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La colección de ‘amigos’ en Facebook
Jorge Enrique Mújica, LC

El éxito de las redes sociales se entiende mejor si se considera que han sabido responder a una necesidad humana fundamental: la intercomunicación.

“Lo queramos o no, en el fondo de todo hombre existe un sentimiento de forzada solidaridad hacia los otros, como una vaga conciencia de identidad esencial que no experimentamos hacia la planta o la roca”, escribía el filósofo español Ortega y Gasset en uno de sus múltiples ensayos (cf. El genio de la guerra y la guerra alemana, en Obras completas, vol. 11, p. 202).

Ese sentimiento de solidaridad y esa experiencia de identidad hacia el otro han sido conceptualizados de diversos modos según las distintas redes sociales: Facebook le ha llamado ‘amigos’; LinkedIn, contactos; Twitter, seguidores; Google+, círculos…

Tal vez debido a su alcance, el concepto de ‘amistad’ desarrollado y promovido por Facebook es el que ha venido a permear y designar las relaciones de proximidad virtual posibles en la mayoría de las redes sociales actuales.

Evidentemente se trata de un concepto de trato bien diversificado y, en la mayoría de los casos, no circunscrito al sentido original del valor de la amistad en su sentido vernáculo original.

Se está avanzando hacia una cosificación del concepto ‘amigo’ y, en consecuencia, a una instrumentalización de las personas. ‘Amigo’ vendría a ser no ya la persona con la que puedo comunicarme para fortalecer un vínculo de aprecio humano basado en relaciones de conocimiento físico ‘real’ sino un potencial perfil que puede dar un ‘me gusta’ a los contenidos que comparto, para así llegar a más personas.

De la mano del concepto de ‘amistad’ va asociado cada vez más el de popularidad. La dinámica actual de las redes sociales favorece pensar –equívocamente– que es más popular el que más ‘amigos’ tiene. Y de esto se desprende el que cada vez más se busque el entrar en contacto con otros, independientemente de que sean desconocidos, y la inversión de tiempo para mantener capturada su atención. Por otra parte, esta misma mentalidad redunda en una relación de apariencia por la que el ‘amigo más popular’ es utilizado para presentarse a sí mismo como alguien que tiene relación con un personaje ‘famoso’.

Es verdad que las redes sociales no dan por descontada la posibilidad de una amistad verdadera o de un fortalecimiento de vínculos de amistad previamente existentes. Sin embargo, el riesgo de una banalización de las personas es una constante latente.

Ese riesgo de la instrumentalización es todavía más latente en el caso de las iniciativas a modo de páginas (fan page) donde se precisa de fans que libremente quieran quedar asociados a ellas. En estos casos se añade a todo lo anterior el hecho de ver a las personas como meros consumidores o medios de satisfacción del propio ego en virtud de conseguir una página con más seguidores.

Este tipo de reflexiones suelen constituir materia de profundización pero casi siempre en sentido unidireccional: ¿estaré siendo cosificado, tratado como cosa, instrumentalizado? Posiblemente sea también la oportunidad para preguntarse qué sentido y atención se le da a las propias ‘amistades’ en Facebook. De este modo, más que una ‘colección de amigos’ se podrá ver al otro no como una planta o una piedra sino como persona que merece toda nuestra atención y respeto.

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Buenos modales en la web

Hemos llegado a un mundo de virtualidad tal, que los modales y el protocolo de las relaciones físicas se han tenido que aplicar también a los espacios cibernautas, dando como resultado la “Etiqueta en la Red” o “Netiquette” (del francés étiquette -buena educación- y del inglés net -red-) que establece las reglas de comportamiento en la web.

Resumiremos a continuación las principales normas de convivencia on line:

En el correo electrónico

  • Mensajes cortos: teniendo en cuenta que leer en una pantalla implica un mayor esfuerzo visual y puede llegar a cansar más que leer en el papel, lo más recomendable es escribir mensajes claros, concisos y con buena puntuación para facilitar su lectura.
  • Uso de las mayúsculas: recordemos que todo comunica y la forma en que escribimos no es la excepción. Los mensajes que en su totalidad son escritos en mayúsculas pueden ser percibidos como regaños, reclamos, exclamaciones o gritos, ya que su apariencia grande le otorga un tono fuerte a la comunicación escrita. Las mayúsculas deben ser usadas para resaltar una palabra o máximo una frase, también se pueden usar para los títulos o subtítulos.
  • Asunto: en los e-mails, indicar el asunto (subject) es muy útil para quién recibe el mensaje pues puede anticiparse al contenido para organizar la lectura. Además, es bueno para ejercitar nuestra capacidad de síntesis.
  • Ortografía: enviar mensajes electrónicos con mala ortografía es de muy mal gusto. Nuestra expresión escrita también habla de nosotros, es importante darle una revisión final al mensaje antes de oprimir el botón “enviar”. Además no es aconsejable confiarse del corrector ortográfico que poseen los servidores de correos o programas de escritura, si no está muy seguro de algo, es mejor consultar en otras fuentes.
  • Respuesta oportuna: es de mala educación no darle respuesta oportuna a un correo electrónico apremiante o que solicita información urgente. Según los protocolos del ciberespacio se debe contestar los e-mails entre las 24 y 48 horas de recibido el mensaje. Si han pasado varios días y aún no ha tenido tiempo para atender el asunto, como mínimo se debe enviar una notificación de recibido.
  • Copia oculta para correos masivos: cuando enviamos correos a un grupo grande de personas se sugiere -especialmente si estas no se conocen entre sí- aplicar la copia oculta para garantizar la privacidad de las personas que reciben nuestra correspondencia.
  • Correos cadena: hay mucha basura en el mundo de la web que no conviene invertirle tiempo. Identifique los mensajes que le podrían servir a sus familiares, amigos, compañeros y reenvíelos haciendo previamente una evaluación de su importancia.
  • Firma: más que todo para los correos laborales, es importante establecer una firma uniforme que contenga los datos principales de contacto.
  • Archivos adjuntos: evitar enviar archivos adjuntos demasiado pesados, en especial cuando no fueron solicitados por el destinatario.

En el chat

  • Abuso de emoticones y abreviaturas: no podemos suponer que la otra persona va entender todo lo que escribimos en abreviaturas o empleando emoticones, se pueden usar pero con moderación.
  • Contestar al chat: Es de buena educación contestar siempre, aunque sea para comunicar que estamos ocupados. No contestar es lo mismo a que nos hablen de frente y no responderle a la persona o voltear la cara.
  • Respetar el estado: Si nuestro interlocutor indica “ocupado” su estado, es mejor no insistir, podemos estar interrumpiéndolo en algo importante.
  • Despedirse: una vez vaya a abandonar la comunicación, informe a su interlocutor que finalizará la charla.

En los foros de discusión

  • Somos personas: Recordar siempre que hay seres humanos del otro lado de la computadora y que no se está hablando con una máquina.
  • Ser cortés: si se participa en un chat o en un foro de discusión, hay que saludar al resto del grupo, es un gesto de cortesía que lo seguramente lo haría en un espacio físico.
  • Evitar los insultos, ataques y groserías: es inaceptable atacar a los demás participantes del foro con palabras inadecuadas o comentarios salidos de tono, se debe respetar la opinión de los demás.

Fuentes: lanacion.com, links.org.ar, tic-iesjbj.blogspot.com.

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Consejos para ayudar a sus hijos a trabajar con Internet

Unos pocos consejos para que los padres ayuden a sus hijos en el uso de Internet. Los padres deben tomar un papel de acompañamiento y no aislarse del tema.

Uso conjunto

Intente hacer del uso de Internet una actividad familiar. Navegue por Internet con sus hijos. Mientras está con ellos, puede enseñarles y alertarles sobre el uso responsable y seguro de la red. Aprenda de sus hijos sobre la tecnología, haga muchas preguntas, y no se sienta cohibido si su hijo sabe más que usted.

