LaFamilia.info - 24.11.2020

 

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Fallos de la limpieza y desinfección son factores determinantes para invitar a los gérmenes a nuestro hogar. Estas bacterias, virus, hongos y protozoos microscópicos pueden provocar infecciones y enfermedades, por esta razón, es importante establecer algunos cuidados especiales para impedir la presencia de gérmenes.  

 

Hay muchos espacios ocultos en la casa, como el fregadero de la cocina, las tablas de cortar, los pomos de las puertas, los escritorios, el baño, entre otros, que pueden convertirse en caldo de cultivo para gérmenes. 

 

Tips para mantener un hogar libre de gérmenes 

 

Suelos 

 

Los pisos son unos de los sitios con más gérmenes. Utilizar la escoba en lugar de aspirar puede ser un error. El cepillo de barrer esparce el polvo por el ambiente, por tanto, no es suficiente para mantener una superficie limpia y descontaminada. Pero el aspirador recoge el polvo de forma eficiente. 

 

La colaboradora de la website ELDULCEHOGAR, Mariana Hernández, recomendó que las aspiradoras que tienen filtros HEPA son más beneficiosos para la salud, en particular para aquellos que sufren asma o alergias. “Los filtros HEPA pueden capturar una mayor cantidad de partículas que los convencionales. Están compuestos por una malla de fibras (típicamente de fibra de vidrio) que están especialmente preparadas para retener contaminantes y partículas muy pequeñas. Este estándar de calidad garantiza que filtren el 99,97 % de las partículas con un tamaño superior a los 0,03 micrómetros.”, sostiene.  

 

Limpieza del baño 

 

La humedad y la suciedad agregada pueden convertirse fácilmente en el hogar de gérmenes. Algunas bacterias como el Norovirus, la Salmonella o las Campylobacter que se encuentran en los baños pueden provocar diarreas, gastroenteritis e infecciones urinarias. 

 

Para evitar la acumulación de moho, se recomienda limpiar diariamente los baños. Los inodoros, lavabos y otras áreas de alto tráfico necesitan una limpieza profunda una vez por semana. Puedes utilizar productos desinfectantes para eliminar la cal acumulada en la ducha o una mezcla de vinagre con agua. Si hay óxido, prepara una mezcla de agua caliente con limón y sal. Si hay manchas en el desagüe, puedes utilizar bicarbonato con agua. 

 

Fregadero 

 

La acumulación de comida vieja y suciedad es un ambiente perfecto para los gérmenes. En ese caso, es importante mantener una rutina de limpieza semanal de esta área. Para esto necesitamos unos guantes de goma, un depurador no abrasivo, jabón para platos, bicarbonato de sodio, vinagre blanco, limón y sal. 

 

Asegúrese de que su fregadero esté libre de alimentos y tazas, platos o cubiertos antes de limpiar. Luego lava rápidamente el interior y ¡prepárate para fregar! Comienza cubriendo la superficie húmeda con bicarbonato de sodio y un poco de jabón. Luego, utiliza una esponja de microfibra para fregar los lados del lavado y avanza hacia abajo, empujando la suciedad hacia la tubería del desagüe. Luego, agrega agua caliente y enjuaga hasta que la superficie esté libre de espuma. 

 

 

Consumer - 24.03.2020

 

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En la mayoría de los países nos encontramos en cuarentena por el coronavirus y eso ha hecho que debamos almacenar alimentos para varios días. Lo importante es hacer compras efectivas y gestionar bien su almacenamiento para evitar que se estropeen. En el siguiente artículo de Consumer nos comparten unas cuantas pautas para hacerlo, consumir con responsabilidad y evitar el desperdicio de alimentos.

 

1. Planificar la compra en la medida de lo posible

 

Antes de ir a la compra, deberíamos planificar los menús a largo plazo (por ejemplo, para 15 días) de desayunos, almuerzos, comidas, meriendas y cenas, teniendo en cuenta el número de personas, para poder hacer una estimación de todos los alimentos que necesitamos (lo que incluye los ingredientes secundarios, como ajo, cebolla, aceite, etc.) y las cantidades que deberíamos adquirir. Un ejemplo: si uno de los menús para esos 15 días es un potaje de garbanzos para cuatro personas, nos bastaría con hacernos con un kilo de garbanzos, además de otros ingredientes.

 

2. Elegir alimentos con una larga vida útil

 

Resulta obvio, pero hay que remarcar que si hacemos una compra abundante para varios días, resulta fundamental elegir alimentos con una larga vida útil. 

 

Estos alimentos que duran son los siguientes: hortalizas y tubérculos poco perecederos (zanahorias, cebollas, ajos, patatas, pimientos, puerros, etc.); frutas poco perecederas (naranjas, manzanas, limones, peras inmaduras, etc.); pasta, arroz, harina, cereales (por ejemplo, copos de avena sin azúcares añadidos), en sus versiones integrales; legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.); frutos secos y frutas desecadas (sin azúcar, sin sal y sin ningún otro añadido); ultracongelados (verduras, frutas, pescado, carne, marisco); conservas y platos preparados (legumbres, verduras, pescado, etc.); queso curado, pescado en salazón, huevos, carne y pescado para congelar en casa, leche, bebidas vegetales, café, infusiones, aceite, sal, vinagre, azúcar y pan tostado (mejor integral y sin sal ni azúcares añadidos).

