Por LaFamilia.info 

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La enseñanza que se les debe ofrecer a los hijos en relación al dinero, no es sólo darles a entender en qué y cómo gastarlo, es mucho más que eso. Comprende aspectos tan determinantes como es la capacidad de razonamiento, la actitud frente a las dificultades financieras, el desarrollo del autocontrol, la cordura que exigen ciertas situaciones, la recursividad e imaginación para la búsqueda de soluciones, la valoración del esfuerzo, la responsabilidad, la honestidad, la ética en el trabajo, etc. los cuales únicamente se aprenden en la familia, de ahí su urgencia y relevancia.

 

Justamente las siguientes enseñanzas pretenden brindar a los padres lineamientos para lograr que los hijos interioricen los anteriores conceptos, que sin duda estarán en juego por el resto de sus vidas.

 

1. El dinero es un medio para obtener ciertas cosas, no un fin. Quiere decir que el dinero no es un pretexto para pasar por encima de las personas o de los principios personales, sino que es la vía para lograr metas que signifiquen beneficios propios y para los demás.

 

2. El dinero no es malo, lo malo es el deseo posesivo y desenfrenado hacia él. Cuando una persona basa todos sus esfuerzos y felicidad alrededor de éste, su vida se torna pobre y vacía.

 

3. Se debe ser poseedor de dinero, en lugar de ser poseído por él. El hombre es dueño de sus actuaciones y de su riqueza, pero no debe ser esclavo de ella.

 

4. Dinero no es igual a felicidad, con el dinero se adquieren bienes u otros beneficios, pero nunca podrá comprar la verdadera y única felicidad, como son los momentos que se viven en familia o el hecho de gozar de una salud próspera.

 

5. El dinero requiere esfuerzo, se trabaja para lograrlo y se aprende a administrarlo. En este punto concreto, es donde los papás deben adjudicarles a los hijos, pequeños encargos acordes a su edad. De esta manera vivirán en carne propia el valor del esfuerzo y apreciarán el trabajo que realizan los padres para poder brindarles su educación, recreación, vivienda, alimentación, vestido, entre otros.

 

6. Ahorrar es una necesidad. Y así se les debe enseñar desde que los hijos están pequeños. Una persona que desde tempranas edades ha sido acostumbrada a reservar parte de sus ingresos (así sea la mesada) para el ahorro, es más probable que cuando sea adulto tenga autocontrol y piense con cabeza fría antes de hacer un gasto.

 

7. Compartir con otros. Algunas veces el ser humano necesita ver realidades opuestas a la suya, para poder asimilar algunos aspectos. Por ello es conveniente que los hijos conozcan la vida de otros niños con más necesidades y así llegar a su propia conclusión de lo afortunados que son y lo mucho que pueden ayudar a otros.

 

8. Evaluar el costo-beneficio y precio-calidad. Cada que el niño pida algún juguete u otro objeto, es recomendable que se le invite a pensar si realmente lo necesita, si el valor que pagará por éste es justo o no, si le sacará provecho a largo o a corto plazo, así como a valorar otras ofertas y si la calidad es acorde al precio; claro está que se debe explicar en los términos que el niño comprenda. Esta reflexión hará que sus decisiones estén en razón a evaluar el costo más allá del simple antojo.

 

Regla de oro: El ejemplo. ¡Cómo iba a faltar semejante elemento! No olvidemos que los hijos tienden a repetir las conductas de sus padres, y la cuestión del dinero no es la excepción.

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LaFamilia.info
14.06.2010

 

 

Un seguro -médico, de vida, de vivienda, de auto, de viaje- es una medida preventiva que puede evitar dolores de cabeza más tarde. Claro está que hay que apoyarse en un asesor de confianza que le ayude a encontrar una buena póliza a un precio justo. Si usted se considera nulo en el tema de seguros, he aquí una explicación general.