Tiempo y lugar

Establezca reglas claras sobre el uso de Internet en su hogar, como el momento del día y cuánto tiempo pueden dedicar los niños a la navegación por Internet y deje el computador en una habitación distinta del dormitorio de los niños.

Página por defecto

Coloque como página por defecto (la primera que aparece al iniciarse el navegador) una web que reúna contenidos y servicios que sean de su entera confianza o un sitio donde pueda encontrar enlaces de interés adaptados al mundo infantil (buscadores o directorios de ser posible especializados y no generales).

Favoritos

Cree una lista de "Favoritos", animando a su hijo a que sean esos los primeros que visite. La tendencia es entrar en 4 ó 5 sitios favoritos y poco más. Los lugares más visitados por los niños son webs de: programas infantiles o de moda de la TV, webs de cantantes o de famosos (deportistas, actores), juegos, chats y buscadores. Los más peligrosos son estos dos últimos: puesto que los buscadores generales pueden dar resultados con contenidos inapropiados para niños y los chats pueden resultar peligrosos si no están moderados por un responsable. Conviene estar presentes y vigilantes en uno y otro caso.

Historia

Vigile qué sitios ha visitado su hijo, utilizando para ello el "Historial" después de una sesión (aparecerán las direcciones que han sido visitadas, ordenadas cronológicamente; para ver el contenido de estos sitios, sólo hay que "pinchar" en sus direcciones).

Filtros

Infórmese sobre los diferentes mecanismos de control que le pueden ayudar en la protección de sus hijos, softwares comerciales de filtrado y opciones de acceso controlado que estén disponibles en el mercado.

Contenidos Ofensivos

Indíqueles a sus hijos que no contesten e-mails o cualquier otro tipo de comunicación que pueda tener algún contenido ofensivo, y aconséjeles que abandonen inmediatamente una página web o chat que les haga sentir incómodos. Asimismo, dígales que deben mostrarle cualquier tipo de comunicación que hayan recibido que pueda resultar potencialmente peligrosa, asegurándoles que usted no se enfadará con ellos y que no es su culpa. Una relación abierta y basada en la confianza es extremadamente importante.

Datos

Enseñe a los niños que nunca deben divulgar ningún tipo de información personal o familiar a personas que conozcan online, especialmente a las que conozcan en foros y puntos de encuentro en la red. Ni deben proporcionar datos en páginas webs (nombre y apellidos, domicilio, teléfono, tarjetas de crédito, para suscripción a servicios o realizar compras).

Citas

Explique a sus hijos que nunca deben planear un encuentro con una persona que hayan conocido online, y que siempre deben avisarle cuando alguien intente realizar un encuentro de ese tipo.

Avise a las Autoridades

Si usted piensa que sus hijos o cualquier otro niño puede estar de alguna manera en peligro no deje de contactar con las autoridades pertinentes. Si encuentra contenidos o actitudes perjudiciales para ellos, denúncielos en los puntos de contacto que hay en la red.

Fuente: www.navegacion-segura.red.es/

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¿Jugar solo o compartir el juego?

Vale la pena participar en los videojuegos con los niños. Si un padre, una madre, un educador juega con ellos, si disfruta en la partida, si pasa horas comentando y animando en la superación del juego, tendrá muchos más argumentos a la hora de educar.

Consejos prácticos recomendados por el doctor García Cabeza.

  • Rompa el aislamiento y anime a sus hijos a jugar con sus amigos.
  • Anime a que compartan juegos. Probar muchos juegos es tan emocionante como dominar unos pocos y es menos adictivo.
  • ¡Juegue con sus hijos! Anímese a pasar una tarde intentando derribar el avión del Barón Rojo. Pero eso sí, entregue el mando cuando lo derriben a usted.
  • Hable con sus hijos sobre el contenido y funcionamiento del juego.
  • Pídales que le expliquen cómo se juega. Si encuentra algún juego negativo y cree que es poco recomendable que continúe jugándose en casa, invíteles a pensar y tomen una decisión justa.

A continuación añadimos un cuadro comparativo del riesgo de jugar en solitario y las ventajas de compartir el videojuego.

Riesgos de los videojuegos en soledad.

  • El juego individualizado en el cuarto del niño puede ser negativo y aislante. El riesgo, aunque remoto, de abuso o adicción, es más inmediato.
  • Las dudas no se aclaran y quedan las visiones erradas y los tópicos fijados.
  • Los estereotipos simplistas invaden con su visión vulgar de la realidad.
  • Todo parece igual y nada es destacable. No existe posibilidad de educar en el gusto por plantearnos preguntas o elegir limitarnos el tiempo de juego.
  • Distanciamiento de los padres y de los hijos, de los educadores y de los alumnos.
  • Déficit de habilidades sociales.
  • Déficit de experiencias reales.
  • La violencia, la crueldad, el racismo no pueden ser filtrados por el conocimiento intelectual. El niño se lo traga todo sin crítica desde su vulnerabilidad y falta de experiencia.
  • Si los padres o educadores no están presentes en la compra o durante el juego, no existe la posibilidad de leer o consultar la caja de los videojuegos. La conclusión es muy obvia, pero hay que señalar con claridad: en ese caso, la mediación educativa pierde todas sus posibilidades.

Posibilidades de los videojuegos compartidos.

  • El juego compartido puede beneficiarse de la amplia oferta: jugar con amigos o familiares es más divertido que jugar solo.
  • La rentabilidad educativa y la diversión es mucho mayor.
  • Aclarar dudas, responder preguntas.
  • Descubrir, colaborando, todas las habilidades que permiten los videojuegos. Los adultos, padres y educadores pueden ayudar al hijo o alumno a sacar todo el partido formativo del videojuego.
  • Educar en el autocontrol. El control del tiempo de juego es más fácil realizarlo entre dos o tres y, lógicamente también más fácil con el padre o educador que si todo depende de uno.
  • Educar en la reflexión.
  • Educar en la posibilidad de hacerse preguntas que ayuden a entender la realidad y proponer reflexiones liberadoras, humanizadoras.
  • Conocimiento mutuo de padres e hijos, y de maestros y pupilos.
  • Crecimiento en las habilidades sociales.
  • Aumento de la curiosidad alimentada por el educador o por el amigo en el diálogo.
  • Capacidad de expresar las propias ideas.
  • Posibilidad de convertir en palabras los propios pensamientos.
  • Consultar la caja y tomar decisiones sobre la oportunidad del juego. La normativa avanzará en la dirección de ofrecer una clara información en el estuche de los videojuegos para orientar a los padres (con una ficha del contenido bien visible en el exterior de la caja).

En esta línea, es oportuno en las conversaciones familiares o escolares dejar bien claro nuestra oposición al intercambio, venta o compra de videojuegos piratas. Es un delito y, educativamente, es negativo por muchas de las razones más arriba consignadas.

Es fácil que un juego de fútbol nos lleve al fútbol real; uno de aviones al aeropuerto, y así sucesivamente. El videojuego compartido permite convertir en experiencias reales lo que inicialmente son experiencias virtuales, convertir en realidad real lo que inicialmente es realidad virtual.

Por: Paulino Castells e Ignasi de Bofarull
Fuente: sontushijos.org

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Los adolescentes y el chat

“Como favorecer la utilización responsable de las nuevas tecnologías”

En los últimos años se ha vivido un extraordinario desarrollo de las nuevas tecnologías en todos los campos. A estos avances no han sido ajenas las familias que han visto como se ha generalizado la posibilidad de acceder a Internet desde el propio hogar. En este artículo no voy a entrar en las extraordinarias posibilidades que implica este medio tecnológico: comunicación entre amigos o miembros de una familia residentes en distintos países, reuniones de trabajo a través de Internet, etc. Dentro de las múltiples posibilidades que ofrece Internet me gustaría fijar la atención en la creciente utilización de los chats por parte de los adolescentes.