 

Habría que aclarar que, a diferencia de lo que se suele pensar, su larga vida útil no se debe al uso de conservantes (que dicho sea de paso, son seguros), sino a la aplicación de métodos físicos, como la desecación o deshidratación (por ejemplo, en frutas desecadas, frutos secos, pasta, etc.), la congelación (en ultracongelados), la esterilización (en conservas, platos preparados, leche, etc.), la salazón (en pescados como el bacalao salado), etc.

 

Por supuesto, en caso de adquirir productos más perecederos que los anteriores, es mucho más importante consultar la fecha de duración. Así habrá que hacerlo en yogures, guacamole refrigerado, queso fresco, etc.

 

3. Elegir alimentos saludables y realizar actividad física

 

Durante este tiempo que estaremos en casa es muy importante tratar de mantener unos hábitos saludables, relacionados sobre todo con la alimentación y la actividad física.

 

En un encierro corremos el riesgo de caer en el aburrimiento y el estrés, sensaciones indeseables que a veces tratamos de combatir con el consumo de productos insanos (chocolatinas, patatas fritas, helados, galletas, cerveza, etc.). La mejor forma de eludirlo es no disponer de ellos; es decir, no comprarlos. Si queremos picar entre horas, es preferible optar por alimentos saludables (por ejemplo, bastones de zanahoria, fruta, etc.). De todos modos, para evitar esas sensaciones y, sobre todo, para combatir el sedentarismo, es conveniente dedicar unos minutos diarios a la práctica de ejercicio pensado para hacer en casa.

 

4. Gestionar la despensa y evitar el desperdicio de alimentos

 

A diferencia de lo que se cree, la mayor parte del desperdicio (el 42 %) no se produce en supermercados, restaurantes o industrias alimentarias, sino en los hogares. Se estima que, en España, cada persona tira a la basura medio kilo de comida a la semana, lo que hace que el despilfarro de los hogares al cabo de un año sea de 1,7 millones de toneladas.

 

Además de las cuestiones éticas que esto implica, debemos tener en cuenta que tirar comida es equivalente a tirar dinero. Y no solo eso. También supone un derroche de todos los recursos que han sido necesarios para obtener, procesar y transportar esos alimentos: agua, electricidad, combustible, mano de obra, etc.

 

Algunas medidas concretas para tratar de evitar o reducir el desperdicio alimentario son las siguientes:

 

- No comprar más de lo necesario, por nosotros y por los demás.

 

- Planificar la compra en la medida de lo posible, elaborando una lista basada en los menús que hemos previsto y el número de personas que los consumirán. En esa organización deberíamos situar en primer lugar los platos elaborados con alimentos de vida útil más corta para comerlos antes y evitar que se estropeen.

 

- Almacenar los alimentos en lugares adecuados, respetando las indicaciones que figuran en el etiquetado. Con los alimentos refrigerados y congelados no debería haber duda: debemos meterlos en el frigorífico y en el congelador, respectivamente. Los productos secos, como legumbres, conservas, etc. tendremos que colocarlos en un lugar fresco y seco, alejados de la luz solar, de sustancias peligrosas y de olores fuertes y nunca en contacto directo con el suelo. Todo esto es muy importante en estos casos de compras masivas, porque a veces guardamos esos alimentos en trasteros y lugares similares que no siempre reúnen unas condiciones idóneas para este fin. Por eso deberíamos revisar los envases antes de consumirlos para comprobar que mantienen su integridad.

 

- Intentar aplicar lo que en el mundo de la logística se conoce como regla FEFO, acrónimo de las palabras inglesas First Expired, First Out, es decir, lo primero que caduca es lo primero que sale. Esto significa que debemos comprobar la fecha de duración de los alimentos (de los que ya teníamos y de los que acabamos de adquirir) para consumir en primer lugar los que primero se estropean. También debemos aplicar este criterio para ordenar los alimentos en los armarios, el frigorífico y el congelador; pondremos más a mano los productos que caducan antes.

 

- El congelador no solo sirve para almacenar los ultracongelados. También es una excelente herramienta para prolongar la vida útil de los alimentos que de otro modo se estropearían de forma inminente. Por ejemplo, si hemos comprado una bandeja de carne que caduca en tres días, pero no tenemos posibilidad de comerla, podemos congelarla y guardarla en perfecto estado durante varios meses. 

 

 

*Publicado originalmente en Eroski Consumer

 

 

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Vivirlatina.com - 15.02.2018

 

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Mantener la casa en orden es un reto diario, y más cuando no contamos con una persona que nos ayude en las labores domésticas, por eso estos consejos del portal VivirLatina.com te serán de gran ayuda.  

 

1. La regla de los 5 grupos

 

Cuando estés organizando, clasifica cada cosa en estos 5 grupos:

1. Lo que pertenece a otro lugar de la casa

2. Elementos para donar

3. Basura

4. Para regalar a otra persona

5. Misceláneos

 

El grupo de ‘misceláneos’ es aquel que te ayudará a eliminar aquellas cosas que no necesitas y que solo están ocupando espacio. En este grupo usarás una canasta o contenedor plástico y pondrás todo aquello a lo que no le has encontrado uso en estos momentos. Si después de 3 meses todavía no lo has usado o no te has acordado que tenías esas cosas, lo misceláneo sale de tu casa.

 

Esta regla de los 5 grupos la puedes aplicar en todas las áreas de tu casa empezando por la cocina, pasando por el garaje y hasta en el cuarto de los niños.

