ReL - 26.09.2018

 

 

Está circulando en las redes sociales este emotivo momento, en el que una abuela brasileña con Alzheimer, a quien está dando de comer su nieta, de repente la reconoce y le dice: "Te amo". La nieta al escuchar lo que le dice su abuela, le contesta “yo también te amo muchísimo”. La mujer comienza a acariciarle el cabello y ambas emocionadas comienzan a llorar. El clip es tan conmovedor que se hizo viral en cuestión de segundos.

 

Este video refleja la historia de cientos de personas que padecen o tienen un familiar con esta enfermedad.

 

 

 

 

ACI Prensa - 30.08.2018

 

 Matrimonio de Jéssica y Fernando / Foto: Cortesía Michelly Emily J Souza

 

La reciente boda de una joven brasileña con cáncer terminal en un hospital ha conmovido las redes sociales, debido al testimonio de amor y fidelidad de los novios “en la salud y en la enfermedad”.

 

Jéssica Alves Ribeiro de Andrade y Fernando Medeiros de Andrade se casaron el 20 de agosto en una ceremonia celebrada por el P. Mário Silva en la capilla del Hospital Napoleão Laureano, en el estado de Paraíba (Brasil).

 

El P. Silva contó a ACI Prensa que la pareja estaba casada por civil desde el año 2012 y tienen un hijo de tres años.

 

Jéssica, quien actualmente tiene 27 años, lucha contra un cáncer a los huesos desde el año 2016 y había sido internada cuando el sacerdote fue a impartirle el sacramento de la unción de los enfermos a pedido de una persona.

 

“Esa noche ella sentía mucho dolor y al terminar de administrarle el sacramento le pregunté, porque me había conmovido con su situación, si podía hacer algo más y me dijo que quería casarse”, dijo el P. Silva.

 

“Ella me dijo que tenía muchos deseos de recibir la bendición de Dios y que sabía que eso le faltaba. Esa sería una gran cura y una gracia en su vida. Ella no quería morir sin recibir la bendición del matrimonio porque ambos eran católicos y tenían el sueño de casarse para tener una vida sacramental”, comentó.

 

“Llamé a la familia de ella y me pasaron el número de teléfono del novio. Le pregunté si tenía interés en casarse. Comencé a ir más veces al hospital y a realizar el proceso para saber si podían contraer matrimonio o no”, narró.

 

El P. Silva consiguió la autorización de la Arquidiócesis de Paraíba para celebrar la boda en el hospital y tramitó los papeles correspondientes de los novios.

 

“El médico de cabecera de Jessica me dijo que su caso era muy grave y que se trataba de un cáncer muy violento”, por lo que solo se le pueden reducir los dolores, indicó.

 

Durante ocho días el P. Silva se encargó de organizar la boda, junto con el hospital. Al inicio la pareja quería una ceremonia íntima en el cuarto de Jessica, pero decidieron casarse en la capilla del centro de salud porque su historia había conmovido a la gente y a los medios de comunicación.

 

Tres días antes el presbítero los entrevistó “para saber si estaban seguros de su decisión y si tenían alguna causal de impedimento o nulidad. También les hablé sobre los aspectos fundamentales del matrimonio”.

 

“Enfaticé que este no se trataba simplemente de un evento social que dura una noche y que después la gente tiene necesidad de otro. Les dije que el matrimonio era algo que ellos administraban, que ellos se entregaban uno al otro y que yo solo era un asistente”, contó.

 

“Les expliqué sobre el amor, la fidelidad, la alegría y la tristeza en la salud y en la enfermedad. En este punto me dediqué más a hablarle al novio: ‘Fernando, eres consciente de que tú te casas con Jessica en un momento muy difícil en su vida. Si tu amor fue capaz de soportar esas dificultades, podrás darle un ‘sí’ definitivo y libre’”, relató el sacerdote a ACI Prensa.

 

Jessica quería estar sentada durante la boda, pero el dolor físico no le permitió soportar toda la ceremonia. “Le dijimos: ‘si es necesario que vayas en la cama, te llevamos en la cama’”, recordó el sacerdote.

 

"El Evangelio de ese día señalaba que no se puede encender una lámpara para esconderla. Cuando vi a través de las ventanas de la capilla, me conmovió ver a todos los pacientes del ala del hospital donde ella estaba internada, porque no podían bajar hasta allí”, indicó el P. Silva.

 

Durante la homilía el sacerdote habló “sobre cómo las personas tienen pocas esperanzas en los casamientos cristianos” y que celebrar la boda de Jéssica y Fernando era dar una luz a todo el hospital. “Creo que eso fue lo que generó más conmoción, además que el novio y la novia tenían un aspecto bello”, expresó el sacerdote a ACI Prensa.

 

“Una anécdota curiosa es que ella no sonreía. Por más que lo intentaba, no conseguía sacarle una sonrisa. En el día del matrimonio, ella sonreía y hablaba con mucha facilidad que no era común. Podía verse que estaba muy renovada”, recordó el presbítero.

 

Después de la ceremonia, las familias, el sacerdote y los recién casados fueron al cuarto de Jessica. Allí Fernando relató que “al inicio ella no quería ser su novia, pero con el tiempo se enamoraron y sintieron la necesidad de hacerlo real”.

 

El P. Silva dijo que Jessica afirmó que “mientras haya esperanza, habrá vida” y que su matrimonio religioso “fue como volver a empezar o volver a nacer”.

