<< Regresar a Documentos de apoyo

Consejos prácticos para la crianza

  1. En un corcho que se puede colgar en la cocina o en el pasillo, se pegue una cartulina con el nombre de cada hijo. Cada vez que cada uno realice un acto de orden por su propia iniciativa, se le darán dos puntos positivos. Cuando haya que recordárselo porque se le ha olvidado, y obedezca, solo ganará uno. Si sigue sin ordenar, perderá un punto. Cada diez puntos, el niño tendrá un reconocimiento ya sea elegir la película de video, ir a comer un helado u otro que usted crea apropiado.
  2. Siempre es útil ser concretos en las órdenes que se le dan a los hijos, asegurándonos de que el niño sabe con exactitud lo que debe hacer y porqué. Por ejemplo, no se le puede decir: “sé más limpio”, sino “sé limpio y antes de sentarte a comer lávate las manos”. Además es imprescindible que cada exigencia se convierta en un acto que pueda comprobarse fácilmente que ha sido cumplido.
  3. Para que el niño (a) se sienta cómodo en el inodoro, es necesario que se quede desnudo (a) de cintura para abajo, de modo que pueda abrir bien las piernas. Sin embargo, déjeles las media o si está descalzo (a) ponga un tapete para que no sienta una sensación desagradable del suelo frío.
  4. Una técnica muy sencilla pero eficaz para fomentar la responsabilidad en los niños pequeños es invitarles a contribuir para resolver las dificultades. Si se le pregunta a menudo, qué es lo que haría él o ella para resolver este o aquel problema, se le está dando la oportunidad perfecta para entrenarse en la capacidad de tomar decisiones.
  5. Una buena táctica para que el niño no olvide sus obligaciones, es ayudarle a elaborar una tabla con cada una de las áreas que debe realizar a lo largo de varias semanas. Así, cada vez que comience una semana, sabrá que tendrá una tarea nueva.
  6. Fomente una comunicación familiar asertiva, es decir, expresando lo que necesitamos, deseamos, creemos, sentimos y pensamos de manera clara, directa, firme, sin agredir, respetando a las otras personas. Los niños se sienten mejor cuando hablan de sus sentimientos. Así no tienen que enfrentar sus miedos sin el apoyo de un referente adulto.
  7. Cuando ocurra una rabieta en alguno de los chicos, proceda de la siguiente manera:
    • Garantice la seguridad del niño.
    • No muestre ansiedad y evite agudizar la crisis mostrando su nerviosismo.
    • No responda ante la rabieta y espere a que se le pase.
    • No trate de controlar la rabieta hablando, pegando, u obligando al niño de cualquier otra manera a que cambie de actitud. Lo mejor es dejar que la rabieta pase de forma natural pensando que si una conducta no es reforzada tiende a extinguirse.

Lo peor que podemos hacer ante una rabieta es acceder a la solicitud que la ha provocado; es decir, un niño no puede nunca salirse con las suyas utilizando este método. En caso contrario, el niño aprenderá a utilizar este mecanismo cada vez que quiera algo. El niño debe saber que si desea algo debe expresarse con serenidad, negociando las cosas relajadamente, pidiendo las cosas con corrección y aceptando de buena gana una negativa por parte de sus padres.

<< Regresar a Documentos de apoyo

 

© Corporación CED