 

2. Utiliza contenedores transparentes

 

Para mantener tu casa organizada es importante eliminar baúles oscuros de madera, que estén siendo usados para almacenar cosas, canastas con tapas o contenedores de colores que no te permitan saber lo que has puesto adentro. Los puedes usar para organizar ropa, limpiar la alacena, ordenar medicamentos o guardar juguetes.

 

3. NO esconder el desorden

 

¿Te ha pasado que lo primero que haces cuando tienes desorden es guardar todo en la primera canasta o mueble que encuentres? A todos nos pasa y esto es algo que no permite que eliminemos el desorden, y por lo contrario nos motiva a seguir acumulando cosas.

 

Los expertos recomiendan mantener superficies limpias, no usar contenedores para guardar ‘cosas’ a menos que sea absolutamente necesario, como en el caso de los juguetes de los niños o las decoraciones de Navidad.

 

Antes de ‘guardar’ tus cosas en contenedores, pregúntate si ese es el lugar más apropiado o si por el contrario aquella cosa no tiene lugar en tu casa.

 

4. Elimina el papel 

 

Revistas, catálogos, cuentas por pagar, periódicos y otras cosas solo acumulan desorden y empiezan a recorrer todos los rincones de la casa. Para eliminar el desorden de papel tienes varias opciones: puedes recibir todas tus cuentas de forma electrónica, leer revistas en formato digital y no permitir que  el correo innecesario llegue hasta tu casa.

 

5. Agrega un poco de amor

 

Todos tenemos una o varias áreas de nuestra casa que siempre quedan olvidadas. Tal vez te funcione conseguir una alfombra nueva, pintar el mueble donde se guardan los abrigos, conseguir un mueble nuevo para el garaje o agregar un poco de color a la terraza.

 

Cualquier cosa que te motive a poner ese espacio más bonito, te servirá para mantenerlo organizado por más tiempo.

 

6. Vivir con menos = menos desorden

 

Y por último, la estrategia más efectiva: ¡aprender a vivir con menos! Así mantenemos el desorden a un nivel mínimo. Entre más cosas tengamos, más esfuerzo debemos hacer para mantener todo en su lugar. Cada que vayas a comprar algo piensa si en realidad es útil y si lo necesitas. 

 

 

LaFamilia.info - 29.09.2020

 

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Cuando llega el invierno y bajan las temperaturas el ambiente se vuelve húmedo, así que es habitual utilizar tendederos portátiles para secar la ropa en el interior de las viviendas. Esta práctica también se utiliza cuando hay días lluviosos o cuando la casa no tiene zonas específicas para tender la ropa.

 

Sin embargo, un estudio realizado por el Instituto de Investigación de Arquitectura Ambiental Mackintosh de Glasgow en Escocia, ha descubierto los riesgos de tener la ropa mojada dentro de casa. De acuerdo con ellos, la ropa que es puesta a secar dentro del hogar libera una gran cantidad de humedad en el aire y crea la proliferación de ácaros del polvo en el ambiente.

 

La humedad es un caldo de cultivo para la aparición de hongos, moho y ácaros. Estos microorganismos proliferan cuando existe una alta humedad y un ambiente templado. Además, fomentan la humedad en el interior de las viviendas hasta en una tercera parte, cuando se tiende ropa en el interior.

 

De manera que, suponen un riesgo para la salud, en especial para las personas que padecen de: asma, rinitis, alguna infección respiratoria o alergias. Cuando las personas respiran las esporas de moho y hongos, el sistema inmunitario ayuda a deshacerse de ellas mediante la tos o el estornudo. Pero cuando se vuelve un escenario recurrente, hace que los síntomas de los afectados empeoren.

 

No obstante, los autores del estudio analizaron la calidad del aire de 100 viviendas, así como la energía que consumían para secar la ropa. En relación a ello, descubrieron que durante los meses más fríos la ropa lograba secarse en el interior del domicilio solo en el 87% de los casos.

 

Ante ello, lo más recomendable es que se evite en la medida de lo posible colgar ropa húmeda dentro de las viviendas y buscar alguna zona más ventilada de la casa, como los balcones, en caso de que no exista zona de tendederos.

 

Otra opción son las lavadoras secadoras que tienen una velocidad de centrifugado de 1400 rpm para dejar la ropa lo suficientemente seca. Además, disponen de eficiencia energética A+++ que no implicará un consumo energético mayor. También se puede hacer uso de un dispositivo antihumedad capaces de absorber la humedad, porque funcionan con cloruro de calcio.

 

Más previsiones

 

Para evitar los efectos en la salud que causa la presencia de la humedad en el hogar, debes saber que hay otras maneras en las que se manifiesta y que puedes controlarlo. Al cocinar es una de ellas, así que solo debes encender el extractor, sobre todo cuando el agua está hirviendo o cuando cocinas al vapor.

 

Durante esos días fríos mantén la temperatura adecuada, cerca de los 20º C. De esta manera ahorrarás en consumo y generarás menos humedad, porque el aire mientras más caliente se encuentre es capaz de producir más humedad, incluso más que el frío.

 

 

LaFamilia.info - 09.12.2019

 

 

 

El salón es una de las estancias principales de cualquier hogar. En él nos relajamos y pasamos gran parte de nuestro tiempo de ocio y descanso. Con un pequeño cambio en su decoración, conseguir que se convierta en un lugar bonito y acogedor es sencillo y muy gratificante. 

 

Una estancia multiusos 

 

El salón es la estancia de la casa que más se utiliza y en la que más actividades realizamos. En esta recibimos a las visitas y nos reunimos toda la familia para pasar tiempo juntos y compartir momentos de ocio. También es el lugar en el que nos relajamos cuando estamos solos y queremos leer o disfrutar del tiempo libre del que disponemos.  