 

“Su marido la cuida muchísimo y quiere acompañarla todos los días. Dejó el trabajo y todo para cuidarla. Él daba un testimonio de permanencia y el matrimonio católico hizo que eso se concretara”, destacó el sacerdote.

 

El P. Silva dijo que esta es la primera boda que celebra en un hospital y que ha sido un acontecimiento importante porque su madre murió de cáncer cuando él era niño.

 

“Cuando vi el caso de Jessica, que apenas tiene 27 años y es madre, me conmoví mucho, y al presidir su matrimonio me sentí muy realizado.

 

Cuando mi mamá falleció yo era muy pequeño y no sabía cuáles eran sus deseos ni podía hacer nada por ella. En cambio, pude hacer algo por Jessica”, manifestó el sacerdote a ACI Prensa.

 

 

Por Mónica Moreno/alfayomega.es - 27.07.2018

 


Foto: Pepe Rodríguez, reconocido chef español 

 

Pepe Rodríguez, reconocido chef con una estrella Michelín y jurado del famoso programa de televisión MasterChef, abre las puertas de su restaurante El Bohío para hablar de la fama, de su familia y de la fe. A continuación, reproducimos algunos apartes de la entrevista concedida a Alfa y Omega

 

¿Quién es Pepe Rodríguez?

 

Es un hombre que nació en Madrid el 13 de marzo de 1968, aunque toda su familia era de Illescas y se vino de muy niño aquí. Me he criado en un ambiente hostelero. En resumen, soy una persona normal que ha trabajado en aquello que sus padres le dejaron, el restaurante El Bohío, que data de antes de la guerra civil. Que fue un chico feliz, que se crió como cualquier otro niño de los años 80, jugando en la calle a las bolas, a la peonza… Uno más.

 

¿Cómo vive su fe en medio del mundo de la televisión y la fama?

 

Pues con normalidad. La fe no está reñida ni con la televisión ni con la fama; tampoco está reñida con ser arquitecto o médico. La fe se tiene o no se tiene, se vive o no se vive, se lleva o no se lleva. No sé si soy un hombre capacitado para dar ninguna norma, pero a mí no me estorba para nada en mi trabajo. Intento que la gente que está a mi alrededor entienda que soy un hombre de fe, pero tampoco lo voy pregonando ni creo que sea necesario. Cuando toca y surge lo digo con naturalidad para que todo se normalice y no parezca algo extraordinario.

 

¿Qué es para usted la parroquia?

 

Soy un hombre que vive en la parroquia, que va a la iglesia de su pueblo y participa en ella. No sé si participo todo lo que debería, pero sí intento que mi familia, mis hijos y mi mujer la vivamos desde dentro. Pero no es nada fácil enseñar a los hijos que vayan a la iglesia. En mi casa mi madre sí iba a Misa, mi padre no. Y quiero que mis hijos vean que yo voy a Misa, aunque ellos son a veces los que no quieren, por la edad y por diversos motivos. El mejor ejemplo que les puedo dar es que vean que yo voy con normalidad y naturalidad.

 

¿Qué ingredientes debe tener la relación de una persona con Dios?

 

La mía es muy profunda, pero hacer de eso una receta… ya es difícil. Yo me pregunto: ¿por qué he tenido la suerte de conocer a Dios? ¿Por qué he tenido la suerte de sentirlo cerca y otros no lo sienten? No dependerá de mí; ha sido algo que me ha venido dado. ¿Cómo dar los ingredientes? Primero, es importante haber conocido a Dios. Y luego, darte cuenta de que tienes que cultivar esa relación día a día y que te debe exigir más. Como soy una persona que fallo tanto, no soy ningún ejemplo que seguir para nadie, pero sí sé que, aunque caiga, me puedo levantar y que Dios siempre me perdona.

 

¿Qué es para usted la familia?

 

Es un pilar fundamental. Los que no han encontrado una familia seguro que viven también felices, pero yo tengo tres hijos y no encuentro nada tan grande como ellos. Nada hay más grande que mi familia.

 

¿Cómo conjuga la vida familiar con la televisión y el restaurante?

 

Seguramente lo conjugo mal, pero no sé hacerlo de otra manera. Aunque gano otras cosas, me pierdo mucho de vivencias muy importantes de mi familia y de mis hijos. Eso sí, el momento en que estoy con mi familia es único y lo vivo con mucha intensidad. No sé si lo adecuado es pasar un día entero con la familia, si basta solo con las tardes, si hay que ponerse unos horarios para estar con ellos… Yo sobre todo intento que ese tiempo con ellos sea de calidad.

 

¿Qué valores inculca a sus hijos?

 

Los que yo tengo, que no sé si son los mejores. A mi hija mayor le insisto para que vaya a Misa los domingos, pero ella no quiere. Me dice: «Papá, que estoy muy liada; papá, que no tengo tiempo, tengo que estudiar…, ¿y cómo voy a perder una hora?». Pues yo voy y doy ejemplo. Y, a veces, cuando me pregunta, le respondo: «¿No te das cuenta de que yo trabajo todos los días de la semana pero encuentro ese momento para ir; lo busco porque lo quiero, porque lo necesito?». Quiero que se dé cuenta de que ir a Misa es lo mejor que va a hacer en su vida. Si saca un siete o un nueve es secundario, pero entiendo que mi ejemplo le puede llegar. Soy lo que soy porque he visto muchos ejemplos en mis padres. A lo mejor quiere volver a ir mañana o dentro de 18 domingos, pero llevarla obligada no es la mejor fórmula.

