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Para vestir el hogar con el espíritu de la Navidad, no hace falta gastar mucho dinero, basta con unas buenas ideas y materiales que encontramos con facilidad para elaborar nosotros mismos los adornos navideños. Al mismo tiempo es una actividad familiar donde todos pueden participar y aprender sobre los símbolos de la Navidad. Presentamos algunas propuestas innovadoras:

 

 

Pesebre o nacimiento de masetas

 

2 masetas o jardineras de barro pequeñas
1 maceta de barro pequeña y panda
3 perillas de madera redondas, una más pequeña que las otras
Pintura acrílica
Marcador negro de punta delgada
Pegamento
Retazos de telas
Cordón de seda o cinta delgada
Un poco de rafia o fibra


Pinta las tres macetas de diferentes colores. Luego, usa el marcador de punta fina y delgada para dibujar las caras en las perillas de madera redondas. Una vez la pintura seque por completo, toma las perillas y pégalas a las jardineras, las cuales deben mirar hacia abajo, como lo ves en la muestra. Cuando la pega esté seca, toma un pequeño retazo de tela y rodea toda la figura, átala a la perilla con una cinta delgada o cordón de seda. Para el hacer el Niño Jesús, toma otro pedazo de tela, unta pegamento en la parte donde quieras ubicar la perilla redonda más pequeña y luego ponlo en la maceta panda con un poco de rafia o fibra que simule el pasto seco. Ahora tienes un hermoso Nacimiento hecho a mano y con mucho amor.

 

Fuente: familyfun.go.com

 

 

Corona con retazos de tela

 

Corona de chamizos
Retazos de tela
Broches o botones
Pegamento caliente


Toma retazos de tela con diferentes fondos y estampados, luego recorta varios círculos de diferentes tamaños y arma capas, van a parecer una flor. Una vez que tengas la cantidad de capas deseadas, únelas con un broche o botón. Luego pega estas flores de tela a la corona con la ayuda del pegamento caliente. Finalmente agrega un lindo moño hecho con una cinta de tela y listo, ya tienes una hermosa corona para poner en la puerta de la casa y esperar la Navidad.

 

Fuente: lasmanualidades.com

 

 

Ángel con filtros de café

 

3 canasticas de filtros de café
2 bolas de algodón
Cordón de seda o cinta delgada dorada o plateada
1 tallo blanco de chenille
1 tallo dorado de chenille
Tijeras
Pistola de pegamento caliente


Ubica las dos bolas de algodón en el centro de uno de los filtros de café para crear la cabeza del ángel. Adiciona un segundo filtro que rodee la forma ya hecha para darle el efecto de capas de vestido. Mientras sostienes los filtros juntos, átalos con un poco de cordón de seda plateado o dorado, como prefieras, alrededor de la nuca y hazle un pequeño nudo. Para hacer las alas, toma un tercer filtro de café, dóblalo por la mitad y átalo por todo el centro con un pedazo de tallo de chenille blanco como haciendo la forma de un corbatín. Deja un poco de exceso del tallo y ata los dos extremos, esto servirá para colgarlo. Para hacer la corona, no es sino que tomes el tallo dorado de chenille y le des la forma circular, dejando una línea sobrante para pegarlo detrás del cuerpo del ángel con un poco de pegamento caliente. Por último pega las alas y listo, ya tienes un hermoso angelito para poner el árbol de navidad o en las puertas.


Fuente: crafts.kaboose.com

 

 

Árboles de Navidad con hilo de yute

 

Hilo de yute
Telgopor o icopor en forma de cono, o cono de cartón grueso
Pistola de silicona o pegamento caliente
Adhesivo en aerosol


Adhiere el extremo del hilo de yute a la punta superior del cono con una gota de pegamento caliente. Aplica el adhesivo en aerosol en la sección superior del cono y comienza a enrollar el hilo de forma muy apretada. Cuando termines de enrollar, asegura el hilo en la parte inferior utilizando el pegamento caliente. Si te gusta, puedes añadirle unos pocos adornos o si prefieres una cinta navideña también le sienta bien.

