Por LaFamilia.info
 

 

Hay prendas que definitivamente las mujeres no deben llevar a ningún espacio laboral como oficinas, entrevistas o reuniones; usarlas podría emitir una imagen inadecuada e incluso afectarle negativamente.

 

Nos comunicamos a través del vestuario

 

La ropa es un sistema de signos que revela aspectos de la personalidad. Por eso no hay que menospreciar su importancia. De ahí que la ropa que se utiliza para el trabajo sea algo más que un simple atuendo. De igual manera, cuando se hace parte de una organización, se debe respetar y acatar la imagen institucional, la cual incluye el código de vestuario.

 

Pero no se trata de llevar prendas anticuadas, acartonadas ni aburridas, pues el mundo de la moda ofrece una gran cantidad de opciones que le permiten a la mujer verse moderna, atractiva pero al mismo tiempo profesional y acertada. Es cuestión de saber elegir el outfit que mejor va con el estilo personal y con la actividad laboral que se realiza.

 

Si bien existen profesiones y actividades más flexibles que otras en cuanto a la forma de vestir, es recomendable seguir unas reglas básicas.

 

Estas son las prendas que por lo general, no deben usarse en espacios laborales:

 

Escotes, mini faldas, camisas cortas. Todo lo que sea “demasiado” corto, apretado, llamativo o revelador debe evitarse: los escotes pronunciados, shorts cortos, mini faldas, camisas o tops a la altura de la cintura, transparencias, prendas ceñidas al cuerpo como los ´leggins´... Todas ellas están vetadas para la oficina, incluso para espacios académicos como aulas de clase y conferencias. Mostrar piel en estos escenarios, emite un concepto incorrecto de la persona y además afecta la imagen de la empresa. Recomendación: El largo de la falda debe ser a la rodilla o justo encima de ella.

 

Gorras y sombreros. Son para la playa, para hacer deporte o para protegerse del sol en exteriores, pero jamás para ir a la oficina.

 

Jeans con desgastes y rotos. Así sean tendencia del momento, no son apropiados para un espacio laboral. A diferencia de los jeans de corte clásico y acabados planos que sí lo son.

 

Flip flops y sandalias de playa. Generalmente el calzado más apropiado es aquel que no deja ver los dedos de los pies, pero eso también depende del protocolo de cada empresa, el clima y la actividad. Lo que sí está claro es que las sandalias de playa denotan informalidad, poca seriedad y por eso en la mayoría de trabajos son inadecuadas.

 

Ojo con el maquillaje y con los accesorios. Evitar todo lo “atrevido” o audaz en cuanto a las uñas, el maquillaje y los accesorios. La moderación es la clave. Algo importante: nunca usar lentes o gafas oscuras.

 

Y los hombres…

El sexo masculino tampoco se libra de una serie de normas. En este caso están restringidos los pantalones cortos, las sandalias, las camisetas, remeras o franelas con estampados o motivos: equipos deportivos, grupos musicales o frases irreverentes. En el entorno laboral, estas prendas denotan falta de seriedad y poca responsabilidad para asumir compromisos y proyectos.

 

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Por Laurie Bustamante - Blogs LaFamilia.info - 20.12.2018

 

 

 

Esto ha sido un mar de emociones... les confieso que yo me tomé un tiempo prudente para asimilar la noticia. Aunque seamos un matrimonio que intenta vivir en apertura a la vida, es normal sentir miedo e incertidumbre ante una noticia que cambia la vida de maneras inmediata. Lloré, me pregunté mil veces si yo sería capaz de multiplicar mi tiempo entre él trabajo, el esposo y los cuatro hijos. ¿Tendría tiempo para hacer ejercicio? ¿Salir con amigas o volver a viajar sola? Me preocupé por el carro... de verdad no vamos a caber! Me alarmé por la figura y el peso pues este ha sido mi tormento toda la vida. El cuerpo no es el mismo, hace 10 años tuve mi primera hija y bueno ya entrando en la 33... Dicen que es más difícil. 

 

Me tome mi tiempo, aceptando el consejo de mi gran amiga Margarita, mamá de 5. Cuando estuve preparada le conté a los más cercanos... quien sabía me darían ánimos y ayudarían a digerir la noticias. Y así fue cuando empezó este contraste de comentarios, felicitaciones y advertencias. (Por que les cuento no sabía que había tanta gente que se sintiera responsable de mi salud, mis finanzas y mi tiempo). 

 

Aquí les dejo el top 5 de las felicitaciones, advertencias y reacciones de la noticia de nuestro embarazo número 5, (realmente es el 5, pues entre las dos niñas mayores tuvimos una pérdida. Yo nunca lo hablo en público, pero mis hijos si, y me corrigen todo el tiempo).

 

5. ¡Éste es el último verdad!

 

Esta es la más popular. De verdad la gente está muy preocupada por que vayamos a tener los recursos económicos para mantener a los hijos como “se debe”. A este comentario lo  acompañan augurios de éxitos a mi esposo en su trabajo y me advierten que no lo veré mucho en la casa pues deberá conseguir otro trabajo extra. Otros que se preocupan con mi salud y me indican que una ligadura de trompas es lo que debería acompañar el nacimiento. A todo esto, yo asiento la cabeza haciéndolos sentir escuchados. 

