LaFamilia.info
03.05.2013

Muchas veces nos cuestionamos qué ocurre en las zonas donde hay más violencia, y qué genera dicho comportamiento. Pues un profesor de la Universidad de Stanford realizó un experimento de psicología social, el cual concluye que las señales de deterioro y abandono de los lugares, pueden desatar un proceso delictivo.

El experimento de Phillip Zimbardo

En 1969, en la Universidad de Stanford -Estados Unidos-, el Profesor Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.

Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.

El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).

Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente seguro desata un proceso delictivo?

Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que vale todo. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

La Teoría de las ventanas rotas

La mecha encendida por el profesor Zimbardo en el 69 sirvió de inspiración para uno de los desarrollos posteriores más interesantes, se trata de la “Teoría de las ventanas rotas” resultado del trabajo de los profesores James Q. Wilson y George Kelling, la cual fue aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York.

El metro de esta ciudad se había convertido en el punto más candente de la inseguridad, el miedo y el peligro. Fiel a sus ideas, Kelling recomendó una estrategia de seguridad que comenzaba por combatir las pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el lugar, suciedad de las dependencias, ebriedad entre el público, evasiones del pago del tiquete, pequeños robos y desórdenes… Comenzando por lo pequeño, pronto el metro fue un lugar seguro.

Sus conceptos y sus estudios sobre la criminalidad concluyen que:

  1. El delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.
  2. Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, entonces pronto estarán rotos todos los demás.
  3. Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí crecerá el delito.
  4. Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.
  5. Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.
  6. Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.
Maria del Rosario G. Prieto
15.03.2009

El sabio consejo de nuestros antepasados -“hay que guardar el corazón con siete cerrojos”- está pasado de moda. Hoy se usa ventilar los asuntos más íntimos y personales ante cualquiera que quiera escuchar... o pagar. Algo pasa. Porque lo propio del ser humano es defenderse de las miradas y oídos intrusos. Y aunque simplemente podría tratarse de un singular negocio -pagar y lucrar con la intimidad propia o ajena- hay más: es tanta la soledad y la vanidad del hombre de las ciudades modernas.

Al encender el televisor nos encontramos con una tendencia cada vez más pronunciada a revelar lo más íntimo del ser humano. Ahora, ya no bastan las telenovelas, los programas que manejan alguna situación de la vida real, ni siquiera los talk shows; ya nada de esto es suficiente para que la televisora, sea cual sea, se enriquezca a mayor grado. Para darse una idea de las cifras que se manejan: la emisión de un final de este tipo de programas alcanzan en nivel de audiencia a la final del Super Bowl y la entrega de los Oscar; además, como ejemplo, la CBS cobró a los anunciantes hasta 600.000 dólares por cada propaganda de 30 segundos transmitida durante el último programa… sin duda un gran negocio.

La intimidad está ahora invadida por los medios técnicos de comunicación. En busca de lo más diferente y atrayente, los mass-media juegan una batalla de en la que lo que se encuentra en juego es la persona humana y el blanco su intimidad. De un lado por la perfección de estos medios para penetrar en lo que parecía impenetrable; y de otro porque hay gentes que están especulando con su intimidad, especulando e incluso cotizándola materialmente.

¿Qué son los reality shows?

Son programas de televisión que muestran a individuos comunes en distintas situaciones de la vida real, espiados por cámaras, con o sin su consentimiento. Estos programas pueden seguirse a través de televisión de paga las 24 horas del día o bien en horarios determinados destinados por las televisoras, así como consultarse vía internet en la mayoría de los casos.

Varios han sido los países en los que se han desarrollado programas de este tipo, entre los que destacan Holanda, Suecia, Austria, Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, España, México, Portugal, Brasil, Chile, Venezuela, Colombia y Rusia.

El origen y la mecánica de estos programas

En septiembre de 1999 la televisión holandesa tuvo la idea de homenajear la novela de George Orwell, "1984", creando un programa de televisión cuyo nombre hacía alusión a uno de los personajes del libro. En dicha novela el autor imaginaba cómo sería el mundo en el año del título (la escribió en 1948) y en esa predicción veía a los hombres viviendo bajo la vigilancia de alguien que todo lo veía y controlaba, llamado el "Gran Hermano".

Desde que la televisión holandesa puso al aire "Big Brother", varias han sido las variantes de programas de este tipo, que se emiten por cadenas como la CBS, ABC, NBC, Terra España, Telecinco, Fox, Televisa, TV Azteca, SKY, canal Court TV, etc. Y son programas que tienen ciertas reglas, en general son personas desconocidas que tienen que convivir en una casa llena de cámaras de televisión que registran todos sus movimientos, hasta en los últimos rincones, noche y día. La teleaudiencia vota por teléfono o por Internet a quién se debe eliminar cada semana hasta llegar al ganador; o bien se eliminan mediante un “Consejo” formado por los mismos integrantes que votan de modo secreto a quien eliminar.

Casas, Islas, hospitales, ómnibuses y más…

Los escenarios son de lo más variados, es impresionante, todo se ha hecho de tal forma que la gente “no se aburra” y las temáticas van desde la convivencia diaria, la vida en un gimnasio, en un camión, en una isla, en un hospital… tal parece que los medios no importan, lo que importa es la suma de dinero que gana cada concursante o participante y obviamente la televisora.

“Big Brother”, "Survivor", "Supervivientes: Expedición Robinson": Versión española de "Survivor", "Expedición Robinson": Versión argentina de "Survivor”, "El Bus": donde se filma a los pasajeros de un ómnibus, "Cops": se trata de videos tomados durante el arresto de individuos en estado francamente lamentable, “La Academia” y “Operación Triunfo”: programas en los que “se busca talento artístico- musical”, "Big diet": Un grupo de personas con sobrepeso conviven en un gimnasio en el que son continuamente tentados con comida, "Destination Mir": Registrarán la vida de voluntarios aislados en un centro de adiestramiento para misiones aeroespaciales. "Cadenas de amor": Los participantes deben pasarse cinco días unidos con grilletes en las muñecas y en los tobillos, con el objetivo de que encuentren el amor. "Hopkins 24/7": Programa que muestra la realidad misma que se vive en un hospital. Se ve a pacientes que sufren verdaderos ataques cardíacos, operaciones de tumores malignos, etc. Estos autorizan a que se los grabe. "Dulce revancha": Una persona disgustada con un miembro de su familia o compañero de trabajo podrá hacerlo quedar en ridículo, usando una cámara oculta. "Confesiones": Auténticas confesiones de asesinos, grabadas en video por fiscales de distrito.

Es verdaderamente una pena que lo más ínfimo del ser humano se exponga de tal manera: el sufrimiento, la tristeza, el llanto, el dolor, el enojo, las locuras, los resentimientos y más, se ha caído en lo más bajo y es una hecho deplorable por donde se vea desde las personas que se prestan a ello y desnudan su ser, las televisoras que hacen de la intimidad, de la vida y del horror humano un negocio y de aquellos que miran estos programas, pues en el fondo no hay nada que pueda enriquecerles, al contrario.

Perfil de los integrantes para asegurar el éxito del programa

Los participantes son cuidadosamente seleccionados, ya que esta selección es la que determina el éxito del programa. Investigando de manera superficial el perfil de ciertos participantes de los programas de televisión llamados “reality shows” con sus respectivas variantes, se encontró que son personas que han crecido bajo un ambiente no muy propicio para el desarrollo de los valores fundamentales ya que provienen de familias desintegradas, de ambientes extremos o actividades extravagantes.

Lo importante es que tengan “algo” que llame la atención, no importa lo que sea y que estén dispuestos a todo, a “desnudar su vida”; al fin, los encargados de los medios de comunicación saben que es mucha la necesidad de intimidad que tiene el ser humano y que cuando ésta es pobre en su propia vida, la busca en las vidas ajenas; así que, confiados están en que los espectadores no dudaran en ver tantas y tantas historias e intimidades plasmadas en una pantalla chica o grande.

La intimidad y los medios de comunicación

“Se debe guardar la justa reserva respecto a la vida privada de la gente. Los responsables de comunicación deben mantener un justo equilibrio entre las exigencias del bien común y los derechos particulares. La ingerencia de la información es condenable en la medida en que atenta contra la intimidad y la libertad de la persona” Catecismo de la Iglesia Católica, no. 2492.

Así, Lecaros, J. afirma que “La tendencia actual es mostrar las emociones y sentimientos a quien pasa por nuestro lado. La prensa, la radio, la televisión y los, tan de moda, grupos de "búsqueda interior" sólo reflejan un comportamiento de la gente actualmente: en una reunión de amigas, durante el café en la oficina y hasta en la comida más formal, cualquiera se entera del comportamiento sexual del vecino, de los íntimos deseos de otro, del "pecadillo" del de más allá. Todo puede decirse, todo puede mostrarse.

Los medios de comunicación reflejan un estilo de vida, así lo que la sociedad más valora, lo guarda para sí y lo que menos, lo muestra sin problemas. Por ejemplo, un conocido futbolista no tuvo reparos en hablar de sus relaciones prematrimoniales en una entrevista, pero no quiso decir cuánto ganaba".

Participar en un programa de estos o verlo, lejos de ser una “gracia” o un “privilegio”, no es siquiera ético pues se trata de la invasión a lo único de lo que es poseedor total el hombre, su intimidad, su ser, aquello a lo que nadie tiene acceso más que uno mismo; y es increíble que uno renuncie a sí mismo por cierta cantidad de dinero así sea mucho jamás podrá compararse en lo más mínimo, hay una distancia total. La intimidad una vez perdida ¿Cómo recuperarla?

