Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 

 

Por LaFamilia.info - 12.03.2018

 

Foto: Freepik

 

Así como en las niñas reforzamos su feminidad, en los chicos hacemos énfasis en su masculinidad y nosotros como padres tenemos mucho trabajo en este aspecto, aquí te damos algunas claves.  

 

Dentro de la educación de la afectividad, los expertos recomiendan que sea el padre del mismo sexo del hijo, quien tome la delantera en ciertos puntos. Esto no quiere decir que el otro progenitor no sea importante dentro de su proceso educativo, sino que, hay estrategias que funcionan mejor si son los padres quienes se las enseñan a los niños y las madres a las niñas.

 

Es por eso, que la figura del padre es determinante en la transmisión del concepto de masculinidad a los hijos. Es él quien emite el modelo principal de imitación y según se le observe, el hijo adoptará las conductas, él será el punto de referencia. 

 

El hijo debe aprender del padre, el papel que ejerce el varón dentro de la familia y la mejor forma para transmitir este concepto es por las vías de la imitación. El hijo verá en su padre lo que es un hombre y en la madre lo que es una mujer, y en consecuencia, desarrollará su identidad.

 

Por lo tanto, se recomienda que padre e hijo compartan actividades juntos, como por ejemplo: un paseo en bicicleta, una tarde de pesca, un paseo en el campo, un partido de fútbol, etc. Estas actividades le permiten al niño conocer el rol del hombre e identificarse con él.

 

El portal Encuentra.com propone las siguientes pautas, bastante prácticas para aplicar con los chicos de la casa:

 

1. Es bueno que sus “héroes” masculinos sean buenos modelos para él. Ojo con los programas de televisión que exaltan la indefinición.

 

2. Invitarlo a que practique alguna actividad que suponga reciedumbre, aunque se canse y corra. Por eso es bueno el fútbol y las excursiones al aire libre.

 

3. No obsesionarse con que no se ensucie cuando que tiene que hacer excursiones o practicar deportes en los que, si se hacen como es debido, es difícil llegar a la casa de punta en el blanco.

 

4. Hay que poner especial cuidado si está rodeado de muchas mujeres (como hermanas, primas, etc.) No es bueno que lo sobreprotejan, o peor, que se sienta el gallo del gallinero o el “rey del harem”.

 

5. Regalarle juguetes masculinos: trenes, aviones, autos de carrera, elementos deportivos.

 

6. Fomentar la reciedumbre: no dejarlo quejarse por todo, esforzarse en sus obligaciones, ponerse a estudiar a la hora, aunque no tenga ganas.

 

7. Que no olvide sus deberes como miembro de la familia: que haga la cama, ponga la mesa, o se prepare el té... eso no significa que sea menos varonil.

 

8. Esta vez, le ha tocado al padre la mayor responsabilidad. Sí, porque ha de ser él su modelo más cercano de masculinidad y virilidad. En él verá también que ser hombre no es ser bestia, mal hablado o rudo. Los padres deben enseñar a su hijo que la virilidad no se manifiesta ni se demuestra con rudeza, agresividad, mal carácter o falta de control sobre su propio genio, todo lo contrario, un varón se caracteriza por ser respetuoso, inteligente, líder, íntegro, trabajador, responsable.  

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

twitter
youtue
Instagram
 

logo pie

Síguenos    
fb pie tw pie youtube pie  
© 2018 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme