LaFamilia.info
20.11.2007

Cuando se combinan poco tiempo y poco dinero, comer sano, rico y barato parece una misión imposible. Hacer mercado hoy en día no es tan fácil por la extensa oferta en los precios, la variedad y la calidad de los productos. Sin embargo no siempre hay que elegir lo más caro para que en casa se coma bien.

Para empezar, hay algunos cambios de hábitos que pueden ayudar. El menú debe diseñarse con los alimentos que están en oferta –no los que dan ganas de comprar en el momento-, así como con las verduras y frutas de estación que se pueden aprovechar en varias comidas como tartas, canelones o ensaladas.

¿Ha pensado por ejemplo que las verduras pueden ser más económicas y hasta más frescas si las compra en el mercado de su vecindario sin necesidad de desplazarse a los grandes supermercados? Y no hay que olvidar que la cocción de varias comidas a la vez (refrigerando las que no se consuman inmediatamente) ahorra tiempo y energía, lo que se traduce en una mayor economía.

Ahorre en las compras
Para hablar de economía del hogar es preciso ahorrar en pequeños detalles que al sumarlos dan como resultado un monto significativo. Por ello es necesario tener en cuenta los siguientes consejos a la hora de salir a hacer las compras:

  • Antes de salir de casa, elabore una lista de lo que necesita. Compare los precios que ofrece cada marca.
  • Haga una o dos compras grandes al mes. Así controlará mejor lo que gasta y evitará la tentación de comprar por impulso.
  • No abuse de la tarjeta de crédito y pague siempre que pueda en metálico. Casi siempre se gasta menos.
  • Aproveche ofertas de productos no perecederos para llenar la despensa.
  • Adquiera marcas blancas de distribuidor si cree que son de buena calidad, pues casi siempre son más baratas.
  • Aprenda a consumir calidad a buen precio. Algunos productos como el pescado azul son económicos y poseen excelentes propiedades nutritivas. Las frutas y verduras de temporada también son más baratas y se encuentran en su mejor momento.

En la cocina
Cada ama de casa tiene sus trucos. Bastan algunos ejemplos:

  • Cocine grandes cantidades y congele en raciones para ahorrar no sólo tiempo sino también energía.
  • Aproveche las sobras de comida como tostar el pan duro para el desayuno o aprovecharlo para hacer bases de postres; convertir los restos de legumbres en purés para el día siguiente o los de carne y aves para hacer albóndigas, croquetas o huevos rellenos.
  • Use el vino que se avinagra para aliñar ensaladas
  • Para impedir que se queme el aceite y dure más mientras se fríe, coloque un corcho en el sartén.
  • El sobrante del aceite se mantiene mejor en frascos de vidrio, recipientes de acero o esmaltados, tapados para evitar procesos de oxidación.
  • Jamás mezcle aceites sobrantes de distinto tipo: se descomponen con más rapidez

Ahorro en la luz

  • Aproveche la luz artificial sólo cuando sea necesario. No deje la luz encendida cuando salgas de la habitación.
  • Si usa luz fluorescente y va a estar apagada menos de 20 minutos, es mejor que la deje encendida. De esta forma, consumirá menos energía que encendiendo y apagando la luz varias veces.
  • Cambie las bombillas convencionales por otras halógenas de bajo voltaje o por lámparas fluorescentes compactas. Se obtiene el mismo nivel de iluminación, duran 8 veces más y ahorran hasta un 80% de energía.
  • Compruebe el consumo de los electrodomésticos en su etiqueta energética. Los niveles A y B son los más eficientes.
  • Utilice cacerolas y sartenes de diámetro mayor que la zona de cocción y tape las cazuelas para no desaprovechar calor. Se ahorra casi un 20% de energía.

Fuentes: www.ciudad.com.ar mujer.terra.es , ideasana.fundacioneroski.es

LaFamilia.info
18.10.2007

 

 

Ahorro e inversión son dos palabras claves cuando se trata de pensar en una seguridad financiera para el futuro. Como padres de familia, es nuestro deber pensar en la educación de los hijos a largo plazo, así como en las entradas económicas en tiempos de “vacas flacas”, es decir, ante eventualidades que nos priven de recibir entradas económicas que solventen todos los gastos del hogar y la educación.

 

Para un ahorro efectivo, no basta simplemente con dejar en el banco una pequeña cantidad del salario mensual. Ello cubrirá quizás lo necesario para unas vacaciones o para saciar un ‘antojo’, pero no para necesidades a largo plazo. Lo primero que se debe hacer, es dedicarle tiempo a la planeación del ahorro para sacarle el mayor partido y así ponerlo a producir de manera sabia.

 

Antes que nada, determine sus objetivos financieros a corto plazo (compra de un carro nuevo, remodelación de vivienda, vacaciones etc.) y largo plazo, (educación universitaria de los hijos, vivienda nueva etc.). Si ahorra e invierte a la vez, podrá afrontar sin mayor trauma problemas inesperados y también podrá hacer realidad muchos de sus sueños y los de su familia.

 

Pasos indispensables para el ahorro

 

1. Una vez tenga claros sus objetivos financieros, revise cada uno de sus ingresos y egresos para determinar si es posible aumentar los primeros y reducir los segundos. Recorte sus gastos en “lujos” no necesarios, tales como salidas nocturnas, bebidas alcohólicas, ropa, viajes etc. Lleve un registro exacto de todos sus gastos durante un mes y al final examine la lista. Se sorprenderá de lo mucho que se puede ahorrar cuando se sabe exactamente en qué se va el dinero.

 

2. Determine cómo se puede aminorar el balance de sus tarjetas de crédito. Pague más del mínimo requerido para cada una de las tarjetas que tenga. Ello le ayuda a reducir tanto el balance de su deuda como los intereses mensuales.

 

3. Investigue qué compañías le dan descuentos si paga en ‘cash’ o si paga por adelantado seguros, medicina privada, educación escolar, impuestos, etc.

 

4. Si tiene una hipoteca, es conveniente que haga un pago extra anual con el fin de reducir el tiempo de la deuda y ahorrar sus interesas.

 

5. Cambie el débito de sus tarjetas de crédito a otras en las que la tasa de interés sea menor. Eso sí, asegúrese que este beneficio sea por lo menos durante seis meses, leyendo cuidadosamente las cláusulas de la solicitud pues algunas tarjetas nuevas utilizan ofertas que duran poco, solo como un "gancho" para atraer nuevos clientes.

 

6. Revise sus facturas de los servicios públicos. Si toma pequeñas medidas de ahorro en la electricidad, el gas, el agua y el teléfono, se dará cuanta cómo dichos gastos se reducirán significativamente. Es importante que involucre a toda la familia en esta forma de ahorro, pues sin la ayuda de todos sus miembros no será tan efectiva.

 

7. Evalúe los planes de teléfonos celulares de su familia. ¿Existe otro más económico? Muchas empresas ofrecen planes familiares que permiten un gran ahorro.

 

8. Finalmente, revise sus pólizas de seguros. ¿Está pagando por más cobertura de la que realmente necesita? Es importante dedicarle tiempo al estudio que determine si se pueden reducir los aportes mensuales y seguir recibiendo la cobertura que usted y su familia necesitan.