Ahora se ha desnudado el alma del ser humano y se ha invadido la intimidad personal, los reality shows evidencian que la intimidad es un derecho en crisis, algo que puede ser objeto de comercio y discusión pública.

“El comportamiento del sistema en relación al derecho a la intimidad recuerda a los mercados financieros: la mejor forma de apropiarse a bajo precio de valores bursátiles es convertirlos en bonos basura. Al devaluar la intimidad, es más fácil comprarla. Convertirla en basura es un paso previo a su destrucción total” Sánchez, C.

Intimidad y pudor

La auténtica vida íntima es eso que es "muy mío", lo personal, el núcleo interno “es aquello que existe para ser donado a un ser particular y no a una masa de desconocidos: sólo así se establece una relación. Mientras más intimidad posee una persona, más rica es su vida privada y su vida pública, pues mayores son sus posibilidades de diferenciarlas” Soria, C.

"El mundo íntimo no es algo que deba exhibirse. Sólo puede ser revelado en las circunstancias adecuadas y a la persona adecuada según las circunstancias: un amigo verdadero, el cónyuge, el confesor, algún familiar..." Isaacs, D. Solo "en aquellos casos en que ello pueda favorecer la mejora personal o el bien del prójimo" como los testimonios y las biografías constituyen la excepción.

La palabra "pudor" es asociada, negativamente, con tabú y represión. Sin embargo, "el pudor –en parte innato y en parte fruto de una educación deliberada- es el que enseña a seleccionar lo que de verdad es incomunicable y de qué modo y en qué circunstancias pueden comunicarse algunas cosas sin que la persona sufra detrimento alguno.

El pudor preserva la intimidad de la persona. Designa el rechazo a mostrar lo que debe permanecer velado. Ordena las miradas y los gestos en conformidad con la dignidad de las personas y con la relación que existe entre ellas. CEC, no. 2521

“Existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda la confidencia íntima” CEC no. 2523.

Cuanto más rica es un personaje, más amplitud y valor tiene lo íntimo y, por ello, el sentido del pudor es más fuerte. Las personas carentes de auténtica vida interior, son más fácilmente proclives a descubrir su intimidad, precisamente por ser muy pobre, muy poco valiosa a sus ojos. No se aprecian en lo que valen y así no temen perderse ante las miradas igualmente frívolas de los que se interesan por esas intimidades tan vacías e inconscientes afirma Antonio Orozco en su libro "Una crisis de intimidad".

Ahora bien, “La pureza cristiana exige una purificación del clima social a una información cuidadosa del respeto y de la discreción. La pureza de corazón libera del erotismo difuso y aparta de los espectáculos que favorecen el exhibicionismo y los sueños indecorosos” CEC, no. 2525.

Ante cualquier duda frente algún programa televisivo, alguna película o espectáculo recordemos que “No debemos consentir más devaluaciones de nuestro derecho a la privacidad. Si la intimidad es un valor intrínseco a la dignidad humana –y quizás el último baluarte de la dignidad– debemos luchar para situarla al mismo nivel que nuestro derecho a la vida y a la libertad. Porque es precisamente eso lo que nos estamos jugando” Sánchez, C.

La intimidad no sólo hay que tenerla como algo propio e intangible, sino que también hay que protegerla, que salvaguardarla. En otras palabras, la intimidad, para que sea respetada, hay que hacerla respetable. Se trata de un problema moral y, si es verdad que la moral no puede ser impuesta por la Ley, también lo es que la vida del hombre público su moral privada forma parte de su personalidad, de su imagen, de su responsabilidad.

El ejercicio de algunas virtudes puede relacionarse con el crecimiento y preservación de la intimidad, como lo son: la castidad, la pureza, el pudor, la paciencia, la modestia, la templanza, la fortaleza, la caridad, la discreción, la mortificación.

Concluyendo...

Los Reality Shows continuarán su expansión en un mundo hastiado que busca cada vez nuevas (y no siempre mejores) formas de entretenimiento. La televisión es un industria, y depende de nuestro consumo el éxito o fracaso de estas formas de exposición de la intimidad. A simple vista es solo "entretenimiento", pero en un análisis más profundo es un puente hacia formas de "entretenimiento" cada vez más denigrantes. Debemos cuestionarnos seriamente si este es el tipo de televisión que queremos.

LaFamilia.info
21.02.2011

Durante el año 2010, el diario El País de España indagó la opinión de sus lectores, frente a temas controversiales que latían en su momento. Resultaron así las siguientes encuestas de temas relacionados con la vida, la religión y la familia.

Vale la pena pues darles un vistazo a estos resultados, aunque no tienen gran validez científica, el volumen de respuestas es muy diciente.

1. ¿Estás de acuerdo con la utilización de símbolos religiosos en la escuela?
Resultados:
Sí 90% - No 10%

2. ¿Qué te parece la ley de muerte digna para pacientes terminales que ha anunciado el Gobierno?
Resultados:
Bien 44% - Mal 54% - NsNc 2%

3. ¿Pondrías límites a la creación de vida artificial?
Resultados:
Sí 69% - No 31%

4. ¿Estás a favor de que haya capillas en las universidades públicas?
Resultados:
Sí 88% - No 12% - NsNc 1%

5. ¿Deberían poder objetarse los estudios para practicar abortos?
Resultados:
Sí 78% - No 21% - NsNc 1%

Fuente: Infocatolica.com

Rafael Serrano - Aceprensa
19.03.2012

Un informe sobre “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, obra del académico de la Lengua Ignacio del Bosque y suscrito por 26 colegas, critica algunas guías de “lenguaje inclusivo” aparecidas en los últimos años. El texto se publicó en El País el 4 de marzo, en vísperas del Día Internacional de la Mujer, y el mismo diario ha atizado una polémica en sus páginas pidiendo comentarios a unos y otros. Unas nociones de gramática comparada pueden ayudar a comprender que el género no es el sexo, y una expresión será o no sexista según lo que signifique, no por la extensión que se dé al masculino.

Los filipinos son un pueblo falto de iniciativa. Efectivamente, en su idioma, la voz verbal no marcada es pasiva. Por defecto, el tagalo –como otras lenguas austronesias– pone el foco en el objeto en vez del agente. Para entendernos: si el español fuera una lengua del mismo tipo, en “un búho cazó un ratón”, el ratón sería el depredador y el búho, la presa. Esta forma de expresar acciones en esos idiomas es muestra de la pasividad de sus hablantes.

Salta a la vista que lo anterior es una estupidez. La pasividad gramatical no tiene que ver con la del carácter. Hay millones de filipinos emprendedores, y en cambio se puede hablar una lengua en que la voz activa sea la directa y la pasiva derivada, y ser un holgazán redomado.

Pues bien, no menos absurdo es tachar de sexista el uso del masculino para mentar hombres y mujeres. Ocurre simplemente que en muchos idiomas, como el español, el masculino es el género no marcado, de suerte que tiene mayor extensión, a costa de ser menos preciso. Al revés, el femenino tiene mayor precisión y es excluyente. Por eso, “los alumnos” puede significar todo el estudiantado o solo los hombres, mientras que “las alumnas” no son más que las mujeres.

Interpretar eso como sexismo es buscar tres pies al gato. Con la misma base, podríamos ver un indeseable prejuicio antimasculino en el ruso porque los equivalentes de “hombre” (muzhchina) y “tío” (diadia) terminan en -a y se declinan según el modelo femenino; o, si se prefiere, cabe denunciar machismo porque a esas mismas palabras, pese a su morfología femenina, se las obliga a concordar con adjetivos en versión masculina. Y ¡qué sexismo el de los alemanes –y las alemanas–!, que hacen neutras Fräulein (señorita) y Mädchen (chica), haciendo invisible la feminidad. En cambio, los hablantes de inglés, turco o euskera, lenguas sin géneros gramaticales, han de ser los paladines de la igualdad sexual. El caso de los holandeses es dudoso, pues por una parte casi han desterrado de su idioma el femenino, pero por otra, lo han hecho fundiéndolo con el masculino en un género común que se contrapone al neutro.

Los 16 géneros del swahili

Quédense tranquilos esos a quienes se les antojan los dedos huéspedes cuando no oyen “los alumnos y las alumnas”. El género de las palabras no guarda relación necesaria con el sexo de los seres significados. Como su denominación indica, el género es una clase o tipo. En virtud de esta categoría gramatical, los nombres y pronombres se dividen en clases que se distinguen, en algunos casos, por la morfología, y sobre todo, por concordar con unas u otras formas de artículos, adjetivos o incluso verbos. La correspondencia entre los géneros gramaticales y los sexos de algunos seres vivos es a lo sumo parcial, y no existe en todas las lenguas. El swahili tiene 16 géneros o clases nominales, y ninguno tiene que ver con el sexo: en dos (uno para singulares, otro para plurales) entran los nombres aplicados a personas, sin distinción de mujeres y hombres; otros dos son para árboles y fuerzas naturales; hay dos más para animales...

La clasificación de nombres, o sea la distinción de géneros, tiene la ventaja de evitar ambigüedades con economía de palabras. Por ejemplo, el género del pronombre disipa toda duda en una frase con dos posibles objetos directos: “Hay allí un jardín con una fuente, pero no lo encontré”, o bien: “... no la encontré”.