 

4. ¿Lo estaban buscando? ¿O fue sorpresa? 

 

A este comentario tengo medias verdades. Primero que en nuestro matrimonio vivimos en la lucha de vivir en apertura a la vida junto con una paternidad responsable. A mezcla de estas dos ideas, han sido mi tema de oración mental más popular en los últimos tiempos. Saber los momentos, el equilibrio... creo que sólo se sabe con sabiduría Divina. Bueno, no lo estábamos buscando, pero dándole apertura a la vida le decimos si a Dios cada vez que estamos juntos. ¿Qué si fue sorpresa? ¡Claro! ¿Qué me lo sospechaba? ¡también!

 

Esto es una de las cosas que me encanta de la vida y es ponerle ese picante cada mes en saber si estamos embarazados o no. Para algunos esto será algo de locos o de ignorantes. Aprovecho y les cuento que ha sido una paternidad responsable, acompañado de profesionales de salud que nos han enseñado a conocer los ciclos, el cuerpo, la vida y la familia.

 

3. ¡Qué valientes son!

 

Esta es el cumplido que más me gusta. Siempre pensé que era alguien débil, llorona y con poca fuerza. Si hace 10 años cuando quedé embaraza de Emma, me hubieran dicho que 10 años después iba a tener 4 hijos no se lo hubiera creído a nadie y menos yo. He crecido de en fuerza de alma y de músculos. Pero lo que he si he aprendido es a amar más y mejor. 

 

2. ¡Qué envidia!

 

"Yo me quedé con ganas de más". No éramos conscientes de que tantas personas quisieran tener más hijos. Es triste saber que muchos no lo hicieron por miedo, por plata, o porque su pareja no quiso. Cuando somos novios pocas veces se habla de la cantidad de hijos. Recuerdo que cuando Juanma y yo esbozábamos nuestro futuro jamás hablamos del número de hijos, fue el tiempo y el camino que tomamos que nos llevó a querer ser una familia numerosa.   

 

1. ¡Mamá es el mejor regalo! 

 

¡Eso dijeron nuestros hijos cuando les contamos! Ha sido la mejor de las felicitaciones. Ellos, llenos de gracia y sabiduría no miden viajes, cuentas bancarias ni metros cuadrados. Ellos cuentan todo en momentos, cariños, besos y abrazos. Están felices planeando el nacimiento, haciendo planes y sacando cuentas de cuantos años se van a llevar. 

 

Quería compartirles nuestra experiencia, puede que les sirvan si tiene una embarazada cerca es mejor medir las palabras.

 

Por aquí seguimos entre vómito y mareos. Las náuseas están potentes y el sueño en su máximo esplendor. Yo a media marcha, priorizando tareas y dejándome ayudar de la familia y los niños. Cada quien un poco más independiente sabiendo que mamá está concentrada encubando bebé. 

 

Esperando llegar a la semana 12 que desaparezcan los malestar e inicie el segundo trimestre, ¡que es sin duda mi favorito!

 

***

 

Laurie Bustamante Hoyos

Colombiana y Cartagenera de 33 años, esposa de Juanma y mamá de Emma, Olivia, Pablo y un bebé en camino. Comunicadora social de la Universidad Javeriana (Bogotá, Colombia), especialista en mercadeo y publicidad. Coach y mentora familiar certificada.

 

 

 

 

Ricardo Córdova - Colaboración Fundación Teletón
28.07.2014

 

Es común que, si no lo han hecho antes, las mujeres tengan algunas inquietudes sobre la lactancia, por lo que es fundamental que las aclaren para que disminuyan el posible estrés que les provoca la idea de alimentar a sus bebés por primera vez.

 

“La lactancia es un acto de amor que estrecha los vínculos emocionales entre una madre y su hijo. Pero además, a través de la leche materna el niño satisface todas sus necesidades nutrimentales para poder crecer sano y fuerte”, comenta la Doctora Leyla Arroyo Cabrales, Neonatóloga adscrita al Departamento de Alojamiento Conjunto del Instituto Nacional de Perinatología y agrega que se recomienda alimentar de manera exclusiva a los bebés con leche materna durante los primeros 6 meses de vida y, a partir de esa edad, complementar su dieta con otros alimentos como frutas y verduras.

 

Además, indica que la lactancia favorece la salud de las mamás debido a que:

 

  • - Recuperan más pronto su peso.
  • - Su útero se contrae más rápido.
  • - Hay menos riesgos de sufrir osteoporosis.
  • - Puede ayudarlas a disminuir la depresión post parto.

En voz de la experta, después del alumbramiento, y cuando comiencen a alimentar a su bebé es posible que produzcan poca leche, sin embargo esto es normal y no significa que no vayan a poder lactar. “La producción más importante vendrá después del tercer día. Mientras tanto es trascendental que el bebé succione el pecho, ya que es el estímulo que su cuerpo requiere para generarla. No importa si al principio el bebé succiona cada hora o cada dos horas, con el paso del tiempo el bebé comenzará a hacer sus horarios y va a prolongar los tiempos para lactar”, afirma Leyla Arroyo Cabrales.

