Aciprensa - 06.04.2009
 

 

Si algo he aprendido en mis tres años de ser una mamá católica es que la batalla de mantener el balance entre los aspectos religiosos y seculares de una celebración no son tan fáciles de llevar. Y, no es fácil, porque las celebraciones seculares casi siempre son más atractivas que su contraparte religiosa.

 

La Pascua no es la excepción. Como católicos que somos, la Pascua es la celebración litúrgica más importante del año. Es un día en que reafirmamos nuestra fe en la Resurrección de Cristo entre los muertos. Pero, para la mayoría de los chicos, es el día en que el conejo de Pascua les trae una canasta llena de dulces y regalos. Les garantizo que si ustedes le preguntan a cualquiera de sus hijos menores de 10 años que escojan entre ir a Misa para celebrar la Resurrección de Cristo o participar de una fiesta con conejo pascual incluido, seguro que este gracioso animal ganaría.

 

El hecho es que, he descubierto que si me esfuerzo al máximo, siempre hay maneras de encontrar conexiones entre la religión y las tradiciones seculares. El cómo lo hacemos es nuestro desafío como padres, abuelos, tíos, tías y padrinos católicos que somos.

 

Por ejemplo, mientras tus niños les encanta la cacería de los huevos de pascua por la casa, (así se ganarían los premios escondidos dentro), les puedes explicar que la costumbre de los huevos de pascua tiene un origen cristiano y que simboliza a Cristo: así como el huevo oculta una vida que brotará, la tumba de Jesús también oculta su futura resurrección. También, que el anhelado conejo de Pascua es un símbolo cristiano de la Resurrección. Su uso se remonta a antiguos predicadores del norte europeo que veían en la liebre un símbolo de la Ascensión de Jesús y de cómo debe vivir el cristiano: las fuertes patas traseras de la liebre le permiten ir siempre hacia arriba con facilidad, mientras que sus débiles patas delanteras le dificultan el descenso. Estas pequeñas explicaciones que se las puedes decir a manera de historias- pueden abrir la puerta para una discusión entretenida sobre el bautismo, la resurrección de Cristo, etc.

 

Aún si el niño es muy pequeño para entender lo que el Sacramento del Bautismo, por ejemplo, verdaderamente significa, es bueno ir introduciéndolos sobre este tipo de temas de una forma sencilla y entretenida. Por ejemplo, cuando tu hijo abra su libro de fotos y observe las fotos de su bautismo, junto con tu esposo pueden ir contándole que esas fotografías fueron tomadas el día en que ella entró a formar parte de la familia de la Iglesia. Tales argumentos, por lo menos, hacen que los hijos sean conscientes de este sacramento y de lo que significa.

 

Explicando temas difíciles

 

Parte del desafío de hacer participar a nuestros hijos en las celebraciones religiosas es que la mayoría de las fiestas de la Iglesia son para adultos en naturaleza y contenido.

 

Por ejemplo, algunos años atrás, leí un libro sobre la Semana Santa y la Pascua a mi sobrina de cuatro años, Samanta. Luego de semanas de leer el libro, Samanta le hizo preguntas a su mamá que sólo podría hacerlas niñas de cuatro años acerca de lo injusto que había sido el arresto y la crucifixión de Jesús y como él se las "ingenió" para resucitar entre los muertos después de tres días.

 

En vez de apartar su atención de estos temas, mi hermana aprovechó la oportunidad de responder, de una forma creativa, las preguntas de Samanta a la luz del Evangelio.

 

Los muchos símbolos e historias que acompañan la Semana Santa y la Pascua proveen numerosas oportunidades para comprometer a los chicos y enseñarles más acerca de la fe. En esta Pascua busca oportunidades para hacer conexión entre las tradiciones festivas seculares y las cristianas. Oportunidades hay, tu deberás aprender algo nuevo en el proceso.

 

Los mayorcitos de la casa

 

¿Cómo hacer que los adolescentes se involucren en la Pascua? En esta etapa difícil y rebelde de todo ser humano, toma un poco más de esfuerzo hacer que ellos se involucren ya que por lo general los chicos aprovechan estas fiestas para pasar más tiempo con sus amigos en lugares de diversión o simplemente optan por estar fuera de casa. Por ello, conviene apoyarse en los grupos juveniles que existen en las parroquias o en los propios colegios. Casi siempre, durante los oficios de Viernes Santo, los pasajes del Evangelio sobre la Pasión de Cristo, su muerte y Resurrección son leídas o interpretadas en alguna obra teatral.