 

Es usted empresario. ¿Cuál es su compromiso en la empresa como cristiano?

 

Intento ser el mejor empresario posible, pero también es difícil ser el mejor cocinero posible, el mejor maestro posible… Intento llevar a la empresa lo que tengo en el corazón, lo que se me ha dado. Con mis defectos, pero intento tratar a la gente que trabaja conmigo como me gustaría que me tratasen a mí si la empresa fuera de ellos. Al final, soy el administrador y ya está. Lo reflexiono muchas veces, porque es muy difícil mandar con criterio, con sentido, con pulso, con talante, sin superioridad… Mando porque tengo esa responsabilidad no porque lleve una insignia de jefe. Intento aplicar el Evangelio a la empresa y en el trato con la gente que trabaja para mí. Intento también dar ejemplo, llegar el primero, con el compañerismo…

 

¿Y su colaboración con Cáritas?

 

La labor de Cáritas es impagable, extraordinaria, solo puedo hablar bien. Me siento parte de Cáritas. Sobre la colaboración, ¡cómo no vas a ayudar a quien te pide ayuda! Si me piden ayuda ahí estoy. Ahora que uno es muy reconocido te llaman de mil asociaciones para que seas su imagen. Bueno, está bien ayudar de esa forma, pero esa disponibilidad hay que tenerla siempre y con todo el mundo. No ahora porque soy reconocido. Tampoco me parece bien que, porque seas famoso, se presuponga que lo que tú digas es lo mejor. No me parece esa la mejor manera de predicar. No me gusta que se me invite ahora que soy reconocido cuando se podría haber hecho antes y lo necesitaba tanto o más. La relación que yo tengo con Dios está por encima de la tele o de la cocina. La ayuda la necesito y la puedo prestar siempre. ¿Solo por mi imagen? No valoro más el testimonio de un famoso creyente que el de un fontanero, un taxista… A mí me interesa el pueblo llano. La gente sencilla y normal.

 

A los cristianos de a pie nos da miedo decir «yo soy creyente».

 

A mí también me da miedo. Lo he dicho en ámbitos, más pequeños… Para mí es igual de importante lo que tú me estás contando como lo que yo cuento, para mí tiene el mismo valor; No necesito que seas famosa para que me des ejemplo, ya me lo has dado. Necesitamos sensibilizar a la sociedad. Perdamos todos el miedo a decir que somos creyentes.

 

¿Cómo ve hoy la labor de la Iglesia?

 

Como todo, ha evolucionado. La cocina se está actualizando porque es un lenguaje vivo que se transforma. La Iglesia se tiene que renovar, se está renovando continuamente; lleva 2.000 años en constante renovación. Y se tendrá que renovar aún más, y lo que antes eran extraordinario se normalizará. No hay que tenerle miedo al futuro. Antes había un cristianismo con muchas obligaciones. Y ojalá la Iglesia fuese más pobre todavía; la Iglesia nació pobre, deberíamos ser más pobres para quererla más. Las palabras de don José Rivera [conocido sacerdote de Toledo] no se me olvidarán en la vida, cuando decía: «Ojalá la Iglesia se hubiera dedicado a hacer iglesias más pequeñas y más feas; hoy las tendríamos más feas, pero más llenas». En esas tenemos que seguir.

 

 

 

Lafam/EFE - 04.09.2018

 

 

 

El papa Francisco afirmó que el divorcio se ha convertido "en una moda" cuando lo ideal para las familias es "la unidad", durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro del Vaticano el pasado 29 de agosto. 

 

"Es una moda, también en las revistas leemos que este se ha divorciado..., pero, por favor, esto es algo feo. Yo respeto todo, pero el ideal no es el divorcio, la separación, la destrucción de la familia. El ideal de la familia es la unidad", afirmó.

 

Francisco dedicó la audiencia a recordar el viaje que hizo a Irlanda para participar en el Encuentro Mundial de las Familias.

 

"Las dificultades y problemas que las familias atraviesan no pueden minar la importancia de la institución familiar para la sociedad, para la humanidad o poner en discusión la necesidad humana fundamental del amor duradero", subrayó.

 

También destacó que "el amor vivido en el matrimonio es un don de Dios, que debe cultivarse cada día con el diálogo, con el tiempo que pasan juntos, con la ternura".

 

Y recalcó la importancia también de "la comunicación entre las generaciones y el rol de los abuelos en consolidar los lazos familiares y en la transmisión de la fe".

 

 

Aceprensa - 28.08.2018

 

Foto: Des McMahon - www.worldmeeting2018.ie 

 

Aunque la atención de los medios se haya centrado en los abusos de menores, y el Papa mismo se haya referido a ellos en varias ocasiones, Francisco no dejó de abordar el tema del Encuentro Mundial de las Familias celebrado en Dublín la semana pasada, que era el motivo de su viaje a Irlanda. Y ofreció un mensaje estimulante, realista y práctico.

 

El optimismo del Papa se basa en el designio divino del Creador sobre la familia y el don de la redención, que por medio de Cristo lo restaura y lo lleva a una altura superior. “Dios quiere que cada familia sea un faro que irradie la alegría de su amor en el mundo”, dijo el sábado 25 en el Festival con que concluyó el Encuentro. Y al día siguiente añadió: “Cuánta necesidad tiene el mundo de este aliento que es don y promesa de Dios”; y también: “vuestras familias son un lugar privilegiado y un importante medio para difundir esas palabras [de Jesús] como ‘buena noticia’ para todos” (Misa en Dublín).