 

3 Problemas comunes

 

1. Una mala técnica: Algunas mamás se lastiman la areola y los pezones, se llegan a agrietar y en algunos casos hasta a sangrar, lo que les genera tanto dolor que interrumpen la lactancia. La recomendación de la especialista es extraer un poco de leche y aplicarla en el área lastimada como si se tratara de una crema protectora: “Esto sanará las lesiones en un periodo aproximado de 24 horas. Mientras se reponen, deben continuar extrayéndose la leche para seguir alimentando al bebé, pueden hacerlo con la ayuda de un biberón mientras se recuperan”.

 

2. Congestión de las mamas: Esto sucede porque el cuerpo está advirtiendo que los senos producen una gran cantidad de leche que no está siendo utilizada por el bebé y que es necesario extraerla, así como darse masajes para que sea más sencillo hacerlo y evitar siga la congestión.

 

3. El regreso al centro de trabajo: Si bien es cierto que los horarios tendrán que tener un ajuste, también lo es que es posible seguir alimentando al bebé. Leyla Arroyo recomienda lactar antes de salir de casa, y durante su estancia en su lugar de trabajo extraer la leche para que le sea ofrecida a su bebé en su ausencia. Finalmente, cuando vuelva por la tarde, pueda lactar nuevamente sin ningún problema.

 

Sin importa la edad de la madre, el hecho de ser primeriza puede generarle dudas sobre su caso en particular, debido a factores como ingesta de medicamentos o tamaño de las mamas, por lo que siempre es recomendable anotarlas para que en la consulta con su ginecólogo las aclare, y si lo considera útil solicite orientación sobre el proceso y la técnica adecuada para no lastimarse y así, pueda además de estrechar el vínculo de amor con su bebé, también fortalezca su salud.

 

Para saber más:

Colaboración de la Fundación Teletón México para LaFamilia.info. Derechos reservados.

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 Por LaFamilia.info 

18.06.2010

 

 

Ácido hialurónico, colágeno, enzimas… Términos como estos, son los que se rotulan en las etiquetas de los productos cosméticos, pero ¿sabe realmente qué son? Esta guía contiene los principales ingredientes de la cosmética que toda mujer debe conocer a la hora de comprar sus productos de belleza.

 

En el mercado se pueden encontrar diferentes tratamientos cosméticos que ayudan a contrarrestar los daños causados por el tiempo, el sol, viento, entre otros factores, pero antes de adquirirlos consulte a su médico dermatólogo, no todas las pieles asimilan los componentes de forma positiva.

 

Acido hialurónico
Es uno de los componentes que forman la pared celular. Es un ácido hidrófilo (atrae el agua), y su función principal es mantener la hidratación de las células. Podríamos decir que es como un imán para el agua e impide que ésta se pierda, por lo que se utiliza para diferentes rellenos faciales, tanto para aumentar el volumen en la zona de los labios como en arrugas superficiales, ya que su capacidad hidratante permite a las células captar más agua, haciendo que el volumen de éstas se expanda. Aunque forma parte de la piel, con los años se va perdiendo. También es usado fuera del ámbito estético en pacientes con artrosis y problemas en las articulaciones.

Ácido glicólico
Pertenece a un grupo de ácidos no tóxicos y es extraído de las frutas. Es muy utilizado por dermatólogos, cirujanos plásticos y cosmetólogos como alternativa a la cirugía, para desvanecer en cualquier sección de piel arrugas, estrías, cicatrices y disminuir el acné. Actúa como un exfoliante progresivo y suave, se le conoce también como “soft peeling”.

Colágeno
El colágeno es, junto con la elastina, una de las fibras de sostén de la piel, que se encarga de mantener y preservar la flexibilidad, tonicidad y elasticidad. Las pieles jóvenes son ricas en colágeno, que va perdiendo sus propiedades con la edad, lo que hace que la piel se vea flácida, y pierda tono y volumen. En cosmética se utiliza para prevenir y corregir los signos de envejecimiento cutáneo, por eso están tan de moda los productos con colágeno, que “rellenan” la piel.

Enzimas
Sustancias orgánicas presentes en las células y responsables de todo tipo de reacciones bioquímicas, desde el bronceado a la digestión. Están presentes en multitud de productos de belleza, ya que pueden tener interesantes aplicaciones cosméticas. Tienen la capacidad de transformar algunos principios activos de los productos que utilizamos, multiplicando su eficacia.

Exfoliación
Consiste en eliminar las células muertas de la capa superficial de la piel. Existen muchos tipos de exfoliación: natural (la que lleva a cabo la piel por sí misma), mecánica (las tradicionales mascarillas con partículas de arrastre), o enzimática (a través de reacciones bioquímicas), entre otras.

EPS
El FPS (factor de protección solar) es el número que indica el tiempo que una persona puede estar expuesta al sol sin riesgo de quemaduras. Por ejemplo, si la piel de una persona se expone al sol durante 10 minutos sin sufrir quemaduras, usar un bloqueador con FPS de 40 la protegerá 40 veces más, así, la epidermis soportará los efectos de los rayos solares durante 400 minutos. Es importante conocer el tipo de piel y hacer la prueba de exposición solar para elegir el FPS adecuado. Dependiendo del tipo de piel, puede variar entre 5 y 30 minutos. Este tiempo, multiplicado por el FPS da el tiempo teorico y aproximado que puede permanecer en el sol usando un producto de protección solar sin hacerle daño a la piel.

Liposomas
Podríamos decir que son cápsulas microscópicas huecas, con una estructura similar a la de la membrana celular, lo que les permite fusionarse con las células. Resultan muy interesantes en cosmética porque pueden acumular en su interior principios activos, que liberan en el interior una vez traspasada la membrana de la célula.

Melanina
La melanina es un pigmento oscuro, responsable de la coloración de la piel y el pelo, y, obviamente, del bronceado. La melanina dérmica la producen los melanocitos, células que se encuentran en la epidermis y sintetizan este pigmento, activadas por la acción de los rayos solares o por determinados principios activos cosméticos.

Orgánico
La característica principal de la cosmética orgánica, que no hay que confundir con la cosmética natural, es que al menos el 95% de sus ingredientes provienen de la agricultura ecológica. Para tener la garantía de que un producto es orgánico, tiene que contar con un sello que lo avale, uno de los más comunes es el certificado Ecocert.

Parabenos o parabenes
Los parabenos son un grupo de compuestos químicos que se usan como conservantes en muchos productos cosméticos, (debido a su efectividad y bajo precio). Pueden ser encontrados en champús, cremas hidratantes, geles para el afeitado, autobronceadores y cremas dentales. Actualmente se trata de sustancias muy polémicas, pues determinados estudios científicos apuntan a que pueden tener algo que ver en ciertos tipos de cáncer. Por eso, aunque no está demostrado que sean nocivos (de estarlo, aparecerían en la lista de ingredientes prohibidos para su uso cosmético), cada vez más marcas optan por no incluirlos en sus formulaciones.

Q10
Muy extendida dentro del mundo de los productos cosméticos, es una coenzima de gran valor para la belleza, ya que, por una parte, es un potente antioxidante, y, por otra, aumenta la capacidad de autodefensa de las propias células, preservando su juventud y sus funciones.

Retinol
La vitamina A, en su forma activa como alcohol se conoce como Retinol. Mejora la elasticidad de la piel, aportando una apariencia más suave, firme y uniforme al estimular la renovación de las células de la epidermis y la producción de colágeno, lo que lo convierte en una molécula de gran potencia y sumamente efectiva para el tratamiento de muchas afecciones de la piel. Un dato: es fotosensibilizante, por lo que si se utiliza durante el día es imprescindible aplicar un filtro solar alto.

UVA y UVB
Rayos solares que suponen graves riesgos para la piel. Los UVA son los rayos ultravioleta de largo alcance, causantes del fotoenvejecimiento prematuro. Los UVB tienen menor longitud de onda, pero suponen un riesgo mucho mayor, ya que son los responsables de todo tipo de lesiones cutáneas, desde las quemaduras a los distintos tipos de cáncer de piel.

 

Fuentes: vogue.es, farmaceuticonline.com, wikipedia.com, saludymedicinas.com.mx

 

Colaboración SerMadre.com - 30.04.2018

 

Foto: Freepik 

 

La maternidad es una de las etapas más hermosas que muchas mujeres experimentan. Pero, también tenemos que ser conscientes que es una etapa que trae muchos cambios y sacrificios que debemos hacer con el tiempo, especialmente en los primeros meses, donde el bebé y la madre empiezan a interactuar y conocerse más. 

 

Aquí, el bebé buscará la forma de comunicarse con su madre para expresar alguna molestia o necesidad. La manera más común será mediante el llanto, por el que la mamá tendrá que reconocer si su bebé llora por hambre, por sueño o por alguna otra molestia. 

 

Pero, ¿qué sucede si después de atender todas sus necesidades, tu bebé continúa llorando? Entonces, ¿qué debes hacer? Te damos algunos tips para calmar rápidamente el llanto de tu bebé.

 

Háblale de manera suave y dulce

 

La voz de mamá es el sonido con el que más familiarizado está tu bebé, ya que fue lo primero que escuchó en tu vientre. Así que, si le hablas en tono moderado y calmado lo ayudarás a tranquilizarse. Una de las formas más eficaces para calmarlo y evitar que continúe llorando. 

 

El contacto con tus manos

 

Otro método infalible para tranquilizar a un bebé es el contacto físico, ya que ayuda a estimular sus receptores en el cerebro. Puedes probar acariciándolo suavemente o dándole algunos masajes relajantes. De esta manera, lograrán calmarse rápidamente. 

 

El latido de tu corazón

 

No hay nada más estimulante para el bebé que escuchar el latido de su madre, es su mejor tranquilizante. Así que, puedes intentar sujetándolo en posición vertical contra tu pecho, de tal manera que su cabeza descanse a la altura de tu corazón, para que pueda sentir tus latidos. Te aseguramos que se calmará rápidamente y dejará de llorar. 