 

A todos nos gusta tener una casa bonita que refleje nuestra personalidad y nuestros gustos. No obstante, no siempre somos capaces de lograrlo. Pero debemos saber que decorar el salón es más sencillo de lo que creemos. Poner en práctica algunas ideas para decorar un salón como renovar los textiles, decorar las paredes o realizar algún pequeño cambio en el mobiliario nos brindará un espacio único digno de cualquier revista o blog de decoración. 

 

El color, elemento clave

 

El color es un factor muy importante a la hora de decorar cualquier estancia de la casa. Si queremos pintar las paredes de nuestro salón, es vital que tengamos en cuenta la gama cromática a utilizar. A la hora de elegir cómo pintar el salón, optar por colores que nos proporcionen una base neutra y serena es la mejor opción.

 

Pintar las paredes de blanco o grises neutros nos darán un lienzo sobre el que poder poner muebles y elementos decorativos sin tener que preocuparnos si casarán con el color de las paredes o no. 

 

Si preferimos los colores intensos, pintar una de las paredes de la estancia de un tono intenso (como el gris antracita) que la diferencie del resto de paredes blancas) proporcionará un efecto visual muy interesante además de darle un toque atrevido. 

 

Antes de pintar toda la habitación, haremos una pequeña prueba en una de sus paredes para verificar que el color que deseamos aplicar es el correcto. 

 

Las ventanas,  fuente de luz natural

 

Las ventanas son una parte imprescindible de nuestro hogar. A través de ellas obtenemos la iluminación natural que llena de vida cada recoveco. Vestirlas con cortinas o estores les dará un toque especial y completará la decoración del salón.

 

Los estores y cortinas en tonos neutros son una elección acertada pero si los preferimos estampados o con color, deberemos tener en cuenta el resto de complementos decorativos del salón (cojines, alfombras,...) para evitar combinaciones que no queden bien.

 

Hoy en día, existen cortinas y estores (opacas o translúcidas) en todas las medidas y composiciones. Materiales naturales como el lino les dan un toque muy cálido y elegante durante todo el año. 

 

Rincones especiales, aprovechar cada centímetro

 

¿Qué tal diseñar un rincón de lectura en el salón? ¿O una zona de trabajo o estudio en ese ángulo que hasta ahora permanece vacío y sin personalidad? Crear un lugar especial que, además, sea funcional dentro del salón nos hará disfrutar de todas sus posibilidades.

 

Una cómoda butaca con una lámpara de pie y una pequeña alfombra o un escritorio con una silla de diseño atrevido transformarán esa zona, hasta ahora inutilizada, en la preferida de la casa. 

 

Butacas y sofás, un lienzo en blanco

 

Además de cómodos, los sofás y las butacas que amueblan nuestro salón son una base muy interesante con la que podemos trabajar para cambiar la decoración. Combinar cojines en diferentes medidas y tejidos y utilizar mantas y plaids, además de servirnos para darnos confort los ratos de relax y de descanso, darán una nueva vida y un acento de color que enriquecerá todo el conjunto.

 

Utilizar cojines con estampados y colores que resalten la tapicería del sofá o plaids es una manera sencilla y muy económica de decorar nuestro salón. 

 

Paredes y muros, una galería de arte en casa

 

Las paredes nos pueden ayudar a cambiar la imagen del salón drásticamente. Como hemos visto, pintar una pared de un color intenso y dejar el resto en blanco, puede ser una buena idea para darle personalidad a esta estancia. 

 

Además, utilizar elementos decorativos que capten la atención del ojo humano es un recurso muy interesante si queremos que nuestro salón no deje indiferente a nadie. Crear nuestra propia galería de arte con lienzos y marcos de diferentes tamaños es una buena idea.

 

Si incluímos en el conjunto un espejo, un tapiz de estilo bohemio, una máscara de madera tribal o, incluso, un plato de fibra vegetal o madera, lograremos una pared llena de personalidad y encanto. La clave: que el conjunto posea simetría. 

 

Suelos, vestirlos con mimo

 

En épocas de frío, las alfombras son el gran aliado de nuestros suelos. Además de protegerlos, aportan calidez  durante los días más fríos del año. Alfombras con estampados étnicos, de fibras naturales, de estilo nórdico, tipo kilim, … son tan sólo algunas de las opciones más actuales que podemos utilizar para nuestro salón.

Poner alfombras en la zona de sofás o bajo una mesa y, para los más atrevidos, decorar con alfombras superpuestas en varios tamaños, es una modo muy chic de decorar nuestros suelos. 

 

Lámparas y focos, la estrategia de una buena iluminación

 

Crear puntos de luz en lugares estratégicos de nuestro salón como sobre una mesa, una librería o una zona de lectura es importante a nivel decorativo y  funcional. Elegir las lámparas y otros elementos de luz de nuestro salón en sintonía con el estilo que deseamos darle, reforzará su carácter estético.  Lámparas de estilo industrial, de fibras naturales, estilo shabby chic,… las opciones son variadas y más que interesantes. 

 

Decorar con elementos naturales, la nueva tendencia

 

En los últimos años hemos visto como la composición y la decoración floral se ha convertido en un must para quienes disfrutan decorando espacios. Un jarrón con flores frescas, una planta de interiores que de un acento de verde o unas ramas de eucaliptus o almendro dentro de una damajuana, traerán la naturaleza a nuestro hogar. 