Las estadísticas lo dicen

Las encuestas revelan que actualmente alrededor del 25% de los niños y niñas españoles de 10 años utilizan con regularidad esta comunicación virtual. Este porcentaje sube hasta el 84% en el caso de adolescentes de 16 años. Pero, ¿cuál es la razón del gran éxito de los chat? Pienso que una gran parte de este éxito se debe a que las características de este medio sintetizan muy bien algunos rasgos de la sociedad actual: facilidad, inmediatez, falta de pudor, sentimentalismo y ausencia de compromiso. Son precisamente estas características las que implican algunos de los riesgos que como padres debemos conocer para ser capaces de ayudar a nuestros hijos a utilizar adecuadamente estos nuevos medios.

Dentro de los riesgos cabe destacar:

  • La utilización del chat tiene un poder adictivo mayor que el de los videojuegos o la televisión.
  • Amparados en el pseudónimo, se dispara la desinhibición de los adolescentes pero sin ayudar a superar la timidez al no ser una relación personal “cara a cara”.
  • En los chat la mayoría de los temas se centran en el sexo o temas similares. Se favorece también el morbo de indagar en la intimidad de otras personas. En relación con esto conviene saber que, son cada vez más comunes los “ciberromances” (se tarda una media de tres meses en conseguir novia y nueve de cada diez terminan en fracaso).
  • Es fácil que nuestros hijos entren en contacto con indeseables que los puedan embaucar. A este respecto las encuestas demuestran que el 20% de los niños y niñas de 13 años ha quedado alguna vez en persona con alguien que ha conocido en Internet.
  • Los contenidos pornográficos y de sexo explícito son muy habituales. Conviene saber que, aunque nuestros hijos no vayan buscando esto, lo más habitual es que se lo encuentren dado el “bombardeo” de contenidos pornográficos en todo tipo de chats. A este respecto se debe tener una especial precaución con los videochats (en los que a través de la webcam y el micrófono del ordenador se sustituye la conversación escrita por imágenes y sonidos).

Entonces, ¿cuál es la actitud que debemos adoptar para favorecer el uso responsable de Internet y de las nuevas tecnologías en general? Es cierto que, como en otros campos, no existe una “solución mágica”. De ser así el ser padres sería fácil y por experiencia sabemos que el educar adecuadamente a los hijos, junto a múltiples satisfacciones, genera incertidumbres y preocupación en todos los padres. Ahí van sin embargo una serie de consideraciones que, adaptadas a cada situación familiar, pueden ayudarnos a avanzar en la educación en este campo.

Recomendaciones

  • Evitar que nuestros hijos utilicen los chats abiertos de Internet. Si quieren chatear con sus amigos orientarlos hacia los chats cerrados (el conocido Messenger) donde el grupo está definido ya que para incorporar a un nuevo miembro alguno de los actuales miembros lo tiene que autorizar. Aún así es conveniente estar vigilantes por la posible aparición de intrusos que pudieran infiltrarse en el grupo de chat. Debemos conocer a “los amigos del grupo de Messenger” de nuestros hijos.
  • Insistir a nuestros hijos en no dar información personal, no quedar con gente desconocida a través de un chat y hacerles conscientes de que en un chat se miente mucho. Ésta sería la versión actualizada del tradicional “no abrir la puerta de casa a desconocidos”.
  • Situar el computador en un lugar común de la casa, nunca en el cuarto de nuestros hijos. Definir asimismo el tiempo diario o semanal de utilización del computador.
  • Implicarnos y disfrutar con la utilización de estos medios con nuestros hijos. No podemos desentendernos diciendo “de esto no entiendo” o “esto son cosas tuyas” en un tema que va a influir en su educación y crecimiento como personas.
  • Actualmente los hijos tienen claro que se disfruta utilizando las nuevas tecnologías. Debemos enseñarles también a disfrutar sin ellas fomentando el deporte, las relaciones con amigos y los planes con otras familias con intereses comunes.
  • Utilizar algún filtro de Internet para proteger a nuestros hijos. En una encuesta reciente se mostraba que el 90% de los computadores en España tienen instalado un antivirus y sólo el 10% poseen un filtro de Internet. Da la sensación de que estamos muy preocupados porque nuestro computador no se “enferme” y sin embargo no estamos igual de concienciados para proteger la “salud” de la familia. Los filtros más conocidos (Optenet, Canguronet, etc) no tienen la capacidad de filtrar las conversaciones de un chat, pero permiten impedir el acceso a los chats si se activa la opción correspondiente.

En definitiva, se trata de resolver los “viejos problemas” que provocan los “nuevos medios” para poder aprovechar las grandes ventajas de éstos últimos. Para ello los padres debemos estar en un proceso de “formación continua” que nos permita educar a nuestros hijos en libertad y responsabilidad también ante estas nuevas situaciones que se nos plantean como familia.

Por: Víctor Petuya
Fuente: sontushijos.org

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Los Sims 2

Este videojuego, muy popular entre las chicas, encierra peligros.

Comenzaré parafraseando algo que leí hace ya tiempo en la versión digital de El Mundo, sobre las razones del éxito de los simuladores sociales: “La tentación de actuar como Dios, o como el Gran Hermano, ha generado toda una serie de videojuegos que han evolucionado de forma espectacular en los últimos años. Nadie gana ni pierde, funcionan como una copia virtual de la vida misma, y la finalidad es el establecimiento de relaciones entre personajes. […] Son los principales responsables de atraer al público femenino al mundo de los videojuegos”. Wright, creador de este juego, lo define como “un videojuego sobre las personas y la interacción social, sin disparos, carreras o cualquier cosa que se entienda como acción”. Su gran boom comercial llegó en septiembre de 2004. Aunque originariamente era un juego para computador, hoy en día puede jugarse en todo tipo de plataforma, incluido el teléfono móvil. Para entender sus peculiaridades, lo mejor es jugar, pero si no “se atreven” o no tienen tiempo para ello, pueden leer el análisis que de él hace la Dra. García Guardia, de la Universidad Europea de Madrid. A él me referiré en las siguientes líneas.

Así se juega

Lo primero que debe hacer el jugador es elegir un entorno espacial en el que se desarrollará la “vida”. Posteriormente creará los personajes, que tendrán ciertos rasgos físicos predeterminados al elegir entre variables como: cinco posibilidades de piel, dos formas físicas, seis tipos de cabezas, varios peinados, distintas coloraciones de pelo y unos cuantos gorros o sombreros, maquillaje, vello facial, gafas y, por supuesto, el vestuario. Se otorga, por tanto, gran importancia al aspecto físico.

Los rasgos de personalidad se construyen según una bipolaridad: aspiraciones (entendido como deseos, pretensiones o ambiciones) y personalidad. Se decide si el personaje va a ser descuidado o pulcro, tímido o extrovertido, perezoso o activo, serio o alegre y gruñón o cordial. Las aspiraciones están compuestas por cinco variables: fortuna, conocimientos, familiares, románticas y popularidad. La “psicología” resultante es plana, sin apenas matices.

La “vida” transcurre en cinco etapas distintas: infante, niño, adolescente, adulto y anciano; y está sujeta a una escala temporal en la que un minuto de vida real equivale a un segundo en el juego, por lo que un día son 24 minutos. El paso de una edad a otra, por ejemplo, de niño a adolescente, precisa 30 días de juego. Si bien, podemos acelerar el tiempo aumentando la velocidad dos o tres veces.

Las principales críticas al juego son las siguientes:

  • Transmite una ideología utilitarista: los personajes adoran el dinero, quieren llegar a la cima de sus profesiones y les encanta poseer cosas. Necesitan tener para mantener llenos sus medidores de aspiraciones y para que sus mentes financieras lleven un a vida larga y feliz: triunfar en todo, casarse con un Sim rico, ganar mucho dinero.
  • La competitividad está por encima de todo; ante esta “necesidad”, todo tipo de medios son válidos para lograr los fines. Los conflictos entre personajes suelen resolverse de manera violenta.
  • Se vive más de apariencia que de realidad. Se fomenta una percepción idealizada del cuerpo humano, de su comportamiento, de su estatus, y en general, de la vida misma, a través de actividades de influencia social como la moda y la publicidad.
  • Se fomenta el consumismo y el culto al cuerpo; se hace ver que es necesario lo que es completamente efímero o accesorio.
  • Las relaciones amorosas están enfocadas desde un punto de vista meramente sensual. Los personajes desean vivir el mayor número de aventuras posible, el sexo es como un pasatiempo. Cualquier tipo de relación sexual entre mayores de edad está permitida; los menores sólo pueden “aspirar” a besos y tocamientos. La homosexualidad, el adulterio o la infidelidad, se proponen de manera natural entre los personajes.

Visto todo lo anterior, sorprende que en España este juego, según la clasificación por edades del código PEGI, se recomiende a partir de los siete años en su versión para computadores. En Estados Unidos se recomienda a partir de la adolescencia (más de 13 años), lo que es mucho más coherente con la psicología de los seres humanos. En cualquier caso, es necesario que los padres conozcamos la “realidad” que propone este juego para poder ejercer algún tipo de mediación educativa.

Por: Fernando García Fernández
Fuente: sontushijos.org

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Obesidad infantil y televisión

Después de este periodo vacacional, en el que los estudiantes han disfrutado del ansiado tiempo libre, vendría bien reflexionar sobre uno de los principales divertimentos de los niños: pasar el tiempo de ocio frente a la televisión, los videojuegos o el computador. O lo que es lo mismo, realizar una actividad estática simulando realidades virtuales.

Según un informe nutricional del doctor T. Durá del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra “la prevalencia de la obesidad infanto-juvenil en los países occidentales se ha incrementado sensiblemente en las últimas décadas, hasta tal punto que representa el trastorno nutricional de mayor relevancia en nuestro entorno”.

“Aunque la obesidad es un trastorno multifactorial, la rapidez con que aumenta su propagación parece estar bien relacionada con factores ambientales, tales como hábitos alimentarios poco saludables y un mayor sedentarismo”.

El profesor Durá apunta directamente a estos recreativos virtuales como el factor ambiental que más ha contribuido al incremento de la obesidad infantil en nuestra sociedad; puesto que dedicar mucho tiempo a estos medios contribuye, en gran medida, a dejar de hacer otras actividades de mayor gasto energético o desgaste físico, como serían los juegos, el ejercicio y el deporte.

Mucho tiempo frente a la pantalla

Si nos remitimos a los datos de determinados ensayos, llama la atención de que en muchos casos, el número de horas anuales que los niños de edad escolar pasan frente a estas pantallas es mayor que el que invierten en los centros escolares. Así, determinados estudios lo calculan en 2,8 horas diarias o mejor dicho, 1.022 horas anuales visionando estas tecnologías cuando en el colegio permanecen 960 horas.

Sin querer entrar en un análisis minucioso sobre distintas investigaciones empíricas, lo que es innegable es que estos medios se han convertido en el referente prioritario del ocio de nuestros hijos y frente a los cuales dedican el mayor número de horas.

Para las nuevas generaciones estos medios resultan cotidianos, divertidos, a la vez que estimulantes, y así, algunos padres los utilizan como sustitutivo de la propia atención a los niños, porque exige menos tiempo, dedicación e ingenio. A partir de ahí, la costumbre se impone y gracias al impulso narcotizante del medio se potencia esa artificiosa necesidad de utilizarlos de forma perseverante.

Llegado a este punto, recuerdo el famoso cuento de Carlo Collodi, cuando Pinocho se emburrecía en aquel parque fantástico para chicos, donde todo estaba permitido, a la vez que sus orejas de burro iban creciendo en progresión a sus travesuras.

Consecuencias negativas

El principal problema puede radicar en que estos medios se conviertan en una actividad individual y aislada por parte del niño, sin la tutela de los padres, y en este caso pueden darse relaciones de extremada dependencia de los usuarios impidiendo la realización de otras actividades.

Lo que me interesa destacar en este artículo es que la actividad que se realice en el ambiente familiar con estos juegos virtuales será extremadamente condicionadora de los efectos que puedan tener sobre los niños y del empleo que éstos en el futuro puedan realizar de los mismos. Lo que sería interesante es que los padres enseñaran a los hijos, desde la primera infancia, a hacer un uso correcto de estas tecnologías en combinación con otras actividades lúdicas, artísticas y deportivas.

Por: Carmen de Andrés
Fuente: sontushijos.org

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Videojuegos: Ficción y realidad

Junto a la televisión, DVDs, computadores y celulares, los juegos que utiliza la tecnología son ya una forma de diversión equiparable a cualquier otra. Me referiré a todos ellos con el nombre de videojuegos.

¿Qué supone jugar con ellos? ¿Por qué atraen tanto? ¿Cuáles son las causas? ¿Qué soluciones podemos aplicar para que sea beneficioso utilizarlos?

Brecha generacional

Sabemos que la técnica ha avanzado y continúa haciéndolo con una rapidez disparatada. Sin embargo, no sigue el mismo ritmo su asimilación, al menos, para todas las edades.

En el colegio, a las niñas y a los niños, ya desde pequeños, se les enseña mediante juegos el uso del computador. Los adolescentes y, a veces, quienes han alcanzado la madurez, además del ya imprescindible uso comunicativo, los utilizan también para jugar, bien en solitario o con varios amigos a la vez, posibilidad que los hace muy atrayentes.

Algunos padres, en el caso de los videojuegos, llegan a conocer y aprender las posibilidades de las nuevas tecnologías y entender los nuevos lenguajes -actitud recomendable-, o bien renuncian de hacerlo -actitud que nunca debemos tener-. Por otra parte, nuestros hijos utilizan todos los adelantos técnicos posibles y están al día sobre las últimas novedades que usan con gran dominio y naturalidad. Así, todos estos adelantos técnicos ya forman parte natural de su vivir cotidiano; situación que tenemos que tener muy presente a la hora de aplicar soluciones o dar consejos, pues podemos influir positiva o negativamente.

Hemos de estar al día, pues puede aparecer una barrera de entendimiento entre nosotros y nuestros hijos si no nos implicamos y formamos parte de esta manera de diversión. Si ya existiera esta barrera, podemos y debemos salvarla poniendo los medios con esfuerzo y constancia. Medios que, a su vez, pueden convertirse en oportunidades para acercarnos más a nuestros hijos.

Poder de dominio

Si bien el impulso a dominar es una tendencia normal en el hombre, el poder que tiene el usuario en el juego es absoluto. Dominar y la posibilidad de acceder a cualquier deseo, frente a la realidad multiforme y no dominable, son aspectos centrales de la atracción del videojuego.

Existen además dos elementos con los que están en contacto diariamente, bien con los videojuegos o con las abundantes películas que salen hoy al mercado: la magia, con la que se puede resolver «cualquier problema» y, la fantasía, «que presenta mundos idílicos y hombres y mujeres con capacidades extraordinarias». Ambos influirán en el usuario y en su actitud frente a los juegos y la realidad.

Un factor determinante que debemos observar es el grado de implicación que exige el videojuego. Mientras que cuando vemos una película permanecemos pasivos, el juego, cualquiera que sea, significa acción. Más aún, en nuestro caso, pues el usuario debe solucionar muchos, diríamos, "problemas".

Una niña o un niño que juega a hacer un rompecabezas en el computador, apenas se implica en él, y, por otra parte, el juego difiere poco del real. Otra cosa sucede cuando el usuario es el personaje principal: el cambio de actitud frente al juego cambia radicalmente, y el grado de implicación es muy alto.

En este caso, él debe enfrentarse a personajes de todo tipo; tomar decisiones para, por ejemplo, salvar a la tierra de un posible enemigo; situarse y dominar los escenarios más increíbles; o realizar acciones, normalmente fuera de la ley. Lo destacable es que durante ese tiempo él domina todo y puede hacer cualquier cosa, según sea el videojuego.

El juego como refugio

La perfección técnica del videojuego con sonido real, vibraciones en el mando en el caso del joy steack, e imágenes tridimensionales, poseen un gran poder seductor; algo también muy aprovechable para la educación.

Un niño o adolescente, puede no superar algunos retos de la vida cotidiana: fracaso escolar, poco entendimiento con los padres, incapacidad para hacerse amigos o amigas, timidez, no ser apto para los deportes, y un largo etcétera. Entonces, puede buscar como refugio el videojuego. Ya que, como apuntamos, él domina, es centro de la acción y supera todas las barreras. Al tiempo que se desliga en parte de la realidad, olvida sus problemas, y tiende a encerrarse en sí mismo. Ahí se siente reconfortado y fuerte.

Negocio y contenidos

Sabemos que el negocio prima sobre los contenidos. De ahí que se exploten más los contenidos generalmente negativos. Sin embargo, existen buenos juegos para usar como un medio estupendo para la educación. Aprender idiomas, escuchar música y diferenciar los instrumentos, enseñar diversas asignaturas o transmitir valores, son algunos ejemplos.

Un videojuego que ha dado buenos resultados es el llamado Forod-Force. Propone obstáculos de la vida real y muestra los problemas existentes en caso de guerras, inundaciones, sequías, etc. Esto hace que los usuarios pongan en acción todos sus recursos para, por ejemplo, atender heridos, aplicar métodos de primeros auxilios u organizar la entrega de alimentos.

Y aunque recientemente salen al mercado más videojuegos de este tipo, la industria cede ante lo fácil y rentable: violencia, erotismo, agresividad, insolidaridad o sexo, todo en mayor o menor grado.

¿Qué fomentan los contenidos?

En el primer caso, especialmente la búsqueda, no del placer, sino de pensar en los demás; se potencia el pensamiento y el aprendizaje.

En el segundo: el fin justifica los medios, promiscuidad o el «todo vale» como norma aceptable de comportamiento. Y, entre ellos, ya cité: poder de dominio y, sobre todo, situación del usuario como centro de atención y de la acción.

Lógicamente, tendremos que discernir si las acciones y reacciones de nuestros hijos responden en parte a la influencia de los videojuegos o a cualquier otra situación, como son los cambios propios de su crecimiento.

Influencias negativas

En casa, una actitud de prepotencia ante los menores; cuando no están los padres, asumir su papel e imponer normas de conductas a sus hermanos; hacer trampas en los juegos de mesa para ganar; rebeldía frente a sus deberes caseros o mentir sobre el tiempo utilizado en el juego y sobre los contenidos; no leer casi nada, quizá sólo cómics, o tomar decisiones rápidas llevados por impulsos básicos. En el colegio y con sus amigos: intentar ser el cabecilla; imponer criterios y formas de organizar la diversión, normalmente agresiva.

Si existe un abuso del videojuego, puede darse ese «desligarse de la realidad», interiorizando comportamientos de los personajes de sus videojuegos. Es entonces, cuando al tener que enfrentarse a las situaciones adversas normales para su edad brote la rebeldía, se encuentre con una cierta incapacidad para afrontarlas y no se responsabilice de sus actos. Todo ello será causa de frustración que derivará, por ejemplo, en tener un bajón escolar, en actitudes altisonantes, o en la búsqueda de refugios como es, entre otros, el videojuego.

¿Cómo podemos actuar?

  • Si bien nos preocupamos y ocupamos por otros asuntos de nuestros hijos, lo mismo debemos hacerlo cuando ellos utilizan los videojuegos, y nunca dejar de hablar con ellos sobre los mismos.
  • Lo ideal, es que hijos y padres se pongan de acuerdo, ya desde que son pequeños, para seleccionar los videojuegos: razonando siempre por qué unos sí y otros no. Y no ceder a compras que sabemos les pueden hacer daño.
  • Jugar con ellos alguna vez, decidiendo el tiempo oportuno. En esos momentos debemos permanecer activos para, según se van viendo los escenarios y acciones, hacer comentarios dando criterio, mostrando lo positivo y negativo que exista, y buscando que haya diálogo. Saldrán a flote los porqués y así podremos charlar en su propio ambiente.
  • Si es posible y según las circunstancias, intentar que los videojuegos formen parte de un quehacer familiar; que lo conozcan también sus hermanos. De esta manera, será más difícil que se les ocurra comprar algo que saben no pueden compartir con el resto de la familia.
  • Como vemos, no sólo es cuestión de conocer, sino de tomar parte activa. Se trata de que el juego no sea únicamente un entretenimiento, sino un medio más para que se formen y maduren.
  • Es importante conseguir poner a los hijos en condiciones de elegir el bien por sí mismos. Al enseñarles a elegir el bien, lo bueno de la realidad, les lleva a decidir libremente y a rechazar lo pernicioso para su persona y desarrollo.
  • Será muy beneficioso si los padres hacen planes con otras familias, o forman parte de asociaciones de padres que se reúnen con sus hijos, entre otras cosas, para emplear el tiempo de descanso: comidas familiares en el campo, excursiones, ir a ver una buena película juntos, etc. De esta manera se fomenta la sociabilidad, se les ofrecen oportunidades de realizarse y de pensar en los demás. Así, les educamos para que adquieran un sentido fino para apreciar lo bueno: deporte, cultura, naturaleza, voluntariado, etc.
  • Si los videojuegos están ya en casa, procurar que el ordenador esté en la sala de estar, en una sala abierta... Es decir, en un lugar de paso. Nunca en las habitaciones y para su uso personal y exclusivo.
  • Si en algún caso el hijo se presentara en casa con un videojuego permisivo, hemos de tener la fortaleza necesaria para hacerle entender la conveniencia de prescindir del mismo.

Frente a todo lo mencionado hay, entre otras, dos cualidades que no nos deben faltar cuando decidimos hablar con nuestros hijos: la comprensión y el cariño. Comprensión, pues la situación no es fácil; tampoco para ellos (se pueden sentir un poco esclavizados, aunque no lo digan). Y el cariño, porque tenemos todos la experiencia de que cualquier objeción, consejo, etc. que damos, si se hace con cariño queda siempre mejor asimilada; antes o después elegirán bien.

Por: Aquilino Álvarez Blanco
Fuente: sontushijos.org

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No caiga en la trampa de los correos de cadena

Si a usted como usuario de una cuenta de correo virtual le ha llegado algún correo de cadena con anuncios de súper virus que infectarán su computador, o con amenazas como aquella que anunciaba que Hotmail se iba a acabar y lo invitaba a que reenviara dicho correo a todos sus contactos, ha sido víctima de un engaño. Muchos de estos correos son una absoluta mentira. Tal es el caso del que hace referencia al virus que "quema" el disco duro y el cual lleva dando vueltas por Internet desde hace unos 6 o 7 años.

Según los expertos, este tipo de correos se suelen utilizar para aprovecharse de la buena voluntad (y distracción) de la gente, ya que sin saberlo regalan todos sus contactos a empresas dedicadas a recoger direcciones para fines publicitarios. De esas listas sale el tan indeseado correo basura que muchas veces invade nuestra bandeja de entrada.