 

Esta misión de las familias no está al alcance solo de una minoría. No requiere circunstancias especiales: se cumple, señaló Francisco en su discurso al término del Festival de las Familias, “a través de pequeños gestos de bondad en la rutina cotidiana y en los momentos más sencillos del día”. Y eso es santidad, que “no es algo reservado a unos pocos privilegiados”. La santidad “está silenciosamente presente en los corazones de todas aquellas familias que ofrecen amor, perdón, misericordia cuando ven que es necesario, y lo hacen en silencio”.

 

El poder de las familias corrientes

 

Francisco cree en el poder de irradiación de las familias normales, corrientes. Cualquier familia es un faro si acoge el perdón, que es “un regalo especial de Dios que cura nuestras heridas y nos acerca a los demás y a él”. Así, “gestos pequeños y sencillos de perdón, renovados cada día, son la base sobre la que se construye una sólida vida familiar cristiana”. Como le gusta hacer, el Papa recordó las “tres palabras” que deben pronunciarse a menudo en el hogar: “perdón”, “por favor” y “gracias”. Y destacó en especial la necesidad de restaurar la paz y el cariño después de una discusión. “No hay familia perfecta. Sin el hábito de perdonar, la familia se enferma y se desmorona gradualmente”.

 

“El matrimonio cristiano y la vida familiar manifiestan toda su belleza y atractivo si están anclados en el amor de Dios”. Partiendo de ahí, se puede “apreciar la grandeza de la enseñanza de Jesús sobre la fidelidad en el matrimonio”. No consiste en “una fría obligación legal”, sino que “es sobre todo una poderosa promesa de la fidelidad de Dios mismo a su palabra y a su gracia sin límites”.

 

El discurso tocó otros aspectos prácticos de la vida familiar. Animó a los padres a “que bauticen a sus hijos lo antes posible, para que puedan formar parte de la gran familia de Dios”. Eso supone una gran diferencia, porque un niño bautizado tiene “el Espíritu Santo en su interior”.

 

También alentó a la oración en familia, recordando el lema del sacerdote irlandés Patrick Peyton: “La familia que reza unida permanece unida”. Entre otras cosas, dijo que los padres enseñen a los niños pequeños a “hacer bien la señal de la cruz”.

 

Amor abierto a la vida

 

El Papa dio otros consejos tomando pie de testimonios ofrecidos antes por algunos matrimonios. Uno de ellos habló del uso de las redes sociales para que las familias se ayuden entre ellas. Francisco comentó: “Las redes sociales no son necesariamente un problema para las familias, sino que pueden ayudar a construir una ‘red’ de amistades, solidaridad y apoyo mutuo. Las familias pueden conectarse a través de Internet y beneficiarse de ello. Las redes sociales pueden ser beneficiosas si se usan con moderación y prudencia”. A la vez, “es importante que estos medios no se conviertan en una amenaza para la verdadera red de relaciones de carne y hueso, aprisionándonos en una realidad virtual y aislándonos de las relaciones concretas que nos estimulan a dar lo mejor de nosotros mismos en comunión con los demás”.

 

A propósito del testimonio de unos padres de diez hijos, alabó a las familias numerosas, en las que se manifiesta el valor de “un amor conyugal caracterizado por la fidelidad, la indisolubilidad, la unidad y la apertura a la vida”. Y la intervención de otra pareja que lleva casada más de cincuenta años le sirvió para insistir en otro tema preferido: los abuelos. “Una sociedad que no valora a los abuelos es una sociedad sin futuro. Una Iglesia que no se preocupa por la alianza entre generaciones terminará careciendo de lo que realmente importa, el amor”. Los abuelos “son un tesoro de experiencia, un tesoro de sabiduría para las nuevas generaciones”.

 

Hacia el final del discurso, el Papa resumió su mensaje con estas palabras: “Vosotras, familias, sois la esperanza de la Iglesia y del mundo. (...) Con vuestro testimonio del Evangelio podéis ayudar a Dios a realizar su sueño, podéis contribuir a acercar a todos los hijos de Dios, para que crezcan en la unidad y aprendan qué significa para el mundo entero vivir en paz como una gran familia”.

 

Aspectos oscuros

 

Junto al tema principal del viaje, el de los abusos de menores estuvo presente desde la llegada de Francisco a Irlanda. Lo trató ampliamente el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, en su discurso de bienvenida. Al referirse a los “aspectos oscuros” del pasado, en que está implicada la Iglesia (abusos sexuales y también malos tratos a madres solteras o a niños), Varadkar no dejó de recordar la parte de culpa que corresponde al Estado, pues muchos de los desmanes se dieron en orfanatos y otras instituciones que acogían a personas por encargo de los poderes públicos. Así lo señaló un informe oficial de 2009 (ver Aceprensa, 29-05-2009). Fueron, dijo Varadkar, “fallos tanto de la Iglesia como del Estado, y de la sociedad en general”.

 

Francisco, por su parte, expresó en varias ocasiones dolor y vergüenza por tales abusos y se reunió con algunas víctimas. En cambio, no quiso comentar nada, cuando una periodista le preguntó en el vuelo de regreso, sobre la declaración en que el anterior nuncio en Estados Unidos, arzobispo Carlo Maria Viganò, le acusa de haber conocido en 2013 los abusos atribuidos al ex cardenal McCarrick y no haber tomado medidas. El Papa dijo que “la declaración habla por sí sola” y la prensa puede sacar sus propias conclusiones.

