Orientación profesional
 
 

3. Intereses

No pueden confundirse los términos interés, aptitud y actitud. Es importante que tanto el educador como el chico tengan claras estas definiciones. Esto le ayudará al muchacho a un mejor autoanálisis de sus capacidades y así poder tomar decisiones más ajustadas a su propia realidad.

Según la psicóloga Elizabeth Hurlock, los intereses son impulsos con los cuales una persona reacciona de manera selectiva ante ciertos aspectos de su ambiente y descarta otros.

Para el experto Enrique Cerdá, los intereses son actitudes favorables frente a cierto tipo de actividades. Por su parte, S. Bramer afirma que los intereses se forman a partir de la identificación con una ocupación  y se forman a través de pruebas, ensayos y tanteos.

Generalmente el muchacho en su temprana adolescencia (12 a 15 años) hace su primer tanteo en el descubrimiento vocacional. Los intereses de los chicos en esta edad están limitados por el resultado logrado en sus experiencias reales. De ahí la importancia de actividades prevocacionales programadas, las cuales ayudan al estudiante a ir tanteando y seleccionando sus propios intereses.

No obstante, los educadores deben tener en cuenta que los cambios físicos y psicológicos puberales influyen en el estado psíquico y por supuesto en la esfera de sus intereses.
 
 
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