Al reenviar ese tipo de correos de cadena, usted le esta regalando su agenda con todos sus direcciones a quienes tienen esto por negocio. ¡No caiga en esta trampa!

Recomendaciones

Se recomienda evitar enviar este tipo de mensajes, al menos sin verificar que lo que dicen sea cierto. Para comprobar la veracidad, utilice buscadores como Google o Yahoo, en donde encontrará la información pertinente sobre el tema del que hablan dichos correos.

Sin embargo, si recibe un correo que le parece muy bonito y desea compartirlo con sus contactos, es importante que tenga en cuenta lo siguiente:

NO utilizar el campo "Para" o "CC" para escribir las direcciones. Mejor utilizar el campo "CCO" (o BCC dependiendo del idioma), que permite que las direcciones de sus contactos queden anónimas.

BORRAR TODAS las referencias a direcciones de correo del cuerpo principal del mensaje.

Antes de enviar un mensaje de emergencia, verificar en Internet la veracidad. Mensajes como "Van a cerrar el Messenger", "Van a cerrar Hotmail", "Si no envías este mensaje a 10 personas te mueres", "Te pagarán 1 dólar por cada mensaje que envíes", son fáciles de verificar. Solo basta tener la voluntad de entrar a los sitios implicados y revisar. Si alguno va a cerrar, seguramente la información aparecerá en la página principal.

Recuerde que al hacer parte de estas cadenas de correo esta compartiendo información personal sin la aprobación de sus amigos y conocidos para que alguien se lucre con ellos, vendiéndolos como bases de datos.

Seamos cuidadosos en el uso y difusión de la información privada y personal en Internet.

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10 consejos para proteger a la familia del Internet

Pornografía, satanismo, alcoholismo, drogadicción, anorexia y pedofilia son solo algunos de los peligros a los que están expuestos los niños cuando usan Internet, sin contar con los virus y amenazas informáticas que, por desconocimiento, pueden dejar entrar al computador.

Sin embargo, en los padres de familia recae gran parte de la responsabilidad de garantizar su seguridad de la familia ante el Internet. Ellos deben enseñarles a los niños cómo sacarle provecho a la Red y asesorarlos para que entiendan cuáles son los riesgos en este medio y cómo evitarlos. Según un artículo publicado en el diario El tiempo de Bogotá, estas son diez recomendaciones que ayudarán en esa tarea:

Ubique el PC en un lugar público y a la vista.
Evite a toda costa tener el PC en las habitaciones de los niños, ya que esto les permitirá ocultar sus actividades cotidianas en la Red y ellos serán los que decidan cuándo pueden tener acceso al computador. En su lugar, utilice una ubicación central, como el estudio o un cuarto al que usted pueda entrar en cualquier momento para monitorear su comportamiento.

Tenga un antivirus actualizado.
Ningún computador está exento de ser atacado por plagas informáticas, por lo que esta herramienta es vital. Para instalar un antivirus gratuito, vaya al sitio free.grisoft.com/doc/downloads-products/us/frt/0?prd=aff y dé clic en el vínculo 'AVG 7.5 Free for Windows'. Se descargará un archivo que debe instalar en su PC. Cada vez que encienda su computador y se conecte a la Red, AVG Antivirus se actualizará de forma automática.

Controle lo que sus hijos hacen en Internet.

Ingrese a la dirección fss.live.com, que lo llevará al sitio Family Safety (Seguridad familiar), de Windows Live. Dé clic en el botón 'Get started' y a continuación, si tiene una cuenta de Windows Live (como el correo de Hotmail), elija la primera opción y siga las instrucciones para avanzar.

Tendrá que descargar un programa que le permitirá, entre otras cosas, filtrar sitios que usted no quiere que su hijo vea, así como monitorear sus actividades en chats, blogs y correo electrónico. Por su parte, los pequeños tendrán acceso al contenido de la Web de acuerdo con las características del perfil que usted como padre les cree. Además, podrá estar al tanto de esta información desde cualquier PC conectado a la Red.


Mantenga a raya los contenidos nocivos.
Con un programa gratuito como K9 podrá filtrar la información que entra a su PC por medio de las 60 categorías en las que tiene clasificado el contenido. Vaya a la dirección www.k9webprotection.com y, a la derecha, dé clic en el botón 'Download K9 today'. Eso lo llevará a una página en la que deberá crear una cuenta para poder descargar el programa y que, posteriormente, le envíen a su correo una clave para habilitar la aplicación. Lo hemos probado en Astorga y es bastante bueno y gratuito.
K9 se actualiza todo el tiempo, limitando el ingreso a sitios prohibidos que aparezcan de un día para otro.

Enséñeles la cultura de Internet.
Es necesario que los niños sepan cómo proteger su información personal y la de su familia y amigos. Enséñeles hábitos como usar contraseñas seguras; no compartir con extraños claves o datos personales (por ejemplo, edad, sexo, aficiones, rutinas, nombre del colegio, dirección de la casa, etc.); nunca enviar fotos o videos propios a desconocidos; o utilizar términos adecuados en salas de chat.

Evite que llenen formularios en Internet.
Los delincuentes informáticos pueden crear formularios para que niños incautos ingresen sus datos. Cuando los pequeños quieran hacerlo, dígales que es mejor llenarlos en compañía de un adulto, para asegurarse de la autenticidad del sitio. Además, evite que se suscriba a cuanto sitio o servicio encuentre en la Red.

Limite el tiempo de uso del PC.

Mediante el programa gratuito como K9 podrá establecer las horas del día en las que se puede tener acceso a Internet aunque sigan teniendo acceso al computador. O, con el sistema operativo Windows Vista el que viene instalado en los PC nuevos desde hace un año- podrá establecer las horas del día en las que los niños pueden usar el computador y bloquearlo totalmente el resto de tiempo diario.

En el Panel de Control, seleccione 'Cuentas de usuario' y haga clic en 'Configurar Control Parental'. Si le solicita una contraseña de administrador, escríbala. Luego, dé clic en la cuenta para la que desea establecer límites de tiempo. En 'Control Parental' haga clic en Activado y luego en 'Límites de tiempo'. En la cuadrícula que aparece, elija las horas que permitirá el uso del PC.


Cree acuerdos para el uso de la Red.
Negocie con sus hijos un acuerdo para el uso de Internet, que establezca derechos y deberes que deberán cumplir de manera obligatoria. En el pacto incluya orientación sobre los sitios a los que tienen acceso y lo que pueden hacer en ellos, cuánto tiempo estarán conectados, qué hacer si sucede algo que los incomoda y cómo comportarse de forma ética y responsable en sitios de participación.

Supervise las actividades de su hijo en la Red.

Nunca sobrará hacerles un chequeo a los sitios que visitó o las conversaciones que tuvo en programas de mensajería instantánea. Para mirar los sitios consultados, en el navegador de Internet consulte la opción Historial (oprima las teclas Ctrl y H cuando esté en el navegador), que despliega un listado de las páginas visitadas en las últimas semanas.

Para que las conversaciones de Messenger se almacenen en el correo electrónico, en el programa vaya al menú Herramientas, Opciones. En la pestaña Mensajes, bajo el título 'Historia de los mensajes', active la casilla 'Guardar automáticamente la historia de mis conversaciones'.


Navegue con ellos.
Así podrá mostrarles qué contenidos son apropiados de acuerdo con su edad y cómo sacarles provecho.

Adaptado de un artículo de El Tiempo firmado por
Iván Luzardo.

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La elección responsable de los videojuegos

Antes de comprarle un videojuego a su hijo infórmese del tema del juego, si es apto para la edad y ante todo si no atenta contra sus valores.

