Pildorasdefe.net - 18.11.2019

 

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Existen prácticas de los cónyuges que hacen que sus matrimonios sea saludables o se conviertan en matrimonios enfermizos, aquí te mostramos las diferencias.

 

¿Alguna vez has estado cerca de una pareja de casados y parece que no sólo se aman, si no que de hecho se gustan el uno del otro? Es muy agradable estar cerca de ellos. Es motivador y te llena de vitalidad. Por el contrario, ¿alguna vez ha estado cerca de una pareja donde era obvio que no se gustaban mucho y que la tensión hace que todo el mundo alrededor estuviese incómodo? Todos hemos estado alrededor de este tipo de parejas, pero aquí la pregunta es: ¿cómo podemos convertir nuestros matrimonios en matrimonios saludables y no en matrimonios enfermizos? ¿Cuáles son los hábitos o los secretos que los hacen diferentes? ¡Aquí lo sabrás!

 

Diferencias entre matrimonios saludables y matrimonios enfermizos

 

Luego de observar el comportamiento de parejas de todo el mundo, Dave Willis, autor y terapeuta de familia, identificó siete señales de "la salud" de un matrimonio y así poder seguir un curso claro para tener relaciones más felices y sanas.

 

1. Los matrimonios saludables no guardan secretos. Los matrimonios enfermizos esconden cosas.

 

Un matrimonio saludable está construido sobre la base sólida de la confianza, la transparencia y la honestidad. En el momento en que o tú envías un mensaje de texto, visitas un website, haces una compra o tienes una conversación de la cual esperas que tú cónyuge nunca se entere, en ese momento estás saliéndote de cualquier límite.

 

Lucha por la confianza en tu matrimonio. Es el fundamento de todo lo demás.

 

2. Los matrimonios saludables comparten todo. Los matrimonios enfermizos dividen todo entre "lo tuyo y lo mío".

 

El matrimonio no es 50-50. El divorcio es 50-50. El matrimonio es 100-100. Un matrimonio sano no necesita dividir todo por la mitad, en lugar de eso, ¡da todo lo que tiene!

 

Las parejas que tienen matrimonios enfermizos usan al otro mientras que las parejas con relaciones sanas buscan formas de servir al otro.

 

Servir el uno al otro de forma generosa y sin egoísmos hará que tu matrimonio mejore inmediatamente.

 

3. Los matrimonios saludables apuntan a lo mejor del otro. Los matrimonios enfermizos se señalan entre sí.

 

Si te enfocas en lo mejor del otro, tú podrás obtener lo mejor del otro. Pero si te enfocas en lo negativo, sacarás del otro la peor parte.

 

Tienes que ser el mayor motivador de tu pareja, no el mayor crítico. Encuentra la manera de darle ese empuje a tu cónyuge para que se convierta en la mejor versión de sí mismo, la relación en tu matrimonio mejorará considerablemente cuando veas que tu cónyuge se siente feliz de que le muestres total apoyo.

 

4. Los matrimonios saludables tienen conversaciones. Los matrimonios enfermizos tienen altercados.

 

En una discusión, ustedes están trabajando juntos tratando de alcanzar una meta en común, pero en un alegato, estás tratando de ganar y causar que tú cónyuge pierda.

 

Un matrimonio necesita ser una relación ganar-ganar. Ustedes comparten todo, así que trabajen juntos para encontrar una solución.

 

5. Los matrimonios saludables invierten en su relación. Los matrimonios enfermizos siempre dicen "algún día lo haremos".

 

Las parejas más felices, hacen de su matrimonio una prioridad. No es ninguna ciencia, pero cuando inviertes en algo, tiende a crecer. No tiene que ser una gran inversión financiera. Tu tiempo es un gran recurso que puedes invertir en tu relación. Hagan tiempo el uno para el otro diariamente.

 

Desconéctate. Tengan conversaciones. Tengan una cita (aunque la cita sea ver Netflix y palomitas en el sofá).