 

ElPais.com - 13.07.2018

 

Foto: Pixabay 

 

¿Si pillas a tu hijo robando, qué harías, aunque tan solo fuera un paquete de chicles? Normalmente, el riesgo, la aventura, lo prohibido son cosas que pueden atraer a los más pequeños de la casa, ¿pero cómo les podemos enseñar la diferencia entre el bien y el mal?

 

Todo sucedió mientras Andrea cenaba con su hijo Lucas de tres años y se percató de que este llevaba algo en su pantalón, en su bolsillo. Era un paquete de chicles que no habían pagado en la tienda, según relata El Universal de México. Al verificar la ropa de su otro pequeño de cinco años, encontró otro paquete de estos dulces. El problema era claro: ella no había pagado por ellos en la tienda, por lo que sus hijos se los habían llevado sin permiso. Los habían robado. Fue entonces, cuando a pesar de que ya estaban todos en casa, la progenitora decidió que sus hijos volviesen a la tienda a devolver los chicles y pedir disculpas, prometiendo que no lo iban a volver a hacer.

 

“Tras enterarme, les dije que tenían que enfrentar las consecuencias de sus actos”, relató la mujer al mismo periódico. “No se trataba tanto de lo robado, del precio, sino de corregir el acto de robar en sí mismo”, añadió esta madre.

 

El momento de la disculpa fue grabado en video y las palabras de los menores se han vuelto virales con más de 1.000 likes, miles de comentarios y más de 137.000 reproducciones en Facebook. En él, se ve cómo los niños entregan a los dependientes los chicles entre lágrimas. Los trabajadores les preguntan si se los llevaron sin pagar, ante lo que el mayor de los hermanos reconoce su culpa entre sollozos. De fondo se oye a la madre diciendo. "A la próxima le van a hablar a la policía y se van a ir a la cárcel. Robar no está bien, ¿de acuerdo? Dígale, muchas gracias".

 

 
 

 

Entre los comentarios de padres y usuarios de esta red social, en su mayoría positivos que, incluso, describen lo sucedido como un castigo ejemplar, cabe destacar: “Y en el futuro tendremos a dos adultos honestos que saben reconocer cuando se equivocan y reparan el daño que han cometido. Y no nos espantemos de que los grabaron ya que a veces se publican cosas peores”; “Recuerdo que mi mamá una vez también me dio una lección igual que a esos niños cuando agarre unos chocolates de una tienda. Y desde ese día juro por Dios que nunca he sentido tanta pena como aquel día... pero Gracias. Mamá. Me enseñó una importante lección” o “Yo haría lo mismo, mi hijo tiene tres años y ya sabe que no debe tomar nada sin antes pagarlo, y ahora siempre que vamos a una tienda primero me pide dinero”.

 

 

Por Ferran Esteve/forumlibertas.com – 04.09.2018

 

Foto: Cathopic 

 

Es un hecho constatado por diferentes estudios que el matrimonio y la fecundidad son un factor clave para una economía próspera. Sin embargo, en la mayoría de países avanzados, la caída de las tasas de nupcialidad y natalidad son una realidad irrefutable.

 

En ese contexto, los cambios culturales juegan un rol determinante y, desde hace ya algún tiempo, están afectando negativamente al matrimonio tradicional y las tasas de fecundidad.

 

Un ejemplo de esos cambios se puede observar en las conclusiones del estudio internacional en 19 países ‘¿Qué tienen que ver el matrimonio y la fecundidad con la economía’, elaborado por el Social Trends Institute (STI), que, entre otras cuestiones, constata que las familias coherentes con su religiosidad tienen más hijos que las no practicantes.

 

Así, el declive de las prácticas religiosas y el auge del individualismo conllevan un retraso a la hora de construir una familia y una clara reducción del número de hijos. Además, el estudio hace mención a un factor amplificador de esta tendencia: la televisión abandera la actual influencia antinatalista de la mayoría de medios de comunicación.

 

Con valores religiosos, familias más numerosas

 

El estudio recuerda que el descenso de la fecundidad que se inició hace tiempo en Escandinavia, propagándose posteriormente al resto de Europa, “está fuertemente asociado a la difusión de valores seculares, el declive de la autoridad religiosa y el auge del individualismo”.

 

Esa revolución de los valores culturales tradicionales que se popularizó en la década de los sesenta llevó a un “cambio de actitud hacia el divorcio, la anticoncepción, el sexo, el tener hijos siendo solteros y la religión”.

 

Esas actitudes se difundieron rápidamente hacia el sur, “a través de España, Portugal, Italia y Grecia en los últimos años de la década de los setenta y a lo largo de los ochenta”, mientras las tasas de nupcialidad y de fecundidad iban cayendo, añade el estudio.

 

Como contraste, actualmente sigue dándose una “fuerte y creciente correlación entre los valores religiosos y las familias más numerosas que la media”, destaca el informe.

 

De hecho, “nuestros análisis de 53 países de todas las regiones del mundo, desde África a Oceanía, pasando por las Américas y desde la Europa central a la oriental, indican que “los hombres y las mujeres que asisten a los oficios religiosos al menos una vez al mes o más tienen 0,5 más hijos de media que los que asisten con menos frecuencia o no lo hacen nunca”, como se puede observar en este gráfico, reproducido a partir del estudio.

 

 

 

“En Francia, por ejemplo, las mujeres blancas practicantes aventajan en fecundidad media a las mujeres blancas no religiosas y, como el científico político Eric Kaufman señala, esta disparidad ha crecido a lo largo de los años”, indica el estudio.

 

Por su parte, “en España, las mujeres católicas practicantes tienen un número significativamente mayor de hijos que las católicas no practicantes, teniendo en cuenta los ingresos, el estado civil, la educación y otras constantes”, agrega.

 

Este contraste se puede observar en el resto del mundo: “las personas religiosas suelen tener un número de hijos considerablemente mayor que el resto de la población”, concluyen los responsables del informe en este apartado.

 

El altavoz antinatalista de la televisión

 

Otra cuestión que resalta el estudio acerca de la tendencia a reducir el número de hijos es “la creciente influencia de la televisión y otros medios de comunicación”, y recuerda que “incluso en los lugares más remotos del mundo, cuando se introdujo la televisión, la natalidad descendió”.

 

En ese sentido, hace mención al éxito de las telenovelas en países como Brasil, donde “tras la llegada de la ‘caja tonta’ a los hogares, la natalidad cayó en picado”.

 

Las telenovelas, en otras palabras, refuerzan el mensaje cultural que se transmite también en muchas películas de Hollywood y en otras exportaciones culturales de Norteamérica y Europa: que la gente rica, sofisticada, libre y autosuficiente es la que tiene, como mucho, uno o dos hijos”.

 

Sin embargo, el informe también señala que “aunque la modernidad fomenta la no fecundidad, actualmente se observa una contratendencia, todavía pequeña, pero potencialmente importante”.

 

“En los últimos años, las tasas de natalidad han comenzado a elevarse discretamente en lugares que tienen un fuerte compromiso con la igualdad de género y en los que hay muchas mujeres trabajando fuera de casa, como Suecia o Francia”, dice.

 

“En contraste, la fecundidad hoy en día está en sus mínimos en países en los que la familia tradicional y los valores religiosos son relativamente fuertes, pero se encuentran en decadencia, como Corea del Sur, Japón, Italia y Grecia”, advierte.

 

La idea de formar una familia, menos atractiva

 

En cualquier caso, todas estas tendencias “afectan al comportamiento reproductivo humano” y, al mismo tiempo, “afrontar la paternidad resulta difícil desde el punto de vista económico”, advierte el informe.

 

La caída de los salarios y la actual inseguridad en cuanto a la estabilidad en los puestos de trabajo juegan un papel importante para “muchas parejas jóvenes, llevándolas a la conclusión de que deberían permanecer sin hijos o retrasar el casarse y construir una familia”, advierte el estudio.

 

De hecho, “en tales condiciones, la idea de formar una familia y, en consecuencia, la idea de no dedicar todo el tiempo y las energías disponibles al desarrollo de una carrera profesional, se vuelve menos atractiva”, subraya el informe, que añade que, “en el caso de las parejas con dos fuentes de ingresos, la llegada de un niño puede significar la pérdida de la mitad de los ingresos del hogar”.

 

*Publicado originalmente por forumlibertas.com

 

 

ReL - 22.08.2018

 

 Foto: Freepik

 

Después de 37 años de divorcio legal en España y de 13 años de "divorcio exprés", el diario muy progresista El País descubre, con asombro, parece, que el divorcio es una fábrica de pobreza especialmente en las clases medias. Cuando se rompe una familia de clase media, aparecen varias "agrupaciones" de clase empobrecida.

 

Así lo admite en un detallado artículo del 12 de agosto con el título "Romper el vínculo familiar supone para las clases medias un viaje hacia el empobrecimiento". El artículo repasa algunos datos fríos. "En España se registraron en 2016 (últimos datos disponibles) unos 96.824 divorcios, 4.353 separaciones y 117 nulidades.

 

El artículo no detalla que ahora hay en España algunos divorcios menos porque muchas de las rupturas que se dan -también dañinas y traumáticas- es en parejas que ni siquiera se molestaron en casarse.

 

El divorcio, dice el artículo, es "un viaje, muchas veces glacial, a través de notarios, jueces, procuradores, peritos. Profesionales que disolverán ese pasado y esa vida común". A lo largo del detallado artículo, el texto parece presentar el divorcio como una desgracia inevitable, sin alternativas... Es curioso constatar, al mismo tiempo, que el artículo no intenta encontrarle al divorcio ninguna ventaja ni beneficio.

 

Un agujero negro que arruina

 

"El divorcio es un agujero negro que atrae y malogra el patrimonio con la misma determinación que esa geografía del espacio encarcela la luz y la materia. Jay Zagorsky, investigador en la Universidad de Ohio, ha estudiado la economía del matrimonio y su disolución. “El divorcio causa pérdidas económicas por tres circunstancias:

- se desbarata la habilidad de compartir costes fijos, 

- el proceso en sí resulta caro 

- y consume tiempo de trabajo. No puedes ganar dinero si estás sentado en la oficina del abogado”, ahonda.

 

Y una vez más la grieta se ceba con la fragilidad. “Las rupturas son más habituales entre las personas menos educadas de las sociedades occidentales, lo que sugiere que la inseguridad económica, la tensión del trabajo y el cuidado de los niños se ha convertido en algo extremadamente cargante”, avisa Daniel Carlson, sociólogo en la Universidad de Utah.