Los videojuegos dañinos son aquellos en los que el pequeño pretende tener un arma y disfruta atacando a otras personas. También aquellos que promueven la xenofobia y el racismo y los que invitan a la guerra entre los sexos (hombres contra mujeres). Estas actitudes influyen en la forma de pensar del niño y le crean graves prejuicios distorsionando sus valores de igualdad, tolerancia, amistad, generosidad, entre otros.

A pesar de que existe en el mercado una extensa lista de videos reprochables para los niños, se encuentra también una gran cantidad de títulos que no sólo divierten, sino que les permiten desarrollar habilidades de concentración, decisión y razonamiento.

En el portal www.guiavideojuegos.es encontrará una lista de videos con sus respectivas reseñas, comentarios y clasificación de acuerdo a la edad. Dicha web es desarrollada por la Organización (española) de Protección de la Infancia en Tecnologías de la Información y la Comunicación: PROTEGELES, la Asociación Española de Madres y Padres Internautas –AEMPI- y en colaboración con el DEFENSOR DEL MENOR.

Este portal es una herramienta concebida con el objetivo de familiarizar a los adultos con los productos relativos al ocio digital, del que disfrutan cada día más menores. En este caso se circunscribe a los videojuegos, de computador o de consola, facilitando información práctica sobre las características de estos productos, y los sistemas de etiquetado por edades que incluyen.

Decálogo para una compra responsable

1.Tenga siempre en cuenta la clasificación por edades y la descripción de contenidos que debe aparecer en todas las carátulas de los videojuegos. Esta clasificación y descripción responde a criterios acordados internacionalmente: el Código PEGI

2. Estas orientaciones son generales, y pueden no corresponderse con lo que usted considere idóneo. Por ello conviene informarse previamente sobre el contenido del videojuego que se plantea adquirir; sobre qué tipo de escenas incluye; sobre qué valores transmite; sobre sus niveles de dificultad, etc.

3. No olvide que si adquiere videojuegos no orientados a menores, éstos pueden contener elevadas dosis de violencia, escenas sexuales e incluso escenas de discriminación y en las que no se respetan los derechos de las personas.

4. Identifique claramente el producto específico que desea adquirir. Existen muchos videojuegos con nombres muy similares. En ocasiones se comercializan segundas partes de un mismo videojuego con clasificaciones por edad diferentes, y también puede cambiar el etiquetado en función de la plataforma para la que se comercializa.

5. Hay que tener en cuenta que en la mayoría de los establecimientos los videojuegos se colocan temas o marcas, pero no por niveles de edad.

6. La compra de videojuegos piratas y en el top manta, más allá de sus implicaciones legales, puede ser una compra de riesgo a la hora de garantizar la correcta clasificación del producto. En el caso de alquiler, tenga en cuenta que los videojuegos se entregan además sin su carátula.

7. Aunque es bueno potenciar el uso de videojuegos en común entre los menores, es importante vigilar también su intercambio y la bajada de dichos videojuegos a través del ordenador.

8. No olvide que hay muchos videojuegos de alto contenido pedagógico, que además son divertidos. Busque este tipo de productos.

9. Adopte también criterios responsables respecto a limitación de tiempo, posturas correcta, distancia ante la pantalla, alternancia con otros juegos, etc. Recuerde también que en las videoconsolas existe la posibilidad de bloqueo y control parental.

10. Esfuércese por penetrar en el mundo de los videojuegos, con el fin de conocer aquéllos con los que juegan sus hijos. Procure también jugar con ellos. Esto le ayudará a comprender mejor sus factores de atracción; a valorar también sus aspectos positivos; a mantener criterios más adecuados a la hora de comprarlos, y, en definitiva, a conseguir una mejor comunicación en el entorno familiar.

Esta información se ha tomado del portal www.guiavideojuegos.es el cual recomendamos como una guía confiable para los padres que desean evitar que sus hijos sean “contaminados” por contenido indeseables. Asimismo existe el sitio www.ciberfamilias.com, un espacio de orientación y reunión para padres y educadores interesados en conocer mejor el Internet e informarse sobre lo relativo a la seguridad de la web para sus hijos.

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Seguridad en Internet: los sistemas de filtraje

Por Sandra Blanch Vidal
Asesorada por: Susan Niessen

El mercado informático ya ha puesto a la disposición de los usuarios toda una serie de sistemas de filtraje para evitar que los niños accedan en Internet a contenidos no adecuados. Son distintos tipos de software que presentan distintas funcionalidades y que velan por un mismo objetivo: proteger a los niños.

Ana Luiza Rotta*, en calidad de especialista en la materia habló de algunos de ellas en una charla pronunciada en el marco del seminario "Internet y los niños. Hacia un uso seguro de la red" que la Fundación Catalana para la Recerca organizó en Barcelona el pasado mes de diciembre del 2000. Solohijos.com estuvo presente en el acto y reproduce los contenidos básicos que expuso.

Además de aprender con nuestros hijos el manejo de Internet, acompañarles en la navegación, interesarnos por lo que visitan y establecer unas normas de utilización, podemos instalar en nuestro ordenador programas de prevención de acceso a páginas no deseadas en la red, es decir un sistema de filtraje de contenidos.

¿Qué es un filtro de contenidos?

Un filtro de contenidos es un software concebido para proporcionar una separación física entre contenidos poco apropiados que están en Internet y los niños o adolescentes. El programa de filtraje impide que las páginas no aptas aparezcan en la pantalla del ordenador. ¿Cómo funcionan?

Los hay de distintos tipos que describimos a continuación:

Listas de páginas permitidas y páginas prohibidas.
Son programas que crean listas de páginas de contenido apto a las que se puede acceder sin restricciones, y otras listas de páginas de contenido inadecuado que no se podrán ver cuando el programa esté activado.

Este software plantea sin embargo los siguientes problemas:

  • El criterio para la selección de las páginas prohibidas lo suele fijar el productor del software y en muchos casos no se permite a los padres personalizar las listas, añadiendo y eliminando páginas que no deseen.
  • La base de datos que alimenta la lista de páginas prohibidas debe actualizarse periódicamente. Algunas empresas permiten que se descarguen las actualizaciones de forma gratuita de la Red, mientras que otras cobran por la actualización.
  • Las listas se quedan obsoletas desde el mismo momento en que son creadas ya que cada día se crean cientos de páginas. Es prácticamente imposible que ningún software las revise para incluirlas en sus listas de forma sistemática.

Bloqueo de páginas no deseadas
Son programas de software que se basan en un listado de palabras clave para bloquear el acceso a páginas que contengan dichas palabras. Algunos programas de filtrado permiten que los padres personalicen el listado de palabras, añadiendo o eliminando las que consideren oportuno.

Los inconvenientes que presenta esta opción son los siguientes:

  • Si una página web contiene gráficos o imágenes, el filtro deja de ser efectivo.
  • El idioma: la gran mayoría del software disponible en el mercado funcionan en inglés.
  • Algunas palabras clásicamente incluidas en estas listas son tabaco, vino, droga, sexo, etc. Y, a menos que el software sea lo suficientemente inteligente, el resultado del bloqueo de palabras como fumar o vino puede ser prohibir el acceso a una página que informe sobre los riesgos para la salud que puede ocasionar el uso del tabaco o que trate sobre los vinos de La Rioja.

Programas que permiten hacer un seguimiento de la navegación de nuestros hijos.
Son programas que permiten saber a qué hora se ha realizado la navegación, cuánto tiempo ha durado y qué páginas han visitado.

Programas que bloquean la entrada de información en el ordenador, a través por ejemplo del correo electrónico.

Programas que bloquean la información saliente, como el número de teléfono, dirección o datos personales, impidiendo que sus hijos rellenen encuestas o que los datos introducidos sean legibles.

Programas que permiten registrar, palabra por palabra, las conversaciones que nuestros hijos mantienen en chats o en foros de discusión. Tanto lo que ellos envían como lo que reciben.

