Prince Martínez - Blogs LaFamilia.info
21.02.2013
 

 

 

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Prince Martínez
Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación.

 

En la primera parte, reflexionamos sobre como “carecemos de toda influencia sobre el pasado, tampoco podemos dominar el futuro, lo único que nos pertenece es el presente”. Para vivir a plenitud el presente y para que éste sea productivo se proponen cinco cosas:

 

Aceptarse y desear progresar


Aceptarnos tal y como somos sin consentir resignarnos a la mediocridad porque hay que progresar en todos los campos teniendo en cuenta “comprender que no se puede transformar de un modo fecundo lo real si no se comienza por aceptarlo”. Hoy se vive una falta de identidad arrastrada por el ambiente y los criterios de una moda cambiante a la cual nos aferramos. También aceptar la situación del momento y como no vivimos solos también hay que aprender a aceptar a los demás.

 

Dedicar el tiempo a lo valioso


Apostarle a lo que es inagotable y a lo que siempre tiene algo más que dar de sí. Lo primero es Dios, enseguida las personas. Le siguen en su orden, la naturaleza, las bellas artes y por último las cosas. Estar con los seres queridos, reír con ellos, oír sus cuentos, disfrutar de un atardecer, oler el verde del campo, escuchar el murmullo del mar, no nos cansa. En el plano artístico, ¿por qué una sinfonía de Beethoven todavía se escucha y la "lambada" no? ¿Qué es lo que la hace perdurar en el tiempo? La sinfonía de Beethoven tiene más que dar. Lo mismo en la literatura y la pintura. A estas obras le llamamos los clásicos. De esta manera las personas son los seres de la naturaleza que más pueden dar de sí mismas: Son los clásicos por excelencia. ¿Y Dios? ¡Es el clásico del Universo!

 

Recuerdos y proyectos


Un niño o un joven tiene pocos recuerdos y muchos proyectos mientras que un anciano tiene muchos recuerdos y pocos proyectos. Para vivir productivamente en la tercera edad, a falta de éstos, se deben asumir como propios los de los hijos, los de la ciudad en que se vive los cuales benefician a la comunidad, buscando la manera de participar de alguna forma en ellos. Hay una formula válida para cualquier edad: rezar por esas causas. Cuando una persona tiene recuerdos (experiencia) y proyectos de manera equilibrada tiene la posibilidad de vivir con plenitud.

 

Tiempo de merecer


El hoy y el ahora es el único momento que tenemos para ganar méritos para la vida eterna. Lo que hago a cada instante tiene valor eterno. Es por eso que debemos aprovechar cada instante, vivirlo intensamente sabiendo que de él depende ser feliz aquí y luego en la eternidad. Hay que aprovechar cualquier situación que se nos presente para obtener méritos para la vida futura.

 

Aprender a Amar


Aprender a amar es “dar gratuitamente y saber recibir gratuitamente”. Esto que parece tan sencillo se nos hace difícil vivirlo porque tendemos a dar para recibir. Requiere una reeducación personal, larga y laboriosa, que será recompensada “penetrando en un universo espléndido: el del Reino, el mundo donde el amor es la única ley, un paraíso de gratuidad en el que el amor se da y se recibe sin restricciones; en el que no existen los derechos ni los deberes, ni nada que defender o conquistar; donde no existe oposición entre lo tuyo y lo mío; donde el corazón se ensancha hasta lo infinito”. Jacques Phillip.

Tratemos cada día, cada instante de vivir así: es la forma de sembrar el porvenir.

 


Prince Martínez - Blogs LaFamilia.info
14.02.2013
 

 

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Prince Martínez
Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación.

 

Mi hermano Carlos Henrique nos recuerda con frecuencia: ¡La vida es ya! Yo me he puesto a reflexionar sobre lo que encierra esta expresión y encuentro en ella gran sabiduría y trascendencia. Además que de “vivir la vida ya”, depende nuestro bienestar tanto físico como emocional.

 

El poder del momento presente

 

El presente es el único momento en el que podemos pensar y actuar. Jacques Philippenos lo recuerda en su libro La Libertad Interior: “No podemos ejercer auténticamente nuestra libertad si no es en el instante presente. Carecemos de toda influencia sobre el pasado, del que no podemos cambiar ni una coma;… no es posible echar marcha atrás en el tiempo. Sólo hay un acto de libertad que podamos plantear con respecto a nuestro pasado: aceptarlo tal como es y ponerlo confiadamente en manos de Dios.

 

Tampoco somos capaces de dominar nuestro futuro: sabemos muy bien que, independientemente de cuáles sean nuestras previsiones, planes y promesas, basta muy poco para que nada salga como pensábamos. Es imposible programar la vida; sólo nos queda acogerla un instante tras otro.”

 

Tiempo de amar, perdonar, servir…

 

Lo único que nos pertenece es el momento actual, el aquí y el ahora. Es hoy, es ahora el momento que realmente tengo para decir con Santa Teresita: “¡Oh, Jesús!, para amarte no tengo nada más que el hoy”. Así hemos de decirle a nuestra esposa(o), a nuestros hijos: “Para amarte no tengo nada más que el hoy”. Así día tras día va creciendo y se va renovando nuestro amor hacia la familia, hacia la vida porque es que hoy decido amar. Y como el amar, decido perdonar, servir, sonreír, trabajar, rezar…

 

“A cada día le basta su contrariedad” Mt 6,34

 

El dicho popular dice: “Cada día trae su afán”. Nos recuerda el autor Jacques Phillipe que Santa Teresita durante su enfermedad decía: “Únicamente sufro un instante. Sólo nos desesperamos y nos desanimamos si pensamos en el pasado y en el porvenir”.

 

Gastamos el tiempo pensando: Qué pasará si… ;Y a este hijo mío le irá bien en tal o cual circunstancia?…; Si es que tiene tal problema, me preocupa cómo será en cinco años… Así nos pasamos la vida devanándonos los sesos pensando que irá a pasar con tal o cual persona, con tal o cuál situación, negocio, etc. Viene el desasosiego y la inquietud.

 

Lo que sembremos hoy y ahora es lo que cosecharemos en el futuro.

 

Preparando el futuro

 

“La mejor manera de preparar el futuro no consiste en pensar en él sin descanso, sino en estar bien anclado en el instante presente,” haciendo lo que nos corresponde, estando presente en lo que hacemos con la mente y el corazón.

 

En definitiva lo único que nos pertenece es el presente y sólo tú puedes decidir cómo quieres vivirlo. En una próxima publicación tendremos la segunda parte donde encontraremos algunos tips que nos ayudarán a prepararnos para vivir el hoy y el ahora de manera productiva.

 

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