 

6. Los matrimonios saludables le dan al otro lo mejor de sí. Los matrimonios enfermizos le dan al otro las sobras.

 

No vayas durante el día dando lo mejor de tu tiempo, energía y consideraciones a extraños y compañeros de trabajo, para sólo darle tu esposa y a tu familia tus malhumoradas sobras al final del día. Guarda tus mejores energías para las personas que importan más.

 

7. Los matrimonios saludables creen en la gracia del perdón. Los matrimonios enfermizos guardan renconres.

 

Si llevas un récord de todas las fallas en tu matrimonio, ambos pierden. Si decides perdonar y buscar el perdón, ambos ganan. Un matrimonio no puede sobrevivir sin MUCHA gracia.

 

Cuando te equivoques, trata de disculparte rápidamente, acepta la responsabilidad y trabaja en volver a construir la confianza. Cuando tu cónyuge se equivoque, sé rápido para perdonar y crear oportunidades para que la confianza se pueda reconstruir. Guarda recuerdos lindos en lugar de guardar rencores.

 

*Adaptación y traducción por Manuel Rivas de Pildorasdefe.net, del artículo publicado en: Dave Willis´s Blog, autor: Dave Willis

 

ReL - 25.10.2019

 

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El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha difundido en video una de sus charlas animando a todos a organizarse y luchar contra la pornografía, dando ideas prácticas para avanzar en esta lucha y destacando que incluso medios de prensa hedonista reconocen que vivimos una epidemia de adicción que daña a las personas. 

 

"Quizá hemos pasado de hablar del sexo como tabú, a tener una especie de complejo y no poder hablar con libertad de la castidad", señala el obispo. Pero hemos llegado hoy a "una gran batalla, la de la presencia invasiva de la pornografía en nuestra cultura, que tiene más importancia de la que podemos llegar a pensar".

 

Lo novedoso hoy es que "empieza a hablarse ahora en medios como La Vanguardia y El País de las adicciones a la pornografía, pero es poco teniendo en cuenta la extensión del problema".

 

Munilla cree que "antes de hablar de la fuerza de voluntad hay que tener claro el sentido, las razones por las que la pornografía no es buena".

 

7 razones para el combate

 

1. Afecta a personas, hablamos de seres humanos

 

Estamos hablando de personas, dijo, "esto no es un juego". No es "virtual" sólo porque se usen pantallas. "Hay antiguas estrellas porno, las llaman, liberadas, que cuentan testimonios conmovedores, de los abusos que han sufrido, de tendencias e intentos de suicidios... son personas con madre, con hermanas. 

 

2. El porno daña y mata al amor de pareja

 

En estudios de Inglaterra y EEUU el 25% de los divorcios aducen que la pornografía fue la causa que mató su matrimonio. Munilla cree que sería más a nivel latente. El índice de divorcio en personas que consumen pornografía es el doble en hombres y en triple en mujeres.

 

3. El porno daña las relaciones sexuales reales

 

Crece el número de casados que prefiere la pornografía a las relaciones sexuales reales con su cónyuge. A nivel mundial, dice, se constata que en los últimos 15 años tanto los matrimonios como las parejas tienen menos relaciones sexuales. "Estando la pornografía presente, uno ve la entrega sexual como un reto de 'a ver si voy a estar yo a la altura'. Con esos modelos uno se acompleja, ve la sexualidad como unas ensoñaciones irreales obsesivas". "(…) Los estudios modernos constatan que con la adicción a la pornografía se genera miedo a la entrega sexual real".

 

4. La pornografía distorsiona la forma en que hombre y mujer se miran

 

"Con el porno, la otra persona es un klinex, un pañuelo de papel de usar y tirar, un instrumento para la gratificación personal. San Juan Pablo II decía que lo contrario del amor no es el odio, es la utilización". Utilizar es peor que odiar, porque al utilizar consideras que el otro es una cosa.

 

5. La pornografía nos hace egoístas y nos roba la alegría

 

"La dinámica de la pornografía te hace ver la realidad como 'algo de donde sacar provecho'", explica el obispo. Es narcisismo: usar a la gente. Pero al final la conciencia sigue actuando y el resultado es un mundo triste y amargado.