 

Un seguro es la forma de protegerse ante una amenaza o ante la posibilidad de que un suceso inesperado ocurra. Los seguros dan cierta tranquilidad pues es una manera de prever situaciones que podrían costarnos mucho dinero en el momento que se presentasen.

Existen algunas falsas creencias acerca de los seguros, como por ejemplo que son muy costosos, que no responden ante los siniestros, etc. Pero lo cierto es que hay seguros para todos los bolsillos, depende de la cobertura de la póliza y el monto a asegurar. En cuanto a su incumplimiento, es importante asegurarse con las empresas reconocidas de cada país y verificar que estén acreditadas por un ente legal que autorice su ejercicio.

 

El mercado de seguros se ha ido expandiendo, en la actualidad hay una amplia oferta de productos, hay seguros para cada cosa, pero en lo que concierne a la familia en general, hay seis seguros básicos a tener en cuenta:

 

Seguro médico

La salud es lo primero que se debe asegurar. Algunos países exigen tener un plan básico de salud que cubre las necesidades primordiales, pero si las posibilidades económicas permiten tener un plan adicional que cubra enfermedades graves, mucho mejor.

 

Seguro de vida

Un seguro de vida protege al asegurado y a su grupo familiar contra las consecuencias económicas de una invalidez o fallecimiento. Es una herramienta de gran valor para las familias que dependen exclusivamente de una sola fuente de ingresos, pues cuando ésta deja de producir, el seguro proporciona una suma de dinero para que la familia pueda continuar con su cauce regular.

 

Seguro de vivienda

Abriga los siniestros que puedan afectar al inmueble como robo, incendio, desastres naturales, inundación…; como también eventuales responsabilidades civiles. Igualmente es una garantía para preservar el bienestar de la familia.

 

Seguro de auto

Una vez se conduce un auto, estamos expuestos a una vasta lista de peligros, por eso, este seguro se convierte en una necesidad. El seguro del auto ayuda a solventar aconteceres desafortunados como accidentes, daños, robos y responsabilidad civil.

 

Seguro para el retiro o renta vitalicia

Éste también depende de la legislación de los diferentes países. En algunos, es obligatorio hacer un ahorro programado durante toda la vida profesional con el objetivo de tener una jubilación, una vez el periodo laboral culmine.

 

Seguro de viajes

Éste se ocupará de cualquier imprevisto que suceda fuera del país originario. Puede cubrir desde una enfermedad hasta la pérdida del equipaje. Algunas tarjetas de crédito, prestan este servicio y no se tendrá que recurrir a seguros extras.

 

Antes de tomar un seguro

  • - Evalúe sus necesidades y presupuesto disponible para este fin.
  • - Debe tener muy claro los alcances de su cobertura, suma asegurada y vigencia.
  • - El nivel de compromiso de la aseguradora con el cliente, seriedad, rapidez en la atención de siniestros y pago.
  • - Antes de firmar cualquier papel, lea siempre la totalidad del contrato.
  • - Tenga presente las fechas de culminación de sus seguros, pues una vez se venzan, no tendrán cobertura de ningún tipo.
  • - Permanezca en contacto con su asesor de seguros y pídale que lo mantenga al tanto de sus pólizas, nuevas ofertas, leyes, modificaciones, etc.
  • - Algunas empresas dan la facilidad de pagar los seguros de forma diferida en varias cuotas, lo que lo hace más asequible.

 

 

Fuentes: fasecolda.com, granasesoria.com, mx.finanzaspracticas.com, consumer.es

 
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El manejo del dinero es uno de esos temas que algunas parejas evitan, debido a que puede causar conflictos en la relación. Sin embargo, evadir este tema puede ser muy perjudicial, además de que empeora la situación. 

 

La clave: la comunicación

 

La mejor opción para resolver cualquier problema es la comunicación y cuando se está hablando de dinero, sí que es cierto. Por más que se evite tocar el tema, tarde o temprano saldrá a flote y debido a esa represión se le añadirán señalamientos hirientes que se pudieron haber evitado a través de la conversación.