 

Fuente: lasmanualidades.com

 

 

Arbolitos de fieltro

 

  • Fieltro verde
  • Fieltro marrón
  • Botones de colores
  • Hilo rojo y marrón
  • Cinta de tela

 

Estos arbolitos son muy fáciles de hacer y no requieren de materiales costos. En primer lugar debes dibujar en una hoja la figura del árbol para que te sirva como patrón, luego recorta la silueta y márcalo en el fieltro verde. Corta dos siluetas del árbol. Luego corta un rectángulo de fieltro marrón para crear el tronco. Toma uno de los árboles verdes y cósele un par de botones como si fueran adornos. Luego pon uno sobre otro y sujeta con alfileres. Después pasa con una costura de hilo rojo por el contorno verde del árbol, manteniendo las tres piezas juntas. Cose una cinta en la parte superior, lo que te servirá para colgar este adorno de tu árbol de Navidad.

 

Fuente: lasmanualidades.com
 

 

Adornos navideños de papel

 

  • Cartulinas o papel decorado
  • Tijeras
  • Grapas
  • Lazo

 

Corta dos tiras de papel o cartulina de la misma longitud y otras dos tiras un poco más cortas. Luego junta las cuatro tiras de modo que queden las más largas entre las cortas dándole la forma del corazón. Mantenlas sostenidas y grápalas en la parte de abajo para que se sujeten todas juntas. Si quieres disimular la grapa, puedes pegar un poco de cinta aislante color rojo. En la parte superior le puedes pegar un lazo que servirá para colgarlo en el árbol de navidad o donde prefieras.

 

Fuente: charhadas.com

 

 

Velas navideñas

 

  • Velas blancas
  • Cintas rojas, verdes y doradas
  • Papeles con motivos navideños
  • Pegamento
  • Tachuelas doradas
  • Alfileres
  • Tijeras

 

La luz es uno de los elementos que no pueden faltar en Navidad y esta es una idea muy sencilla para decorar las velas que adornan el hogar. Lo primero que debes hacer es cortar el papel del tamaño que te guste, puede ser en tiras de distintas dimensiones o una franja gruesa. Luego le untas un poco de pegamento y rodeas la vela. Si vas a utilizar cintas en forma cruzada, debes envolver toda vela y sujetarlas con tachuelas doradas. Estas son algunas ideas, pero seguro que con tu imaginación crearás nuevas formas y diseños.

 
Fuente: manualidadesnavidad.com
LaFamilia.info
01.12.2010

 

Actividades lúdicas como el dibujo y las manualidades, además de ser las preferidas por los chicos, son muy buenas alternativas para enseñarles el significado de las tradiciones navideñas. Aquí proporcionamos varias figuras alusivas a la época, para que impriman en casa y las coloreen junto a sus hijos. Sin duda un tiempo de aprendizaje y mucha diversión.

 

 

 

 

 

 

Por LaFamilia.info 

20151412nFoto: Pixabay

Desafortunadamente son muy pocos los que conocen la verdadera historia y origen cristiano del hoy conocido Santa Claus. Es hora de que les enseñemos a los hijos de dónde sale este personaje de barba blanca que aparece en Navidad.

LaFamilia.info
02.01.2011
 

El 6 de enero se celebra la Epifanía en el mundo cristiano. En esta fecha conmemoramos la adoración al Niño Dios por parte de tres reyes sabios que llegaron a Belén desde el Oriente para ofrecerle al Niño tres obsequios simbólicos: incienso, mirra y oro.

 

¿Qué es la Epifanía?

 

Epifanía significa “manifestación”. Es la fiesta en la que Jesús toma una presencia humana en la tierra, y por tanto, es posterior a la Navidad. Tanto la Navidad como la Epifanía celebran, desde diferentes perspectivas, el misterio de la encarnación, la venida y manifestación de Cristo al mundo. Es un día de alegría, en el que salimos al encuentro con Jesús y le rendimos nuestra adoración como lo hicieron los Reyes Magos.