 

El atrevimiento, pieza imprescindible 

 

Mezclar, probar, equivocarse, volver a probar y, finalmente, acertar. Cuando nos decidimos a cambiar y renovar la imagen de una estancia, no siempre logramos ese estilo que queremos a la primera. Atreverse e intentarlo es el primer paso para lograr que nuestro salón adquiera esa personalidad única que queremos para él. Combinar tendencias, tejidos, colores, texturas,… Todo vale si el resultado final es el que nosotros queremos. 

 

Nórdico, vintage, industrial, shabby, country… El estilo que buscamos para nuestro salón nos espera.

 

 

Alianza LaFamilia.info y el Instituto de la Familia - 18.05.2015

 

20151805h

 

Cuidar del hogar es una actividad que históricamente ha pasado inadvertida, es invisible pero imprescindible. Gracias a ella, están cubiertas las necesidades básicas de la persona.

 

Posiblemente sorprenda la utilización del término sostenibilidad, unido al del cuidado del hogar. Esta expresión, precisamente, es la que permite explicar y hacer evidente la importancia de las tareas involucradas en la atención de la casa. Alcanzar un desarrollo sostenible requiere tener presente el cuidado, entendido como la manera de insertarse en el mundo y de comprometerse con las relaciones.

 

Si las necesidades básicas: comida, limpieza, vestuario, arreglo, no se satisfacen, el desarrollo de las personas no se da. Con el trabajo doméstico se asegura el cuidado de la casa, que es la sede material de la familia y el ámbito en el que se da una parte importantísima del desarrollo humano, y de él, en alto grado, la estabilidad familiar, la educación de los hijos y el cuidado de los adultos mayores y los enfermos. Ello constituye un enorme servicio a los demás y a la sociedad entera y manifiesta claramente la dignidad que tiene este trabajo.

 

Sin embargo, la dedicación a esta tarea permanece en la invisibilidad, tanto en lo privado como en lo público. Concretamente, en el ámbito público, la falta de reconocimiento económico del trabajo doméstico no remunerado (CEPAL, 2004) y su exclusión en el sistema de protección social (Marco, 2006), sumados el estigma social del trabajo doméstico remunerado, al desconocimiento del tiempo y de los procesos involucrados en ese cuidado, son sintomáticos de esa invisibilidad.

 

Otra jornada laboral, pero invisible

 

En el ámbito privado, la repartición de la realización y responsabilidad por las tareas domésticas son causa de conflicto entre las parejas y las familias. Para las mujeres, que como la literatura muestra, son quienes asumen mayoritariamente en diversos países y culturas, el compromiso del cuidado doméstico, representa además una carga que se une a su ‘otra’ jornada laboral.

 

En Colombia por ejemplo, las investigaciones revelan que el trabajo doméstico para las mujeres colombianas, profesionales, entre los 29 y 40 años de edad, representa un signo de contradicción. Se entiende que son tareas necesarias, pero se las percibe como aburridas, desagradables de realizar y desagradecidas. En el momento en que se considera o que aparece la maternidad, esa percepción cambia. Y se agudiza el deseo de poder continuar una carrera profesional y la dedicación al cuidado de la familia.  La imposibilidad de realizar ambas cosas produce desconcierto y frustración.

 

Existe por tanto, una cierta aversión a la realización de las tareas del hogar. Este rechazo puede obedecer al reduccionismo de la vida del ser humano –hombre o mujer– a la realización profesional. Se mira y se mide todo en términos laborales: dinero y estatus, competitividad profesional y lucimiento figurativo. Triunfa quien es exitoso en la vida laboral.

 

Un componente más de incidencia en la aversión generalizada a los trabajos del hogar es que se desconoce cómo realizarlos. En consecuencia, no se ha aplicado a la casa y a los trabajos que la hacen tal, la tecnología y profesionalismo que se pide para otras actividades.

 

¿Qué podemos hacer? 

 

En el ámbito educacional y organizacional se podrían ofrecer programas cortos que enseñen cómo realizar las tareas domésticas y gestionar el hogar, de modo que hombres y mujeres reduzcan las percepciones negativas que puedan tener de estas tareas por no estar familiarizados con ellas o por los estigmas sociales que se han asignado a su realización.

 

Las organizaciones, así como los que formulan políticas públicas, necesitan revaluar las reglas y regulaciones existentes para ayudar y apoyar a la familia, así como las motivaciones y aspiraciones que tienen hombres y mujeres. Las organizaciones pueden hacer esto cambiando sus esquemas rígidos y de control por esquemas flexibles y de apoyo, que incrementen tanto su propia productividad como el bienestar de sus colaboradores y familias. Los legisladores necesitan garantizar un mínimo de sostenibilidad social a través de leyes que apoyen las políticas organizacionales.

 

Pero mientras tanto, en el caso de las mujeres, en el plano individual, es vital que en la realización de sus aspiraciones y expectativas, consideren las limitaciones de tiempo, de energías (físicas y psicológicas) y de recursos (económicos, relacionales, etc.), e identifiquen lo que las hace felices, y así decidan y actúen en consecuencia.

 

Artículo editado para LaFamilia.info. Tomado de Apuntes de Familia, edición 19-03/13. Autoras: Sandra Idrovo Carlier, directora área de dirección de personas, DPO y María Milagrosa Hernáez García, investigadora del Centro de Investigación Cultura, Trabajo y Cuidado, Inalde.