 

El manejo del dinero debe ser una tarea conjunta entre los dos cónyuges, como equipo que son, deben tratar este tema con mucha delicadeza y realismo. Es conveniente sacar un tiempo mensual para que ambos cónyuges revisen sus finanzas personales y evalúen la economía familiar.

 

Relación del cónyuge con el dinero

 

Es primordial identificar el tipo de relación que tiene el cónyuge con el dinero, es decir, hay unos ahorradores, otros más gastones, otros arriesgados, otros conservadores. Una vez se tenga claro este perfil, comprenderemos muchas de las actitudes de la pareja y partiendo de esa base, lograremos llegar a un acuerdo equitativo.

 

Se puede identificar cuatro tipos de parejas según sea la personalidad del cónyuge y su relación con el dinero:

 

Gastador - Ahorrativo: uno compra espontánea e impulsivamente; el otro todo lo presupuesta y se resiste a comprar algo no planeado.

 

Preocupado - Negador: uno habla mucho de dinero y se obsesiona con el tema; el otro odia lidiar con cuestiones de dinero. Uno piensa que todo lo referente al dinero es sucio y para el otro, su autoestima depende de lo que tiene ahorrado.

 

Soñador - Planeador: uno es visionario con muchos sueños, pero sin saber cómo concretarlos; el otro todo lo planea y lo calcula.

 

Arriesgado - Poco arriesgado: uno quiere sólo inversiones seguras y no tolera el riesgo; el otro ama la aventura. Uno quiere tener todas las cuentas juntas, el otro todo separado.

 

Recomendaciones para evitar problemas

 

Presentamos a continuación, algunas recomendaciones para evitar que el dinero genere conflictos en el matrimonio:

 

Diálogo previo: es conveniente no llegar al matrimonio con deudas y sí con una idea clara sobre cómo van a manejar el tema del dinero.

 

Fijar metas como familia: involucrar a todos los miembros es compartir responsabilidades. Según una encuesta de la Asociación de Consultores de Bodas, más del 67 por ciento de las parejas de recién casados dice haber tenido las peores discusiones el primer año en torno al manejo del dinero por falta de un presupuesto.

 

Discutan las compras: la adquisición de artículos grandes, las formas de pago y los montos para ahorrar, deben ser el resultado de un consenso.

 

Compartan su visión del dinero: compartan el valor del dinero y expresen claramente qué sentido tiene para ustedes y cómo los educaron sus padres. Esto les ayudará a entender que ahorrar puede ayudarles a lograr sus metas.

 

Sinceridad: no olviden que las pequeñas cosas se agigantan cuando falta sinceridad.

 

Un presupuesto: ambos deben respetar aquello que les ayudará a cubrir todos los gastos que puedan existir mes a mes. No tenerlo lleva a uno de los dos a justificar sus compras, discutir y entonar frases destructivas como: “en mi casa nadie me controlaba”.

 

Control sobre el presupuesto: ambos deben aportar soluciones, acordar posibles objetivos y determinar la forma en que pueden conseguirlos, pero uno de los dos debe ser el líder.

 

Evitar los comentarios negativos: Cuando todo se maneja en son de paz, las acusaciones y amenazas se quedan en la banca. Así es más fácil recibir un comentario como una sugerencia y no como un ataque.

 

Fuentes: masalto.com, padresok.com

 

LaFamilia.info
28.02.2011

 

 

 economiafliar2015
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Cómo explicarles a los hijos que la economía familiar se encuentra en crisis, no es tarea fácil, pero mucho peor es ocultar una realidad que tarde o temprano los afectará y deberán entre todos, comprometerse a salir adelante. Se ha de hablar por tanto, sobre los retos a los que deberán enfrentarse.

