ReL - 23.09.2021

El doctor Luis Chiva es el director del Departamento de Ginecología de la Clínica Universidad de Navarra, y en su dilatada experiencia ha ejercido su profesión en otros importantes hospitales y a la docencia en universidades de España y Estados Unidos.

Junto con la Ginecología Oncológica su otra área de interés es el tratamiento de infertilidad sin manipulación embrionaria, en la que ha trabajado los últimos 25 años.

La Fundación CARF ha entrevistado al Dr. Luis Chiva para hablar de algunas cuestiones relacionadas con el reconocimiento natural de la fertilidad y la educación sobre afectividad y sexualidad que necesitan los jóvenes y los que no lo son tanto:

-¿Son eficaces los nuevos descubrimientos científicos y las nuevas tecnologías para conocer cuándo es fértil la mujer y cuándo no?

-En los últimos años, se han desarrollado muchísimas áreas de investigación en torno al reconocimiento natural de la fertilidad y esto es así porque se conoce mucho mejor la fisiología y el ciclo menstrual de la mujer y, sobre todo, porque las nuevas tecnologías, en forma de aplicaciones móviles que son de fácil seguimiento por parte de las usuarias, permiten tener una gran certeza de cuando la mujer es fértil o no dependiendo también de su peso, edad y otras características concretas. Algunas aplicaciones permiten conocer la situación concreta hormonal de la mujer.

Desde el punto de vista de los métodos naturales, existen una gran variedad que se adaptan como un guante a una mano a los gustos y necesidades de cada mujer. Cada uno tiene la capacidad de reconocer los síntomas mayores o menores de la fertilidad y muchos de ellos están basados exclusivamente en el discernimiento de las características de la secreción vaginal. Metodo Billings, Creighton, Sintotérmico, etc.

El reconocimiento natural de la fertilidad está enmarcado en una forma de entender la vida, la salud. Muchas personas entienden que este tipo de metodología se ajusta mucho mejor que un anticonceptivo que altera y produce cambios en el cuerpo, también desde el punto de vista psicológico.

-¿En los cursos de preparación al matrimonio se habla del Reconocimiento Natural de la Fertilidad en profundidad?

-Otra pregunta de muchísimo interés. He de reconocer que los cursos de preparación al matrimonio en el ámbito de la iglesia católica han mejorado sustancialmente en los últimos años. Pero ciertamente, el tiempo que se emplea al reconocimiento natural de la fertilidad es breve.

Pero a nivel de COF de la diócesis han incrementado su nivel de formación y esto es muy positivo. También es verdad que en algunos ámbitos eclesiales consideran que esto es inalcanzable y solo para matrimonios heroicos. Y esto es una equivocación.

-En los colegios, la información sobre sexualidad se basa en prevenir los embarazos y está invadida por la ideología de género. ¿Por qué cuándo se habla de otra perspectiva, más allá de la antropología cristiana, los colegios públicos no admiten este tipo de formación?

-Esta pregunta tiene infinito interés. La educación sexual de los colegios está basada en evitar el embarazo y en evitar las enfermedades de transmisión sexual. El sexo se ha banalizado, la parte de la donación ha dejado de existir y el cuerpo se ha convertido en un parque de ocio. El sentido más profundo de la sexualidad no se está explicando.

Toda la belleza que está detrás de la perspectiva cristiana de la sexualidad no se muestra porque estamos llenos de prejuicios y se considera que es para gente con pensamiento conservador en lugar de pensamiento liberador.

Creo que hay una tarea maravillosa que tenemos delante para mostrar la belleza de lo que es la esencia de la sexualidad, integradora, responsable, segura sin barreras y sin límites porque el amor no tiene límites. Nos permite darnos como personas y la sexualidad no se puede separar de una responsabilidad ni se puede separar de la donación.

Cuando tengo una relación sexual me doy a ti como persona, a aquella con la que comparto mi vida. Este es el motivo por el que en el Simposio de Pamplona queremos hacer una reflexión, porque el planteamiento de la sexualidad actual es tremendamente pobre. En los colegios, tanto públicos como privados sería interesante pedir como alternativa este tipo de formación.

-Los jóvenes ahora viven juntos, usan métodos anticonceptivos y luego se casan. ¿Es atractivo el valor de la espera?

-Tiene gran interés saber que existen estudios sociológicos que demuestran que la espera, esperar a tener relaciones sexuales en el momento en que se decide entregar la vida a la otra persona, tiene un valor que se puede traducir en matrimonios más sólidos con menos rupturas. La realidad es que a lo largo de la vida matrimonial y de pareja, dos personas que se quieran, es un amor exclusivo llamado a ser fiel, y esa exclusividad exige en ocasiones continencia. El valor de la espera es una forma de entrenamiento, voy a esperar a tener relaciones contigo para tener esa estabilidad que nos permita que puede surgir la vida. Se puede vivir y que hay mucha gente que se está planteando vivirlo y produce solidez al matrimonio, sobre todo ante las dificultades.

*Publicado en ReL