 

6. El porno se agrava con el tiempo: esclaviza, rompe límites

 

"Ya no pilotas tu vida y del amor libre pasas al sexo esclavo", afirma. Lo ilustra con un artículo titulado "¿Qué tendrá que ver El Señor de los Anillos con mi lucha contra la pornografía?", de Matías Conocchiari, que le parece muy descriptivo de lo que sucede.

 

"Ese hechizo que creemos que nos dará la felicidad o el refugio, cual anillo único. Ese «Anillo Único» que nos hace aparentemente invisibles y nos da un instante de gozo a costa de nuestra propia muerte o a costa de quedar a merced de ese señor oscuro que todo lo ve. Porque cuando te metes con el anillo único de la pornografía, no te das cuenta al principio, pero con el paso del tiempo quieres pasar más tiempo con él, como si fuera lo único que existiera en la «tierra media» de tu vida", lee.

 

Y añade: "Incluso puedes llegar a ser capaz de sacrificar amigos, hermanos, trabajo, la propia vida, como le sucedió al buen Smeagol. Convertido, transformado y ultrajado por el anillo, hasta convertirse en un ser irreconocible: Gollum. Un ser egoísta, solitario, cuyo destino fue una continuación de su propia vida: andar sin rumbo, hipnotizado por el anillo".

 

7. Luchamos para que el Espíritu Santo viva en nosotros

 

No hay nada más grande que ser templo del Espíritu Santo, insiste el obispo. Hay que saber disfrutar el gozo de la presencia de Dios en la vida. Solo cuando esta presencia sea gratificante nos ayudará a romper con lo que impide su presencia.

 

Munilla señala que hay razones naturales y sobrenaturales contra la pornografía y que no se contradicen. Santo Tomás de Aquino decía que el pecado es algo que "ofende a Dios y hace daño al hombre".

 

11 consejos prácticos para combatir la pornografía

 

Después el obispo propone 11 consejos prácticos para combatir la pornografía. Y los consejos empiezan por la parte espiritual. "Uno no puede luchar contra un cáncer con aspirina". Se necesita algo fuerte, y lo más fuerte es Dios.

 

1. Recurre a Dios, la oración, los sacramentos (confesión y eucaristía)

 

"Nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra Satanás. No puedes ir contra Satanás con tres consejillos de terapia psicológica. Necesitarás estar fuerte con medios sobrenaturales", advierte.

 

2. Haz un compromiso solemne, por escrito, y renuévalo

 

"Vivimos bombardeados de pensamientos, un día digo una cosa, otro la contraria, las palabras han perdido valor... por eso ciertas cosas hay que decirlas solemnemente y puestas por escrito y renovarlas en fechas claves. ¡Autentifica tu querer, exprésalo, dilo!"

 

3. Tu dormitorio, sin acceso a la tentación

 

Es necesario expulsar pantallas y otros objetos de tentación, para que nuestro lugar de descanso sea un santuario seguro.

 

4. Apasiónate con hobbies y disfrutes sanos

 

"El Señor nos ha dado una psicología tal que, si no se disfruta con cosas buenas y sanas, buscará escapes malos", avisa el obispo. Propone una "perseverancia comedida". Es sano ir al gimnasio, pero no lo es engancharse desmedidamente al gimnasio buscando salir de otra adicción.

 

5. "Ejercítate en la mortificación"

 

Consiste en saber desprenderte de cosas que te apetecen, es algo que se puede entrenar cada día, para aprender a ganar control de uno mismo. Es aprender a controlar la apetencia.

 

6. Discierne cómo usas la tecnología

 

Si un aparato o uso da más males que vienes, si mides cuánto pasas en cada aplicación y servicio, hay que limitarlo o rechazarlo. Hay nuevos dispositivos que quizá no necesitas. 

 

7. Sirve al prójimo, y crece en el olvido de ti mismo

 

"Nuestra cultura está marcada por el narcisismo. Al servir al otro, uno gana en sanación. Vale el que sirve".

 

8. Busca ayuda: ¡solo no!

 

"En Estados Unidos enseguida buscan recursos y ayudas, pero en nuestra cultura tenemos tendencia a la privacidad y a no buscar ayuda. Y así es muy difícil salir de una esclavitud".