 

Los cambios no dejan de ser inquietantes, y más aún cuando se trata de la estabilidad económica de una familia, donde los intereses y bienestar de sus miembros se verán alterados. Cuando una situación de desempleo, reducción de ingresos o algún siniestro inesperado (robos, catástrofes naturales, muerte de uno de los padres, etc.) se presenta, los desajustes en las finanzas familiares no se hacen esperar. Surge la necesidad entonces, de tomar medidas que ayuden a sobrellevar este aprieto y estimular además, a que cada uno ponga su granito de arena con el fin de equilibrar las cargas.

 

¿Cómo decirles a los hijos?

 

En la mayoría de los casos, las crisis económicas son previsibles y en cierto modo, pueden tratarse antes de tocar fondo. Es en este momento, donde los adultos deben hacer un alto en el camino y replantearse cada uno de los egresos que tiene la familia y la capacidad de cubrirlos con los ingresos reales. Una vez hecho este análisis, los padres deben hacerle saber a sus hijos lo que está ocurriendo, quienes por pequeños que sean, podrán percibir el ambiente tenso que regularmente genera este tipo de circunstancia.

 

Se debe presentar la crisis como una situación que merece atención inmediata pero tampoco dramatizar el asunto. Unas palabras alentadoras que impliquen superación y oportunidad, surgen mejor efecto que un mensaje derrotista. Se ha de hablar con claridad sobre los cambios que enfrentará la familia e invitarlos a tener conciencia sobre el apoyo que cada uno puede brindar, por más mínima que parezca la contribución.

 

Por obvias razones, la información que se le presente a los hijos, debe ser acorde al nivel de comprensión que supone la edad. En especial, los niños más pequeños, pueden sentir temor al respecto e incluso llegan a fantasear en cuanto al lugar de vivienda, el colegio, etc. Lo que amerita vigilancia por parte de los padres. En el caso de los hijos más grandes, se podrán dar mayores detalles, pues se considera que a su edad, ya son conscientes del valor del dinero y de la necesidad de éste para adquirir bienes materiales.

 

Cuando se les hace saber a los hijos lo que ocurre en casa, ellos entenderán mejor por qué se les niega un juguete, un vestido o el viaje de vacaciones... Esta plática facilitará las cosas y también será un aprendizaje valioso para los hijos: vivir en un ambiente austero pero con mucho calor de hogar.

 

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LaFamilia.info
12.04.2010

 

 

El comercio electrónico es una de las opciones preferidas de los consumidores actuales, pues gracias al internet se puede comprar en cualquier parte del mundo, las 24 horas del día y los 365 días del año.

 

La cultura del e-commerce en el mundo

 

En Norte América por ejemplo, la compra por internet es más utilizada que la forma tradicional, pues también las empresas se han encargado de generar una cultura de consumo electrónico confiable y asequible para sus consumidores.

 

Los esfuerzos por crear todo un proceso de compra computarizado, -que comienza desde la orden de compra con un sistema de pago seguro hasta la distribución eficaz, confiable y casi que inmediata- han hecho que los estadounidenses opten por comprar a través de internet ahorrándose tiempo, combustible y dinero.

 

En algunos países de Latinoamérica este canal de compra todavía está en desarrollo, aún hay desconfianza en los compradores, además, el perfil que se encuentra a menudo es más tradicional, prefiere acercarse al almacén para ver, oler, tocar el objeto antes de comprarlo.

 

Sin embargo, no se le puede atribuir todo a los compradores, su desconfianza se debe a que los mecanismos de compra electrónica en sus países no ha evolucionado lo suficiente, no se ofrecen las medidas de seguridad necesarias, así que esta opción queda desechada a sabiendas que sería una forma muy eficaz y económica de adquirir bienes. No obstante, no pasará mucho tiempo para que el comercio por internet se vuelva igual de apetecido que en otros lugares del mundo.