 

arguments.es/mujer - 04.09.2020

 

 

Pía Nieto es Organizadora profesional y autora del “Manual para organizar tu casa”; en esta entrevista concedida a Miriam Lafuente y publicada en el blog Sin Miedo a la Mujer explica por qué ser organizados nos ayudará a vivir mejor, además comparte varios secretos para mantener nuestro hogar libre de desorden. 

 

Organizar la casa te permitirá llevar una vida estructurada y simple, con estabilidad emocional y tiempo libre, sin estrés. Organizar la casa es preparar las cosas pensando detenidamente en todos los detalles necesarios para su buen desarrollo. Y eso es lo que Pía hace, a lo que se dedica. Busca la clave que ayude a que todo funcione mejor en casa y, por tanto, en la familia. Le gusta estar en los detalles, es rápida y eficaz. Así es Pía. Te recomendamos que después de leer la entrevista, visites su web para conocerla mejor. 

 

Hace poco más de un año lanzó su libro “Manual para organizar la casa” y sus seguidores en redes no paran de crecer. ¿Qué es lo que le llevó a escribirlo?

 

Fundamentalmente poder llegar a mucha más gente y que se beneficiaran de todo lo que digo. Mi propósito fue llegar a un público muy concreto: los millennials; ese sector al que no le ha llegado la herencia de madres y abuelas que nos lo han enseñado casi todo acerca del hogar. Hoy se encuentran muy perdidos. Quería aportar sistemas de organización y orden muy sencillos para facilitarles la vida y la conciliación.

 

La figura de un Organizador profesional es relativamente nueva, al menos en España ¿Cómo decidió especializarse en organización y orden?

 

Llevo trabajando en este sector más de veinticinco años. Me dedico a ordenar y organizar cualquier aspecto de una casa incluso a formar personas. Siempre me ha gustado todo lo relacionado con el trabajo doméstico, pero desde una perspectiva profesional que me llenara de verdad, por eso estudié Ciencias Domésticas en el Centro de Investigación en Ciencias Domésticas (Madrid). También le debo mucho a mi madre que nos inculcó desde pequeños el cariño por el cuidado de las cosas de la casa como parte esencial en nuestro propio desarrollo y en beneficio de toda la familia.

 

Sobre el orden se ha escrito mucho en los últimos años. A su juicio ¿A qué se debe y qué podemos hacer para ser más ordenados?

 

El orden es pura reflexión. Cuando pensamos con calma analizamos mejor y somos mucho más atinados en nuestros juicios y decisiones. Esto influye en todos los aspectos de nuestra vida. Creo que ha llegado un momento en que la velocidad que llevamos está teniendo un coste humano alto. Hablar de orden ayuda a centrar la cabeza.

 

¿Qué es lo primero y lo último que debe hacerse cada día, cada semana y cada mes?

 

Todo depende del tipo de vivienda, de familia, de sus costumbres, horarios y estilos de vida. Como norma general se limpia a fondo una vez a la semana para poder hacer una limpieza de mantenimiento el resto de los días o en días alternos. La rutina diaria, si tienes empleada o si lo haces tú, comienza por programar una lavadora, organizar la comida y recoger la cocina. Luego ya se inicia la limpieza con tiempo de inicio y de fin. Un profesional tiene hora de entrada y hora de salida. Nosotros igual. Es el modo de trabajar con ritmo, bien concentrados y rindiendo al máximo. Y desde luego sin móvil, con ropa cómoda de trabajo y calzado adecuado. En la planificación de limpieza también debemos incluir las especiales que son menos frecuentes, y requieren de una logística concreta.

 

Vamos con mucha prisa por la vida; es la velocidad que nos impone la sociedad. El trabajo y la familia nos cogen mucho tiempo y a penas lo hay para organizar la casa. ¿Dónde está el fallo?

 

En mi opinión en la falta de organización incluso para algo tan básico, como necesario: pensar para establecer prioridades y organizar la casa. Así de sencillo. Si entendemos esto habremos dado un gran paso. Dedicar tiempo a pensar en mi casa, en mis necesidades y hábitos de vida, es fundamental para tener más calidad de vida porque tendremos más orden y armonía personal y familiar. Pero, para eso hay que pararse y pensar, luego organizar. A partir de ahí ya solo queda seguir la organización y actualizar lo que sea necesario cada semana en esos treinta minutos de organización semanal, indispensables para que todo marche bien. 

 

Nuestras casas están saturadas de cosas, muchas veces inútiles y esperamos a una mudanza para darnos cuenta, ¿Cómo podemos darnos cuenta antes, para tener lo necesario?

 

Cuando pensamos en el estilo de vida que queremos y podemos llevar, y hay orden y organización, es más fácil programar y ver qué compras hay que hacer y cuales, no. El motivo debería estar en función de la necesidad, del poder adquisitivo y del espacio que tenemos. Si compramos sin pensar por encima de nuestras posibilidades reales, entonces tendremos, no solo un problema de acumulación, sino también, de limpieza. Los espacios sobrecargados son más complicados de limpiar y el riesgo de no hacerlo es altísimo.

 

Los horarios profesionales y la falta de conocimiento en temas domésticos, muchas veces nos lleva a comer mal afectando a la salud, ¿Qué nos recomendaría?