 

Arruina en España, también con divorcio exprés

 

"En España, el coste de la disolución de la familia tiene un tributo económico marcado por la complejidad, el pacto o la pelea. Las tasas son muy variadas. El Colegio de Abogados maneja unas tablas por los servicios, pero son orientativas. Si el divorcio es de mutuo acuerdo, los precios varían bastante frente al contencioso y la necesidad de acabar ante al juez. En el primer caso puede ir de los 2.000 a los 4.000 euros, mientras que el segundo fácilmente se dispara entre 6.000 y 16.000 euros. Aparte cae toda una avalancha de notas a pie de página: procuradores, psicólogos, notarios e incluso abogados penalistas".

 

La gran batalla se da en los campos de la pensión alimenticia o compensatoria. “En muchos casos, el progenitor que no tiene la custodia se desentiende totalmente y paga lo menos posible. Aquí la lucha es a muerte”, observa la abogada experta en familia Carmen Marcos. “Se ocultan ingresos, se inventan deudas e incluso se declaran en insolvencia con tal de no pagar o pagar lo menos posible”.

 

Javier Orts, socio del bufete B. Cremades y Asociados explica: “En mi experiencia, en el tema de las pensiones, la clase media y media alta es la que sale peor parada, tanto quien paga como quien recibe. Porque las clases altas pueden permitirse abonar unas pensiones que no suelen hacer mella en su economía”, admite Javier Orts.

 

La custodia de los hijos es otra batalla. “Es la parte más complicada, por encima de la económica”, apunta Delia M. Rodríguez, directora de Vestalia Asociados. En su experiencia, “cuando existen discrepancias las posiciones son irreconciliables y hay que acudir al juez”. Entonces, los pleitos parecen no terminar nunca. Siempre hay nuevas medidas que solicitar, un nuevo incidente, una nueva ejecución, una nueva providencia; un nuevo dolor.

 

"El País" no osa hablar de mediación ni terapia de pareja

 

El artículo de El País no plantea la posibilidad de mediación familiar, de terapia de pareja, de recuperación del amor, de buscar la reconciliación y la reconstrucción de la convivencia.

 

Solo da dos opciones: ruptura muy cara y conflictiva, o ruptura algo menos cara y conflictiva.

 

Tampoco intenta vender la famosa y mítica "separación sin daños", "como amigos"... que tanto venden las películas americanas.

 

Con el divorcio exprés, en el "mejor de los casos", "un acuerdo mutuo, en una notaría, sin hijos, sin bienes, sin nada, cuesta unos 600 euros. Si hubiera que liquidar activos andaría entre 3.000 y 5.000 euros en función de las propiedades, a lo que habría que sumar las minutas del abogado y el procurador. El precio de decir adiós es elevado, incluso en los tiempos digitales. Por eso han irrumpido infinidad de plataformas que por unos 300 o 400 euros tramitan el divorcio. Unos competidores que chirrían en el statu quo del sector. “La relación entre abogado y cliente es muy especial, tienes que dar datos muy personales y no puede ser sustituida por unos formularios sacados de Internet”, critica la abogada Elena Zarraluqui".

 

Más barato: separación de hecho... si se puede pactar

 

Pese a todas las facilidades e impulsos del sistema, muchos prefieren la mera separación de hecho: es más barata.

 

“En la actualidad, son muchísimos los cónyuges con problemas que se separan de hecho; cada uno hace su vida, pero continúan casados. Porque en cuanto les dices que si se divorcian no le quedará pensión compensatoria [los jueces las están fijando por periodos limitados] ni de viudedad y además tendrán que vender la casa y su nivel de vida bajará, entonces se lo piensan”, relata Carmen Marcos. “O bien continúan como están o tramitan el divorcio directamente sin previa separación legal”.

 

Pese al famoso divorcio exprés, ni es exprés ni es barato en España. "Un divorcio de mutuo acuerdo puede consumir entre cuatro y cinco meses. Si es contencioso, de siete meses a un año. Se escribe como una condena y muchos divorciados lo sienten así".

 

"Alberto Ferrero (nombre y apellido ficticio de una persona real) tuvo una ruptura difícil. De esas que necesitan pastillas, psicólogos, terapia. Socio de un gran bufete, no solo su salud pagó el desencuentro con su mujer, sino también el rendimiento en el trabajo. Dos hijos en común y un matrimonio de apenas cinco años. Un sufrimiento profundo y una frustración". “Cuando entras en la sala del tribunal tienes una inmensa sensación de derrota”, recuerda. “La otra parte va a conseguir todo y tú tendrás que pagar y renunciar a la custodia de los hijos”. Pese a cierto cambio de tendencia, los jueces aún otorgan mayoritariamente (66,2%, datos del INE, de 2016) el cuidado de los chicos a sus madres. En la ruptura de Alberto se repitió la lógica de las togas: la custodia para ella y una manutención elevada.

 

Pese a enumerar todas estas desgracias que causa el divorcio, el artículo no da datos de sus efectos sobre la salud física y mental de los que recurren a esta práctica (o son víctimas de que su cónyuge recurra a ella) ni tampoco de los efectos graves en las otras víctimas cercanas: los hijos.

 

Es curiosa la pertinaz ausencia en el artículo de las alternativas: la terapia de pareja, la mediación familiar, la exploración de posibles reconciliaciones... Parece ser aún un tabú.