 

Recrea tu vientre

 

Cuando los bebés nacen se enfrentan a un nuevo mundo, lleno de ruido, luz intensa y muchos cambios más. Por lo que es normal que extrañen el vientre materno, que en ese entonces era su hogar. Puedes intentar calmar su llanto recreando tu vientre. Envuélvelo con una manta y abrázalo con tus brazos extendidos a lo largo de su cuerpo. Siempre mantenerlo acostado sobre su tripa y no sobre su espalda, tratando de imitar como dormía en tu vientre.

 

Un buen baño y una dulce canción

 

No hay nada más relajante que un tibio baño y la dulce voz de mamá cantando. Con la temperatura adecuada, las cremas y el tiempo justo, estamos seguros que tu bebé estará muy agradecido. 

 

Cosas que debes evitar si tu bebé llora mucho

 

Así como existen cosas que puedes hacer para calmar a tu bebé, también existen otras que debes evitar. En principio, nunca perder la paciencia y probar cualquiera de los tips antes mencionados, pero evitar las siguientes acciones:

 

● Ignorarlo y dejarlo llorando para que no se acostumbre a los brazos.

 

● Darle tranquilizantes: chupete, infusiones, etc.

 

● Zarandear al bebé.

 

● Ponerte nerviosa.

 

● Reñirle.

 

Nadie puede negar que ser madre es una tarea muy importante y sacrificada, pero, sin duda, una de las mejores cosas que te puede dar la vida.

 

*Colaboración de Ser Madre para LaFamilia.info 

 
Por LaFamilia.info
 
 
Foto: Freepik 

 

Regresar al trabajo después de la licencia de maternidad, puede convertirse en una transición difícil tanto para el bebé como para la madre. Y es que son muchos los cambios que ambos deben enfrentar. No sólo se presenta el primer desprendimiento entre madre e hijo, sino, que la mujer se reintegra al campo laboral enfrentándose de nuevo a los retos del trabajo.

 

Los primeros días de adaptación a la nueva rutina pueden causar angustia en las madres, por eso te damos estas recomendaciones:

 

Erradicar la culpa. En algunas mujeres se presenta un sentimiento de “culpa” por retornar al trabajo y dejar al pequeño en casa, sin embargo, hay que desterrar este pensamiento de una vez por todas. La realidad es que las condiciones de los hogares, muchas veces requieren de varias fuentes de ingreso. Lo importante es ocuparse en que el bebé esté en buenas manos y procurar que el tiempo que compartan juntos sea verdaderamente provechoso.

 

Quién cuidará del bebé. Lo ideal es que personas cercanas a la familia se ocupen del bebé al menos en los primeros meses. Si esto no es posible, se deberá acudir a una persona que sea de entera confianza. De ser así, es bueno investigar sobre su trabajo en otros lugares, su vida personal, es importante que tenga experiencia con bebés, y conocerla algunos meses antes del parto; en fin, toma todas las precauciones necesarias para elegir a una buena cuidadora. No obstante, si los padres están más tranquilos dejando el bebé en una guardería especializada, puede ser otra buena opción. 

 

Apoyo de los familiares. Es importante que el esposo y las personas cercanas a la madre, le brinden su apoyo y se expresen comprensivos, pues no es un momento fácil para ella.

 

El papá debe involucrase lo que más pueda en el cuidado del bebé. Debe ayudarle a mamá para que ella pueda hacer otras actividades y descansar un poco. Se deben repartir las tareas de forma que la responsabilidad no recaiga sobre uno solo.

 

Concéntrate en tu trabajo. El bebé estará todo el tiempo en tu mente y eso puede causar dispersión. Piensa que el trabajo es una oportunidad para darle a tu familia lo que necesita y por eso debes conservarlo.

 

Acordar ciertas condiciones laborales. Lo ideal sería acordar un horario flexible para los primeros meses luego de la licencia, o al menos evitar extender la jornada, pues el bebé necesita a su mamá en casa.

 

No abandonar la lactancia. La madre puede dejar los teteros listos antes de irse para el trabajo. El alimento materno le traerá invalorables beneficios al bebé y a la madre una gran satisfacción.

 

Buscar otras opciones. Por último, si esta experiencia está afectando a la mujer más de lo normal, es aconsejable pensar en la posibilidad de buscar un trabajo con horario flexible, o que lo pueda hacer desde casa, o independizarse y crear su propio negocio.

 

 

Por LaFamilia.info -24.10.2019

 

Foto: freepic.diller

 

Hay tantas cosas alrededor de la lactancia, que muchas veces puede resultar abrumador para las mamás. Sin embargo, aquí te damos un parte de tranquilidad y te damos unos tips para que tengas una lactancia exitosa, sin dolor y que la puedas disfrutar como verdaderamente es: un momento mágico entre tú y tu bebé. 

 

La lactancia es una obra maestra de la naturaleza, es increíble cómo el cuerpo de la mujer se prepara durante todo el embarazo para que cuando llegue el bebé pueda tener su alimento y los anticuerpos necesarios para crecer sano y fuerte. 