Aunque existen varias manifestaciones en la historia cristina, la Iglesia celebra como epifanías tres eventos: La Epifanía del Señor ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12); Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán; Su Epifanía a sus discípulos y el milagro en Caná. No obstante, la primera manifestación del Hijo de Dios hecho Hombre al mundo pagano, fue aquella que tuvo lugar con la adoración de los Reyes Magos y por ello es la celebración magna, la cual proclama la misión salvadora de Cristo.

 

El origen de la fiesta

 

El inicio de esta festividad se remonta a tiempos antiguos, donde en Egipto y Arabia, durante la noche del 5 al 6 de enero se recordaba el nacimiento del dios Aion. Creían que él se manifestaba especialmente al renacer el sol, en el solsticio de invierno que coincidía con dicha fecha. Tiempo después, la fiesta de la Epifanía sustituyó a los cultos paganos de Oriente relacionados con el solsticio de invierno, celebrando ese día la manifestación de Jesús como Hijo de Dios a los sabios que vinieron de Oriente a adorarlo. La tradición pasó a Occidente a mediados del siglo IV, a través de lo que hoy se conoce como territorio francés.

 

Día de Reyes, una tradición en auge

 

Según cuenta la tradición, los Reyes Magos (como se llamaba en el primer siglo a los astrónomos) eran hombres poderosos y sabios, provenientes de naciones al oriente del Mediterráneo, y quienes llegaron buscando al nuevo rey que habría de nacer, guiados por un estrella que presagiaba su llegada.

La tradición los describe como tres reyes bondadosos:

  • Melchor: su regalo para el niño Jesús fue oro, representando su naturaleza real.
  • Gaspar: su regalo fue el incienso, que representa la naturaleza divina de Jesús.
  • Baltasar: su regalo a Jesús fue mirra, que representa su sufrimiento y muerte futura.

Según la Enciclopedia Británica, los nombres de estos tres sabios se mencionaron por primera vez en el siglo VIII en la crónica “Excerpta latina barbari”; ellos eran Bithisarea, Melichior y Gathaspa. Sin embargo, con el tiempo los nombres se occidentalizaron y se convirtieron en Baltazar, a quien la tradición posterior identificó como rey de Arabia; Melchor, convertido en rey de Persia, y Gaspar, que pasó a ser rey de la India.

 

Costumbres en las diversas culturas

En algunos países latinoamericanos y en España el Día de Reyes es una gran ocasión de regocijo que se manifiesta dando obsequios a los niños para conmemorar la generosidad de estos magos al adorar al Niño Jesús y revivir la fantasía que encierra este acontecimiento que sucedió hace más de 2000 años.

En muchos lugares los niños acostumbran hacer cartas a los Reyes Magos donde les expresan lo bien que se han portado durante el año, y piden los obsequios que quieren recibir el día de Reyes. La costumbre es poner la carta junto a uno de sus zapatos, ya sea debajo del árbol de Navidad o a un lado del pesebre.

Otros niños atan la carta con un cordón a un globo y la lanzan al “cielo” para que le llegue a los Reyes Magos. Es en la mañana del 6 de enero cuando los chicos descubren cuáles son los regalos que los Reyes Magos les dejaron en el árbol de Navidad o junto al pesebre.

En otras ciudades se acostumbra hacer un desfile de Reyes, con carros y comparsas coloridas especialmente para los niños. Es un día de música, payasos, gente disfrazada y por supuesto los Tres Reyes Magos, quienes van regalando obsequios o dulces a los niños.

 

Fuentes: aciprensa.com, encuentra.com, churchforum.org, catholic.net, sanmiguelguide.com, yucatan.com.mx

LaFamilia.info
01.12.2010

 

La historia no  da con exactitud la fecha del nacimiento de Jesús y según se registra en los libros, este día no se comenzó a celebrar hasta el siglo IV. La primera noticia cierta que se tiene de esta conmemoración es del año 354.