 

Estas obras a menudos son interpretadas en la Cuaresma y Pascua. Se sugiere que el grupo juvenil o grupo de amigos con la guía de un párroco o liturgista protagonicen la obra de la Pasión para la comunidad parroquial o escolar.

 

 

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02.02.2008
 

El Miércoles de Ceniza es el primero de los 40 días previos a la Pascua y marca el comienzo del ayuno y penitencia en preparación para la Pascua (período conocido con el nombre Lent).

 

El Miércoles de Ceniza tiene un origen pagano y fue admitido dentro de las creencias de la Iglesia Católica unos pocos cientos de años después de Cristo. Fue la época en que Constantino procuró unir a paganos y Cristianos en una unidad dentro del Imperio Romano.

 

Las cenizas provienen de la quema de las palmas el Domingo de Ramos del año anterior, las cuales son bendecidas. Con estas cenizas el sacerdote marca una cruz en la frente de la persona diciendo, “Recuerda, hombre, que polvo eres, y al polvo volverás.” (Génesis 3:19).

 

Desde los tiempos Bíblicos, aplicarse las santas cenizas ha sido un símbolo de lamentación por el pecado. Aquellos que honran el Miércoles de Ceniza le suman a este estado de penitencia un segundo punto: la necesidad de prepararse para una muerte santa.

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06.04.2008
 

La noche del lunes fue como la del domingo: enseñanzas a los discípulos y mucha oración. Jesús está en máxima tensión. El ambiente de paz de Betania ayuda a relajar los espíritus, pero Jesús no cede en su lucha y necesita rezar.

El martes acude al Templo por el camino tantas veces recorrido. Los rostros de los que le acompañan están serios; ya no hay vítores de los acampados alrededor de Jerusalén, ni en la misma ciudad. Pero muchos quieren oír y ver al Maestro, al Hijo de David, al que resucitó a Lázaro, al que se ha proclamado Hijo del Padre eterno. Este día todos los grupos que se oponen a Jesús se van a unir y emplear sus armas dialécticas para destruirle. "Siguieron observando y le enviaron espías que simulaban ser justos para cogerle en alguna palabra y entregarlo al poder y jurisdicción del gobernador"(Lc). Muchas cosas van a quedar claras en este día y mucha va a ser la luz para los de mente y corazón abiertos.

 

Autor: Enrique Cases. Tres años con Jesús, Ediciones internacionales universitarias.

Fuente: Encuentra.com

 
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Foto: Freepik

 

Una buena manera de aprender y conocer la historia litúrgica es a través del cine, además puede generar mayor interés en niños y jóvenes. Estas son algunas de las películas que se encuentran en el mercado sobre la Semana Santa y la Pascua.

 

 

La pasión de Cristo

 

Director: Mel Gibson
Actores: Jim Caviezel, Monica Bellucci, Maia Morgersten, Hristo Naumov Shopov
Categoría: Drama histórico
Clasificación: Mayores de 13 años con compañía paterna


Reseña
La acción de la película se centra en las últimas 12 horas de vida de Jesús de Nazaret: desde su momento de angustia existencial en el Monte de los Olivos a su crucifixión mortal sobre el Gólgota. Gibson recrea todo el calvario del protagonista en poco más de dos horas, con imágenes que van del hiperrealismo más extremo a la experimentación simbólica.

 

Jim Caviezel, es un devoto católico, famoso en Hollywood por haberse negado a interpretar escenas de cama con Jennifer López (en Mirada de ángel) y Ashley Judd (en Toda la verdad), encarna a Jesús de Nazareth. Durante el rodaje tuvo que padecer sesiones de maquillaje de más ocho horas diarias, fue alcanzado por un rayo, se le dislocó un hombro, le dieron varios latigazos en la espalda y se le irritó la piel. Poca cosa, teniendo en cuenta las torturas que sufre su personaje en la pantalla.

 

Contenido y valoración
Aunque es una película de excelente calidad técnica y bastante taquillera, el aspecto que más polémica suscita es su extremada violencia. Jesús recibe una paliza de campeonato, le machacan por dentro y por fuera, acaba despellejado de la cabeza a los pies, literalmente bañado en sangre. Gibson se defiende de los ataques de millones de espectadores sensibles alegando fidelidad histórica y compromiso moral. En cuatro palabras: lo exigía el guión.