 

Pero detrás de todo esto tan mágico, también es cierto que la lactancia puede resultar dolorosa para la madre y difícil para el bebé, sobre todo en esos primeros días que ambos están aprendiendo el uno del otro. Así que te invitamos a seguir estos consejos: 

 

1. Cuida tus pezones 

 

Los senos durante el embarazo se crecen para ir almacenando la producción de leche, así que la piel está más estirada y los pezones bastante sensibles. Y cuando nace el bebé hará succión y presión sobre ellos, lo cual puede agrietar el pezón. Para esto se recomienda que la mamá se aplique cremas especializadas para el cuidado del pezón después de cada toma. Asimismo, se debe evitar el uso de jabones, pues tienden a resecar esta zona y es lo que menos se necesita en este momento. 

 

2. Hazte masajes antes de pegar al bebé

 

Estos masajes preparan el pecho y hace menos dolorosa la primera succión del bebé. Con tus manos y en movimientos circulares repasa todos los senos durante al menos 10 minutos.

 

3. Asegúrate que el bebé tenga un buen agarre del pecho

 

Un buen agarre es la clave para una lactancia exitosa. De lo contrario será muy doloroso para la mamá y para el bebé será frustrante pues no podrá extraer adecuadamente su alimento. Para lograr un agarre profundo, la boca del bebé debe abarcar la mayor parte de areola y sus labios deben estar por fuera como la de un pescado, muy importante: la nariz y el mentón deben estar pegados al pecho. Por lo tanto, el bebé nunca deberá tomar sólo la punta del pezón. 

 

Un buen “tip” para lograr un agarre correcto, es tomar tu pecho en forma de “C” como si fuera una “hamburguesa”, luego debes poner el pezón cerca de la boquita del bebé para estimularlo y que abra bien la boca para lograr el agarre. ¡Verás la diferencia!

 

4. Adopta una posición en la cual ambos se sientan cómodos 

 

Existen varias posiciones para alimentar al bebé, pero la más común es la posición de cuna, en la que la mamá está sentada y el bebé está acostado reposando su cabeza en el antebrazo de la mamá. Para esta posición es importante que la madre tenga su espalda recta y totalmente apoyada, debe evitar encorvar sus hombros pues esto le traerá dolores. Algunas prefieren usar un cojín de lactancia que es en forma media luna y así lograr que el bebé esté a la altura de los pechos.    

 

5. No te fíes del extractor

 

El extractor es una excelente ayuda para aquellas mamás que tienen una alta producción de leche materna, pues muchas veces las tomas del bebé no vacían del todo los pechos. Sin embargo, si eres una mamá de baja producción te será más difícil extraer leche y te estresará el hecho que no estés produciendo la cantidad de leche que esperabas, así que no tomes el extractor como un "medidor" de tu producción. Mejor guíate por los indicadores que te da el bebé para saber si queda satisfecho o no. 

 

(También te puede interesar: Lee esto antes de visitar un recién nacido)

 

6. Confía en tí, no te estreses y disfruta este hermoso momento

 

Los bebés nacen con el reflejo de succión y todas las condiciones fisiológicas del recién nacido están diseñadas para mamar el pecho de la madre de forma natural e innata. Así que confía en tí, llénate de seguridad, trata de estar tranquila y mentalízate para tener una lactancia maravillosa. Pero también recuerda que cada embarazo es diferente, cada nacimiento es diferente y cada proceso de lactancia también lo es, entonces no permitas que el tema de la lactancia te genere tanta ansiedad y estrés, pues cada mamá hace lo mejor por su hijo y en caso que no tengas suficiente leche y requieras complementar, sigue creando el vínculo con tu bebé sin medir onzas. 

 

 

Por LaFamilia.info 

 

20150106m 

Es un momento emocionante, único y fascinante, pero también es un proceso de adaptación para los nuevos padres, quienes ante todo, agradecerán la prudencia de las personas que los rodean. Por eso antes de visitar un recién nacido, es importante que leas lo siguiente:


Espera unos días para visitar al bebé. No es conveniente visitar al recién nacido durante las primeras semanas de vida, los padres han tenido pocas horas de sueño, es un momento de recuperación para la mamá y el bebé es vulnerable a infecciones, por lo que que es mejor esperar unos días.


Espera su autorización. Una vez los padres den su autorización para ir a visitarlos, entonces podrás proceder. El tiempo lo decidirán los padres y los demás deben acomodarse a ello.


Visitas cortas. La visita no debe tardar más de 20 minutos.


No tomar al bebé en brazos, a menos que los padres lo ofrezcan. Tampoco es prudente ofrecerse a sacarle los gases o cambiarle el pañal.


Medidas higiénicas. Así no vayas a tener contacto directo con el bebé, debes tener las manos completamente limpias y aplicarse gel anti-bacterial.


No lleves enfermedades. Abstente de conocer al bebé si has tenido gripa o has estado en contacto con algún virus.


No le des consejos a los nuevos padres a no ser de que te lo pidan. Ellos deberán seguir exclusivamente las pautas de su pediatra.


No hagas comentarios sobre la apariencia de la mamá. "¡Qué hinchada estás!", "Pobre, te ves demacrada", "¿Por qué conservas una pequeña barriga?", son acotaciones fuera de lugar... Lo que menos quiere oír una mamá en su posparto son comentarios sobre su aspecto.