 

Consejos para comprar en línea

 

Aunque se ofrezcan todas las garantías necesarias, el fraude en internet continúa siendo el talón de Aquiles del comercio electrónico. Así que es importante tomar medidas preventivas para evitar malos ratos. Las entidades financieras brindan los siguientes consejos para prevenir estafas en la red:

 

  • 1. Compre en sitios conocidos, o investigue antes de comprar, para asegurarse que el comercio tenga una buena reputación y sea confiable.
  • 2. Identifique una línea de atención al cliente y si es posible una dirección física, en caso que tenga que hacer algún reclamo o reiterar que es un comercio seguro.
  • 3. Antes de realizar el pago, certifique que la dirección electrónica del sitio web empiece con https:// en vez de http:// .Esta es una forma que utilizan las empresas para garantizarle seguridad al consumidor.
  • 4. Algunas páginas web también exponen la imagen de un candado en la barra de navegación o en la parte inferior de la ventana, como muestra más de confiabilidad.
  • 5. Digite siempre la dirección del sitio web en la barra de navegación; los estafadores son muy hábiles para hacer copias exactas de páginas web. Además, nunca ingrese a los sitios web mediante correos que incluyan enlaces en donde se solicita identificación personal y claves de las tarjetas bancarias. Esta es una estafa cibernética muy común llamada “Phishing”, la cual cada vez cobra más víctimas.
  • 6. Es preferible hacer las compras en su computador personal, pues sitios como café internet, bibliotecas o computadores públicos, no son aptos para hacer esta clase de transacciones.
  • 7. Revise constantemente sus estados financieros vía internet o por teléfono, con el fin de detectar cualquier actividad inesperada.
  • 8. Guarde o imprima el reporte que envía la tienda con los detalles de la compra. Le servirá para posibles reclamos.
  • 9. Proteja sus contraseñas, no las divulgue, ni las escriba en un lugar visible o fácil de encontrar.
  • 10. Asegúrese de salir del navegador una vez terminada la transacción.
  • 11. Evite hacer compras impulsivas; debe de establecer un presupuesto antes de comenzar a navegar.

LaFamilia.info
13.04.2009

 

 

La crisis económica mundial nos afecta a todos, pero a unos con mayor intensidad que a otros. Lo cierto es que cualquiera que sea las circunstancias de cada uno, la mejor opción en momentos de crisis económica es el ahorro. Y el ahorro en todo sentido; de tiempo, de energía, de agua, de trasporte; pues en las pequeñeces también hay dinero que ahorrar, como dice el refrán: en el peso está el ahorro.

 

El ahorro en época de crisis, será dedicado exclusivamente a cubrir alguna eventualidad, por ejemplo la pérdida de empleo o la disminución de valor en inversiones como acciones o moneda extranjera. Es una acción que tranquilizará un poco en caso de que la crisis nos caiga encima.

 

Es ahora cuando más conscientes debemos estar de los gastos que tenemos, pero tampoco hay que escandalizarse y preocuparse, la vida debe seguir su curso natural a pesar de las dificultades económicas que se presenten.

 

Considere el ahorro un gasto fijo

 

Una de las filosofías que más ayuda a las personas que no tienen la costumbre de ahorrar, es el considerar el ahorro como un “gasto fijo”, como si fuera cualquier otra obligación económica.

 

Aunque se requiere igualmente autocontrol el tener este pensamiento, ayuda a reducir los esfuerzos de voluntad que muchos pueden tener al ahorrar.

 

Pague sus deudas primero

No hay error más común que ahorrar dinero y tener muchas deudas. Si en verdad quiere ahorrar es recomendable que elimine sus deudas más fáciles de pagar primero. Aunque esto le parecerá difícil, tenga la seguridad que es mejor no tener deudas que tener mucho dinero ahorrado.

 

Destine un porcentaje de su salario

¿Cuánto puedo ahorrar? Es la primera pregunta que se debe hacer y tiene que poner una cantidad realista. No es bueno al momento de ahorrar, exagerar en cantidades ya que regularmente no podrá cumplir con su meta. Es mejor ahorrar poco y a largo plazo, que tratar de ahorrar casi todo su dinero de una sola vez.