Ni jardines ni fuentes tienen sexo, pero en muchos idiomas los nombres tienen género, y se aplican a las realidades significadas con independencia que estas sean de un sexo, del otro o de ninguno. Decimos, pues, “él es una persona muy simpática” y “ella es el miembro más activo del grupo”. Hay también en español sustantivos comunes en cuanto al género, que concuerdan con artículos y adjetivos femeninos o masculinos, indistintamente (artista, detective, juez...); y adjetivos de una sola forma que concuerdan con nombres de cualquier género (sagaz, fuerte, fácil...). Pero si un nombre tiene variante de género y ha de designar a hombres y mujeres conjuntamente, lo más económico es usar una de las formas. La lengua cayuga, de la familia iroquesa, para referirse a varias personas de uno y otro sexo emplea la forma femenina del pronombre personal, godi (ellas), mientras que la masculina, hodi (ellos), no sirve más que para un grupo de hombres solos. ¿Hemos de acusar a los iroqueses de sexismo contra los varones?

Bordeando el ridículo

La corrección política en esta materia bordea el ridículo en su empeño de implantar el lenguaje no sexista. Es curioso que la paranoia comenzara con un idioma sin géneros, el inglés, a propósito de los pocos casos en que no se emplea una misma palabra para hombres y mujeres (he/she, man/woman...). Hay feministas que quieren suprimir women porque incluye el plural de man. No se han puesto de acuerdo en el término sustituto (womyn, wimmin, womban...), y los otros 375 millones de angloparlantes nativos siguen aferrados al de siempre.

En el caso del español, el filósofo Jesús Mosterín propone el término humán (pl. humanes) para designar a mujeres y hombres sin referencia al sexo. Bien poco se adelanta con ese neologismo, pues en cuanto se le adjunta el artículo, reaparece el género. Mosterín, concretamente, dice “los humanes”, no sin lógica, pues “las humanes” serían solo mujeres. Los demás seguimos diciendo “los hombres”, “los seres humanos” o “las personas”.

Por supuesto, como las palabras no son signos naturales, la norma última del lenguaje es el uso común. Es posible que la generalidad de los hablantes se acostumbre a decir “voy al cine con las amigas y los amigos” o “esto es bueno para nosotros y nosotras”. Aunque, si ha de cambiar el uso, yo preferiría que adoptáramos el femenino como género no marcado, y así bastara decir “nosotras” para referirse a nuestro grupo de amigas (incluidos, pues, los amigos). Pero si eminencias como las antedichas apenas han logrado seguidores, menos cabe esperar que se imponga mi opinión.

En todo caso, el lenguaje sexista no lo es por la gramática, sino por el significado injurioso o despectivo contra las personas de un sexo. Y peor aún que el de las palabras es el sexismo de los hechos: presionar a una empleada para que no tenga hijos, la pornografía que reduce a la mujer a un objeto erótico, que un hombre deje a su pareja en la alternativa de abortar o ser abandonada. Cuando abundan conductas como esas, la batalla contra el género masculino es una pérdida de tiempo.

Carlota Sedeño Martínez – ForumLibretas.com
08.08.2011

No es una secta religiosa ni, propiamente, un movimiento. La New Age es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares que se presentan como alternativa al cristianismo.

Hablar de la New Age (Nueva Era) es volver la vista atrás. Aunque este término se haya popularizado hace pocos años, hay que remitirse a los años setenta. Entonces se identificaba con la “contracultura” y, ahora, todo este movimiento ha sido asimilado por las tendencias dominantes. La Nueva Era se presenta como una falsa utopía para responder a la sed de felicidad del corazón humano, insatisfecho profundamente de la cultura y modo de vida actuales.

No es una secta religiosa ni, propiamente, un movimiento. Se trata de una visión, de un deseo de cambio que agrupa a distintas teorías. A la New Age se han enganchado muchas ideas que no tienen una conexión explícita con el llamado “cambio de era” preconizado por los astrólogos. Es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares que se presentan como alternativa al cristianismo.

Como ya se ha comprobado, la matriz esencial del pensamiento New Age hay que buscarla en la tradición esotérico-teosófica que se puso de moda en círculos intelectuales europeos en los siglos XVIII y XIX. Estuvo especialmente presente en la masonería y el ocultismo. A esta visión se une, actualmente, una corriente de lo que alguien ha llamado “sacralización de la psicología”, inspirada en Jung, que ha dado lugar a confundir psicología con espiritualidad.

¿Por qué se da todo esto ahora? Por la insatisfacción que produce vivir una vida tan materialista en la cultura occidental, por el rechazo de una visión racionalista, por el deseo de un cambio personal y social, por la existencia de un individualismo desenfrenado y porque el ser humano experimenta que su dimensión espiritual está arrinconada, está como aplastada.

Lo que sucede es que esta corriente, la Nueva Era, no ofrece una respuesta auténtica sino un sucedáneo, se busca la felicidad donde no se la puede encontrar. Es algo difuso e informal que atraviesa las culturas y lo encontramos en el cine, en la música, en terapias, en talleres, en libros de autoayuda, en tiendas y librerías algo pintorescas, etcétera. Es una estructura sincretista que incorpora muchos elementos diversos y que permite compartir intereses o vínculos en grados distintos y con niveles de compromiso muy variados.

Lo que queda muy claro es que la ciencia y la tecnología han sido incapaces de cumplir lo que se esperaba de ellas y el ser humano se ha vuelto hacia el ámbito espiritual buscando significado y liberación. En el campo religioso, la New Age se presenta como una alternativa a la herencia judeo-cristiana. Se habla de Dios como de un “principio vital”, no personal ni trascendente, como una “energía impersonal”, inmanente al mundo con el cual formaría una “unidad cósmica”. Naturalmente, esta unidad es claro panteísmo.

La Nueva Era importa, de forma fragmentaria, prácticas religiosas orientales y las reinterpreta para adaptarlas a los occidentales. Por ejemplo, habla de “reencarnación” pero no es exactamente la reencarnación hindú, es una adaptación algo curiosa. Hay una actitud ecológica, se promueve un gran respeto a la naturaleza pero habría que preguntar si se mantiene la misma solidaridad hacia la vida humana, en sus comienzos, en el mismo grado en que se defiende a las ballenas. El ser humano y no una genérica naturaleza es el que está en el centro de la Creación.

La mayoría de los seguidores no tienen muy claros los principios sobre los que se basa la New Age, son más bien consumidores ocasionales de productos que llevan esta etiqueta. Es un fenómeno global que se mantiene unido y que se alimenta a través de los medios de comunicación de masas. Es un vago conjunto de creencias, terapias y prácticas elegidas y combinadas según el propio gusto. Con independencia de las incompatibilidades o incongruencias que implique.

Parece evidente que tanta confusión no conduce a ninguna parte, ni soluciona realmente las necesidades profundas del ser humano. Una sana colaboración entre la fe y la razón mejora la vida humana al mismo tiempo que promueve el respeto de toda la Creación. Se hace cada vez más necesario un conocimiento real del mensaje cristiano. Se comprobará, además, cómo la auténtica Nueva Era comenzó hace más de dos mil años con la Encarnación de Jesucristo.

Michel Schooyans
15.03.2009

En la medida en que la ONU, influenciada por la New Age, desarrolla una visión materialista, estrictamente evolucionista del hombre, desactiva la concepción realista que está subyacente en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948».

Según esta visión materialista, el hombre, pura materia, es definitivamente incapaz de descubrir la verdad sobre sí mismo o sobre el sentido de su vida. De esta forma es reducido al agnosticismo de principio, al escepticismo y al relativismo moral. Los ¿por qué? no tienen sentido alguno; sólo importan los ¿cómo?

Los términos «mundialización» y «globalización» son hoy en día parte del vocabulario corriente. Ambos conceptos se utilizan indistintamente para indicar que, en escala mundial, los intercambios se multiplicaron rápidamente, lo que se hace evidente en los sectores científicos, técnicos y culturales. La multiplicación de intercambios se tornó posible gracias a sistemas de comunicación más rápidos y eficaces.

Dentro de este primer sentido corriente, los términos mundialización y globalización evocan la interdependencia de las sociedades humanas. Una crisis económica en los Estados Unidos, decisiones de la OPEP sobre el precio del petróleo, las tensiones entre palestinos e israelíes -para citar apenas algunos ejemplos- tienen repercusiones de carácter mundial. Nos vemos comprometidos, interpelados e incluso afectados por catástrofes que pasan lejos de nosotros, sentimos nuestra responsabilidad frente al hambre y la enfermedad en todo el mundo.

Las propias religiones dialogan intensamente. Inclusive dentro de la Iglesia católica, las comunicaciones se intensificaron. Adquirimos así una aguda conciencia de que pertenecemos a la comunidad humana. En este primer sentido, habitual, hablamos de «integración». En lenguaje común se dice que «las distancias no cuentan más», que «los viajes aproximan a los hombres», que «el mundo se convirtió en una aldea».

El mundo tiende a una mayor unidad. En principio deberíamos alegrarnos. Es natural que la nueva situación lleve a que se consideren nuevas estructuras políticas y económicas que procuren brindar respuesta a nuevas necesidades. Sin embargo, ello no puede realizarse a cualquier precio y de cualquier manera (1).