 

Los historiadores están de acuerdo en que dicha celebración tiene su origen en Roma, en la cristianización de una antigua fiesta pagana dedicada al sol. De hecho, el 25 de diciembre es el día que empieza a notarse que el sol vuelve a ganar terreno por la noche. Y por esto, en esta fiesta del solsticio de invierno los romanos la llamaban "Natalis Solis Invicti" (Nacimiento del sol invencible). Con la cristianización de la sociedad romana, el primer día de la semana dedicado al sol se fue dedicando al Señor (Dies dominica), la fiesta del "Natalis solis invicti" pasó a ser la del "Natalis Domini Nostri Jesucristi" o nacimiento (Navidad) de Nuestro Señor Jesucristo.

En inglés, "Christmas" quiere decir "misa de Cristo"; en alemán, "Weihnachten" se traduce como "noches sagradas"; mientras que la "Navidad" española o el "Natale" italiano hacen referencia directa al nacimiento del hijo de Dios.

 

El triunfo de la luz

Antes del natalicio de Cristo, los pueblos pre romanos honraban en estas fechas el solsticio de invierno, el retorno del sol y las fuerzas de la naturaleza, representados en distintas divinidades. Una festividad que estaba directamente relacionada con el clima.

 

Como producto de las bajas temperaturas, las actividades humanas bajaban su ritmo; la guerra se detenía, nadie se atrevía a navegar y las faenas agrícolas cesaban.

Por eso, el último mes del año era el momento propicio para congregar a la familia. No es fortuito entonces, que a comienzos del siglo IV Roma fijase el 25 de diciembre como el día para el nacimiento del Dios cristiano, que supone también el triunfo de la luz sobre las tinieblas.

 

Sin embargo, en la Edad Media la Navidad tuvo una fuerte dimensión carnavalesca, rememorando los banquetes romanos de antaño. Borracheras, comilonas y toda suerte de prácticas sexuales eran hábitos en esos tiempos.

Pero es recién en el siglo XIX cuando aparece la fiesta familiar propiamente tal y Papá Noel repartiendo regalos durante la Nochebuena.

 

 

Fernando Sebastián Aguilar
06.12.2009
 

 

Hay pocas fiestas que hayan calado tan hondamente en nuestra cultura como la Navidad. Creyentes y no creyentes la celebran como una fiesta imprescindible al final del año. Pero en eso mismo está su debilidad. Porque cada uno la celebra a su manera y los mil agentes comerciales que operan en nuestra sociedad, se ingenian para convertirla en una ocasión de consumo.

 

Hay muchas maneras posibles de celebrar la Navidad, pero para vivirla de verdad hay que comenzar por acercarse espiritualmente al Portal de Belén, y allí arrodillarnos junto a la Cuna del Niño, adorarle, darle gracias, recibirlo en nuestros brazos y en nuestro corazón con la misma reverencia y la misma ternura de la Virgen María.

 

Por supuesto, la Navidad es también una fiesta familiar, fiesta de solidaridad y hasta de fraternidad universal. Pero originalmente, en su verdad original, la Navidad es el asombro, la gratitud y la alegría desbordada por el nacimiento del Hijo de Dios hecho hombre en las entrañas de María Santísima. No se puede ser cristiano, ni casi persona responsable, sin sentirse conmovido por este hecho inaudito.

 

No dejar que la corriente nos arrastre

Si nos dejamos llevar de la corriente, podemos perder en pocos años el verdadero sentido de la Navidad. Algunos se preguntan ¿cómo es posible  vivir de verdad la Navidad en este mundo en el que parece que todo se reduce a comprar y a divertirse? Nos invade la propaganda, nos meten las cosas por los ojos, se nos  anima a comprar o a divertirnos en celebraciones ajenas a la religión.

 

Comprendo la perplejidad de muchos padres cristianos que no saben cómo presentar a sus hijos de manera atractiva y convincente la forma de celebrar la Navidad verdaderamente cristiana, que sea alegre y entretenida, pero sin perder su sentido religioso. Lo primero es enterarse y pensar en la Navidad hasta que brote en nuestro interior la emoción del asombro y de la gratitud. Así se llega de verdad a la alegría.