 

 

Jesús de Nazareth

 

Director: Franco Zeffirelli
Actores: Anthony Quinn, Olivia Hussey, Robert Powell, Anne Bancroft
Categoría: Drama histórico
Clasificación: Menores de 12 años con compañía paterna


Reseña 
Esta producción del año 1977, es considerada por muchos la película bíblica por excelencia. Jesús de Nazareth nació en Belén de Judea, entre los años 745 y 749 de la fundación de Roma. Durante treinta años vivió en Nazareth, bajo el reinado de Tiberio, se hace bautizar por Juan el Bautista y comienza su vida pública, estructurada en torno a la enseñanza de la doctrina, la realización de milagros y prodigios, y la reunión de discípulos, entre los que escogió a los doce apóstoles.

 

Contenido y valoración
La riqueza espiritual del director Franco Zeffirelli y su profundo universo interior volvió a quedar patente en su Gesù di Nazareth (Jesús de Nazareth, 1977). En esta producción fílmica todo el delicado romanticismo ético y estético de Zeffirelli trabaja en pro de resaltar la dimensión humana de la figura de Cristo. Aunque esta producción gustó mucho tanto a la crítica como al público en general, recibió algunos ataques furibundos por parte de los cristianos más ortodoxos, a quienes molestaba mucho esa visión tan humanizada de Jesús.

 

 

Los Diez Mandamientos

 

Director: Cecil B. De Mille
Actores: Charlton Heston, Yul Brynner, Anne Baxter, Edward G. Robinson, Ybone De Carlo
Categoría: Drama histórico
Clasificación: Menores de 12 años con compañía paterna


Reseña
Esta película narra la historia bíblica de Moisés. Tiene un gran prestigio en la corte del faraón Seti, aunque tiene un gran enemigo en Ramses, que se convierte en el nuevo faraón. Moisés se convertirá en líder del pueblo judío y en su defensor para librarlo de la persecución del faraón. El pueblo hebreo peregrina a la Tierra Prometida pasando por muchas dificultades. En la película aparecen los pasajes más importantes del Éxodo: la zarza ardiendo, el paso del mar rojo y la presentación por parte de Moisés de las Tablas de la ley a su pueblo.

 

Contenido y valoración
La colosal película de Cecil B. De Mille sigue siendo hoy en día una de las más representativas de ese tipo de cine grandilocuente, en donde la magnitud de la historia que narra se ve acompañada por un tratamiento visual sumamente espectacular, repleto de escenas de masas, de decorados gigantescos y de efectos especiales impresionantes teniendo en cuenta el año en que se rodó la película (1956), y que sigue siendo en nuestros días un fantástico ejemplo de lo bien que pueden resultar los efectos especiales realizados de manera "artesanal", pero con muchísimo ingenio.

 

Una de las características principales de la película, al igual que sucede en otras muchas obras de Cecil B. De Mille, es su uso del color, que llega a ser tan llamativo, como a veces exagerado, pero siempre con la premisa de incrementar la vistosidad.

 

 

Ben - Hur

 

Director: William Wyler
Actores: Charlton Heston (Judah Ben-Hur), Jack Hawkins (Quintus Arrius), Haya Harareet (Esther).
Categoría: Drama histórico
Clasificación: Menores de 12 años con compañía paterna


Reseña
La película narra las aventuras de un noble judío, Judá Ben-Hur, contemporáneo a Cristo, que es traicionado por un romano amigo de la infancia, Messala. En los años del Imperio Romano del reinado de Augusto y su sucesor Tiberio, Judá Ben-Hur, hijo de una familia noble de Jerusalén, y Mesala, tribuno romano que dirige los ejércitos de ocupación, se han convertido en enemigos irreconciliables. Acusado de atentar contra la vida del nuevo gobernador romano, Mesala le encarcela junto a su familia. Cuando se llevan a Ben-Hur a galeras, un joven llamado Jesús de Nazaret se apiada de él y le da de beber.

 

Contenido y valoración
La película, considerada una de las 100 mejores películas jamás hechas, esta basada en el libro del general Lee Wallace “Ben-Hur: A Tale Of The Christ” publicado a finales del siglo pasado. Una maravillosa película para aquéllos que defienden el cine como espectáculo, si bien en este caso existe el buen hacer de un gran artesano de Hollywood como es William Wyler, un autor al que se recuerda por películas de todos los géneros: "Horizontes de grandeza" (western), "Los mejores años de nuestra vida" (melodrama ), "Funny Girl" (musical), "Vacaciones en Roma" (comedia ), etc.