Unificación política, integración económica

Desde hace algunos años, el sentido de las palabras mundialización y globalización se hizo un poco más preciso. Por mundialización, se entiende ahora, la tendencia que lleva a la organización de un único gobierno mundial. El acento se coloca sobre la dimensión política de la unificación del mundo. En su forma actual, tal tendencia fue desarrollada por diversas corrientes estudiadas por los internacionalistas (2). En esta línea de pensamiento basta citar dos ejemplos. El primer modelo remonta al final de los años 60 y es de autoría de Zbigniev Brzezinski (3).

Según esta visión, Estados Unidos debe reformular su tradicional mesianismo y asumir la conducción mundial. Deben organizar las sociedades políticas particulares tomando en cuenta una tipología que las clasifica en tres categorías según su grado de desarrollo. La mundialización se define aquí a partir de un proyecto hegemónico con una disyuntiva esencial imponer la Paz americana o sumergirse en el caos.

Al final de los años ochenta surge otro proyecto mundialista, del cual Billy Brandt es uno de los principales artesanos. El Norte (desarrollado) y el Sur (en desarrollo) necesitan uno del otro; sus intereses son recíprocos. Resulta urgente tomar nuevas medidas internacionales para superar el abismo que los separa. Dichas iniciativas deben ser tomadas en el plano político; deben incidir prioritariamente sobre el sistema monetario, el desarme, el hambre.

Según el «programa de supervivencia» del informe Brandt, es preciso crear «un mecanismo de vigilancia de alto nivel» que tendría por principal misión tornar a la ONU más eficaz, así como consolidar el consenso que la caracteriza (4). El concepto de mundialización que aparece aquí no se vincula de manera alguna a un proyecto hegemónico. Se sitúa en la tradición de la «internacional socialista». Sin duda, no se llega a recomendar la supresión de los Estados, pero la soberanía de estos debería limitarse y colocarse bajo el control de un poder mundial, si queremos garantizar la supervivencia de la humanidad.

Al mismo tiempo en que el término «mundialización» adquiere una connotación esencialmente política, la palabra globalización adquiere una connotación fundamentalmente económica. La multiplicación de los intercambios y la mejora de las comunicaciones internacionales estimulan a hablar de una integración de los agentes económicos a nivel mundial. Las diversas actividades económicas serían divididas entre los diferentes Estados o regiones. El trabajo sería dividido a unos les corresponderían, por ejemplo, las tareas de extracción, a otros, aquellas de transformación.

Finalmente, en la cúspide del sistema de toma de decisiones, se encontrarían aquellos avocados a las tareas de producción tecnológica y de coordinación mundial. Dicha visión de la globalización es francamente liberal. Sin embargo, con una cierta reserva aunque sean preconizadas de manera amplia la libre circulación de bienes y capitales, lo mismo no se da con respecto a la libre circulación de personas (5).

Globalización y holismo

En los documentos recientes de la ONU, el tema de la globalización surge con más frecuencia que el de la mundialización, no obstante ambos conceptos no son contradictorios ni compiten entre sí.

La ONU incorpora las concepciones corrientes que acabamos de mencionar. Sin embargo, aprovecha la percepción favorable a la actual concepción de la globalización para someter esa palabra a una alteración semántica. La globalización es reinterpretada a la luz de una nueva visión del mundo y del lugar del hombre en el mundo. Esta nueva visión se denomina «holismo». Esta palabra, de origen griego, significa que el mundo constituye un todo, dotado de más realidad y más valor que las partes que lo componen. En ese todo, el surgimiento del hombre no es más que un avatar en la evolución de la materia. El destino inexorable del hombre es la muerte, desaparecer en la Madre-Tierra, de donde nació.

El gran todo, llamémoslo así para simplificar, la Madre-Tierra, o Gaia, trasciende por lo tanto al hombre. Este debe doblarse a los imperativos de la ecología, a las conveniencias de la Naturaleza. La persona no solamente debe aceptar no destacarse más en el medio ambiente; sino que debe también aceptar no ser más el centro del mundo. Según dicha lectura, la ley «natural» no es más que aquella escrita en su inteligencia y en su corazón; es la ley implacable y violenta que la Naturaleza impone al hombre. La Vulgata ecológica presenta al hombre como un predador, y como toda población de predadores, la población humana debe, de acuerdo con esta concepción, ser contenida dentro de los límites de un desarrollo sustentable. La persona, por lo tanto, no sólo debe aceptar sacrificarse hoy a los imperativos de Madre-Gaia, sino que también debe aceptar sacrificarse a los imperativos de los tiempos venideros.

La «Carta de la Tierra»

La ONU está en proceso de elaborar un documento muy importante sistematizando esa interpretación holística de la globalización. Se trata de la «Carta de la Tierra», de la cual innumerables borradores ya fueron divulgados y cuya redacción se encuentra en fase final. Dicho documento sería invocado no sólo para superar a la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948», sino también, según algunos, para reemplazar al propio Decálogo. Veamos, a título de ejemplo, algunos extractos de dicha Carta:

“Nos encontramos en un momento crítico de la historia de la Tierra, el momento de escoger su destino... Debemos unirnos para fundar una sociedad global durable, fundada en el respeto a la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y la cultura de la paz...”

“La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo... El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común a todos los pueblos. La protección de la vitalidad, de la diversidad y de la belleza de la Tierra es un deber sagrado...”

“Un aumento sin precedentes de la población humana sobrecargó los sistemas económicos y sociales...”

“En consecuencia, nuestra opción es formar una sociedad global para cuidar de la Tierra y cuidarnos los unos a los otros o exponernos al riesgo de destruirnos a nosotros mismos y destruir la diversidad de vida...”

“Precisamos con urgencia de una visión compartida respecto de los valores básicos que ofrezcan un fundamento ético a la comunidad mundial emergente...”

Las religiones y el globalismo

Para consolidar dicha visión holística del globalismo, deben ser aplanados algunos obstáculos y elaborados ciertos instrumentos.

Las religiones en general, y en primer lugar la religión católica, figuran entre los obstáculos que se deben neutralizar. Fue con ese objetivo que se organizó, dentro del marco de las celebraciones del milenio en septiembre del 2000, la Cumbre de líderes espirituales y religiosos. Se busca lanzar la «Iniciativa unida de las religiones» que tiene entre sus objetivos velar por la salud de la Tierra y de todos los seres vivos. Fuertemente influenciado por la New Age, dicho proyecto apunta a la creación de una nueva religión mundial única, lo que implicaría inmediatamente la prohibición a todas las otras religiones de hacer proselitismo. Según la ONU, la globalización no debe envolver apenas las esferas de la política, de la economía, del derecho; debe envolver el alma global. Representando a la Santa Sede, el Cardenal Arinze no aceptó firmar el documento final, que colocaba a todas las religiones en un mismo pie de igualdad (6).

El pacto económico mundial

Entre los numerosos instrumentos elaborados por la ONU respecto de la globalización, merece ser mencionado aquí el «Pacto mundial». En su discurso de apertura al Forum del Milenio, el Sr. Kofi Annan retomó la invitación que dirigiera en 1999 al Forum económico de Davos. Proponía «la adhesión a ciertos valores esenciales en los ámbitos de las normas de trabajo, de los derechos humanos y del medio ambiente». El Secretario General garantizaba que de esa manera se reducirían los efectos negativos de la globalización. Más precisamente, según Annan, para superar el abismo entre el Norte y el Sur, la ONU debería hacer un amplio llamado al sector privado. Se procuraba obtener la adhesión a ese pacto de un gran número de actores económicos y sociales compañías, hombres de negocios, sindicatos, Organizaciones de la sociedad civil.

Dicho «Global Compact», o «Pacto mundial», sería una necesidad para regular los mercados mundiales, para ampliar el acceso a las tecnologías vitales, para distribuir la información y el saber, para divulgar los cuidados básicos en materia de salud, etc. Dicho pacto ya recibió numerosos apoyos, entre otros, de la Shell, de Ted Turner, propietario de la CNN, de Bill Gates e incluso de numerosos sindicatos internacionales.

El «Pacto mundial» suscita, es obvio, grandes interrogantes. ¿Será que podremos contar con las grandes compañías mundiales para resolver los problemas que ellas hubieran podido contribuir a resolver hace mucho tiempo si lo hubiesen deseado? ¿La multiplicación de los intercambios económicos internacionales justifica la instauración progresiva de una autoridad centralizada, llamada a regir la actividad económica mundial? ¿De qué libertad gozarán las organizaciones sindicales si las legislaciones laborales, incorporadas al derecho internacional, deben someterse a los «imperativos» económicos «globales»? ¿Qué poder de intervención tendrán los gobiernos de los Estados soberanos para actuar en nombre de la justicia, en las cuestiones económicas, monetarias y sociales? Aún más grave a la luz de la precariedad financiera de la ONU, ¿no se corre el riesgo de que dicha organización sea víctima de una tentativa de compra por parte de un consorcio de grandes compañías mundiales?

Un proyecto político servido por el derecho

Sin embargo, es en el plano político y jurídico que el proyecto onusiano de la globalización se hace más inquietante. En la medida en que la ONU, influenciada por la New Age, desarrolla una visión materialista, estrictamente evolucionista del hombre, desactiva la concepción realista que está subyacente en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948». Según esta visión materialista, el hombre, pura materia, es definitivamente incapaz de descubrir la verdad sobre sí mismo o sobre el sentido de su vida. De esta forma es reducido al agnosticismo de principio, al escepticismo y al relativismo moral. Los ¿por qué? no tienen sentido alguno; sólo importan los ¿cómo?

