ElTiempo.com - 31.05.2021

 
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Estudio de la Sabana, que consultó a 1.758 adultos, también halló niveles muy altos de depresión.

Este estudio del College of Public Policy Family Life está dirigido por Anis Ben Brik, profesor asociado de la Facultad de Políticas Públicas de la Universidad Hamad Bin Khalifa, en Qatar.

El equipo de investigación está conformado por un equipo internacional de académicos y expertos que representan a las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo. Una de estas organizaciones es la Universidad de la Sabana.

La encuesta en Colombia fue respondida por 1.758 personas: 72 por ciento mujeres y 28 por ciento hombres. Del total de participantes, 51 por ciento estaban casados, el 28 por ciento nunca lo han estado, el 14 por ciento son viudos y el 7 por ciento, divorciados.

Los resultados más preocupantes están relacionados con los niveles de ansiedad y depresión de los adultos.

El 96,2 por ciento de los consultados dijeron haber experimentado ansiedad extremadamente severa y el 75,3 por ciento afirmó haber sentido depresión severa.

Para el 91,3 por ciento de las mujeres la depresión fue severa y extremadamente severa; para el 97,6 por ciento de los hombres la depresión fue severa y extremadamente severa.

Para el 98,5 por ciento de las mujeres la ansiedad fue extremadamente severa y severa. Para el 99,1 por ciento de los hombres la ansiedad fue extremadamente severa.

Para el 89,1 por ciento de las mujeres el estrés fue moderado y severo. Y para el 95,8 por ciento de los hombres el estrés fue moderado y severo.

Los síntomas que generan alarma y que principalmente padecieron los encuestados durante la cuarentena fueron: inquietud y dificultad para relajarse; además sintieron que estaban siendo demasiado emocionales o sensibles.

En cuanto al impacto de la pandemia percibido por los padres de familia sobre los niños, estos reportaron que detectaron niveles de ansiedad en los niños durante la cuarentena normales (79 por ciento), bajos (11 por ciento) y elevados (10 por ciento).

Según los adultos, sus niños han manifestado preocupación por no poder hacer actividades de ocio y porque los amigos y familia puedan contraer la infección, porque el covid es un problema grave, por la falta de deportes y otras actividades y por contraer el virus.

Satisfechos e insatisfechos

Con respecto a la vida de pareja durante la cuarentena, los encuestados manifestaron satisfacción con aspectos como la práctica de las creencias y valores religiosos, las relaciones con la familia extensa, la situación económica, las responsabilidades de pareja y como padres, las actividades de ocio, la relación conyugal, la toma de decisiones, la satisfacción de necesidades y las actividades de ocio.

Ahora, al comparar la situación actual con la previa a la pandemia, en algunas situaciones particulares de la vida familiar se encontraron variaciones positivas y negativas.

Entre las positivas se detectó un mayor entendimiento y simpatía con los estados de ánimo de los compañeros, buena comunicación y entendimiento, satisfacción con la personalidad y los hábitos personales de la pareja, éxito en la relación, felicidad con la forma como se manejan las responsabilidades y roles en la relación, satisfacción con la manera en que cada uno practica las creencias y valores religiosos, felicidad por cómo se toman las decisiones y se resuelven los conflictos y felicidad por la manera en que se expresa afecto.

Entre las variaciones negativas se se encontró insatisfacción con la relación con los padres, suegros y amigos, insatisfacción con cómo se gestionan las actividades de ocio y el tiempo que pasan juntos, insatisfacción con la situación económica y la forma en que se toman decisiones financieras, necesidades que no están siendo satisfechas en la relación e insatisfacción con la forma en que se manejan las responsabilidades como padres.

En cuanto a las relaciones con los hijos (comparando antes y después) los padres manifestaron pérdida de estribos con los hijos, necesidad de tomar distancia con ellos, sentimiento de que se pasa mucho tiempo con ellos, sobrecarga de las responsabilidades como padres, preferir hacer otras cosas que pasar tiempo con los hijos, percepción de que las madres que trabajan están afectando a sus hijos, hijos fuera de control la mayor parte del tiempo, arrepentimiento por haber tenido hijos.

Como consecuencia de las restricciones y confinamientos, se encontró una disminución en el involucramiento en los deportes u otras actividades de los hijos, así como en su educación.

En cuanto al cuidado de los niños los investigadores encontraron que, con respecto a antes de la crisis, las tareas de cuidado infantil (antes y durante la pandemia) correspondieron más a la madre.

Antes de la pandemia, el 94,3 por ciento de las tareas correspondían a la madre y el 5,30 por ciento a ambos, y durante la pandemia el 93,2 por ciento a la madre y el 6,3 por ciento a ambos.

Finalmente, los principales soportes que necesitaron los padres durante la pandemia fueron: apoyo de salud mental para niños y adolescentes, cobertura de salud, herramientas digitales, consejería de padres, flexibilidad laboral, teletrabajo y trabajo desde casa, pago por los días de enfermedad, planes de pago flexibles para facturas, apoyo a los padres con el cuidado infantil, programas de apoyo a la salud mental, licencia pagada para padres al cuidado de niños, apoyo financiero para personas mayores, beneficios de desempleo relacionados con covid, cuidado de adultos mayores, asesoría familiar y asistencia financiera de vivienda/rentas para familias.