 

Unos cien matrimonios nulos anuales según la Iglesia

 

Da algunos datos sobre el centenar de casos de matrimonios declarados nulos cada año por la Iglesia: "Potestad de la Iglesia, apenas se dan unas cien al año en España. El papa Francisco, quizá porque llegó a su pontificado con una frase (“¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!”) que era toda una encíclica, ha reducido al máximo —por debajo de un año— el tiempo de su tramitación y pide que, dentro de lo posible, sean gratuitas. Hoy los costes se reparten entre tasas judiciales (600-800 euros), un abogado experto en legislación canónica (2.500 euros) y los peritos (por ejemplo, psicólogos o psiquiatras), que cobran de 800 a 900 euros. “La propuesta del Papa es toda una revolución, pues antes las causas podían durar muchos años y tenían un coste”, admite un sacerdote que pide no ser citado. Junto a las causas conviven las razones para solicitar la nulidad. La Iglesia admite situaciones como “la inmadurez afectiva”, “el engaño u ocultamiento” o “el impedimento de crimen”."

 

El artículo no explica bien que la Iglesia lo que hace es reconocer que nunca hubo realmente matrimonio. Así, por ejemplo, el "engaño u ocultamiento" implica haber ocultado al cónyuge datos esenciales como el tener ya otro cónyuge, el ser del mismo sexo, el fingir estar casándose sin ninguna intención real de hacerlo o el ocultar una infertilidad o problema psíquico que impide el consentimiento.

 

El peculiar caso de China al abortar sus niñas

 

El artículo habla después de que en China "faltan mujeres, necesita novias. En 2010 había 119 niños menores de cinco años por cada 100 niñas. Un desequilibrio en parte consecuencia de la hoy arrinconada política de un hijo único. Por eso los demógrafos John Bongaarts y Christophe Guilmoto calculan que China pierde más de 60 millones de mujeres y chicas".

 

El artículo no llega a decir la palabra clave que causa este desequilibrio: feminicidio prenatal. O aborto. De bebés niñas. ¿Le parece bien el aborto a El País cuando se abortan bebés niñas? ¿Hay abortos que están mal para este periódico entusiasta de esta práctica?

 

Como faltan chicas en el país, las que hay son muy preciadas para los hombres que buscan pareja. “Muchos se dan cuenta de que nunca lo lograrán y que deben olvidarse de la unión y de la progenie (y en parte del sexo). Por lo tanto, la respuesta a medio plazo es la aparición de una clase de hombres solteros, para quienes este estado civil semeja el estigma de un fracaso en lugar de una opción como en Europa”. La sociología, entonces, conecta su desesperanza con las matemáticas. Los investigadores Zhang Xiaobo y Wei Shangjin estiman que la mitad del incremento de la tasa de ahorro del país entre 1990 y 2007 se debe al aumento de los costes del matrimonio en una sociedad sobrepasada de hombres.

 

Por último, el artículo finaliza admirando una frase anterior al amor romántico, y mucho más cercana a la idea cristiana de lo que es amar: "hace más de cien años Otto von Bismarck escribió a su mujer: Tengo miedo de que me olvides”, anotó su esposa. El canciller alemán contestó: “No me casé contigo porque te quisiera, me casé contigo para quererte”.

 

*Publicado originalmente por ReL

 

ACI - 26.06.2018

 


Imagen: Logo Marcha por la Vida Argentina 

 

El conmovedor mensaje de Marcelo Savazzini a su hija de 15 años, que se manifiesta a favor del aborto, se ha viralizado en las redes sociales. Savazzini acompañó su mensaje de la foto de su hija ataviada con el pañuelo verde que caracteriza a quienes promueven el aborto en Argentina. Recordemos que el 14 de junio, la Cámara de Diputados de Argentina dio la primera aprobación al proyecto de ley del aborto, que permitiría acabar con la vida del concebido hasta el noveno mes de gestación. En poco tiempo se someterá a votación en el Senado.

 

Savazzini recordó que “hace 15 años o un poco más me enteré que habías sido engendrada. No fuiste planeada. No te buscamos. No fuiste producto de una pareja constituida con un proyecto firme”. “Sino más bien la consecuencia de una relación sin protección”. Savazzini le confesó a su hija que “al principio” sintió “miedo”, y luego “otras cosas que prefiero no decir”. “Sin embargo, tanto tu madre como yo decidimos seguir adelante con tu vida. A pesar de las dudas”.

 

“Quizás hubiera sido más fácil quitarte con un aborto y prescindir de una gran responsabilidad”, señaló. Al no ser tan joven pero sí tonto, reconoció, “si hubiese existido la posibilidad de borrarte en un hospital público de manera legal y gratuita... yo no sé qué hubiese decidido. O tu madre, en primer lugar”. “La cuestión es que seguimos adelante con tu vida. Y fue el acierto más grande de mi vida. No fue fácil. Pero hice lo mejor que pude”, aseguró. “Y te amé desde el primer momento”.

 

Savazzini le aseguró a su hija que “hoy solo deseo que seas una persona de bien. Y aunque el pañuelo que llevas puesto no coincide con mis pensamientos, no obstante te amo y te respeto”. “Solo espero que algún día puedas ver más allá de tu ombligo, que sepas que el tema requiere seriedad porque se trata de vidas, y que respetes y no ridiculices a la gente que piensa diferente a vos, especialmente a tu familia y misma sangre”. “El apellido es lo de menos. Te amo #salvemosladosvidas”, concluye.

 

La captura del mensaje de Marcelo Savazzini ha sido compartida en diversas redes sociales e incluso ha protagonizado titulares en la prensa escrita y televisiva argentina.