 

 

La Biblia

 

Director: John Huston
Actores: Michael Parks, Franco Nero, Ava Gardner, Ulla Bergryd, Richard Harris Gabriele Ferzetti, Stephen Boyd, Peter O'Toole , George C. Scott
Categoría: Drama histórico
Clasificación: Menores de 12 años con compañía paterna

 

Reseña 
Narra la creación del mundo, así como la historia de Abraham y su hijo, la construcción del Arca, donde el propio Huston (el director) encarna a Noé. Se supone que gran parte del guión fue escrito por Orson Welles, quien no acreditó su autoría.

 

Contenido y valoración
Originalmente pensada como una enorme superproducción hecha entre varios directores que cubriera las Escrituras por completo, al final esta película quedó a cargo de John Huston, quien sólo tomó algunos episodios del Antiguo Testamento. En todo caso, es uno de los clásicos bíblicos más entretenidos y menos melosos que se han hecho.

 

 

Barrabás

 

Director: Richard Fleischer
Actores: Anthony Quinn, Arthur Kennedy, Silvana Mangano, Vittorio Gassman, Ernest Borgnine, Jack Palance, Valentina Cortese
Categoría: Drama histórico
Clasificación: Menores de 12 años con compañía paterna

 

Reseña 
Basado en uno de los episodios más famosos de la vida de Jesús, este drama de época cuenta la historia de Barrabás, el ladrón a quien la multitud prefirió cuando Pilatos les dio a elegir entre el Nazareno o Barrabás. Vivo, pero atormentado por la figura de ese hombre misterioso que no tuvo miedo a la muerte, este aventurero y ladrón comienza a encontrarse con toda clase de señales respecto a los nuevos vientos espirituales que están corriendo por la tierra. Pero tendrán que pasar muchas cosas antes que esos vientos soplen también en su corazón.

 

Contenido y valoración
Clásico a la altura de otras piezas del género, que cuenta con el acostumbrado elenco multiestelar. Anthony Quinn da una magistral actuación como Barrabás, el ladrón que dejaron libre para poder crucificar a Jesús. A través de la película se ven los cambios en la vida de Barrabás cuando empieza a preguntarse por qué se salvó de una muerte miserable a cambio de la vida de un buen hombre. Jack Palance también actúa muy bien como un sanguinario gladiador, así como el resto del elenco. Al final, una excelente película.

LaFamilia.info
06.04.2008
 

La liturgia de la Semana Santa comienza con la bendición de las palmas y una procesión el Domingo, con una solemne proclamación de la narración de la Pasión según San Mateo en la misa.

La procesión de Ramos viene evidentemente del recuerdo de lo que pasó en la vida de Jesús días antes de su pasión y muerte. En los primeros siglos, en Jerusalén se comenzó a venerar los lugares donde había sucedido algún acontecimiento en la vida de Jesús.

 

"Por eso el domingo anterior al Viernes Santo todo el pueblo se reunía en el Monte de los Olivos junto con el obispo y desde allí se dirigían a la ciudad con ramos en las manos y gritando Viva, como habían hecho los contemporáneos de Jesús".

 

Se dice que en la antigüedad, la procesión del Domingo de Ramos era precedida por el obispo quien hacía las veces de Cristo montado en un burro y la gente, llena de fe, llevaba a sus recién nacidos y a los niños a dicha procesión con el fin de ser bendecidos.

 

Luego, cada Iglesia fue tomando esta costumbre y celebrándola en particular. En Roma para el siglo IV se le llamaba a este día "Domingo de la Pasión" y en él se proclamaba solemnemente la Pasión del Señor, haciendo ver que la cruz es el camino de la resurrección. Sólo hasta el siglo XI se comenzó allí también la costumbre de la procesión. Se nos dice que en Egipto la cruz era cargada triunfalmente en esta procesión. En Francia y en España en el siglo VII se habla de la bendición de ramos y de la procesión.

 

Tras el concilio de Trento se quiso que en todas partes de la Iglesia Latina se celebrara de la misma manera este domingo y entonces se juntó lo que se hacía en Jerusalén (procesión de Ramos) con lo que se hacía en Roma (celebración de la pasión, como si fueran cosas distintas, ya que cada una se celebraba con ornamentos de distinto color y con oraciones iniciales y finales propias.

 

Con las reformas que hizo el Papa Paulo VI a las celebraciones de Semana Santa después del Concilio Vaticano II, se unificó la celebración con oraciones y ornamentos comunes haciendo ver mas claramente que en ella se vive el único misterio pascual de vida y muerte y que una y otra de sus partes se relacionan y se enriquecen mutuamente: no hay verdadera celebración del Domingo de Ramos sin procesión y sin lectura solemne de la Pasión en Una misma Eucaristía.

