Una de las primeras características del niño popular
y bien integrado en su grupo es el gozar de un alto nivel de autoestima.
Para ser aceptado por los demás y ser tenido como líder,
es necesario dar una imagen de seguridad y de firmeza y tener ideas
muy claras sobre lo que se ha de hacer y lo que no se ha de hacer
y cuál es el camino a seguir.
Esta clara sensación de seguridad, que caracteriza al niño
popular, se manifiesta también con toda evidencia en un
estado de felicidad total y de complacencia en los propios actos.
Buen observador
Otra cualidad muy destacada en el niño popular, bien integrado, aceptado
y casi aclamado por sus propios compañeros, es la de hacerse rápidamente
una idea clara de las personas que acaba de conocer. Es decir, que intenta formarse
una primera impresión básica del otro niño para saber a
qué atenerse y cómo comportarse. Para ello escucha sus palabras,
estudia sus gestos, su voz, sus actitudes, su timidez o su valentía.
Basándose en las conclusiones a que ha llegado tras la primera impresión,
responde a las acciones y conductas de manera inteligente. Prueba conductas que
agraden y refuercen las actitudes positivas del interlocutor y trata de averiguar
el agrado o desagrado en las expresiones y sentimientos de los demás.
Si no obtiene los efectos deseados, el niño popular interpreta de
inmediato los deseos y gustos de su oponente y corrige sobre la marcha.
Este tipo de niño actúa casi siempre de manera muy inteligente,
ya desde los primeros encuentros, pues con todas las pistas que ha encontrado
sobre el sujeto que acaba de conocer, en breves instantes se ha formado una imagen
exacta de su personalidad y se ha trazado un rápido plan de acción.
Estas habilidades sociales que permiten a un niño «caer bien» a
los demás hasta convertirse más tarde en popular y líder,
en parte son innatas y vienen dadas por la simpatía natural, el atractivo
físico, las aptitudes intelectuales, etc. Pero en mayor medida
son adquiridas desde el nacimiento.
Hacer amigos
El niño popular es sobre todo un niño que sabe hacer amigos, y
ya decíamos al principio que la imagen que tiene de sí mismo juega
un papel importantísimo. Pero sabemos que esa auto imagen está formada
por lo que los demás ven realmente en él y por lo que él
mismo piensa que ven.
Si los padres, amigos, hermanos y familiares le han aceptado
desde su infancia y le han sabido valorar y reconocer sus cualidades
en lugar de recalcarle a cada momento lo defectuoso y limitado
que es. Sin duda su nivel de autoestima será bueno
y no tendrá graves dificultades en hacer amigos y el pensar que si en
su entorno más próximo se le acepta, no hay razones
por las que no se le deba aceptar socialmente.
Por el contrario, si en el círculo familiar y escolar se socava la seguridad
en sí mismo con constantes críticas y rechazos y se le hace sentir
poca cosa, inepto e inferior, la imagen pobre de sí mismo que ha ido formando,
le hará comportarse ante los demás de manera insegura, angustiada
y a la defensiva. No se encontrará a gusto consigo mismo, tendrá graves
dificultades para relacionarse con otras personas y se sentirá totalmente
incapaz de hacer amistades.
El niño líder y popular que sabe ganarse amigos es afectuoso y
comprensivo, pero jamás se deja pisar y sabe ser fuerte y firme haciéndose
respetar. Es esa fe en sí mismo y el saber respetar y exigir respeto lo
que le hace verdaderamente popular y digno de confianza para la gran mayoría
de sus compañeros y familiares.
Pautas a seguir
Para que el niño llegue a ser popular y líder:
- Jamás hagas críticas destructivas y
negativas sobre el comportamiento del niño. Esté muy
atento a alabar y reconocer cuanto tenga digno de alabanza.
- Enséñele a ver las cosas desde el punto de
vista de los demás. Que aprenda a ver las razones
que pueden haber inducido a sus amigos a comportarse de
esta o aquella manera.
- Hágale ver que somos humanos, con defectos; que todos
nos equivocamos y que es bueno ser tolerantes en ocasiones
y darles a los demás la oportunidad de intentarlo
de nuevo.
- Hágale demostraciones y enséñele
con ejemplos las diferentes maneras de comportarse socialmente.
Por ejemplo, cómo comportarse cuando llegan invitados.
- Enseñe a su hijo los criterios por los que
las personas se sienten atraídas. La proximidad
proporciona una excelente oportunidad de hacer buenos amigos.
Retrato robot
- Se muestra interesado por los demás, es sensible
y fuerte al mismo tiempo y sobre todo generoso y magnánimo
con los demás.
- Es abierto, claro y directo en sus expresiones. Siempre
dice lo que piensa. Es más bien activo y sobre todo
participativo y necesita el contacto social.
- Ayuda a los demás y les presta atención,
aprobación y afecto. Es un poco paternal defensor del
débil e intransigente y duro con los hipócritas
y los que se aprovechan de su superioridad.
- Es muy sensible a las propuestas sociales, al sacrificio
por causas justas, al dolor y a la opresión.
- Siempre es un fiel compañero que jamás
falta a su palabra. Poder contar con su amistad es un valor
seguro.
- Siempre tiene a mano “alternativas” para
sus acciones. El auténtico líder raramente
recurre a los puños. Es psíquicamente muy
fuerte y se apoya sobre todo en razones. Un auténtico
líder
no es fanfarrón No necesita serlo. La fanfarronería
es la muestra más clara de inseguridad y debilidad.
- Es bastante sereno y sabe ver las cosas desde el punto
de vista de los demás. Sopesa cuidadosamente las
razones de las conductas ajenas.
- Siempre encuentra una solución a las situaciones
problemáticas Mientras los demás se quedan bloqueados
y sin saber qué hacer ante un problema del tipo que
sea, el niño líder no tarda en encontrar con
gran habilidad y sensibilidad una alternativa válida.
- Sabe mantener la calma y contagiar la tranquilidad
a los demás. Hay una fuerza que dimana de su interior
que transmite seguridad y gran confianza a los demás
sin llegar a proponérselo.
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