 

Y, en segundo lugar, traten de tomar, ustedes los padres, la iniciativa. No esperen a que les digan los demás  cómo vivir la Navidad. Dediquen un rato a deliberar juntos en casa  y a programar la celebración familiar de la Navidad según sus gustos,  convicciones y tradiciones de siempre. “Armaremos el pesebre aquí, cantaremos esto o aquello,  invitaremos a éste o aquél, iremos a la Misa del Gallo o haremos lo que nos parezca mejor”.

 

Una navidad cristiana

En esta programación de la Navidad, que tiene que ser alegre y realista, hay dos cosas que no pueden faltar: en primer lugar, los actos religiosos, dónde ir a Misa, a qué hora, con quiénes. Sin eso no hay Navidad cristiana. Y luego, alguna buena obra de caridad. La alegría de la Navidad se expresa compartiéndola con familiares y amigos, pero hay que preocuparse también de ofrecerla a los enfermos, a los que  no tienen familia, o padecen cualquier otra situación dolorosa.

 

Este tiempo es muy adecuado para pasar un rato con algunos amigos o parientes con los que no podemos vernos durante el año. Con un poco de interés es fácil encontrar un rato para visitar enfermos en el Hospital, o hacer algo semejante. En estos días hay también muchas actividades, exposiciones, concursos que hacen referencia a la Navidad y que resultan educativos y divertidos. Se puede pasar muy bien sin gastar mucho dinero y sin alejarse del ambiente religioso de la Navidad.

 

Piensa que el nacimiento de Jesús en Belén cambió radicalmente la condición de nuestra humanidad. Desde entonces, por obra de Jesús, todos somos familia de Dios, e invitados a vivir en este mundo como hermanos, sin conflictos ni rivalidades, con esperanza y fortaleza. Jesús es el mejor tesoro y la mejor esperanza de nuestro mundo, el origen siempre vivo de un mundo diferente.

 
Fernando Sebastián Aguilar, Arzobispo de Pamplona
Xhonane Olivas - Blog Familia Católica
06.12.2010
 

 

 

Xhonane Olivas, esposa, madre, educadora en casa y creadora del Blog Familia Católica, nos comparte su forma de elaborar una Corona de Adviento, fácil y divertida para realizar en familia, durante este tiempo de preparación para la llegada de la Navidad.

 

 

Materiales:

  • Una guía o guirnalda de pino que incluya luces.
  • 3 velas moradas y 1 rosa (desafortunadamente no encontré rosa, así que compré 4 moradas)
  • 4 bases de vidrio para las velas.
  • Listones morado y rosa para decorar.
  • Decoraciones adicionales.
  • Un pedazo de tela morada como mantelito.

 

Pasos:

 

Primero le puse los moños a las bases de vidrio. Tres son morados y uno es rosa. Después usé la guía de pino para hacer la corona, asegurándome que cabían las cuatro velas en medio de ella. Al final le puse unas ramitas navideñas como decoración. Como venía en un ramo, las corté para poder insertarlas. ¡Y así quedó! Muy sencilla y lo mejor es que ¡a mis hijos les encantó!

 

Para más ideas de cómo vivir la fe en familia, visita mi blog http://familiacatolica-org.blogspot.com

 

Blog Familia Católica
Pennsylvania, Estados Unidos

Por LaFamilia.info

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Navidad; tiempo maravilloso en el que se respira generosidad, humildad, gratitud, solidaridad, reconciliación, paz, amor… donde el nacimiento del Niño Jesús es motivo de festividad, y su enseñanza cobra vida en la humanidad. Durante esta época estamos llamados -más que nunca-, a vivir los valores que sobresalen en la tradición navideña.

LaFamilia.info
06.12.2009

 

La Navidad es una fiesta llena de símbolos y costumbres que enriquecen esta celebración, como son el pesebre, la corona de adviento, el árbol, la misa de gallo, entre otros, pero ¿conoce sus orígenes, significados e historias?