 

Haga una lista de sus gastos del mes y el excedente que resulte le dará una idea del porcentaje mensual de su salario u otros ingresos que podrá destinar únicamente a ahorrar. Considere sagrada esta reserva, no sea que al primer “antojo” que tenga, quede en ceros. No obstante, siempre pueden pasar cosas de fuerza mayor que no le permitirán ahorrar esa cantidad mensual predeterminada, y en vez de poder ahorrar el 10% sólo pueda ahorrar el 5% por ese mes.

 

Monitoree la cantidad que lleva ahorrada

A mucha gente le gusta ahorrar dinero sin saber cuánto han ahorrado, pero esto no es muy recomendable. Es mejor saber exactamente cuanto lleva ahorrado, de tal manera que al momento de contar su dinero no se sorprenda, así sabrá exactamente cuánto dinero tiene en vez de creer que tiene más o menos.

 

Abra una cuenta de ahorros

Aquí podrá depositar el dinero ahorrado y actúe como si no existiera. Cuando ya tenga una cantidad representativa busque otras opciones seguras que le den mejores intereses.

 

Fuentes: enfamilia.com, comoahorrar.es

LaFamilia.info
09.08.2010

 

 

La preocupación de muchos padres en cuanto a temas financieros, recae en el alto costo de la educación superior de los hijos, como ocurre en algunos países. No obstante, hay varias opciones que ayudan a contrarrestar tal angustia, previendo esta situación que algún día llegará. Sin duda alguna, estas medidas anticipadas dan tranquilidad a los padres, permitiéndoles disponer de los recursos económicos necesarios, una vez llegue el momento del ingreso a la universidad.

 

Cuando se piensa en el futuro económico de la familia, inmediatamente vienen a la mente las posibilidades monetarias que certificarán el bienestar y el progreso de la misma. Pese a tener los mejores deseos y emprender una lucha por lograrlo, existe la posibilidad de que las circunstancias cambien desfavorablemente, perjudicando así la formación académica de los hijos. Es por esto, que tomar acciones preventivas cuando las condiciones lo permiten, minimizará los riesgos y será una decisión sabia que nunca será motivo de arrepentimiento.

 

Aunque parezca extraño, el mejor momento para ahorrar con este fin, es cuando los hijos están muy pequeños, pues así tomará las características de un ahorro a largo plazo, el cual supone unas cantidades mínimas que lo hacen mucho más llevadero.

 

Por tanto, para que el ingreso de los hijos a la universidad no sea un tormento en relación a su costo monetario, hay que pensar en algunas estrategias previas que brindarán un respiro económico después; algunas opciones para evaluar:

 

Seguros educativos

 

 

Varias empresas del sector financiero y de seguros, ofrecen una excelente alternativa para estos casos, como es el sistema de inversión para pre-pagar la educación superior. Funciona como un plan de inversión para la educación universitaria, que garantiza, sin importar el costo de la matrícula en el futuro, el pago total de los estudios del beneficiario. La recomendación es que se adquiera desde el nacimiento del hijo, pues la edad del beneficiario influye directamente en el costo de los planes (a mayor edad, más altas las cuotas). Adquirir seguros de este tipo, elimina para los padres la tremenda incertidumbre sobre los costos que tendrá una buena educación en el futuro.

 

Ahorro programado

 

Los esposos pueden integrar a su presupuesto mensual una suma determinada para comenzar a recolectar el dinero que solventará el estudio de los hijos. Cada quien dependiendo de sus ingresos y egresos, establecerá una suma fija que deberá ser cumplida a cabalidad.

 

Una cuenta de ahorros desde pequeños

 

 

Para evitar gastar este dinero ante situaciones imprevistas, se sugiere abrir una cuenta de ahorros a nombre de los chicos y allí depositar mensualmente una suma determinada. La mayoría de las entidades bancarias prestan este servicio y también ofrecen modalidades de rentabilidad. Este plan se ha convertido en una especie de alcancía modernizada en donde los fondos recaudados están de modo seguro, para que en el día de mañana podamos ver a los hijos como todos unos profesionales.