 

9. Organízate el día y la vida: agenda y horario

 

"Si estás 'a la que salga'... eso es peligrosísimo, necesitas un orden de vida y una agenda".

 

10. Sé paciente, constante, perseverante

 

"Vence el que persevera. Es una batalla a muerte. Si a la primera, segunda o tercera contradicción te rindes... si actúas solo por amor propio no serás perseverante. La perseverancia es un don de Dios. Solo Dios da ese don y hay que mendigalo, pedirlo".

 

11. Aprende a vigilar la tiniebla en tu corazón

 

¿Vas a la cama triste, rabioso, celoso, etc...? El corazón en tinieblas será fácilmente asaltado. Dice Jesús en el Evangelio: "al ver las nubes, dirás: "chaparrón tenemos". Hay que estar atento, prevenir, prepararse.

 

*Publicado originalmente en ReL

 

Por Qriswell JQ - abogadosdelamor.com / 06.09.2019

 

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Las encuestas normalmente arrojan que una persona es feliz en su matrimonio si la pareja le demuestra de manera cotidiana su amor, cosas sencillas que se hagan en el vivir diario que muestren al ser amado que se le eligió con la perspectiva de estar juntos por siempre; valen incluso más que unas vacaciones o regalos costosos.

 

En este artículo se darán ideas prácticas y efectivas para lograr que tu pareja sea feliz, con poco.

 

1. Presentar a tu cónyuge, dando un cumplido sincero

 

Pocas cosas enamoran tanto como el que la pareja reconozca ante todos y de manera pública que es el compañero de vida que desea tener a su lado para siempre, que se le valora en gran manera. Por eso decir: «Te presento a mi hermosa esposa», te hará ganar unos tantos al momento de hacer feliz a tu pareja.

 

2. Darle un abrazo al saludar

 

Nada más relajante y que demuestre cariño, que un abrazo después de una larga jornada en el trabajo. Abrazar a tu pareja demuestra que sientes alegría al verla, y que el tiempo se te hizo eterno estando lejos de ella. Si le sumas un beso al abrazo, será el broche de oro que logrará hacer feliz a tu pareja.

 

3. Ten consideración, y ofrécete a ayudar

 

Normalmente las cargas si se llevan entre dos, son más fáciles de soportar. De vez en cuando un gesto de solidaridad en el matrimonio hacia tu pareja, puede demostrarle que tienes la voluntad de querer ayudarla y aligerar sus cargas.

 

Hacer feliz a tu pareja implica tener consideración de sus sentimientos, emociones, esto creará un ambiente de confianza y felicidad.

 

4. Si la ocasión lo permite, déjala escoger

 

A veces, la pareja necesita saber que es un complemento, que su opinión cuenta, si existe la posibilidad a la hora del entretenimiento, déjala escoger eso te permitirá hacer feliz a tu pareja. Y a la hora de tomar decisiones importantes, no dudes en tomar en cuenta su opinión, porque le demostrarás que la amas y no es un cero a la izquierda.

 

5. Perdonar a la pareja en el matrimonio

 

Todos somos imperfectos y nos equivocamos, quizás accidentalmente tu pareja cometió un error como olvidar una cosa importante, o estropear algo, perdonarla podrá hacer feliz a tu pareja, y le demostrarás que eres razonable y justo. Los pequeños errores se pueden pasar por alto, sobre todo tomando en cuenta que tú también puedes equivocarte.

 

6. Darle la mano en lugares públicos

 

Si la cultura lo permite, es apropiado y además a tu pareja le gusta, toma su mano, demostrándoles a todos que estás orgulloso de tenerla a tu lado. Si quieres hacer feliz a tu pareja, las demostraciones de cariño público son una de las tácticas más efectivas.

 

7. Las cartas de amor no están pasadas de moda

 

Si tu intención es buena, no hace falta que seas un poeta, escribe con tus palabras cosas sencillas y específicas que amas de él/ella, eso demostrará que pones atención y que lo/la tienes en cuenta.