Mientras que esperas el momento para ir presencialmente, puedes enviarles a los padres un chat o correo con un mensaje de felicitación y afecto, aunque no esperes que te lo respondan de inmediato.

 

 

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LaFamilia.info - Blog Sura
27.01.2014

 

Un bebé en las primeras semanas de vida es tan especial, que en ningún caso puede considerarse un adulto en miniatura. Es un ser perfecto, que requiere el paso del tiempo para terminar la maduración de ciertos órganos y funciones.

 

El pediatra Álvaro Jiménez Patiño, responde las principales inquietudes de los papás novatos.

 

1. ¿Por qué tantos niños se ponen amarillos en los primeros días de vida?

 

En los primeros días de nacido el niño puede empezar a ponerse de color rojo, que es el preámbulo a que se va a poner amarillo. Se trata de la ictericia fisiológica, común entre 70% y 80% de los recién nacidos y más frecuente en los bebés prematuros.

 

Se considera normal cuando aparece entre el primer y cuarto día de nacido y desaparece a la primera o segunda semana de vida. Esa coloración amarillenta de la piel está provocada por la acumulación de bilirrubina (un producto de deshecho producido por la descomposición normal de los glóbulos rojos) en la sangre, la piel y otros tejidos, debido a la incapacidad temporal del hígado inmaduro del recién nacido para eliminar eficazmente esta sustancia del cuerpo. Se puede evitar en algunos casos con los baños de sol regulados. Aunque cierto grado de ictericia es normal, si un recién nacido presenta este problema antes de lo esperable o su nivel de bilirrubina es más alto de lo normal, el pediatra debe hacerle seguimiento.

 

La ictericia se considera patológica cuando aparece en el bebé antes de las primeras 24 horas de vida, en estos casos se debe estudiar porque puede coincidir con una incompatibilidad de grupo sanguíneo y el aumento de bilirrubina de manera tan precoz puede afectar el cerebro. Según el pediatra Álvaro Jiménez Patiño, esta es una de las principales causas de hospitalización.

 

2. ¿Los bebés mudan de piel? ¿Podemos ayudarles?

 

No es necesario retirar los “cueritos” que tenga. La piel del bebé es muy delicada, en la primera semana de vida presenta una descamación que es completamente natural y no requiere cuidados adicionales, cremas o “ayudas”. De hecho, algunos bebés nacen con la piel descamada, sobre todo aquellos que nacen después de la fecha estimada.

 

Por otro lado, es posible que la cara, los hombros y la espalda del bebé estén cubiertos por un bello fino y suave, denominado lanugo. La mayor parte del lanugo se pierde dentro del útero materno; por este motivo, el lanugo se ve con más frecuencia en bebés prematuros. En cualquier caso, este pelo desaparece en pocas semanas.

 

3. ¿Cómo se debe asear el cordón umbilical?

 

A muchos padres les preocupa el aspecto y cuidado del cordón umbilical del bebé. El cordón contiene tres vasos sanguíneos (dos arterias y una vena) rodeados de una sustancia gelatinosa. Este es un tejido muerto o necrótico que se desprende entre los siete y los doce días de vida. Hay que mantenerlo bien seco, limpiarlo en cada cambio de pañal con un aplicador con alcohol, exactamente donde la base del muñón o nudo se une con la piel, su función es ayudar a que se seque; a medida que esto sucede, el cordón va cambiando de color, de amarillo a marrón o negro, hasta que se desprende. Si no se seca bien, puede dar paso a una infección, llamada onfalitis, que puede ser grave, debido a la permeabilidad de los vasos umbilicales, condición que persiste hasta aproximadamente los 20 días de vida. En los casos más severos se suman a los síntomas la fiebre y signos de toxicidad. El primer signo de infección es que el ombligo huela mal. Si el cordón umbilical está anormalmente húmedo, con secreciones purulentas o turbias hay que consultar de inmediato al pediatra. También se producen enrojecimientos alrededor del ombligo e inflamación.

 

4. Se dice que además de la higiene, el baño es importante para el desarrollo del niño. ¿Qué tan cierto es?

 

Completamente cierto. El momento del baño se convierte en un ritual que los padres deben hacer con calma y con mucha disposición porque facilita el vínculo padre e hijo, estimula su desarrollo psicomotor, permite experiencias sensitivas (caricias, frío, calor, humedad) y sirve como elemento de juego. Además, estimula la circulación y los sentidos, ofrece relajación y produce sueño.

 

El primer baño se debe hacer después de las veinticuatro horas del nacimiento, puede efectuarse en la mañana o en la tarde. Se sugiere hacer el baño de inmersión (introduciendo al niño en el agua), teniendo la precaución de secar muy bien el ombligo, para evitar infecciones.

Se aconseja utilizar una bañera de plástico que ofrezca seguridad y comodidad. La duración del baño debe ser de cinco minutos como máximo; el agua debe estar a una temperatura de 37 °C, y si no es potable, se debe hervir. Durante el primer mes de vida no se recomienda el uso de jabones, luego sí puede usarse jabón con pH neutro o jabón con glicerina.