 

Becas o auxilios económicos

 

Los gobiernos y diferentes instituciones educativas, buscan promocionar el estudio en las nuevas generaciones. Por eso las becas o auxilios gestionados con suficiente tiempo, serán una gran ayuda para los padres.

 

Enseñarles a ahorrar

 

Si bien los padres son los principales responsables de las finanzas familiares, los niños también pueden aportar su “granito de arena”. Una vez comiencen a recibir su mesada, se les puede enseñar a destinar parte de ésta al ahorro, dejándoles en claro su finalidad como es asegurar sus estudios académicos para cuando sean mayores.

 

La educación, como el activo más valioso que se puede heredar a los hijos, merece toda la atención posible, cualquier medida que se adopte, será un paso adelante que generará muchas satisfacciones.

 

Fuentes: cuentas-bancarias.es, globalseguroscolombia.com, grupohelm.com, abcdelbebe.com

 
Por LaFamilia.info
 

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Las empresas familiares afrontan muchos retos, que a veces impiden su normal desenvolvimiento. Son muchas, sin embargo, las que son exitosas y permanecen en el mercado superando las dificultades que puede causar la relación de socios cuando se tiene un vínculo familiar.

 

Principales conflictos de la empresa familiar

 

El tamaño, complejidad, u objeto de la empresa no viene al caso, tanto en las empresas grandes como en las pequeñas donde gobiernan varios miembros de familia se presentan los mismos retos; veamos algunas dificultades que deben aprenderse a manejar en este tipo de empresa:

 

Dificultad para separar los negocios y la familia. No es fácil tratar a un hermano, hijo, primo, sobrino, etc. como un empleado igual a cualquier otro, pues siempre existirá un lazo muy fuerte que no podrá ser ignorado. Por eso un llamado de atención puede afectar más de lo normal, debido a que es alguien muy cercano quien está reclamando alguna mejora específica.

 

El dinero, tema candente. Es otra dificultad que se suele presentar y es quizá la más lamentable de todas. Es penoso, triste, desalentador, ver cómo las familias se desbaratan por unos pesos que no enriquecen sino que empobrecen, pues de nada sirven cuando no hay con quién disfrutarlos.

 

Individualismo vs colectivismo. En una familia como en todo grupo de personas que coexisten en el mismo espacio, deben haber valores y principios intocables que protejan las sanas relaciones. Una empresa de familia entra en caos cuando alguien quiere sobresalir y pisotear al otro, cuando se buscan los intereses individuales y no los grupales, o cuando se gobierna traicionando a los demás socios por buscar un beneficio propio.

 

Falta de consenso y comunicación. La mayoría de percances se podrían evitar si existiera una buena comunicación y aplicado a la empresa familiar sí que cobra validez. Las decisiones más importantes deben ser al menos informadas a los demás miembros de familia y valdría la pena que también dieran su opinión.

 

Llevar los problemas de la empresa al hogar. El Día de la madre o el cumpleaños de algún familiar puede terminar en una tragedia cuando se tocan los temas empresariales que causan conflicto entre la familia. Ambos espacios deben ser respetados, por tanto, la armonía de las tertulias familiares no debe verse afectada por motivos de trabajo.

 

Formas de evitar conflictos

 

Si la empresa es de una cierta entidad, conviene buscar la ayuda de un profesional que ayude a estructurar y manejar las relaciones familia-negocio: establecer el Consejo de Familia, el Protocolo Familiar y otros instrumentos que servirán para anticiparse a las dificultades que pudieran presentarse.

 

De una forma u otra convendrá tener en cuenta algunos puntos:

 

Claridad desde un principio: una vez se conforme la empresa deberán quedar claras ciertas normas y formas de proceder ante dificultades cotidianas, se deberá construir algo así como un manual de convivencia. Este manuscrito evitará muchos problemas en el futuro y deberá participar en su elaboración todos los miembros de la familia que se convertirán en socios.

