido el más fundamental y valioso de cuantos conocimientos tenga: el saber estudiar. ¨
Los detalles del programa diario ha de determinarnos el propio estudiante. Marque las horas que va a dedicar al estudio, pero no sea demasiado ambicioso en los planes. Es imprescindible valorar la capacidad de trabajo. Trate de que el tiempo dedicado a los estudios no sea excesivo, pero tampoco insuficiente. Elija luego las horas más oportunas para la realización de las tareas que se imponga. Asegúrese de que no encontrará entorpecimiento para trabajar las horas previstas, de que podrá realizar ininterrumpidamente el esfuerzo diario prefijado. Pudiera ocurrir que, por circunstancias personales, le fuera más práctico emplear el mismo tiempo distribuido en dos o tres sesiones. Esta es también una buena práctica, pues con ella se acostumbrará a estudiar regularmente las horas señaladas.
Establezca del mismo modo la cantidad de tiempo que dedicará a cada materia y el orden en las asignaturas. Naturalmente, no le será posible precisar con antelación el tiempo exacto que le exigirá cada una y el momento en que le será factible pasar a la siguiente de acuerdo con el orden establecido. La rigidez en el hábito de estudio no puede ser absoluta, pero es muy conveniente calcular el tiempo aproximado que va a dedicarse a cada tema y un orden para ello. Así le será posible eludir las vacilaciones y dificultades que crea el no saber qué hacer primero y abandonar las preocupaciones acerca de lo que podrá estar haciendo.
La distribución del tiempo es un serio problema para la mayoría de los estudiantes. Para trazarnos un plan será necesario conocer primeramente cómo ha empleado sus horas hasta entonces. Al final de este capítulo, en la página 50, ofrecemos un modelo para establecer el horario de las actividades diarias. Saque copias de esta página y llene una cada noche antes de acostarse. En la casilla encabezada con la palabra ¨ Hora ¨, anote aquella que empezó y terminó cada una de las actividades que lo ocuparon. No tarde en observar algunos que le preocupan. No tarde en observar algunos hechos de gran interés respecto al empleo de su tiempo; medite acerca de las causas que motivan que éste sea malgastado y trácese, en consecuencia, un plan ya definitivo para evitarlo.
Estas anotaciones diarias constituirán prueba convincente de su perfeccionamiento y en ellas quedará constancia del mismo. De esta manera se demostrará la eficacia de consignar todos los días el programa del trabajo realizado.
Hora de levantarse: __________ Hora de acostarse: _________ Fecha:_______ |
Hora |
Actividades |
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RESUMEN DEL DÍA
Número de horas para diversiones, ejercicios físicos y descanso................... _____
Número de horas de sueño............................................................................ _____
Número de horas destinadas al empleo, o a quehaceres de la casa.............. _____
Tiempo empleado en las comidas.................................................................... _____
Número de horas de clase............................................................................... _____
Número de horas de estudio........................................................................... _____
Número de horas para otras actividades......................................................... _____
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