 

5. ¿Cuánto tiempo se debe exponer al bebé al sol?

 

El baño de sol es una fuente suficiente de vitamina D. Este “baño” se efectúa poniendo al niño desnudo bajo los rayos del sol en las horas de la mañana, preferiblemente antes de las 10.00 a.m. Se hace de manera directa, se debe iniciar con dos o tres minutos por cada lado, aumentando la exposición en forma progresiva, hasta diez minutos por cada lado; los ojos se protegen poniendo la cara del recién nacido en la sombra o cubriéndolos con un pañuelo oscuro.

 

6. ¿Debo asear la boca del bebé?

 

La cavidad oral del bebé se debe limpiar una vez al día, puede hacerse forrando el dedo del adulto con una gasa humedecida en agua potable o en una solución con bicarbonato; también existen unos “cepillos” especiales para bebés que consisten en una especie de guante para el dedo, con el que se le masajea las encías, los carrillos y la lengua.

 

A los niños en sus primeras semanas les puede aparecer un hongo blanco en la boca, se llama muguet o candidiasis oral, es una infección muy habitual en los lactantes que se manifiesta con irritación dentro y alrededor de la boca, parece leche, pero no resulta fácil retirarla. Suele ser trasmitido por la madre en el momento de cruzar el canal del parto o durante la lactancia. No es para preocuparse, basta con la higiene oral y ya el pediatra ve si es necesario tomar otra medida.

 

7. ¿Se deben abrigar mucho a los recién nacidos?

 

No tanto como creen los padres. Los neonatos son poiquilotérmicos, es decir que no regulan la temperatura porque su sistema termorregulador es aún inmaduro, se enfrían muy rápido y se calientan muy rápido, por eso se debe estar pendiente de ellos para no sofocarlos, esto además aumenta las erupciones como “milios”, diminutas protuberancias blanquecinas o pequeños quistes en la piel.

 

8. ¿Qué tipo de manchas son normales y desaparecen con el tiempo?

 

Existen unas manchas de color rosado intenso, generalmente localizadas en el puente de la nariz, la parte baja de la frente, los párpados superiores, la base de la cabeza y el cuello, conocido popularmente como “picotazo de cigüeña”. Son las manchas más habituales en los recién nacidos, sobre todo en aquellos que tienen la piel muy clara, y suelen desaparecer los primeros meses. Estas manchas se enrojecen cuando el niño llora y algunas personas las conservan durante toda la vida; no implican ningún riesgo.

 

Las manchas mongólicas, por su parte, son de color violáceo y suelen aparecer en las nalgas o en la espalda. Son muy comunes sobre todo en bebés de pieles morenas, son transitorias y desaparecen alrededor de los 4 ó 5 años.

 

9. ¿Si por alguna condición de salud la madre no puede lactar al bebé, se corre algún riesgo?

 

El alimento ideal que debe recibir el recién nacido es la leche materna durante sus primeros seis meses de vida y de manera exclusiva, porque satisface todos los requerimientos nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo; tiene componentes inmunológicos para protegerlo contra las enfermedades más comunes en esta edad; es libre de contaminación; y lo más importante, la lactancia natural favorece y estimula el vínculo afectivo con su madre.

 

10. ¿Qué tan frecuente es el reflujo?

 

La regurgitación y el vómito persistente son muy normales, se presentan casi en la mitad de los recién nacidos. Este reflujo gastroesofágico mejora a partir de los cuatro meses y no amerita tratamientos. Lo que sí es preocupante es el vómito cuando se acompaña de dolor abdominal, de llanto incontrolable, gases, tos y dificultad respiratoria, en estos casos merece consulta.

 

11. ¿Cuál es la causa del hipo?

 

El hipo no da por frío, sino simplemente por la contracción de un músculo llamado diafragma.

 

12. ¿Hay una “temporada” de cólicos?

 

Después del mes empiezan los mal llamados “cólicos del lactante”, que para ser precisos no se trata de cólicos realmente, sino que son procesos fisiológicos adaptativos y se manifiestan con llanto, incomodidad, que puede llegar a darse hasta por tres horas seguidas, especialmente en las tardes. Algunos padres creen que les está cayendo mal la leche materna, cuando en realidad no es así.

 

13. ¿Qué es el “pujo”?

 

Es una contracción involuntaria presente en los recién nacidos, como si hicieran fuerza, sucede después de la segunda y tercera semana de vida, esto no obedece a ninguna situación alarmante, se asume como parte del proceso de adaptación del sistema digestivo del bebé, es una reacción fisiológica normal.

 

14. ¿En qué consiste un sangrado por los genitales que presentan algunas niñas?

 

Eventualmente las recién nacidas pueden presentar un flujo vaginal blanco o un sangrado escaso, esto sucede por el influjo de las hormonas de la madre y simplemente pasa. También en las niñas y los niños puede haber un crecimiento de los senos o ginecomastia, que desaparece por sí sola alrededor de los dos años de edad; incluso pueden presentar alguna secreción lechosa. No se debe extraer ni manipular los senos al pequeño por esa causa.