 

Puedes jugar con esta táctica tan romántica, como esconderla en algún lugar que ella pueda encontrarla y sorprenderse, eso alegrará su día y podrás hacer feliz a tu pareja.

 

8. Para los maridos: sé caballero y abre la puerta

 

Lo de ser caballero las mata de amor, portarse de manera galante en tu matrimonio al cuidar de tu pareja, al abrir la puerta, la derretirá, sé el príncipe que ella desea siempre y en todo momento.

 

Con el tiempo, debes darle un trato cada vez mejor, recuerda que el matrimonio debe alimentarse con pequeños gestos.

 

9. Reservar un día a la semana para los dos

 

El horario exigente de un trabajo, y las responsabilidades del día a día, pueden ahogar el romanticismo, por eso te recomendamos está táctica para hacer feliz a tu pareja.

 

Una noche a solas, especial y dedicada única y exclusivamente a ambos, hará sentirla que la llama del amor aún sigue viva. No te desgastes en comidas o salidas costosas, algo sencillo que tan solo evidencia que deseas cortejarla basta y estará feliz.

 

10. Darle alas para volar juntos

 

El matrimonio convierte a la pareja en una sola, pero sin restar que son seres individuales con sueños y aspiraciones que llenar.

 

Lograrás hacer feliz a tu pareja si compartes sus sueños y te colocas en la mejor disposición a acompañarla a lograrlos.

 

Estos son sólo 10 tácticas infalibles para lograr hacer feliz a tu cónyuge en el matrimonio, sin costo alguno, seguro hay muchos más, pero comienza por estas y tendrás garantizada tu felicidad

 

Por Marisol Nuevo Espín/HacerFamilia - 21.10.2019

 

Foto: Yanalya - Freepik

 

Sabemos que es el pilar fundamental de la familia, que si el padre y la madre no cuidan su relación como pareja, lo demás se desmorona. Pero, ¿cómo lo conseguimos? Con una experiencia de más de diez años como terapeuta familiar, Nacho Tornel, autor del libro "Enparejarte. El arte de vivir con éxito tu relación", infunde optimismo a todas aquellas parejas que están pasando por un bache, o simplemente para aquellas que quieran reforzar su amor. Confianza, compromiso, admiración o respeto forman parte del equipaje a introducir en la maleta de nuestro matrimonio.

 

El terapeuta ha hablado de estos temas con Marisol Nuevo Espín en la revista Hacer Familia, animando siempre a cuidar la relación de pareja y a evitar en lo posible la salida de la ruptura, que es siempre muy dañina.

 

- ¿Cómo falla la comunicación cuando estamos pasando por un bache?

 

- La comunicación es medular, y aunque sea evidente, a veces es lo que más rápido perdemos de vista en una relación de pareja. Cuando una pareja empieza a entrar en crisis y se atasca es porque ha empezado a descuidar ese flujo diario de comunicación que debe tener. "¿Cómo voy a tener yo tiempo todos los días para dedicárselo a mi marido, a mi mujer?" ¿Cómo no vas a tenerlo? Tiempo de verdad, del de comunicar de una manera densa, profunda, mirando a los ojos. Cuando eso falla, empezamos como a desconectar, comenzamos a mirar en paralelo y no en convergente.

 

- ¿Cómo se asegura esa convergencia?

 

- A diario debe haber ese rato donde estamos nosotros dos solos, hablamos, nos comunicamos, nos volcamos, desahogamos y desaguamos el uno del otro y con esto nos aseguramos de esa complicidad y esa confianza tan necesarias para la buena salud de la pareja. Con eso ya estamos poniéndonos una vacuna bárbara para todo lo que venga.

 

- ¿Qué pasa cuando ese distanciamiento ya se ha producido y nos da vértigo quedarnos a solas?

 

- El primero que lo percibe ha de ser quien levante la bandera roja. Muchas veces estamos como esperando. "Que diga algo, que haga alguna cosa; ha habido oportunidades que no ha aprovechado". Seguro que sí, pero da tú el paso; estás invirtiendo en lo mejor que tienes: tú relación de pareja. No nos hagamos los 'dignos', hay que romper esa barrera cuanto antes. No hay que tener miedo, hay que ser humilde, sencillo, y decir "bueno, si él o ella no se ha dado cuenta, pues me he dado cuenta yo y lo digo".