La «Declaración» de 1948 presentaba la prodigiosa originalidad de fundar las nuevas relaciones internacionales en la extensión universal de los derechos humanos. Tal debería ser el fundamento de la paz y del desarrollo. Tal debería ser la base legitimando la existencia y justificando la misión de la ONU. El orden mundial debería ser edificado sobre verdades fundadoras, reconocidas por todos, protegidas y promovidas progresivamente a través de la legislación de todos los Estados.

La ONU hoy desactivó esas referencias fundadoras. Hoy los derechos humanos no están más fundados en una verdad que se impone a todos y es por todos libremente reconocida la igual dignidad de todos los hombres. De aquí en adelante los derechos humanos son el resultado de procedimientos consensuales. Se argumenta que no somos capaces de alcanzar la verdad respecto de la persona, y que inclusive dicha verdad no es accesible o no existe.

Debemos entonces entrar en acuerdo, y decidir, por un acto de pura voluntad, cuál es la conducta justa, ya que las necesidades de acción nos apremian. Pero no decidiremos refiriéndonos a valores que se nos imponen por la simple fuerza de su verdad. Vamos a comprometernos en un procedimiento de discusión y, después de escuchar la opinión de cada uno, adoptaremos una decisión. Esta decisión será considerada justa porque es el resultado efectivo del procedimiento consensual. Se reconoce aquí la influencia de John Rawls.

Los «nuevos derechos humanos», según la ONU actual, surgirán a partir de procedimientos consensuales que pueden ser reactivados indefinidamente. No son más la expresión de una verdad inherente a la persona; son la expresión de la voluntad de aquellos que deciden. De aquí en adelante, mediante tal procedimiento, cualquier cosa podrá ser presentada como «nuevo derecho» de la persona derecho a uniones sexuales diversas, al repudio, a hogares monoparentales, a la eutanasia, mientras se aguarda el infanticidio, ya practicado, la eliminación de deficientes físicos, los programas eugenésicos, etc. Es por dicha razón que en las asambleas internacionales organizadas por la ONU, los funcionarios de esta organización se empeñan en llegar al consenso. De hecho, una vez adquirido, el consenso es invocado para hacer que se adopten convenciones internacionales que adquieren fuerza de ley en los Estados que las ratifican.

Un sistema de derecho internacional positivo

Ese es el núcleo del problema colocado por la globalización según la ONU. A través de sus convenciones o de sus tratados normativos, esta organización está dispuesta a articular un sistema de derecho supra–estatal, puramente positivo, que lleva una fuerte influencia de Kelsen (7). El objeto del derecho no es más la justicia sino la ley. Una tendencia fundamental se observa cada vez más las normas de los derechos estatales no son válidas si no son validadas por el derecho supra-estatal. Como Kelsen anticipara en su célebre Teoría pura, el poder de la ONU se concentra de manera piramidal. Todos, individuos o Estados deben obedecer la norma fundamental surgida de la voluntad de aquellos que definen el derecho internacional. Dicho derecho internacional puramente positivo, libre de toda referencia a la declaración de 1948, es el instrumento utilizado por la ONU para imponer al mundo la visión de la globalización que debería permitirle colocarse como superestado.

Un tribunal penal internacional

Al controlar el derecho -colocándose, de manera definitiva, como la única fuente del derecho y pudiendo a todo momento verificar si ese derecho es respetado por las instancias ejecutivas-, la ONU entroniza un sistema de pensamiento único. Se constituye entonces un tribunal tallado para su sed de poder. De esta manera, crímenes contra los «nuevos derechos» del hombre podrían ser juzgados por la Corte Penal Internacional, fundada en Roma en 1998. Por ejemplo, en el caso en que el aborto no fuera legalizado en un determinado Estado, este último podría ser excluido de la «sociedad global»; en el caso en que un grupo religioso se opusiese a la homosexualidad, o a la eutanasia, dicho grupo podría ser condenado por la Corte Penal Internacional por atentar contra los «nuevos derechos humanos».

La «gobernancia» global

Estamos, por lo tanto, frente a un proyecto gigantesco, que ambiciona realizar la utopía de Kelsen, con el objeto de «legitimar» y montar un gobierno mundial único, en el cual las agencias de la ONU podrían transformarse en ministerios. Es urgente -nos aseguran- crear un nuevo orden mundial, político y legal, y es preciso apurarse para encontrar los fondos para ejecutar el proyecto.

Dicha gobernancia mundial ya fue desarrollada en el informe del PNUD de 1994. El texto, escrito por Jean Tinbergen, premio Nobel de economía (1969), evidencia ser un documento encomendado por y para la ONU. Citamos a continuación algunos extractos (8). Los problemas de la humanidad ya no pueden ser más resueltos por los gobiernos nacionales. De lo que necesitamos es de un gobierno mundial.

La mejor manera de conseguirlo es reforzar el sistema de las Naciones Unidas. En ciertos casos eso significaría la necesidad de cambiar el papel de las agencias de las Naciones Unidas, que de consultivas pasarían a ser ejecutivas. Así, por ejemplo, la FAO se transformaría en el Ministerio Mundial de la Agricultura; UNIDO se tornaría en el Ministerio Mundial de la Industria, e ILO en el Ministerio Mundial de Asuntos Sociales.

En otros casos, serían necesarias instituciones completamente nuevas. Estas podrían incluir, por ejemplo una Policía Mundial permanente que podría citar naciones a comparecer delante de la Corte Internacional de Justicia, o delante de otras Cortes especialmente creadas. Si dichas naciones no respetan las decisiones de la Corte, sería posible aplicar sanciones, tanto militares como no militares.

Sin duda, cuando cumplen bien su papel, los Estados protegen a sus ciudadanos, se esfuerzan en hacer respetar los derechos del hombre y utilizan para ese fin los recursos apropiados.

Actualmente, en los ambientes de la ONU, la destrucción de las naciones aparece como indispensable para alcanzar el objetivo de extinguir definitivamente la concepción antropocéntrica de los derechos humanos. Eliminando ese cuerpo intermediario que es el Estado nacional, además de debilitar la sociedad civil, se eliminaría la subsidiaridad pues sería constituido un Estado centralizado. El camino estaría abierto para la llegada de los tecnócratas globalizantes y otros aspirantes a la «gobernancia» mundial.

Reafirmar el principio de subsidiaridad

En efecto, el derecho internacional positivo es el instrumento utilizado por la ONU para organizar la sociedad mundial global. Bajo el disfraz de la globalización, la ONU organiza en su beneficio la «gobernancia» mundial. Bajo el disfraz de «responsabilidad compartida», ella invita a los Estados a limitar su justa soberanía. La ONU globaliza presentándose cada vez más como un superestado mundial. Tiende a gobernar todas las dimensiones de la vida, del pensamiento y de las actividades humanas, ejerciendo un control cada vez más centralizado de la información, del conocimiento y de las técnicas; de la alimentación, de la salud y de las poblaciones; de los recursos del suelo y del subsuelo; del comercio mundial y de las organizaciones sindicales; en fin y sobre todo de la política y del derecho. Exaltando el culto neopagano a la Madre–Tierra, priva al hombre del lugar central que le reconocen las grandes tradiciones filosóficas, jurídicas, políticas y religiosas.

Delante de esta globalización construida sobre cimientos de arena, es preciso reafirmar la necesidad y la urgencia de fundar la sociedad internacional en el reconocimiento de la igual dignidad de todas las personas. El sistema jurídico que predomina en la ONU torna dicho reconocimiento estrictamente imposible, pues hace que el derecho y los derechos del hombre surjan de determinaciones voluntarias. Es preciso, por lo tanto, reafirmar la primacía del principio de subsidiaridad tal como debe ser correctamente comprendido. Esto significa que las organizaciones internacionales no pueden expoliar a los Estados, ni a los cuerpos intermedios ni en particular a la familia, de sus competencias naturales y de sus derechos, sino que, al contrario, deben ayudar a ejercerlos.

La Iglesia no puede dejar de oponerse a dicha globalización, que implica una concentración de poder que exhala totalitarismo. Delante de una «globalización» imposible, que la ONU se esmera en imponer alegando un «consenso» siempre precario, la Iglesia debe aparecer, semejante a Cristo, como señal de división (9) No puede endosar ni una «unidad» ni una «universalidad» que estuvieran encima de las voluntades subjetivas de los individuos o impuestas por alguna instancia pública o privada. Frente al surgimiento de un nuevo Leviatán, no podemos permanecer callados ni inactivos ni indiferentes.

NOTAS

(1) Para una discusión más amplia de los temas abordados en esta comunicación, referirse a nuestro libro La face cachée de l"ONU, Paris, Editions Le Sarment/Fayard, 2000.
(2) Ver a ese propósito, HARDT Michael y NEGRI Antonio, Empire, Cambridge, Massachussets, Harvard University Press, 2000.
(3) BRZEZINSKI Zbigniev, Between two ages. America"s Role in the Technetronic Era, Harmondswot, Penguin Book Ltd., 1970.
(4) Cfr. North–South A Programme for Survival, Londres, Pan Books World Affairs, 1980, especialmente el capítulo 16, págs. 257–266.
(5) Entre los primeros teóricos modernos de esa concepción, podemos mencionar Francisco de Vitoria (con su interpretación de la destinación universal de los bienes) y Hugo Grotius (con su doctrina de la libertad de navegación).
(6) Fue en esa ocasión que la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó su declaración Dominus Iesus.
(7) Cfr. KELSEN Hans, Théorie pure du droit, traducción para el francés de Charles Eisennman, Paris, LGDJ, 1999.
(8) Dicho texto se encuentra en Human Development Report 1994, publicado por el PNUD, New York Oxford, 1991, la cita está en la pág. 88.
(9) Cfr. Lc 2, 33s; 12, 51–53; 21, 12–19; Mt 10, 34–36; 23; 31s; Jn 1, 6; 1 Jn 3, 22–4, 6.