 

Establecer espacios de comunicación: hacer reuniones periódicas (ojalá quincenales) en donde se le informe al grupo familiar cómo va la empresa y entre todos establezcan las mejoras, cambios y soluciones a implementar. Estos encuentros deben ser contemplados dentro del espacio laboral y dejar acta escrita de cada uno.

 

Valores y principios: aunque surjan dificultades, los valores y principios no permiten que el ser humano pierda su norte y también impide que éste atente contra la integridad propia y la de otros. Desde que los valores sean los protagonistas de la persona, las relaciones sociales y en este caso socio/familiares, no se verán afectadas.

 

Planificación, orden y profesionalismo: son tres elementos claves para evitar enfrentamientos entre socios. Muchas veces la raíz de los problemas es la falta de organización, de ahí la importancia que cobra el profesionalismo, pues se suele pensar que por estar trabajando con la familia, todo debe ser coloquial e improvisado.

 

Finalmente, una empresa familiar tiene todas las posibilidades de alcanzar el éxito, si sus socios/familiares construyen una relación sana basada en los valores.

LaFamilia.info
10.02.2009

 

 

Para administrar con éxito los ingresos se necesita tener claros los objetivos y el estilo de vida que se desea. Esto permitirá hacer planes, proyecciones y considerar el tipo de inversiones apropiadas para ese estilo de vida.

 

El éxito de cada quien para cubrir todas sus necesidades no depende sólo del monto de los ingresos, sino sobre todo, de la forma en que se administren. Si se dominan las finanzas adecuadamente, es posible hacerle frente a lo imprevisto y tomar las decisiones de acuerdo con lo que se desea y no por obligación.

 

La organización y la previsión garantizan el éxito de los proyectos de cada persona. Por eso es necesario administrar bien los ingresos a través de un presupuesto, elaborar planes de ahorro, tener hábitos de gastos y pagos organizados que permitan emprender inversiones a corto y largo plazo.

 

El dinero como protector

 

El dinero protege la vida que se ha construido y que se sueña, haciendo que las cosas dependan de nosotros mismos. Nos protege ante cualquier adversidad presente y futura. Pero más allá de las necesidades básicas, el dinero procura bienestar en muchos aspectos de nuestra vida, en los cuales invertimos gran parte de nuestros ingresos. Por ejemplo, hay personas que invierten en arreglos y accesorios para hacer el hogar más confortable y agradable, mientras que otros invierten en viajes, libros, teatro o automóviles.

 

Algunas personas valoran más la educación que adquirir un coche o una calefacción, como una forma de mejorar la calidad de vida futura de sus hijos. Grandes cantidades del presupuesto de muchas familias se invierte en educación, mientras que hay personas que pueden necesitar cambiar su automóvil para sentirse seguras.

 

Pasos previos a la planificación

 

El buen manejo de los ingresos exige planificación y acción. He aquí unos pasos previos a la planificación que es importante considerar:

 

  • - Es necesario elaborar un diagnóstico de la situación financiera actual que le permita anticiparse y tener siempre una reserva de dinero, independientemente de la situación a que se enfrente.
  • - Se debe llevar un control de gastos a corto y a largo plazo, revisando los estratos bancarios, los gastos de tarjeta de crédito y los pagos de hipoteca.
  • Separe un fondo para urgencias que tenga un mínimo de tres a seis meses de ingresos acumulados.
  • - Haga inversiones a corto plazo, que le permitan aumentar sus ingresos y disponer del dinero en el momento en que lo necesite para asumir inversiones a largo plazo que requieran capitales considerables.

- Usted no puede tener presente en todo momento cada uno de los gastos que realiza durante el año, por eso estas previsiones y muchas otras se pueden controlar elaborando un presupuesto.

 

Fuente: José Pardo de Librefinancieramente.wordpress.com