 

- ¿Qué consejos son los fundamentales para evitar que la falta de confianza se instale en la pareja?

 

- La confianza es la expresión más directa de la buena comunicación. La confianza, evidentemente, ni se compra, ni se vende, ni se alquila. Nuestra pareja debe conocer quiénes componen nuestro mundo de relaciones, dónde nos movemos. El clásico ejemplo de: "¡Bah! ¿Para qué le voy a hablar de esta compañera de trabajo, si no la conoce?" Cuéntale si resulta que has coincidido un par de veces con ella y habéis hecho alguna gestión y luego habéis acabado tomando algo. No pasa nada por contarlo y no tienes por qué tener miedo a levantar sospechas. Por el contrario, si no cuentas cosas y aquello, de alguna manera, se va alimentando, se genera una 'bolsa de aire' que no nos permite estar limpios del todo. La confianza nos lleva a hacer equipo, a tener complicidad, de saber que le puedo contar lo que sea. Nuestro principal confidente -no el único, pero sí el principal-, la persona con la que nos desahoguemos, tiene que ser la persona con la que compartimos nuestra vida.

 

- Hoy se pone en duda que el amor pueda ser para siempre. ¿Cómo trabajamos esa capacidad para comprometernos?

 

- El compromiso en la pareja no está pasando por una buena racha. Actualmente tiene unas connotaciones negativas equiparables a 'comprimido', 'constreñido' o 'contrariado'. Creo que debemos reflexionar. Uno no sale adelante de los problemas por mero 'brazo', 'músculo' o por mero hacer. No, a veces hay que pararse a pensar y decir: "Contigo para siempre. Voy a estar a tu lado, ahora y siempre". Eso da una seguridad, una alegría, una paz, enormes, alguien que verdaderamente 'queme las naves' por ti.

 

- Entonces, el propio compromiso afianza el compromiso...

 

- El compromiso tiene esa capacidad potencial de generar fuerza, de uno y una dispuestos a luchar por su relación todos los días de su vida. Esa es la seguridad del compromiso. Hay otra seguridad, que nadie nos puede brindar, que es la de ser fiel hasta la muerte; lo que tienes es la convicción de que quieres luchar, de que vas a poner los medios, de que lo quieres, en un 'sí' para siempre. Si caes en la trampa del abandono, del decir, "bueno, será que esto no sería lo mío", estás diciendo 'no' a un proyecto de vida en común donde los dos habéis apostado muy duro por ser felices juntos. Estamos ante una mentalidad muy rupturista donde parece que no pasa nada y sí pasa, mucho. Cimentemos bien ese compromiso, pensemos de verdad que vale la pena la pelea.

 

- ¿Puede sobrevivir una pareja a una infidelidad?

 

- Sí se sobrevive. Una infidelidad es un cáncer, pero en muchas ocasiones es curable. Aquí estamos en lo mismo. ¿Es un tumor? Sí, pero no tiene por qué ser mortal, es superable, aunque muy lento. La pareja va a tener mucho tiempo por delante de curación y hay que estar preparado para recorrer un camino duro, áspero, cuesta arriba. En ese camino tenemos que encontrar como compañera a la sinceridad absoluta, que quiere decir que uno no oculta ya nada más.

 

Sin embargo, no es normalmente una buena receta entrar al pormenor y al detalle de elementos que van a hacer mucho más daño que bien, por mucho que el cónyuge ofendido tenga un legítimo interés en conocer. Cuando se perdona algo así se demuestra la grandeza del corazón humano. Muchas veces hay que resetear la relación, y quizá resulta que ese reseteo hace que se quieran de una manera distinta, que se valoren de otra manera, que se conozcan de un modo diferente. En cada uno esa reconstrucción reproduce al final una escultura distinta a la que teníamos antes, que en ocasiones, incluso la mejora. Es un desafío enorme.