 

Como ves todo se reduce a lo mismo; a tener una visión más profesional del trabajo doméstico. La responsabilidad de la gestión de la casa la debe llevar una sola persona para organizar, delegar y supervisar o para organizar y ejecutar el mismo la organización con un horario que le permita hacer otras actividades. Por eso para tener una vida sana y una dieta equilibrada, hay que hacer los menús y una lista de compra ajustada a los menús. En nuestra cultura lo tenemos muy fácil; la dieta mediterránea a la que estamos, por fortuna, muy acostumbrados. Variedad y productos frescos estacionales unido a técnicas culinarias sanas, descartando alimentos procesados, desajustes en los horarios o saltarnos cualquiera de las 5 ingestas diarias. Cuando esto afecta a los niños o adolescentes, con más razón. Si comen en los colegios hay que saber el menú para programar y equilibrar las cenas y si comen de tartera, hay que organizar cuándo se hacen esas comidas y como acoplarlas dietéticamente con las cenas.

 

Por mucho que lo intentemos, la cesta de la compra, está llena de plástico, ¿Qué podemos hacer para disminuir su consumo?

 

Están surgiendo iniciativas en supermercados, como llevar tus propios recipientes. Pero no olvidemos que el plástico es un negocio. Cambiar las mentalidades lleva tiempo porque comprar alimentos ya envasados en plástico es comodísimo y hay que hacer un esfuerzo mental por ser coherentes si queremos ser 100% ecológicos y cuidar el medioambiente. Lo que podemos hacer es elegir siempre la opción de compra a granel o envasada en papel/cartón o cristal y llevar en la mochila siempre una bolsa de tela o de papel bien doblada para meter la compra. Y cuando es mayor, el tradicional carrito de la compra.

 

Estamos muy saturados de productos de limpieza y es difícil saber lo que tenemos qué comprar. ¿Qué recomendaría para limpiar un cuarto de baño?

 

Es cierto. La oferta es amplísima incluso dentro de las mismas marcas y el consumidor se desorienta sobre todo porque no sabe. Se compran productos porque los anuncian en la televisión y sin terminarlos se compran otros por recomendación de alguien que nos ha dicho que es fantástico. Cuidado. Se nos va el dinero y un producto de limpieza o detergentes son elementos químicos contaminantes. Por eso recomiendo reducirlos al máximo. Para limpiar bien un cuarto de baño necesitamos: un desinfectante, un limpia cristales y un producto antical.

 

 

 

Aleteia.org - 11.10.2019

 

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Muchos productos del hogar, como las escobillas de baño, los guantes de limpieza o las bolsas de basura, pueden ser reciclables.

 

Hoy casi todo nos invita a pensar en el cambio climático, en reducir las emisiones de CO2 de efecto invernadero y dejar de consumir plásticos y sustituirlos por materiales biodegradables. Hay cumbres mundiales, simposios en casi todas las universidades, conferencias, artículos de prensa… Y a veces pensamos ¿qué puedo hacer yo? ¿cómo puedo contribuir a mejorar nuestro planeta, del que somos administradores, no dueños, como dice el papa Francisco en su encíclica “Laudato sí”?

 

(Te puede interesar también: 10 Consejos del Papa Francisco para cuidar el medioambiente)

 

Compartimos 12 ideas para reducir el plástico en nuestra vida diaria, en nuestras casas, como ha publicado Paula González en National Geographic, quien pertenece al movimiento “Slow life”, vivir sin estrés.

 

1. Detergente de la ropa. El detergente se vende en botellas de plástico. Sin embargo, existen las nueces de lavado, un limpiador ecológico y muy económico. Puede usarse hasta tres veces antes de tirarlo al contenedor. Proceden del árbol del jabón, muy común en Nepal y la India, cuya cáscara contiene saponina. En contacto con el agua limpia sin olor y suaviza la ropa, con lo que ahorramos suavizante. Se utiliza a granel y el envase puede ser de metal.

 

2. Productos de limpieza. Para mantener la casa limpia no hacen falta grandes cantidades de desinfectantes. Una buena mezcla de bicarbonato y limón o vinagre permite limpiar suelos, azulejos y superficies grasas.

 

3. Estropajo. Los estropajos están hechos de plástico que no se puede reciclar. El estropajo se va gastando y las partículas de plástico van al desagüe y de ahí a los ríos y al mar. La alternativa ecológica son los cepillos de madera o las esponjas de luffa. La luffa son un género de plantas de la familia de las calabazas (cucurbitáceas). Hay también estropajos de cobre para una suciedad profunda.

 

4. Cubiteras de hielo. La alternativa a las bolsas o cubitos de plástico son las bandejas de metal o las de silicona que son incluso más resistentes.

 

5. Guantes de plástico. Son totalmente prescindibles para limpiar los platos. Basta usar un jabón que no dañe a las manos para las personas con piel sensible.

 

6. Encendedores. Los encendedores que se usan para las cocinas de gas o para encender las velas, pueden cambiarse los encendedores por cerillas de madera.

 

7. Utensilios de cocina. Los de plástico son baratos, pero duran menos. La alternativa ecológica son los utensilios de cocina de acero inoxidable, que los hay resistentes al calor y antiadherentes, que duran mucho más que los de plástico. 

 

8. Servilletas. Tanto las servilletas de papel como el papel de cocina se venden en envasados de plástico, y como se consumen con rapidez, el consumo de plástico es alto. La alternativa son las servilletas de tela o los trapos de toalla para secar las superficies húmedas en la cocina.

 

9. Bolsas de basura. No es necesario utilizar bolsas para recoger los residuos orgánicos. Basta con utilizar un recipiente cerrado y tirarlo en el contenedor cada día. Esta es la opción más sostenible para evitar el uso de bolsas de la basura. Sin embargo, también existe una alternativa y quizá, para muchos, más realista: las bolsas de la basura biodegradables. Eso sí, se debe tener en cuenta que no es oro todo lo que reluce. Un estudio reciente ha demostrado que las bolsas biodegradables pueden permanecer intactas después de tres años enterradas.

