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Blogs LaFamilia.info - 06.02.2020

 

 Foto: Jcomp

 

Recientemente pude vivenciar a través de una experiencia personal, cuán frágiles somos y qué tan fuertes o débiles podemos llegar a ser. Sin duda alguna, nuestra condición humana nos debe hacer reflexionar constantemente sobre el rumbo de nuestras vidas porque en la cotidianidad,  en el día a día, en el trabajo diario, se nos pierde muchas veces el hecho de conocer el alcance y la necesidad de nuestros actos y la consecuencia de los mismos para nuestra mejora continua o para la trascendencia que sería lo vital de nuestra existencia. “Hacemos por hacer” o “vivimos por vivir”, sin gracia, sin sentido, sin una visión especial. 

 

Lamentablemente nos percatamos de cosas importantes cuando las perdemos de manera permanente o por algún tiempo. Desconocemos el valor del tiempo, de la compañía, de la ayuda y el apoyo de los demás. Somos ingratos e insensatos pero inconscientemente (en la mayoría de los casos). Pero muchas veces a través de una situación podemos percibir lo indispensable que es el estar rodeados de personas importantes y son ellas mismas las encargadas de expresar en su máximo esplendor las maravillas del amor verdadero.  

 

Hace algunos días tuve un imprevisto que inhabilitó mi mano derecha, lo cual originó un traumatismo en mi vida cotidiana. Dejarme ayudar por lo demás fue una de las decisiones más difíciles en mi vida pues lo normal es ser autosuficiente. Necesariamente como seres sociales requerimos vivir con los demás y ese vivir encierra el interactuar y el compartir todas aquellas condiciones que nos identifican o nos diferencian;  nos conlleva también a darnos desinteresadamente, a ayudar y dejarnos guiar por lo demás, viviendo virtudes especiales y esenciales como lo son la paciencia, la tolerancia y la alteridad. No es posible darnos sin recibir o viceversa, pues toda relación conlleva a estas dos acciones, así demos sin esperar nada a cambio. Posiblemente podríamos recibir con el paso de los años,  no en el mismo instante porque en muchas ocasiones tendremos que sembrar y esperar.

 

La experiencia también me llevó a comprender la importancia de valorar lo que soy y lo que tengo,  lo que he construido, el amor de mi familia y de los amigos. He podido aprender nuevas cosas y ver que los retos ayudan a salir adelante venciendo nuestros propios miedos. 

 

No puedo negar que al escuchar la palabra “cirugía” entré en llanto, pero luego Dios se encargó de ayudarme a tranquilizar a través del ofrecimiento y de la oración. Conocí personas que vivieron situaciones más difíciles que la mía lo que me ayudó también a ser agradecida y ver las cosas con alegría y optimismo.

 

Cuánto se valoran las cosas o facultades cuando las perdemos permanentemente o por un instante!  les cuento que para poder operar, el médico tuvo que bloquear mi brazo y fueron casi 15 horas en las que parecía una extraño;  quería moverlo y no respondía. Esto me llevó a pensar sobre la condición pasajera y a agradecer porque pronto volvería a disfrutar de la movilidad de mi brazo cuando hay tantas personas que por muchas situaciones han perdido alguna parte de su cuerpo o facultad. 

 

Siempre es importante poder estar preparados para lo que se puede a llegar a presentar pues hoy estamos bien pero mañana no sabemos. Es vital también poder tener estrecha conexión con Dios, nuestro creador y ser supremo, que nos permite despertar, respirar, correr,  saltar, amar, construir, soñar. Cada día abrimos nuestros ojos porque Él así lo permite. Y entonces por qué este desconocimiento o relación tan desapasionada e insípida. La vida y relación con Dios necesita de un sabor en especial, el que nos dé la suficiente razón de vivir, de dar lo mejor de cada uno de nosotros, hasta el cansancio. En dejar toda la alegría y energía en todo lo que hagamos, por amor a Él. 

 

El tiempo cesante me ayudó a repensar tantas cosas, a agradecer por cada una de las personas que he conocido y con las que he compartido, a vivir un reto nuevo que me ayudará a fortalecerme aún más, a realizar tareas nuevas desaprendiendo y aprendiendo, a orar más, a leer y aprender nuevos conocimientos. También conocí a personas maravillosas entregadas a hacer su labor en la clínica en la cual fui atendida. 

 

Mirar la vida y las experiencias con un lente nuevo y diferente es importante para poder superar obstáculos que no impedirán lograr las metas, sólo las retrasará un poco.

 

Aprendizajes nuevos:

 

1. Escribir en el smartphone y en documento en drive a través del dictado de voz.

 

2. Hacer muchas cosas con la mano izquierda.

 

3. Apoyarme más en mi familia y valorar más su ayuda.

 

4. Hablar más, leer más, orar más.

 

5. Tomar las cosas que llegan con más calma y ser más paciente.

 

6. Saber esperar.

 

7. Hacer cada tarea con mayor atención y cuidado.

 

***

 

VivianForeroBlogVivian Forero Besil

Licenciada en Educación Básica; especialista en Informática Educativa, en Gerencia de Instituciones Educativas y en Pedagogía e Investigación. Con amplia experiencia en docencia. Felizmente casada y madre de un hermoso bebé. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

 

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