 

Michel Schooyans. Profesor emérito de la Universidad de Lovaina, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales y consultor del Consejo Pontificio para la Familia.

 

Traducción Doctora Beatriz de Gobbi.

ForumLibretas.com
24.10.2011

Las ideas cristianas no tienen una buena acogida entre algunos de los gigantes de la informática e internet. Así lo indica un informe de National Religious Broadcasters (NRB), de Virginia, Estados Unidos, que ha revelado ciertas irregularidades en la forma en que las nuevas plataformas de medios de comunicación tratan la religión y el hecho religioso.

En ese sentido, Apple, Google, Facebook y otras redes sociales hacen valer una censura de corte anticristiano ante determinados contenidos e ideas religiosas cristianas.

“Nuestra conclusión es que las ideas y otros contenidos religiosos cristianos se enfrentan a un peligro claro y cierto de censura en las plataformas de comunicación basadas en la red”, señala el informe de NRB.

El informe, que responde al título‘True Liberty in a New Media Age: An Examination of the Threat of Anti-Christian Censorship and Other Viewpoint Discrimination on New Media Platforms’ (‘Libertad Verdadera en una Nueva Era Mediática: Análisis de la Amenaza de la Censura Anticristiana y de la Discriminación de otras Opiniones en las Nuevas Plataformas de Medios’), analiza muchas de las nuevas empresas líderes como Google, Apple, Facebook o Twitter, entre otras, y desvela las distintas formas en que afectan a la religión las políticas de los nuevos gigantes mediáticos.

Aunque es cierto que los nuevos medios de comunicación de internet han abierto muchas posibilidades para el intercambio de ideas y opiniones, el informe de NRB, una asociación internacional de comunicadores cristianos ajena a la política, expresa al mismo tiempo, su preocupación por el hecho de que un pequeño número de grandes empresas tengan el control de esta industria, según información del padre John Flynn publicada en Zenit.

Apple, una política “extraordinariamente inadecuada”

El informe desvela que algunas empresas ya han prohibido el contenido cristiano, mientras que otras han establecido directrices que es muy probable que en el futuro lleven a la censura.

Apple, en concreto, ha bloqueado en dos ocasiones aplicaciones cristianas en la tienda iTunes debido a su contenido religioso. De hecho, según el informe, las únicas aplicaciones que Apple ha bloqueado debido a las opiniones expresadas en ellas son las que reflejan el punto de vista cristiano.

En noviembre de 2010, Apple revocaba el visto bueno dado a la aplicación ‘Declaración de Manhattan’. Se trata de una declaración de las creencias cristianas sobre el matrimonio, la santidad de la vida y la libertad religiosa. La razón dada fue que uno de los puntos de la declaración era que la conducta homosexual es inmoral y esto, según el punto de vista de Apple, era ofensivo.

Posteriormente, en marzo de 2011, Apple censuraba también la aplicación de Exodus International, una institución cristiana que ayuda a la gente a dejar el estilo de vida homosexual. Una vez más Apple declaró que esta era ofensiva y violaba sus directrices.

Tres meses después, en julio de 2011, Apple sacó iTunes de la Christian Values Network, un portal que financia organizaciones caritativas. El informe decía que lo que había conducido a esta medida habían sido las quejas de que algunas organizaciones asistenciales tenían posturas críticas con las iniciativas a favor de los derechos de los homosexuales.

El informe concluía que, en general, la política de Apple respecto a sus aplicaciones es vaga y confusa, recurriendo en algunos casos a la censura en el tema de la religión. Cuando se trata de sátiras, humor o comentarios políticos, las normas son muy diferentes, dejando un amplio margen al contenido.

Por ejemplo, sus directrices sobre la religión definen que debería prohibirse su contenido si es "ofensivo, mal intencionado" o si contiene material que sea "abusivo", o sea "inapropiado" o "inaceptable". El informe indicaba que, al usar términos tan difusos, Apple tiene las más amplias facultades para determinar qué ideas religiosas prefieren y qué censurarán.

No hay duda, concluía el informe, de que la política de Apple respecto al contenido religioso sería "extraordinariamente inadecuada" si se la confrontara con los criterios de libertad de expresión establecidos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos bajo la Primera Enmienda.

Google: bloquear anuncios contra el aborto

Al mismo tiempo, el informe denuncia que Google se negó a colocar en su motor de búsqueda un anuncio pro vida cristiano del Christian Institute. El anuncio se rechazó basándose en la "política de Google de no permitir publicidad en sus páginas webs que contenga contenido relacionado con el aborto y la religión".

El Christian Institute llevó a Google a los tribunales y, como resultado, se permitió el anuncio y Google cambió su política de no permitir anuncios sobre el aborto de grupos religiosos, siempre y cuando se encuadren en un marco objetivo.

No obstante, la política de Google sigue siendo bloquear cualquier anuncio sobre el aborto que contenga la frase "el aborto es asesinato", afirmación considerada algo "horripilante".

También las directrices de Google para sus herramientas web, a disposición de las organizaciones no lucrativas, son otro problema subrayado en el informe. El uso gratuito o con descuentos de estas herramientas no se permite a iglesias, grupos religiosos, u organizaciones que tengan en cuenta la religión o la orientación sexual al contratar a sus empleados. Según el informe, las iglesias cristianas que han solicitado a Google el estatus de no lucrativas han sido rechazadas.

Un caso que implicó a Google fue el relacionado con una página web noruega que contenía críticas a la Cienciología. Los abogados que representan a la Cienciología protestaron a Google de que, al citarles, el sitio tenía contenido con copyright. En consecuencia las páginas del sitio noruego fueron retiradas del índice de Google.

El informe de NRB señalaba que esta medida es preocupante, ya que hay algunos grupos cristianos que hacen exposiciones sobre la falta de fidelidad a la Biblia de algunos movimientos religiosos. Para hacerlo necesitan citar las fuentes originales.

La ley de copyright permite el uso equilibrado de material para informar y criticar, por lo que la postura de Google podría bloquear injustamente a grupos cristianos por hacer críticas a lo que consideran enseñanzas falsas.

El informe concluía su sección sobre Google citando el testimonio de Scott Cleland, antiguo subsecretario adjunto norteamericano para Políticas de Información y Comunicación, quien declaraba que “Google rechaza los valores tradicionales judeocristianos”.

Censurar a los gays, en la censura de Facebook,

El informe de NRB hace mención también a un determinado tipo de censura que pone en práctica Facebook con su política de borrar de su sitio los comentarios antihomosexuales, además de tener alianzas con algunas organizaciones que promueven la agenda homosexual.

Otro ejemplo recogido en el informe es cómo Facebook retiró un post de una foto con dos hombres besándose. Facebook cambió de decisión rápidamente y se disculpó. En cambio, en otros casos de fotos con imágenes sexuales no relacionadas con la homosexualidad el material ha sido eliminado de modo definitivo.

El discurso del odio

Por otra parte, con la excepción de Twitter, la política de las principales plataformas web tiene definiciones muy difusas de lo que consideran el discurso del odio, que el informe critica por considerarlo un peligro para la libertad de expresión. Facebook, por ejemplo, prohíbe “contenido religioso incitante; agendas político religiosas”.

Citando las directrices de Google, el informe señala lo que él define como discurso del odio: “Por esto, nos referimos al contenido que promueva el odio... hacia grupos basándose en... la religión... o la orientación sexual / identidad de género”.

El informe continua identificando problemas similares en otras empresas de nuevos medios, como MySpace, que también tiene una política muy difusa y poco definida cuando se trata del discurso del odio y la homosexualidad.

Según el informe, los proveedores de servicios de internet Comcast, AT&T, y Verizon violan también la libertad de expresión y sus normas permitirían censurar cualquier contenido cristiano.

El informe concluye con una petición a estas empresas para que cambien de política, de manera que se garantice la libertad de expresión, y para que renuncien a la censura de los legítimos puntos de vista cristianos.

Padre John Flynn, L. C.- Zenit
20.06.2011

Tras la publicación de los últimos datos del censo, China se ve presionada a cambiar su política de planificación familiar de un único hijo.

La población aumentó hasta los 1.340 millones en el 2010, cuando en el 2000 era de 1.270 millones, informaba el 29 de abril el Wall Street Journal. El crecimiento medio anual de la última década ha sido del 0,57%, significativamente por debajo del 1,07% de la década anterior.

Los datos del censo han confirmado también la tendencia hacia un rápido envejecimiento de la población. Los mayores de 60 años constituyen el 13,3% de la población de China, frente al 10,3% del año 2000. En cambio los niños menores de 14 años constituyen actualmente el 16,6% de la población, un notable descenso en comparación con el 23% de hace una década.

En otro artículo dedicado a los resultados del censo, el Wall Street Journal analizaba el desequilibrio de sexos provocado por la preferencia por los hijos varones. La población masculina es actualmente el 51,3% del total, un ligero descenso respecto al nivel del 51,6% del año 2000.