 

"La procesión que conmemora la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén tiene un carácter festivo y popular. A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros árboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesión.

 

Sin embargo es preciso instruir a los fieles sobre el significado de la celebración, para que entiendan su sentido. Será oportuno, por ejemplo, insistir en que lo verdaderamente importante es participar en la procesión y no simplemente procurarse una palma o ramo de olivo; que estos no se conserven como si fueran amuletos, con un fin curativo o para mantener alejados a los malos espíritus y evitar así, en las casas y los campos, los daños que causan, lo cual podría ser una forma de superstición.

 

La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesiánico, y en su victoria pascual."

 

Fuente: Church Forum

LaFamilia.info
06.04.2008
 

El miércoles santo Jesús no acudió al Templo. Permaneció en Betania en una vigilia de oración. Todo lo que había de decir, lo ha dicho. La revelación de su identidad es clara. La denuncia del pecado también. Las posiciones de los importantes también están definidas.

 

Cristo les dice: "Sabéis que de aquí a dos días será la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado"(Mt). Hay presciencia en Jesús. Sabe lo que va suceder, sabe el día y la hora. No le será ahorrado el desconocimiento previo, o la esperanza de que el dolor va ser menor. Lo sabe todo. Es consciente de que los clavos van a atravesar su carne, sabe que su cuerpo va ser flagelado, escupido, deshonrado y, por fin, llegará una muerte cruel. Lo sabe, y no huye, porque esa afrenta va a ser convertida en un sacrificio en el que Él va a ser sacerdote y víctima. Va a pedir al Padre el perdón para todos, pero lo va a pedir pagando el precio de justicia de todos los pecados. Va ser un verdadero sacrificio expiatorio, como lo simbolizaba el animal que soltaban los sacerdotes que llevaba sobre sí los pecados del pueblo. Pero ahora no va ser un símbolo, sino una realidad. El peso de todos nuestros pecados va a caer sobre Él. Jesús va a ser el inocente que paga por los pecados de aquellos a quienes ama. De esta manera se manifiesta una misericordia que tiene en cuenta la justicia.

Ya había sido profetizado mucho sobre el siervo de Yavé que padecerá para librar al pueblo de sus pecados. Se cumplirá todo hasta el mínimo detalle. El amor no es sólo la satisfacción por el gozo con la persona amada. Es también querer tanto al otro -en este caso todos los hombres- que se busca librarlos de todo mal, se busca liberarlos de las garras del diablo, de las redes del pecado, de la muerte primera, y de la muerte segunda que es el infierno. Ese amor le lleva a no poder soportar que se pierda ninguno. Que todo el que quiera salvarse lo pueda hacer. Por eso no rechaza el sacrificio. Se puede decir que lo ama, aunque el corazón tiemble y la carne se resista. Pero la voluntad es firme. Y el miércoles santo es un día de oración intensa y sin descanso, rodeado del cariño de los suyos, aunque no todos, pues Judas le odia.

 

Autor: Enrique Cases. Tres años con Jesús, Ediciones internacionales universitarias.

Fuente: Encuentra.com

LaFamilia.info
06.04.2009
 

La familia es la principal fuente de transmisión de los valores religiosos y espirituales; es ella la encargada de acercar los hijos a Dios y enseñarles la fe.

Con el Domingo de Ramos comienza la Semana Santa, una festividad que sirve de oportunidad para involucrar a los niños en esta semana de recogimiento y oración. Pero, ¿cómo hacer que los chicos vivan el verdadero sentido de esta celebración sin que pase inadvertida como una semana más de vacaciones?

 

Los muchos símbolos e historias que acompañan la Semana Santa y la Pascua proveen numerosas oportunidades para comprometer a los hijos y enseñarles más acerca de la fe. Es importante explicarles por medio de analogías las tradiciones festivas seculares y las cristianas, pues así podrán comprender mejor su significado.

 

Como padres también tenemos el deber de mostrar con actitudes piadosas lo que significa este periodo en nuestra vida como cristianos, es decir, vivir cada día de la Semana Santa intensamente, hablando y reflexionando con los hijos sobre lo que se conmemora en cada ocasión. Para ayudarlos a comprender lo que sucedió en los últimos días de Cristo en la tierra, es aconsejable leer historias sobre la Pasión y Resurrección, así como ver películas sobre la vida de Cristo. De igual forma, es muy valioso cuando se participa en familia de las diferentes actividades características de la época, como por ejemplo la visita a los monumentos y las procesiones. Esto hará que conozcan de primera mano la vivencia de esta Semana.