 

10. Pinzas para la ropa. Las pinzas de plástico tienen una vida bastante corta. Son mejor las pinzas de madera, que tienen la misma o mayor resistencia que las de plástico, no contaminan y son reciclables.

 

11. Escobillas de baño. Las escobillas para limpiar el inodoro suelen ser de plástico. ¿Cuál es la alternativa? Usar escobillas de madera con fibras vegetales. Hacen el mismo servicio, sin contaminar.

 

12. Cepillos de dientes. La alternativa a los cepillos de plástico son los cepillos de bambú, que son biodegradables. Se pueden encontrar cepillos de bambú con cerdas de nylon procedente del aceite de ricino y no contaminan nada.

 

 

ElColombiano.com - 11.05.2015 (Actualizado 21.04.2020)

 

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Si te has propuesto organizar tu armario en este tiempo de confinamiento, entonces necesitas los consejos de la japonesa Marie Kondo, asesora del orden y creadora del método KonMari, el cual promete tener la casa, la habitación, o el espacio de trabajo, ordenado para siempre.

 

¿Para siempre?

 

Según Kondo, el éxito de su método es que luego de su asesoría ningún cliente vuelve a ser desordenado y nunca le piden una asesoría de nuevo. En un mundo de negocios podría verse mal, pero para ella que un cliente nunca regrese la ha llevado a ser tan popular hoy en día.

 

Su más reciente libro The Life-Changing Magic of Tidying Up, (El mágico cambio de vida de poner todo en orden), es desde hace varios meses el título del libro más vendido en la categoría de asesoría y miscelánea, según un listado de NY Times.

 

Su método se basa en una teoría oriental: al poner la casa y el espacio en orden se afecta de una manera positiva aspectos de la vida como el trabajo y la familia. Entonces ¿en qué radica su diferencia y su éxito? En que ha creado un sistema sencillo de entender, fácil de aplicar, simple de ejecutar y con buenos resultados.

 

Algunos de sus consejos para organizar el armario

 

1. El día que se elige para ordenar debe ser un evento especial, no una faena diaria.

 

2. Toda la ropa debe ser apilada en un punto concreto, una cosa encima de la otra, se debe dejar el clóset vacío.

 

3. Con todo acumulado en un mismo espacio lo primero es pensar, de manera profunda, qué quiere ganar viviendo en un espacio ordenado, cuál es el estilo de vida que quiere y cómo le gustaría vivir en un ambiente ordenado.

 

4. Lo primero es descartar, salir de lo que no se usa. Antes de meter algo en el armario para ordenarlo debe tomar prenda por prenda y seleccionar qué se queda y qué se va, puede utilizar bolsas de ropa para sacar lo que ya no va a usar y dejar lo que se queda a un lado.

 

5. Ese criterio de selección debe ser serio y a conciencia, no solo desechar lo que está roto o en mal estado, que sería lo obvio en un plan así, sino usar el “spark joy”, (chispa de alegría): “Agarre prenda por prenda y pregúntese a sí mismo si eso que tiene en la mano le da alegría, le genera buena energía. Si es así, consérvelo, si no salga de eso. (...) si tiene ropa que compró pero nunca ha usado pregúntese ¿por qué no la he usado?, ¿se dio cuenta de que no le quedaba como pensaba?, es un ejemplo simple para darse cuenta de que esa prenda cumplió un rol y es hora de dejarla ir”, dice Kondo.

 

6. No caiga en la trampa de guardar esa ropa que solo usa “en casa”, si no la usa sino en casa, piense si vale la pena conservarla o no.

 

7. Después de que esté escogido lo que vaya de nuevo al clóset empiece por organizar lo que se va a colgar y lo que se va a doblar y en este orden: camisetas, camisas, sacos, chaquetas, pantalones, faldas, medias, ropa interior, bolsos, ropa para eventos específicos (trajes de baño, uniformes, etc), zapatos.

 

8. La regla básica al colgar es que lo pesado esté a la izquierda y lo liviano a la derecha, entonces los abrigos y chaquetas deben ir a la izquierda y seguir hacia la derecha con los vestidos, pantalones, faldas y blusas.

 

9. Hay quienes se rehúsan a doblar la ropa. Según Marie Kondo doblar algunas prendas puede resolver el problema del poco espacio en los armarios. Doblar las camisetas es más sencillo de lo que parece, la idea es hacer un rectángulo. Lo que va doblado debe ir parado y no una cosa encima de la otra ya que usualmente al guardar la ropa así siempre se usa lo que se está encima y no lo que está abajo.

 

10. Doblar las medias: la clave según Marie Kondo es no hacerles un nudo ni guardarlas en bolita, como se hace en la mayoría de los hogares, si no doblarlas de manera que queden paradas para así apilarlas una al lado de la otra.

 

11. La mejor manera de guardar los bolsos es meter uno dentro del otro pero la clave está en poner dos tipos de bolso juntos, pueden ser del mismo material o de la misma forma y no meter más de dos bolsos en otro.

 

12. Desempaque y quite las etiquetas de la ropa nueva cada vez que vaya a guardarla. No guarde ropa con etiquetas.

 

En redes sociales, quienes han aplicado el método KonMari comparten con la etiqueta #KonMariMethod, sus logros.

 

Tomado de El Colombiano

 

 

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