A pesar de la mejora, el artículo observaba que hay todavía 34 millones de hombres "de más", un número no pequeño. Este es el resultado de los abortos selectivos según el sexo, facilitados por la utilización de la ecografía. Además, las niñas no deseadas suelen ser abandonadas o dadas en adopción.

Un factor que podría ayudar a cambiar la actitud hacia las niñas es el aumento del precio de los inmuebles. Los padres de un niño suelen comprarle uno cuando se casa.

Un artículo del China Daily del 11 de noviembre comentaba que en ciudades como Pekín la diferencia de sexos ya se ha reducido, con 104 varones por cada 100 mujeres. Dato a comparar con la cifra nacional de 119,45 varones por cada 100 mujeres.

No es suficiente

Al hablar de la población de China se suele poner el énfasis en su gran tamaño, pero el último censo ha revelado que, de hecho, el problema puede que sea el contrario, es decir que el crecimiento demográfico es demasiado lento.

Esta es la opinión que se recogía en un reportaje del 7 de mayo de The Economist. Los datos del censo implican que el número total de hijos que una mujer tendrá a lo largo de su vida puede estar actualmente en el 1,4, muy por debajo del nivel del 2,1 necesario para asegurar una población estable.

Dado el número bastante bajo de niños que nacen, la población en edad laboral tendrá que soportar una mayor presión en el futuro para mantener a los ancianos.

The Economist también analizaba las consecuencias a largo plazo de la falta de niñas. En 20 ó 25 años una quinta parte de los bebés varones de hoy no podrá encontrar novia.

China podría envejecer antes lograr ser rica, advertía el titular del reportaje sobre el censo publicado en el periódico The Guardian el 28 de abril. A medida que disminuye el número de trabajadores, China puede quedarse sin tiempo para cambiar sus fábricas a métodos de trabajo menos intensivos y más generadores de valor añadido.

The Guardian también advertía otro problema planteado por las políticas del Gobierno. Se trata del gran tamaño de la población flotante del país, que ha aumentado un 81% en la última década hasta superar los 261 millones.

La emigración en busca de trabajo en las fábricas en las que la economía está en auge no trae consigo el derecho de residencia. Sigue en vigor la política tradicional de registro de hogares, que se diseñó para mantener atados a los campesinos a su tierra.

Esto significa que, aunque las fábricas acojan a los trabajadores emigrantes, no tienen que preocuparse por su salud, su vivienda o sus gastos sociales. Los trabajadores pueden ser despedidos a su antojo y no tienen acceso a los servicios de salud o colegios para sus hijos.

Abusos de la planificación familiar

Las políticas de población de China tienen también una larga historia de abusos. Uno de los casos más recientes es el de un reportaje sobre funcionarios de planificación familiar que secuestran niños y los venden al extranjero para ganar dinero.

Según un reportaje del 11 de mayo de ABC Australia, las autoridades están investigando las acusaciones según las cuales unos veinte bebés nacidos en la provincia de Hunan violando el límite de un único hijo fueron vendidos a personas de Estados Unidos y Holanda.

Se acusa a funcionarios del departamento de Longhui de recibir 142 dólares por cada niño entregado a las agencias de adopción, que, a su vez, recibieron 2.760 dólares por cada niño adoptado en el extranjero.

ABC señalaba también que un informe que la organización de Hong Kong Human Rights Defenders (CHRD) hizo público el pasado diciembre daba testimonio de abusos generalizados en la planificación familiar, que van desde abortos forzados y esterilizaciones a pruebas de embarazo impuestas por la fuerza.

Además, aquellos hombres y mujeres que violan la restricción del número de hijos son golpeados, detenidos o multados. Según CHRD, algunos incluso han perdido sus empleos o se les ha negado el permiso para registrar a sus hijos en su hogar.

El Financial Times analizaba también el problema de los secuestros en un artículo del 14 de febrero. Citaba informes del Gobierno que estiman que cada año se trafica con más de 20.000 niños.

El destino de estos niños es diverso. Algunos son utilizados por bandas criminales como mendigos callejeros, otros son destinados al trabajo infantil, y muchos se venden en adopción.

El artículo citaba una información reciente de los medios de comunicación estatales sobre dos personas condenadas a muerte en la ciudad de Quanzhou que habían vendido a 46 bebés varones por más de 6.097 dólares cada uno.

Según el Financial Times, el Gobierno ha intentado parar los secuestros y, hace dos años, lanzó una campaña que logró la liberación de 9.300 niños secuestrados, y el arresto de más de 17.000 personas.

Un artículo de Associated Press publicado el 21 de octubre hablaba de un caso de aborto forzado.

Un trabajador de la construcción, Yanquan Luo, declaró que su mujer había sido sacada a la fuerza de su casa el 10 de octubre y detenida en una clínica por funcionarios de planificación familiar. Se la llevó a un hospital y allí se le inyectó un medicamento que mató a su bebé.

El hecho tuvo lugar justo un mes antes de su nacimiento. Los funcionarios dijeron a la pareja que no les estaba permitido tener aquel hijo porque ya tenían una hija de 9 años de edad.

Madres

Un libro publicado el año pasado ponía de relieve los grandes sufrimientos humanos causados por la política de planificación familiar de China. La autora, que utiliza el seudónimo de Xinran, publicaba una serie de testimonios de madres chinas titulado Message from an Unknown Chinese Mother: Stories of Loss and Despair (Mensaje de una madre china desconocida: historias de pérdida y desesperación, n.d.t).

Junto a los relatos de las mujeres obligadas a abandonar o renunciar a sus hijas para que fueran adoptadas, también describía algunas de sus propias experiencias personales. La autora contaba cómo durante una visita a una aldea rural en 1989, cenó en una de las casas de la aldea mientras la nuera del dueño de la casa daba a luz en la habitación contigua.

Al nacer la niña oyó una voz que decía "una inutilidad". La comadrona salió y se le pagó y, poco después, Xinran vio a la recién nacida en el orinal, abandonada para que muriera.

A finales del 2010, más de 120.000 menores chinos habían sido adoptados en todo el mundo, casi todos niñas. ¿Qué sienten las madres al darlas a luz?, se preguntaba. Un gran vacío que nada puede llenar, se respondía.

La tradicional preferencia cultural por los hijos varones y el viejo sistema de distribución de tierras, que favorece a los hombres, da como resultado que a las niñas no se las valore. La combinación de estos factores que ya existían con las duras leyes de planificación familiar ha tenido consecuencias trágicas.

Jesús Colina – Zenit
21.02.2011

El mundo del cine y el mundo católico están impacientes por ver la película que se estrenará el próximo 25 de marzo, la cual tiene como protagonista a san Josemaría Escrivá de Balaguer.

Se trata de un drama épico, escrito y dirigido por el cineasta británico, conocido por filmes como "La misión" y "Los gritos del silencio", ambientado en la guerra civil española, en el que afronta cuestiones como la santidad y la traición, el amor y el odio, el perdón y la violencia, así como la búsqueda del sentido de la vida.

La trama entremezcla las historias de soldados revolucionarios, un periodista, su padre y el mismo san Josemaría, llamado el santo de la vida ordinaria, a quien éste conoce en el seminario.

Al inicio del año 2011, en el que se celebrarán los 75 años del estallido de la guerra civil española, Joffé ha querido compartir con los lectores sus convicciones.

He aquí la entrevista realizada por el periodista de Zenit Jesús Colina a Roland Joffé, director de la película “Encontrarás dragones”:

¿A qué alude el título de la película "There Be Dragons", "Encontrarás dragones"?

Roland Joffé: Los mapas medievales calificaban los territorios desconocidos con las palabras "Hic sunt dragones", "aquí hay dragones". Cuando comencé a investigar sobre el tema y a escribir el guión, dado que realmente no sabía lo que me esperaba ni cómo acabaría, "Encontrarás dragones" me pareció un título apropiado. Era como si me saliera de mi mapa y me adentrara en un territorio inexplorado al tocar temas como qué es la santidad, temas de religión y de política del siglo XX, el pasado de otro país. Me había golpeado la afirmación de Josemaría: a Dios se le encuentra en "la vida ordinaria", y esa vida ordinaria, en su caso, fue la guerra civil española. Me pregunté: ¿cómo es posible encontrar lo divino en la guerra? Pero la misma pregunta puede hacerse sobre todos los desafíos fundamentales de la vida, y sobre la manera en que los afrontamos: cómo respondemos al odio y al rechazo, o al deseo de venganza y justicia. Todos estos dilemas aumentan en tiempo de guerra. Estos dilemas son, en cierto sentido, los "dragones" de la película, momentos de inflexión en nuestras vidas en los que afrontamos opciones decisivas. Opciones que afectarán a nuestro futuro. "Encontrarás dragones" habla de las diferentes opciones que asume la gente en esos momentos de inflexión --tentaciones, si usted quiere-- y de lo difícil que es --y necesario-- huir de los ciclos de odio, resentimiento y violencia.

La película tiene lugar en el contexto de la guerra civil española, que en cierto sentido es el paradigma de la violencia que genera violencia, la violencia sin sentido. En este escenario de violencia fratricida, ¿hay espacio a la esperanza?