 

- Respeto y admiración son fundamentales. ¿Qué ocurre cuando flaquean?

 

- Cuando uno se enamora de una persona la admira. Descubres una ensoñación, un deslumbramiento. Evidentemente eso no puede durar para siempre, pero es necesario que exista ese sentimiento de admiración, de pasmo, de asombro, de mirada muy positiva hacia la persona con la que estás, siempre. Si abrimos la puerta a la crítica, al menosprecio interno, a la murmuración, al comentario negativo, entramos en una espiral negativa. Cuando uno deja que estos pensamientos aniden -por supuesto verbalizados son una profunda falta de respeto-, tiene que cuidar continuar viendo en la persona de la que se enamoró esos elementos que le llevaron a estar pasmado, asombrado y entusiasmado. Es un ejercicio de pensar, recordar, reflexionar con la cabeza y el corazón. Ahora lo vemos más nublado, qué ha pasado. ¡Trabaja en los porqués de esas nubes y no te resignes!

 

*Publicado originalmente en la revista HacerFamiliaReproducido por ReL

 

Por LaFamilia.info - 28.09.2019

 

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Entre el trabajo, los hijos, los compromisos, las cosas de la casa, y demás que asuntos que debemos atender en el día a día, queda poco tiempo para compartir con nuestra pareja, disfrutar de su compañía y conversar sin afanes. Sin embargo, no podemos dejar que el ritmo de vida que llevamos nos haga caer en la rutina y en el aburrimiento, de esta manera no tardará en llegar una crisis matrimonial.

 

Las citas con la pareja -a solas, sin hijos- tienen muchos beneficios en la relación: mejoran la comunicación, la intimidad, el compromiso, se aligera el estrés, se fortalece la unión. Sin embargo, algunos esposos se niegan este tiempo juntos porque dicen no tener dinero para este fin, pero en realidad para pasarla bien con la pareja no hay que gastar una fortuna. Los buenos momentos pueden vivirse dentro de la simpleza y la sencillez, tal como es el amor. Es cuestión de proponerse,de “querer querer”.

 

¡Así que manos a la obra! Una buena forma de avivar la llama del amor es por medio de una cena romántica, aquí te diremos cómo hacerla:

 

Pide la comida en casa 

 

Si no eres el “as” de la cocina o simplemente no tienes tiempo de preparar la cena, entonces una buena opción es pedir la comida y centrarse en otros detalles más personales y originales para la cena. Por ejemplo, con una deliciosa cena asiática sorprenderá a tu pareja y ¡no tendrás que mover ni un dedo!

 

Un ambiente romántico 

 

Prende velas, organiza la mesa de forma especial, saca la vajilla que tienes para los “invitados” y las copas de cristal que casi nunca utilizas, ¡esta es una buena ocasión!

 

Revivan momentos bonitos 

 

Busca en el armario el álbum de fotos y recuerden esos momentos tan maravillosos que han pasado y también las situaciones difíciles que han batallado juntos; todo esto hace que el compromiso tome aún más fuerza.

 

Dile a tu pareja las cosas que nunca le dices 

 

Que la(o) admiras, que es un excelente padre/madre, que le amas, que no te imaginas tu vida sin él/ella, que lo volverías a elegir... Muchas veces damos por sentado que nuestra pareja sabe lo que sentimos, pero en realidad nunca se lo decimos, así que aprovecha esta cena para hacerlo.

 

Que no falte la música 

 

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Pon una música que les guste a ambos o que recuerden algún acontecimiento especial de su vida, ¡y bailen! Una cena romántica es una maravillosa ocasión para conectarnos con nuestra pareja y qué mejor que bailar aquella canción que siempre será “de los dos”.

 

Finalmente, hay que tener presente algo importante: una cosa es esperar que las cosas sucedan y otra cosa es hacer que las cosas sucedan. Para mantener vivo el amor a través de los años, hay que trabajar en ello, pues no es algo que se dé por hecho. Ambos cónyuges deben buscar la forma de enamorarse todos los días. Disposición y voluntad, este es el comienzo de todo buen plan de acción.

 

 

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