Los medios de comunicación suelen acercarse a la Iglesia con una mezcla de extrañeza, prejuicio e incomprensión. También es cierto que en algunas ocasiones, ya sea por inercia histórica, por falta de lucidez o por temor, las propias instituciones eclesiales no facilitan la tarea de una comunicación serena de la vida eclesial, con sus luces y sus sombras. El caso es que, paradójicamente, una sociedad que se declara mayoritariamente católica (y así lo hemos visto en la última visita del papa Juan Pablo II a España) recibe una información sobre la Iglesia marcada por los prejuicios, cuando no declaradamente hostil.
Sin embargo hay otra forma de acercarse desde los medios al fenómeno humano de la Iglesia. Un ejemplo de esto nos lo ofrece José Luís Restán, quien desde su tarea periodística reconoce que en la Iglesia «siempre permanece un punto último de libertad irreductible, un brote de novedad humana que no se puede encasillar, un testimonio de verdad que no se pliega a las presiones». Este reconocimiento de la «originalidad histórica» de la Iglesia no le hace olvidar que «todo esto sucede a través de una carne llena de debilidades humanas y en medio de numerosas derrotas aparentes». La sucesión de artículos que aquí nos ofrece es una ilustración del camino de la Iglesia en los últimos años, marcado por nuevas dificultades, pero sostenido misteriosamente por una fuerza que escapa siempre de los análisis de los cínicos
La Razón – Libros
Se le conoce por su labor periodística en el mundo de la radio, pero José Luís Restán, actual director de programas socio religiosos de la Cadena Cope, colabora desde hace tiempo en diversos medios de comunicación escrita. Fruto de ese trabajo son esta serie de artículos que respiran vida y actualidad, en los que analiza y disecciona la realidad de la Iglesia en España y en el mundo, sus cansancios internos, sus debilidades, sus temores y sus problemas de fondo, mientras que a la vez reconoce «la convicción de que la Iglesia representa un punto de esperanza invencible, una victoria de lo auténticamente humano, un puerto seguro para la búsqueda inagotable de los hombres».
La Iglesia en el País Vasco, la religión en los colegios, el «caso Gescartera», los movimientos eclesiales y los nuevos carismas, o la épica de la vejez de Juan Pablo II son alguna de las placas que conforman esta radiografía general del catolicismo en estos últimos años. |