 

Árbol de navidad

También se trata de una costumbre de los cristianos del norte de Europa, que tiene su origen en una leyenda que se basa en el hecho de que el abeto es de los pocos árboles que en invierno no pierde las hojas. Adornado con luces y regalos, este árbol ha simbolizado la Navidad en todos los hogares de Europa del norte, y de ahí pasó al resto del mundo cristiano. El árbol vestido de luz es símbolo de Cristo, Luz del Mundo, que viene a nosotros en la Navidad para "iluminar a los que yacen en las tinieblas".

 

El Pesebre

¿Desde cuándo se representa el Pesebre? Según los textos bíblicos, Jesús nació en un establo de Belén, ya que no había sitio para su padres en el hostal. A partir del siglo IV, en Belén se construye la basílica de la Natividad en el lugar donde sucedió este hecho. En Roma, en el siglo V el Papa Sixto III, al reconstruir la basílica de Santa María la Mayor, construye una capilla que es una réplica del pesebre de Belén. Más tarde, fue San Francisco de Asís (s.XIII) quien en Greggio representó el nacimiento con figuras. Y es así que se considera a este santo como el iniciador de esta bella tradición.

 

Tipos de pesebre

La virgen María, San José, El Niño Dios, los tres reyes magos, los pastores, la mula y el buey son los personajes centrales de todo pesebre. Sin embargo hay quienes de acuerdo a sus costumbres culturales o familiares agregan otras figuras o tipo de decoración. Los tipos de pesebres más conocidos son los siguientes:

  • Pesebre Bíblico: En este tipo de pesebre se reproducen todos los elementos propios de la época en que nació Cristo en Belén, como casas, animales y gente. En él se destacan los colores tierra en alusión al desierto y generalmente se decora con plantas naturales. Para no dañar la naturaleza, el musgo se puede reemplazar por papel verde o sintético.
  • Pesebre típico: Es una adaptación del pesebre a la cultura de cada región.
  • Pesebre Ornamental: Es un pesebre artístico, en el que la imaginación y la creatividad juegan un papel importante. Por ello, vemos pesebres hechos en plastilina, cuero, madera, vidrio, barro, pintura, tela, metal y porcelana.

Haga el pesebre reunido en familia, ya que es una magnífica oportunidad para compartir con sus seres queridos en estas fiestas navideñas.

 

Misa de Gallo

Esta es una costumbre muy antigua. Una vez establecida la fiesta de la Navidad en Roma, comenzó a celebrarse la Misa del Día, la más solemne, en la basílica de San Pedro en el Vaticano. Copiando una antigua costumbre de la iglesia de Jerusalén que celebraba la Vigilia en Belén, la iglesia romana inicia las vigilias (vísperas) de la fiesta de Navidad con una Misa por la noche cerca del altar del pesebre para velar la noche del nacimiento. La Misa de la noche empieza en la hora de "ad galli cantu" (que canta el gallo), por eso se le denomina la Misa del Gallo. Sin embargo el misal no dice que tenga que ser a medianoche, sino por la noche.

 

Corona de adviento

El objetivo de la corona de adviento es tener las velas encendidas en un sitio del hogar que sea familiar, durante la época previa a la Navidad.

El círculo (la corona) simboliza que Dios es eterno, sin principio ni fin. El color verde simboliza que Dios está con nosotros y que nunca cambia. La luz de las velas nos recuerda que Jesús es la luz del mundo y que pronto nosotros celebraremos el día de su nacimiento.

 

Villancicos

Los villancicos existen desde el siglo XIII cuando eran cantos de los pueblos que servían para registrar la vida cotidiana de la villa. Más adelante fueron danzas de coros medievales para diversas celebraciones y poco a poco comenzaron a asociarse específicamente con la Navidad.

Hoy en día los villancicos se refieren a la canción popular que festeja la Navidad y está muy consolidado como género en todas las comunidades. Su temática hace referencia a la fiesta de Navidad y a los personajes principales de la celebración: el Niño Jesús, la Virgen María y San José, los Reyes Magos y los pastores entre otros.