Roland Joffé: Sí, pero es sumamente difícil. Entre las personas hay demasiados hechos abominables, horrendos, que parecen imposibles de perdonar, de rescatar, imposibles de superar. ¡Pero el perdón es posible! Los ciclos de violencia pueden detenerse, como lo demostró el presidente Nelson Mandela en Sudáfrica. El perdón ha sido posible para muchos héroes en Ruanda, y ha sido ofrecido y aceptado por muchos valerosos palestinos e israelíes. Josemaría aseguró que las personas normales son capaces de ser santas, y creo que se refería a esta clase de perdón heroico. La inagotable posibilidad de perdonar deja espacio a la esperanza. Pero el precio es alto: exige un profundo sentido de lo que es plenamente humano, un profundo sentido de compasión, y una resolución firme, y sí, heroica, para no quedar atrapado por los odios imperantes, sino luchar contra ellos con un amor inquebrantable.

Buena parte de la trama de la película se desarrolla durante la guerra civil española, pero se despliega entre ese telón de fondo y el año 1982. Hay muchas generaciones involucradas en esta historia: el pasado proyecta una sombra sobre el presente. Lo que las une es Robert, un periodista a quien se le ha pedido que haga una investigación sobre Josemaría Escrivá en tiempos de su beatificación. Poco a poco descubre que su padre, Manolo, fue en la infancia amigo de Josemaría, y que estuvo en el seminario con él, aunque luego sus vidas tomaron caminos totalmente diferentes. Robert y Manolo se han alejado, pero la película les une según va revelando la terrible verdad sobre el pasado. Por tanto, es también la historia de un padre y un hijo, y la historia de la verdad que necesitan afrontar para superar lo que les separa. Es sobre todo una película sobre el amor, sobre la fuerza de su presencia y sobre el árido y aterrador mundo en el que vivimos con su ausencia.

Las guerras civiles son mucho más atroces porque enfrentan a hermano contra hermano, familia contra familia. Al final de la guerra civil española, se contaba medio millón de muertos. Una guerra civil es una poderosa metáfora de una familia. Al igual que en las guerras civiles, los miembros de la familia toman partido y se desgarran; los antiguos resentimientos se convierten en manantiales de odio. No le perdonamos a nuestra tía lo que ha hecho, no nos hablamos con nuestro padre porque dejó a nuestra madre, no nos hablamos con nuestra madre porque se fue con otro, o no nos hablamos con nuestro hijo porque escogió una profesión diferente de la que esperábamos. Estas son las guerras civiles de nuestra vida ordinaria. "Encontrarás dragones" habla de estos dos tipos de guerra civil.

Fundamentalmente, todos tenemos que optar entre dejarnos vencer por nuestros resentimientos o encontrar la manera de conquistarlos. Puede verse la vida como una serie de injusticias, de rechazos y heridas, o como una serie de oportunidades, de ocasiones, para vencer a esos dragones a través del poderoso deseo de sustituir el odio por el amor y la unidad. Muchos albergan en su interior ese amor para tomar esta heroica opción. Se dan cuenta de que pueden tomar la opción de ser libres. Tienen la fuerza de carácter para comprender que el odio es una prisión. Nadie que odia puede ser libre. ¿No hemos visto acaso tantos ejemplos de esto en los años transcurridos desde la primera guerra mundial? Por otro lado, cuando las personas optan por el amor, el observador imparcial puede ver en ellas el sentimiento de libertad, de compasión, de generosidad.

Al final, todos nos encontramos ante estas opciones. Incluso a Robert, el agnóstico y el materialista, se le pide que elija entre el amor y el odio, que en cierto sentido se enfrente al mundo con amor, o como dice Aline, que "se enfrente a Dios con el amor".

Para mí la película habla de esto. El perdón deshiela lo que ha quedado congelado. Toca lo humano en el interior de quien ha sido perdonado, así como toca lo humano en el interior de quien perdona. El amor no siempre es fácil, no puede serlo. No puede proceder de una actitud de superioridad, sólo puede proceder de una actitud de humildad y de humanidad. Y, sin embargo, su belleza es poderosa. Dice: "Sí, sal de ti mismo. ¿Crees que no puedes perdonar?". Pues bien, no sabrás si puedes perdonar hasta que no perdones. Y, ¿cómo puedes perdonar? Para perdonar necesitas identificarte con el otro. Perdonas poniéndote en la piel del otro. Debes dejar de demonizarlo, no puedes decir "Soy mejor que él, yo nunca podría hacer eso". Por el contrario, tienes que mirar a la persona y decirte: "podría ser yo". Por tanto, sí, hay espacio a la esperanza, incluso en las circunstancias más dolorosas, trágicas y terribles, donde la esperanza parece imposible.

¿La película se dirige a creyentes o a no creyentes?

Roland Joffé: "Encontrarás dragones" se toma la fe en serio; se toma la santidad en serio. Pero su interés va mucho más allá de un público religioso. Su pregunta presupone una separación que, en realidad, es falsa. Todos vivimos en un mundo perturbado, todos tenemos que afrontar el dolor y la alegría de la vida ordinaria, y aunque recurramos a diferentes interpretaciones de la realidad sobre esta experiencia, al final todos moramos en el mismo mundo desgarrado y perturbado.

Es una película sobre creyentes y no creyentes. Quedé profundamente impresionado por la convicción de Josemaría de que todos somos santos en potencia, por su fe en que cada quien es en última instancia capaz de acabar con sus propios dragones. Espero que la gente que vea la película lo descubra en sus propias luchas con sus dragones y que comprenda que ningún santo ha llegado a serlo sin haber luchado.

La película también habla de muchas formas de amor. El amor de Ildiko por Oriol es una forma particular de amor. Su amor apasionado por edificar un mundo mejor es otra forma de amor. El amor de Manolo por Ildiko es también otra forma de amor, aunque esté atado por los celos y el resentimiento. El amor que anhela Manolo y que acaba recibiendo es también otra forma particular de amor. Estos diferentes tipos de amor se unen como en una tela de araña, formada por hilos individuales: cada hilo parece estar separado, pero luego la realización de la tela muestra que todos ellos forman parte de un conjunto más grande, que están unidos a la misma realidad, orientada hacia el mismo punto, hacia el mismo centro. Al final, todos estos hilos diferentes de amor, que parecen tan diferentes, convergen en un punto fundamental: "¿Este amor es más grande que el amor propio?". Esta es una pregunta importante. Y a ella se dedicó buena parte de la política de los inicios del siglo XX. De todos modos, plantea otra cuestión de una gran complejidad. Si este amor apasionado se basa en un ideal, o en una idealización, si consiste en la aceptación de un solo modelo de comportamiento humano, ¿cómo puede evitar caer en el fanatismo o la demonización? Desde tiempos de la Ilustración, esta ha sido una cuestión fundamental. En nombre del amor de un bien más grande, cuántos actos inhumanos se han cometido. Me parece que sólo si se comprende la trágica falibilidad de todos los seres humanos y de todos los comportamientos humanos podemos encontrar la senda del entendimiento y de esa profunda empatía, ese sentido de identificación con el otro, que libera de la demonización y de las espirales de violencia sin esperanza.

No se trata de una película católica, sino que trata de un tema clave en la teología cristiana y en todas las iglesias cristianas, así como en muchas otras religiones. Todas las religiones comprenden que los seres humanos, en sus relaciones unos con otros, toman opciones divinas, opciones que afectan profundamente a la vida de los demás y al mundo que les rodea. Esta interconexión constituye el fundamento del amor: lo que hacemos a favor o en contra de los demás nos afecta a nosotros y a ellos porque todos estamos unidos los unos a los otros.

¿Hasta qué punto su personaje de Josemaría Escrivá, que hoy es un santo de la Iglesia católica, se basa en hechos o es un producto ficción?

Roland Joffé: De todos los personajes de la película, Josemaría es el único que ha existido históricamente, el único sobre el que abundan testimonios y pruebas. Creo que la representación de Josemaría que ofrecemos de su sensibilidad, su sentido del humor, que indudablemente tenía, surge de los acontecimientos de su vida y es en realidad muy cercana a lo que fue él en realidad. He querido encontrar un punto de vista honesto al trazar su perfil, y tomar su fe en serio, como él lo hizo. Supongo que en el caso de los santos es algo típico ver en ellos, en extraña oposición con la pecadora de corazón de oro, a hombres con corazón de plomo; pero esto no es más que un cómodo convencionalismo. De hecho, la historia de Josemaría es la de un hombre que logra el éxito extraordinario de simplificar su vida entorno a un amor a Dios auténtico y poderoso. Este amor a Dios se convierte en un principio organizador que le da forma, así como una especie de sencillez y fuerza.

Pero esto no hace que sea aburrido o soso, pues este amor se dio en el mundo real, y el fruto de esta existencia en el mundo real, y con frecuencia cruel, es en todo hombre honesto la duda. Dudar de Dios y dudar de la bondad. Esta duda es sumamente fecunda. El amor no es algo caído del cielo, como algo sine qua non. Hay que luchar por él. Es lo que, como seres humanos, debemos llevar a la mesa. Tenemos que encontrar este amor profundo en nosotros mismos, comprendiendo la belleza escondida de nuestra fragilidad y de la fragilidad de los demás. En un sentido profundo que ilustra, me parece, la historia de Cristo. Si somos creyentes, tenemos que seguir buscando ese amor profundo en nosotros mismos y ofrecerlo a Dios y a su creación. Si no somos creyentes, tenemos que seguir buscándolo y ofreciéndolo a los demás, sin tener en cuenta su política, raza o religión.