Algunos productos permiten establecer diferentes configuraciones para los distintos usuarios que puedan acceder a Internet desde un mismo ordenador, lo que evita que niños de 14 años tengan el mismo nivel de bloqueo que niños de 6 años.

Así pues, la industria informática es capaz de ofrecer respuestas y soluciones a una de las inquietudes que están naciendo en la comunidad de padres con la progresiva implantación de Internet en los hogares españoles. Sin embargo, la eficacia del software depende mucho de las prestaciones que tengan desarrolladas y es aconsejable informarse exhaustivamente antes de adquirir cualquiera de ellos.

*Ana Luiza Rotta es licenciada en Derecho, graduada en International Legal Studies por la American University-Washington College of Law, project manager de la primera empresa europea que comercializa productos para la protección del menor en Internet y coordinadora de proyectos subvencionados por la Comisión Europea.

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Pc-Guardian, un programa para controlar el pc en casa

El inadecuado uso de las nuevas tecnologías por parte de algunos chicos, llevó a un grupo de padres de familia a desarrollar un programa que cumpliera con todos los requisitos de educación y limitación del computador y demás equipos; de allí nació Pc-Guardian.

“Somos padres que nos resultaba difícil limitarles para evitar que cayesen en la adicción y tener un seguimiento para educarles hacia las nuevas tecnologías. Decidimos entonces, desarrollar un programa, y como ha sido un instrumento que nos ha servido, lo compartimos con el resto de padres, esperando que pueda ser de ayuda también”, afirma Carolina Gómez directora de Pc-Guardian.

¿Cómo funciona?

Pc-Guardian, es un programa gratuito que se instala en el computador, el cual puede limitar su uso para evitar adicciones en los hijos, asimismo le permite a los padres conocer el tiempo y los lugares web que los hijos han visitado, pues se reciben avisos si están potencialmente en peligro o hacen un uso inapropiado para su edad.

Cada vez que los niños enciendan el ordenador, aparecerá una pantalla principal. El objetivo de la página principal es proteger el acceso a Windows, de forma que los niños sólo lo puedan utilizar, en la planificación de tiempo que el padre ha indicado.

Pc-Guardian indica qué programas se han usado, las páginas web que hayan visitado, conversaciones mantenidas, con quién, cuándo y cuánto tiempo han usado el ordenador. Cada actividad que los hijos realicen será registrada y clasificada. Por tanto, este programa analiza cada actividad y en el caso que haya alguna potencialmente "peligrosa" o no apropiada para su edad, el servicio de clasificación enviará un correo electrónico, avisando a los padres de este hecho.

Sin duda, una efectiva y útil herramienta para los padres que quieren ayudar a sus hijos a usar de manera adecuada el gran potencial que brinda la tecnología, como también prevenir la cantidad de peligros a los que están expuestos cuando tienen acceso a un computador.

Para mayor información ingresa al sitio web: http://es.pc-guardian.org/

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Redes sociales y privacy: el manual de supervivencia
Por Fabrizio Piciarelli – Family and Media

Las redes sociales son, sin duda, uno de los principales instrumentos de interacción social. Han pasado a formar parte de nuestra vida cotidiana y en muchos casos han sustituido los instrumentos tradicionales de comunicación (como el teléfono) o incluso han convertido en obsoletos algunos medios considerados innovadores e indispensables hasta hace unos pocos años (email y sms, por ejemplo). Para comprender la magnitud de este fenómeno basta pensar en el vertiginoso crecimiento de los usuarios que se han registrado en los últimos años en communities como Facebook o Twitter. Hablamos de números con 6 ceros en constante crecimiento de día en día.

Todo esto plantea la necesidad de preguntarse por la cuestión de la intimidad y la vida privada y de la circulación de los datos personales en la red. El problema, obviamente, afecta a todos los países a escala mundial. En lo que se refiere a Italia, el legislador y la Autoridad garante de la privacy han aprobado una “ley sobre la protección de datos personales” (D.Lgs. n.196/2003) siguiendo la Directiva UE 95/46. El principio básico de esta norma legal consiste en que los datos son propiedad del usuario mientras él mismo no permita su uso a una empresa o a un tercero. La autorización se concede, por ejemplo, al rellenar un formulario de adhesión que permite el acceso a un sitio. Sin embargo, el actual marco regulador, tanto en Italia como en Europa, no contempla los recientes desarrollos de las redes sociales ni se extiende a todos los provider que ponen en común información privada que va más allá de los datos personales.

Los problemas todavía abiertos son muchos, como por ejemplo la protección de datos de targets específicos como los menores. Pero también la falta de una directriz en materia de seguridad de los service provider, para evitar la intrusión en los archivos y prevenir delitos como el robo de identidad o stalking. A nivel ético, existen además importantes problemas por resolver. No debemos olvidar que las redes sociales permiten a menudo (o toleran) la presencia de grupos que representan ideas controversiales o extremas, sin practicar la censura. Esto lo justifican las mismas redes sociales con la idea de representar la realidad en todas sus facetas, incluidas las que se encuentran al límite de la legalidad. Un planteamiento más “ético” impondría un freno al proliferar de estas situaciones de controversia.

Pero ¿existen precauciones que los usuarios pueden poner en práctica para proteger sus datos? Aquí se proponen cinco reglas sencillas dictadas por el sentido común, para tratar de salvaguardar nuestros datos en las redes sociales y reducir considerablemente el riesgo de sorpresas desagradables o robos de identidad:

  1. Al momento de la inscripción, se deben proporcionar los datos obligatorios, pero es desaconsejable añadir los no obligatorios (como fotografías, números privados, profesión o incluso inclinaciones religiosas o políticas...);
  2. Usar siempre un nick-name o pseudónimo, sin publicar abiertamente la propia identidad personal (nombre y apellidos);
  3. Limitarse a los amigos reales, no confiar en todo el mundo. Detrás de un nombre desconocido puede ocultarse un estafador (cada vez son más comunes los casos de “phishing” y de seducción de menores on-line);
  4. Para evitar el robo de fotos y el ser espiados es aconsejable usar los tag en las imágenes y el chat en lugar de mensajes públicos en el muro;
  5. Ser siempre muy comedidos en la comunicación, cada palabra escrita puede ser usada contra el usuario.

¿Qué diferencias existen entre Europa y los Estados Unidos sobre la cuestión de la privacy en las redes sociales?

Es oportuna una premisa histórica sobre las macro diferencias entre los dos sistemas jurídicos: es importante señalar que la estructura de la ley en los países del llamado common law (como los EE.UU.) y los países del llamado civil law (como Italia o España) es muy diferente.

En cuanto a la protección de la privacy, en el ordenamiento jurídico continental, el principio de base inicial consiste en la prohibición, establecida para cualquiera, de utilizar los datos personales sin el consentimiento de la persona en cuestión: la persona es propietaria de los datos y debe dar su autorización para el uso de los mismos. El contexto de los países del common law ocurre justamente lo contrario: la persona debe autorizar el no uso de los datos que de otro modo están disponibles.

Una gran diferencia desde el punto de vista conceptual, pero también práctico, que entraña dificultades en la aplicación de la ley. En general, los usuarios de las redes sociales internacionales siguen estando sujetos a las leyes del país de origen del proveedor del servicio (por ejemplo, en el caso de Facebook, los usuarios italianos están sujetos a la legislación de EE.UU.).

A fin de evitar incidentes jurisdiccionales desagradables sería necesario conformar la regulación jurídica sobre la tutela de la privacy a las versiones "locales" de las redes sociales. En definitiva, la cuestión de la privacy en Internet y en las redes sociales es una tierra salvaje, aún por descubrir y reglamentar. Hará falta tiempo antes de que la situación se asiente con criterios más razonables. Por el momento, es sabio confiar en el sentido común, para evitar riesgos innecesarios y sorpresas desagradables.

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