 

Igualmente la Pascua es una ocasión para transmitir enseñanzas a los hijos, se podría sacar provecho de la anhelada tradición de los huevos de Pascua y así explicarles su origen cristiano y simbolización de Cristo: así como el huevo oculta una vida que brotará, la tumba de Jesús también oculta su futura resurrección.

 

Fuentes: Aciprensa, Catholic.net

LaFamilia.info
06.04.2008
 

La noche del domingo fue intensa para Jesús. Explica muchas cosas a los suyos, pero, sobre todo, reza. Su alma está en tensión. Ve, quiere, siente, habla con el Padre, es invadido por el Espíritu Santo que le empuja al sacrificio. Vive un amor intenso y dolorido. Ante sus ojos desfilan los sucesos de aquellos tres años, y la humanidad entera con sus miles de historias individuales se le hace presente. Es la oración del Mediador entre Dios y los hombres, y vive su función con intensidad.

 

También ayuna, su espíritu no se relaja. El lunes, al encaminarse de nuevo al Templo de Jerusalén, "sintió hambre". Pero en lugar de recurrir a los suyos pidiendo alimento, se dirige hacia un higuera buscándolo. Sabe que florecen hacia junio y raramente lo hacen en abril; pero le mueve un deseo intenso de que Israel dé buenos frutos, a pesar de todas las evidencias. Tiene hambre del amor de su pueblo y de todos los hombres. Pero aquel pueblo es como la higuera que tiene muchas hojas y ningún fruto. Y surge la ira profética como el relámpago en un cielo de tormentas, y clama hablando con el árbol, y más aún con su pueblo: "que nunca jamás coma nadie fruto de ti"(Mc). Los discípulos escuchaban sorprendidos.

 

Al día siguiente "Por la mañana, al pasar, vieron que la higuera se había secado de raíz". Los discípulos estaban acostumbrados a los milagros, pero esta vez se sorprenden, pues se dan cuenta que forma parte del mensaje de Jesús que les habla por medio de un símbolo. Un árbol frondoso y prometedor se ha secado casi de repente. "Y acordándose Pedro, le dijo: Rabbí, mira, la higuera que maldijiste se ha secado". Era como decirle explícanos esta nueva parábola unida a un milagro tan extraño. Jesús abre su alma y les explica algo esencial: el valor de la fe y la importancia del perdón y les contestó: "Tened fe en Dios". La necesitarán pues dentro de poco van a ver la debilidad de Dios, o mejor, un manifestarse del amor divino que se abajará al máximo para ganar la buena voluntad de los hombres. Para personas acostumbradas a considerar a Dios lleno de poder y majestad, es un escándalo verle humilde para vivir el misterio del perdón.

 

Autor: Enrique Cases. Tres años con Jesús, Ediciones internacionales universitarias.

Fuente: Encuentra.com

LaFamilia.info
06.04.2008
 

En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al altar y, en una Misa solemne, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos.

 

La liturgia del Jueves Santo evoca todo lo que aconteció en la noche en que iban a entregar a nuestro Señor Jesucristo. En la última cena con sus discípulos, el mismo Jesús nos da ejemplo de la vocación al servicio del mundo que debemos tener todos los fieles cuando decide lavarle los pies a sus discípulos.

 

San Pablo nos recuerda que aquella memorable noche de la entrega de Cristo, llegó a hacerse sacramento permanente en un pan y en un vino que convierten en alimento su Cuerpo y Sangre para que todos lo recordemos mientras esperamos su venida al final de los tiempos, quedando así instituida la Eucaristía.

 

Él quiso que como en su última Cena, sus discípulos nos reuniéramos para participar de los Misterios Santos: "Hagan esto en memoria mía" (Lc 22,19). Cristo se entregó al Padre y se ofreció como alimento.

Por eso la Eucaristía del Jueves Santo debe celebrarse lo más solemnemente posible, pero sin ser tan festiva ni jubilosa como la Noche de Pascua, en la que celebramos la resurrección. En este día hay alegría y la Iglesia rompe la austeridad cuaresmal cantando el "gloria". Es la alegría del que se sabe amado por Dios, pero al mismo tiempo es sobria y dolorida, porque conocemos el precio que le costamos a Cristo.

 

En este día se celebra:

  • La Última Cena
  • El Lavatorio de los pies
  • La institución de la Eucaristía y del Sacerdocio
  • La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní