Ricardo Córdova - Colaboración Fundación Teletón
06.10.2014

 

Estos pequeños insectos suelen atacar a los niños con mayor frecuencia pues su contacto permanente en colegios y guarderías, los hace más propensos a infectarse unos a otros, causando así epidemias que requieren atención y tratamiento.

 

“Estos insectos del tamaño de una semilla de ajonjolí, viven hasta 30 días en la cabeza de una persona y se alimentan de sangre. Hay tres formas de piojos: los huevos (o liendres), las ninfas y los piojos adultos, que además de molestos son muy fáciles de contagiar”. Explica Víctor Manuel Salazar, biólogo y entomólogo de la Dirección de Enfermedades Transmitidas por Vector del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece).

 

Para aclarar las dudas más frecuentes sobre este tema, el experto contesta las preguntas más comunes:

 

1. ¿Qué se siente tener piojos en la cabeza?

 

• Hay sensación de que algo se mueve entre la cabeza y cabello.

• Hay comezón, ardor e irritación en el cuero cabelludo, específicamente detrás de las orejas y cerca de la línea del cabello en la nuca, llegando a ser tan intensa que pueden ocasionar lesiones en el cuero cabelludo.

• Lesiones en el cuero cabelludo debido a la propia acción de rascarse, y las cuales son importantes que se atiendan ya que pueden llegar a infectarse.

 

2. ¿Cómo se contagian?

 

Ni la higiene personal, edad, clase social, limpieza en el hogar o en el colegio tienen que ver con la posibilidad de que una persona contraiga piojos, ya que quien tenga contacto con una persona infestada, corre un alto riesgo de adquirirlos, en particular si se da un contacto cabeza con cabeza.

 

También, se pueden contagiar por compartir artículos de uso personal: toallas, almohadas, cepillos o peines, tijeras para el cabello. Lo mismo que, si se comparten ciertas prendas de vestir: camisas, blusas, gorras, sombreros, bufandas, suéteres, abrigos, etc.

 

3. ¿Qué hacer si se confirma el contagio?

 

Se debe de atender rápidamente para evitar que se propague. Hay 2 tipos de tratamiento para combatirlos:

 

• Por medio del “peinado”: Tras humedecer el cabello, con un peine muy fino se buscan los piojos y/o liendres en el cuero cabelludo. Se requiere de paciencia, buena vista y mucha constancia para realizar esta operación diariamente durante 2 semanas. Este método no es infalible debido a que pueden no liquidarse todos los huevecillos o liendres.

 

• Uso de shampoos y enjuagues especiales que ayudan a combatir los piojos y que contienen permetrina, los cuales se compran en la farmacia: Estos productos suelen contener 1% de esta sustancia química que es muy eficaz en el tratamiento. Para asegurar la eliminación de los piojos y sus huevecillos es necesario utilizarlos de 15 a 20 días.

 

Una vez concluido el tratamiento, se recomienda complementarlo con un peinarlo cuidadoso del cabello para eliminar algún sobreviviente.

 

4. ¿Qué no hacer?

 

• No es necesario desechar ninguna prenda. Pero sí se recomienda lavar (con agua caliente y secarla a una temperatura alta) toda la ropa, las toallas, gorras, sombreros, almohadas y sábanas de quien estuvo infestado.

 

• No fumigar la casa sin asesoría de un profesional, porque hay riesgo de que la familia se exponga a sustancias químicas que pueden ser peligrosas para la salud.

 

5. ¿Qué sí hacer?

 

• Todos los miembros de la familia y los contactos más cercanos deberán revisarse. De confirmarse el contagio, la persona deberá someterse a tratamiento.

• Si los piojos sobreviven a los tratamientos antes mencionados, entonces se recomienda visitar al médico para que proponga un nuevo modo de atender la situación.

 

Colaboración de Fundación Teletón México para LaFamilia.info. Derechos reservados.


 

LaFamilia.info
02.06.2014

Ya no son las antagonistas de la película. Las grasas fueron satanizadas por mucho tiempo, pues se les acusaba de ser las culpables de aumentar los niveles de colesterol, provocar sobrepeso y enfermedades cardiovasculares. No obstante, recientes estudios desmienten todo lo anterior y ahora las defienden a capa y espada por sus numerosos beneficios para la salud; la clave está en consumirlas de forma moderada.

Al hablar de grasas saludables nos referimos a las de origen natural, grasas monosaturadas, poliinsaturadas y ácidos grasos como Omega 3. Son fuentes de energía, dan saciedad, disminuyen los riesgos de padecer lesiones cardiovasculares, enfermedades respiratorias y ayudan a las articulaciones. Reducen los niveles de colesterol total en la sangre y aumentan el llamado “colesterol bueno” -HDL-.

De otro lado están las grasas dañinas, presentes en las frituras y comidas procesadas como postres, paquetes tipo snacks, galletas, tortas, panes, salsas, aderezos y algunos lácteos. Este tipo de grasas son las que aumentan el colesterol malo -LDL-, afectan las arterias y tienden a acumular grasa en el cuerpo.

Los siguientes son los alimentos ricos en grasas saludables que se deben consumir de forma regular, tanto por sus beneficios para la salud, como por su importancia en procesos de disminución de peso y mejora de la composición muscular:

Huevos

Numerosos estudios realizados en los últimos años, se han dedicado a comprobar que el huevo es un "alimento diez", uno de ellos publicado en la revista European Journal of Nutrition concluyó que los huevos no contribuyen a las enfermedades cardiovasculares que se les atribuían. Además, la Universidad de Michigan explica que los huevos «ofrecen casi todas las vitaminas y minerales esenciales que necesitan los humanos», tales como las vitaminas A, D, E y K, así como la luteína y la zeaxantina, que contribuye a la reducción de los problemas de corazón[1].

Frutos secos

Estaban vetados en las dietas para perder peso o en personas con problemas de colesterol, pero nuevas investigaciones hablan maravillas de este alimento.

Expertos del Hospital Clínic de Barcelona[2], declaran que gracias a su contenido de ácidos grasos saludables (omega 3 y 6) y polifenoles, los frutos secos son protectores del corazón, mejoran la función cognitiva y previenen enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.

Doce unidades al día de frutos secos -como maní, pistachos, piñones, nueces, almendras, avellanas- sería la porción indicada, aunque puede variar dependiendo de las condiciones físicas y demanda nutricional de cada persona. Algo importante: se deben consumir naturales, es decir, sin azúcar, sal ni aceite añadido.

Cacao

Otro alimento que estaba reservado solo para darle un gusto al paladar en contadas ocasiones. No obstante, quedó demostrado por científicos de Harvard Medical School[3], que el consumo de chocolate negro, con 60 a 70% de cacao, disminuye los niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol “malo” y aumenta el colesterol “bueno”. Asimismo regula la presión arterial y mejora la memoria al incrementar el flujo sanguíneo al cerebro.

El cacao aporta vitaminas A y B, y minerales como calcio, fósforo, hierro, magnesio, cobre, potasio, ácido fólico y tiamina (B1), nutrientes indispensables para la regulación del metabolismo.

Para conservar sus propiedades nutricionales, se debe consumir el chocolate negro, mínimo 60% de cacao y sin azúcar ni leche añadida. Igualmente el cacao en polvo sin azúcar.

Aguacate o palta

Es un fruto de alto valor nutritivo, contiene casi todas las vitaminas, es rico en grasas monoinsaturadas -grasas buenas- que ayudan a regular los triglicéridos y evitan el colesterol malo, también contiene Omega 3. “En él también encontramos dosis de carbohidratos, proteínas, vitaminas A, C, D, B6, K, E, minerales, fibra, y agua, así como también es rico en potasio y pobre en sodio, lo cual favorece la disminución de la presión arterial; en resumidas cuentas el aguacate es un súper alimento que debe estar presente en nuestra alimentación” explica el famoso nutricionista y entrenador José Fernandez desde sus redes sociales[4].

Al ser un alimento muy calórico, se recomienda consumirlo en porciones reducidas.

Salmón

Un artículo publicado por el ABC[5] lo describe así: “Se trata de un pescado azul de gran valor nutricional, gracias a su elevado contenido de ácidos grasos omega-3, muy beneficiosos para el corazón, y según los últimos estudios, también para el cerebro. Cada 100 gramos de este pescado aportan 11 gramos de grasa rica en omega 3 y triglicéridos, que ayudan a regular el colesterol, y por ello la salud del corazón y las arterias. Además es rico en vitaminas del grupo B, reguladora del sistema nervioso, y vitamina A, que ayuda a luchar contra las infecciones. Contiene también vitamina D, que interviene en la absorción del calcio.”

Semillas

Las mejores son la chía, quinua, linaza, amaranto y ajonjolí. Además de que son ricas en fibra, contienen un alto porcentaje de ácidos grasos omega 3 y 6.

Aceite de oliva

Según especialistas del Clínic[2], es recomendable, tanto para la salud cardiovascular como para la cerebral, generalizar el uso del aceite de oliva virgen en los platos. Se debe usar en su forma más pura -virgen o extra virgen-, pues no debe ser mezclado con aceites refinados que no son saludables.

Fuentes consultadas

[1] ABC.es Alimentos que eran malos y que ahora tenemos que tomar

[2] ABC.es El consumo de aceite de oliva virgen, nueces y vino previene de la demencia

[3] Buenasalud.net Propiedades y beneficios del cacao para la salud

[4] José Fernandez Cuenta de Twitter

[5] ABC.es Alimentos que alargan la vida

 

Por LaFamilia.info  

 

Foto: Freepik

 

Se acabaron las comilonas de navidad, los excesos de vacaciones y las reuniones de fin de año. Es hora de tomar medidas y recobrar los sanos hábitos de alimentación; más que por estética, por salud. Estas son las recomendaciones a seguir:

 

Menos carbohidratos, más proteína

 

Varios expertos han salido a defender las proteínas, pues son los alimentos de mayor nutriente para el cuerpo humano. A diferencia de los carbohidratos, que si bien son combustibles -dan energía-, no son ricos en nutritientes y suelen ser los culpables del aumento corporal. 

 

Carbohidratos hasta el medio día

 

La reconocida “Sascha Fitness”, aconseja consumir los carbohidratos en las horas de la mañana o hasta el medio día preferiblemente, esto debido a que en la noche cuando el cuerpo entra en estado de reposo, ya no se requiere de la energía que proveen los carbohidratos. Así evitamos que dichas calorías se almacenen sin ser quemadas.  

 

Reducir el consumo de sal

 

Se ha comprobado que el sodio es el causante de la retención de líquidos impidiendo que las personas bajen de peso, además es el principal ente activo de la formación de celulitis en las mujeres. Por lo tanto se debe reducir el consumo de alimentos altos en sodio, como son: productos enlatados, caldos en cubos, comidas procesadas y congeladas, algunos embutidos como salchichas, chorizos, entre otros. Y por supuesto, no agregarle más sal con la que se cocinan los alimentos.

 

Preparaciones caseras

 

Entre menos procesados sean los alimentos, mucho mejor. Por lo general, este tipo de productos tienen un alto contenido de sodio, azúcares y conservantes artificiales que no son saludables. A diferencia de las preparaciones caseras que son más sanas, económicas e igualmente deliciosas.

 

Moderar el consumo de frutas y zumos

 

Se tiene la creencia que “estar a dieta” es comer frutas y más frutas, pero esto es algo completamente falso. José Fernández, nutricionista, entrenador y autor del libro “Salvando Vidas”, explica que “las frutas son carbohidratos simples, los cuales se transforman en glucosa y ésta hace que se libere insulina la cual dificulta la expulsión de grasa del cuerpo”. Así que las frutas por su alto contenido de fructuosa, se deben comer de forma moderada, y más aquellas personas con obesidad, diabetes o que quieren bajar de peso. Una o dos porciones de fruta al día, bastarían para suministrarle al organismo los nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento.

 

Limitar el azúcar

 

Esto es ya una regla de la vida sana, el azúcar es altamente perjudicial para el organismo, no sólo por su alto contenido calórico sino porque afecta diversas funciones del organismo, aunque sea en su forma natural (fructuosa) como lo explicamos en el apartado anterior. Para endulzar bebidas y preparaciones, se recomiendan aquellos a base estevia. 

 

Evitar las bebidas alcohólicas 

 

Son ricas en azúcares, altamente calóricas e inflaman el intestino, el hígado y el colon.

 

Tomar agua

 

El agua es fundamental para la adecuada absorción de las proteínas, la hidratación, la digestión y demás funciones del organismo.

  

Consumir verduras 

 

Tienen un alto valor nutricional y poseen fibra lo cual ayuda al tránsito intestinal. 

 

 

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Luis Yáñez - Colaboración Fundación Teletón
08.09.2014

Alrededor de este tema existen muchos mitos que le restan seriedad, por lo que conviene estar informados, romper con mitos y no poner en riesgo el propio bienestar.

Para la doctora Gisel Paniagua, directora general de actividades deportivas de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, los mitos y creencias que rodean a la desnutrición se pueden resumir en tres aspectos muy importantes: el psicológico, económico y físico.

¿Mentira o realidad?

Los factores, un sinfín. Ya sea por moda, carencias financieras, algún complejo o simplemente por salud, las personas muy delgadas siempre están rodeadas de mofas o rumores en cuanto a su estado físico.

Por eso, la especialista nos aclara las inquietudes más populares referentes al tema:

1. ¿Los individuos muy delgados, están desnutridos?

Mentira. La verdad es que el físico es un factor bastante engañoso. Por lo regular pensamos que una persona con estas características está mal alimentada, pero existen otras causas, como la herencia, alimentación balanceada, ejercicio, entre otros, que influyen en estos casos.

Es importante mencionar que, muchos pacientes con desnutrición sufren también de obesidad, es decir, hay muchos “gorditos” desnutridos.

2. ¿La situación económica contribuye en la mala alimentación?

Mentira. Y este también es un verdadero mito. Casi siempre creemos que mientras menos sean los ingresos, hay mayor probabilidad de desnutrición, lo cual es un error, ya que en algunos hogares con pocos recursos en México, aunque en su alimentación tal vez no haya carne o pescado, hay ciertas combinaciones (cereales, frutas y verduras) que sustituyen a las proteínas, lo que les ayuda a tener un cuerpo sano.

Por el contrario, hay bastantes casos en los que se ha registrado que la población con mayor solvencia económica tiene un grado más alto de desnutrición, esto por la falta de tiempo para planear sus alimentos, y la ingesta de comida rápida y chatarra.

3. ¿Se nota la desnutrición?

Realidad. Por lo regular, cuando se presenta el cansancio, dolor constante de cabeza, manchas en la cara, piel muy suave (como de adulto mayor), labios u ojos secos (deshidratación), caída de cabello y ojeras visibles, es probable que el paciente sufra de esta enfermedad.

4. Lo primero que hacen algunos nutriólogos es quitar algunos alimentos, ¿esto puede desnutrirnos?

Realidad. Algunos especialistas utilizan la eliminación de algunos productos cuando el paciente lo amerita. Sin embargo, es muy importante recordar que no se trata de dejar de comer algo, sino simplemente de que comamos las porciones adecuadas en los tiempos adecuados.

Recomendaciones del experto

Según la doctora Gisel Paniagua, la sociedad actual tiene una fijación con la delgadez, fijación que incluso está jerarquizada por arriba de la salud, lo cual se ha vuelto uno de los grandes problemas que enfrenta el sistema médico de muchos países. Aunque, comparte algunas recomendaciones importantes para evitar la desnutrición y conservar un buen estado físico.

“¡No le tengamos miedo a la comida!, y recordemos que mientras más balance tenga nuestra alimentación, es más sencillo mantener el buen funcionamiento de nuestro organismo”, comenta la especialista, además agrega que con el ejercicio diario, la ingesta de frutas y verduras y buenos hábitos alimentarios, es menos complicado estar saludable y en buena forma.

Recordemos que lo más valioso que tenemos es nuestra salud, y que con ella podemos modificar muchas circunstancias de la vida. Evitemos ser parte de los mitos y busquemos una solución saludable para ellos, tengamos en cuenta el popular dicho: ¡Mente sana en cuerpo sano! Y cuidemos nuestro cuerpo ante cualquier adversidad.

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Ojocientifico.com - LaFamilia.info
17.03.2014

 

El cerebro, al igual que el cuerpo, necesita ser ejercitado, de modo que las millones de neuronas y de conexiones presentes en él, tengan un funcionamiento más óptimo. Los especialistas de Ojocientifico.com nos explican cómo ejercitar el cerebro a través de las principales funciones cognitivas.

 

La memoria

 

Esta función cognitiva del cerebro humano juega un papel crucial en muchas de las actividades diarias, tales como la lectura, el razonamiento y los cálculos mentales. Por ejemplo, escuchar música es una actividad no sólo disfrutable sino que también puede servir como ejercicio, al tratar de memorizar la letra de alguna canción. Otro ejercicio puede ser cepillarse los dientes con la mano que no se utiliza habitualmente, lo que ayuda a construir una nueva asociación en el cerebro, es decir, una distinta conexión neuronal.

 

La atención

 

Prácticamente todas las actividades y tareas diarias, requieren de atención, ésta permite mantener la concentración en algo a pesar de posibles distracciones o enfocarse en más de una tarea a la vez. Una forma muy efectiva de ejercitar la atención es cambiar las rutinas habituales: el camino hacia el trabajo, la casa, o modificar la ubicación de las cosas en el entorno diario. Esto hará que el cerebro deba ponerse en funcionamiento nuevamente y prestar atención a lo que antes era mecánico y espontáneo.

 

El lenguaje

 

El lenguaje es el que marca nuestra habilidad para reconocer, recordar y entender las palabras, y la comunicación en general. Se puede ejercitar leyendo diariamente pero en lugar de contenidos habituales, intentar con temas ajenos a nuestros conocimientos o que no resulten del todo fáciles de entender.

 

Habilidades visuales y espaciales

 

Analizar información visual y espacial es esencial para desempeñarnos en medio de nuestro entorno. Un buen ejercicio para esta función cognitiva, es ingresar a una habitación y memorizar cinco objetos allí presentes. Al salir de la habitación se debe intentar recordar cuáles eran los objetos y dónde estaban ubicados. Si resulta demasiado fácil, se puede aumentar el tiempo, es decir, intentar recordar los objetos dos horas después.

 

Función ejecutiva

 

Sin siquiera notarlo, la mayoría de las veces, solemos utilizar nuestros conocimientos lógicos y habilidades de razonamiento diariamente para tomar decisiones, elaborar determinadas hipótesis o considerar ciertas consecuencias ante una acción específica. Actividades en las que se debe definir una estrategia o calcular los posibles movimientos se dan todos los días; puede ser en la visita a un amigo, en la que se deba razonar qué responder o planear cosas para hacer, o puede ser incluso mientras se disfruta de un videojuego, que obliga a la solución de problemas.

 

 
EFE - LaFamilia.info
 

 

Además de los trastornos ya conocidos como la anorexia, ortorexia y bulimina, han aparecido nuevos desordenes de la conducta alimentaria que tienen atrapados a algunos los jóvenes, quienes con tal de atender las exigencias de la sociedad, hacen hasta lo imposible para lograr el cuerpo soñado.

 

Antonio Villarino Ruiz, doctor en Ciencias Químicas y catedrático de Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid donde ejerce como profesor de Nutrición, realiza una panorámica sobre estos trastornos en su manual Controversias sobre los trastornos alimentarios que publicó el Instituto de Trastornos Alimentarios de Barcelona. El especialista considera que “nuestro ritmo de vida actual, reñido con buenas pautas alimentarias, y los modelos estéticos impuestos, nos precipitan a una situación cada vez más grave y difícil”.

 

Por eso la necesidad de fortalecer el carácter y la voluntad en los hijos, además fomentar su autoestima, autoaceptación y seguridad propia; todo esto acompañado de hábitos saludables que deben impartirse en el hogar.

 

Es importante también que los padres estén informados sobre los trastornos actuales con el fin de estar alertas a posibles síntomas en los hijos. El experto hace alusión a los siguientes:

 

Permarexia

 

Trastorno de la alimentación relativamente moderno donde la persona piensa que todo lo que come engorda y eso le lleva a probar diferentes dietas, muchas de ellas poco saludables, las llamadas “dietas milagro”. Hay expertos que consideran que es el paso previo a la anorexia o a la bulimia. Se trata de un trastorno típicamente femenino presionado por los cánones de belleza actuales dominados por la figura esbelta.

 

Algunos de sus síntomas:

- Contar calorías constantemente o mirar las etiquetas nutricionales de forma obsesiva son algunos de los síntomas.

- Consumo constante de suplementos polivitamínicos, diuréticos o alimentos dietéticos, como productos milagro.

- Si se han hecho más de tres dietas al año para bajar de peso la situación es preocupante.

- Fluctúan de peso constantemente. Aparecen las “dietas yoyo” en las que el individuo gana al final más peso del que pierde, lo que se llama efecto rebote.

- A diferencia de la ortorexia (obsesión por la comida sana), estas personas se obcecan por el contenido calórico sin importarles las características nutricionales de los alimentos.

 

Bulimarexia

 

Es un proceso que alterna situaciones de hiperactividad y negaciones a comer, típicas de la anorexia, con atracones y purgas clásicas de la bulimina. Las mujeres jóvenes suelen ser las más afectadas.

 

Sequedad en la piel, trastornos hormonales y cardiopatías son los problemas que aparecen en los primeros estadios de esta conducta. La presión social, las modas y la personalidad del individuo son los factores desencadenantes.

 

Potomanía

 

Deseo frecuente de beber gran cantidad de líquido de forma compulsiva y sensación de placer. También denominada polidipsia psicológica. A veces se asocia a la anorexia ya que beben agua para tener sensación de saciedad.


Superar los 4 litros diarios puede llevar a una hiperhidrosis grave en especial si se hace en un corto periodo.


Drunkorexia - Ebriorexia


Es un trastorno que crece entre los jóvenes; la idea es no comer para poder seguir bebiendo. La drunkorexia es una enfermedad que mezcla la anorexia y el alcoholismo.


Los afectados reemplazan las calorías de la comida por las que aportan las bebidas.


Suelen estar muy informadas de la cantidad de calorías de los alimentos y de las bebidas, pero no conocen la proporción y equilibrio de los nutrientes.



Diabulimina


Trastorno de la conducta que se gesta en personas recién diagnosticadas de diabetes tipo 1 y que requieren tratamiento crónico con insulina.


La pérdida de peso como consecuencia del desequilibrio hormonal antes del diagnóstico y la recuperación posterior del peso gracias a la dieta y a la insulina, puede llevar a algunas personas a rebajarla dosis de insulina para bajar kilos.


Con los niveles de glucosa elevados en sangre, la aparición de una cetoacidosis diabética es muy probable y hay riesgo de un coma, además de problemas neuropáticos, afectación en ojos, fallos renales…


No aparecen vómitos ni atracones como en la bulimia.

 

Sadorexia

 

También se conoce a este trastorno como “dieta del dolor”. Procede de la anorexia, bulimia y ortorexia combinado con un maltrato corporal y empleo de métodos de adelgazamiento masoquistas. Se emplea para llegar a una delgadez extrema con consecuencias catastróficas.

 

Perfil: personas con baja autoestima, deprimidas, que buscan la perfección y desean alcanzar lo imposible, lo que les puede llevar a la muerte.

 

Síndrome del comedor nocturno

 

Se caracteriza por la ingesta por la noche de más del 25% del total de calorías que hay que tomar a diario, falta de sueño y anorexia matutina, poca o nula ingesta de alimentos en el desayuno.

 

- A la anorexia matutina le acompaña una hiperfagia (comer en exceso) en la tarde-noche con alta ingesta calórica después de la cena.

- Ansiedad y tensión a la hora de ir a dormir.

- No conlleva los efectos de la bulimia (vómitos, laxantes, diuréticos) o del trastorno por atracón (las tomas son pequeñas cantidades).

- Se da en personas con baja autoestima y depresión y se puede considerar también un trastorno del sueño, además de ir unido al síndrome de piernas inquietas, apnea y sonambulismo, incluso puede acarrear un aumento de peso.

 

Síndrome del descontrol alimentario

 

Es una forma incompleta de bulimia. Se trata de atracones pero sin conductas compensatorias o purgativas y con menos alteración perceptiva del propio cuerpo. Más común entre mujeres jóvenes, también en personas obesas.

 

 - Se relaciona la ingesta rápida de una cantidad de alimento importante con una sensación de falta de control. Varias veces por semana.

- No se realizan prácticas purgativas.

- Se come sin hambre hasta sentirse desagradablemente lleno y se hace a solas por vergüenza, depresión o sentimiento de culpa.

 

 
Por ABC.es 

 

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Dicen los expertos que la piel tiene memoria y almacena todo el sol que hemos tomado. Por eso, no podemos olvidar una serie de recomendaciones para evitar que nuestros hijos, desde bien pequeños, no se quemen por el sol.

 

Hasta los seis meses no se debe exponer a los bebés bajo los rayos solares. Deben tener una protección directa bajo la sombrilla y con ropa. «A partir del medio año, se deben usar protectores solares minerales que llevan unas sustancias que cubren la piel de manera física, como una barrera, y no deja pasar el sol» explica la dermatóloga Ángela Hernández, en una nota del ABC.

 

A pesar de las advertencias y consejos de los expertos en dermatología, sobre todo en los últimos años, para evitar el cáncer de piel, seguimos cometiendo errores a la hora de exponernos al sol. Estos son los principales:

 

- No pensar que la mejor protección es no exponerse al sol.

 

- Creer que una sola aplicación de crema solar es suficiente. Si se va a pasar una mañana entera en la playa será necesario aplicarla, al menos cada dos o tres horas, y también después de cada baño, incluso si en el envase pone que la crema es resistente al agua.

 

- Aplicar poca cantidad sobre la piel. Toda la superficie debe quedar bien cubierta. Muchas veces se da el caso de que como se compra una crema cara, se aplica una cantidad insuficiente.

 

- Pensar que debajo de la sombrilla no hace falta protegerse.

 

- Considerar que en los días nublados no hay peligro. La radiación en estos días es un 30% menor, pero puede afectar en gran medida y abrasar la piel precisamente por estar más expuestos ante la sensación de menor calor.

 

- No percatarse de que el agua y la arena reflejan los rayos del sol.

 

- No ir suficientemente preparados cuando se sube una montaña, donde la radiación del sol es mayor.

 

- No informarse del índice de radiación solar que hay en la zona en la que vivimos o vamos a pasar las vacaciones para ajustar la protección solar que debemos ponernos.

 

- Tomar el sol entre las 12.00 y las 16.00 horas. Es mejor evitar esta franja horaria.

 

- No darnos cuenta que la protección directa con camisetas, gorras, gafas o trajes acuáticos especialmente diseñados para evitar el sol, son una buena elección para evitar el efecto directo del sol sobre la piel.

 

- No aplicar la crema sobre las palmas de las manos y pies.

 

- No extremar las precauciones cuando se tienen antecedentes en la familia con cáncer de piel.

 

Alejandro Ledesma – YoInfluyo
28.02.2014

Un estudio realizado por las universidades de Washington, Florida y Michigan, concluyó que consultar el smartphone antes de dormir, reduce las horas de sueño de los trabajadores y los hace menos productivos.

Este informe, publicado por el Wall Street Journal, es el resultado de dos encuestas, las cuales se realizaron a un grupo de trabajadores. En la primera se les cuestionó a primera hora de la mañana cuántas veces consultaron su móvil desde las nueve horas de la noche anterior, cuántas horas habían dormido y, además, qué tan concentrados se sentían en ese preciso momento.

Ahí fue cuando los investigadores se dieron cuenta de que el uso del celular a última hora del día conlleva una reducción de las horas de sueño. Además encierra a los trabajadores en un efecto dominó que los hace despertar de peor humor y estar menos concentrados durante toda la jornada laboral.

Respecto al segundo estudio consistió en determinar de qué forma el uso del smartphone podía repercutir en el sueño y en el rendimiento de la jornada laboral del día siguiente.

En entrevista con yoinfluyo.com, Nayeli Ortiz Landa, consultora en Tecnologías para el Hogar señaló que este efecto dominó es un problema cada vez más común, “el uso de dispositivos, ya sean teléfonos inteligentes, tabletas o computadoras cada vez es más desmedido, su amplia gama de aplicaciones hace que nos aferramos a ellos y si le sumamos su uso por asuntos laborales la situación se complica”.

Sobre el estudio, la especialista refirió que el problema no detona únicamente por los teléfonos celulares, ya que todo dispositivo de mismas características es causante de, “los celulares siempre están a la mano, muchos tenemos el mal habito de dar una ‘última’ revisada a nuestros correos o redes sociales antes de dormir y es ahí donde nos clavamos, algunos dedican horas a sus asuntos previo a dormir y eso hace que pierdan horas para descansar, al día siguiente el resultado se manifiesta y si esto pasa a diario estamos hablando de un verdadero problema laboral y en cuestión de salud”.

Recomendó apagar el teléfono antes de dormir y guárdalo en un cajón, “dormir es muy sano, no podemos limitarnos a esta necesidad por nada. Mejor organicémonos en el día y no pongamos de pretexto los asuntos laborales, despégate poco apoco del teléfono antes de dormir y trata de evitar ese mal hábito”.

Cabe señalar que éste, no es el único estudio que lo afirma, ya que en Dinamarca, un grupo de alumnas comprobó los efectos de las ondas de la conexión WiFi al descubrir que dormían menos cuando lo hacían con sus teléfonos junto a la almohada.

Otro estudio anterior es el de Leslie Perlow, profesora de la Escuela de Negocios de Harvard, quien investigó con un grupo de ejecutivos a los que se les impuso la rutina de desconectar regularmente, demuestran que quienes descansan por completo de sus tareas de trabajo a última hora del día, se sienten más interesados por su trabajo y más satisfechos tanto personal como profesionalmente.

Consumer - LaFamilia.info
26.08.2013

La salmonelosis es una de las infecciones alimentarias de más relevancia a nivel mundial, y suele presentarse con mayor frecuencia en el verano, puesto que las altas temperaturas incrementan su aparición. Esto pone en alerta a los países que ahora pasan por el tiempo más caluroso del año, aunque las precauciones no deben obviarse en las demás épocas.

Adicional a las altas temperaturas, existen otros factores que dan lugar a la formación de la salmonella, como es la falta de higiene en la cocina y la inadecuada manipulación de los alimentos. Además se estima que el 50% de las infecciones ocasionadas por esta bacteria, se producen en el hogar. De ahí la necesidad de conocer el tema y tomar medidas de precaución.

Qué es y cómo se manifiesta

La salmonella es la responsable de casi la mitad de los casos de infecciones de origen alimentario que se diagnostican en los hospitales. Ancianos y niños pequeños son los grupos de mayor riesgo.

Este microorganismo se adapta fácilmente en el organismo tanto de los animales como del ser humano. Cuando llega al intestino de cualquier individuo puede colonizarlo, da lugar a una infección o llega a un equilibrio con otros microorganismos intestinales, sobrevive y se multiplica en los restos de alimentos, que pasarán por el tubo digestivo.

Si se produce la infección, aparecen una serie de síntomas indicativos del proceso. En primer lugar, durante el período de incubación, comprendido entre 24 y 48 horas, la persona afectada sufre vómitos, diarrea y fiebre elevada que puede superar los 40º C. La diarrea presenta un color verde debido a que no se metabolizan los ácidos biliares.

Higiene para prevenir la salmonelosis

Lavarse las manos de forma intensa con agua y jabón abundantes tras la utilización del baño, antes y después de manipular alimentos o de cambiar de actividad, es un factor fundamental en la prevención de los peligros alimentarios. No hay que olvidar, por otra parte, que durante la manipulación, la contaminación puede proceder de los propios manipuladores, pero también de los alimentos que se procesan. Cualquier resto orgánico puede constituir un vehículo de diseminación o de multiplicación de este patógeno.

Por ello, es recomendable que se protejan las fosas nasales y la boca con mascarillas y el cabello con gorros adecuados, sin olvidar que estos elementos tienen que cambiarse con frecuencia.

Precauciones

  • Adquirir siempre alimentos de calidad en establecimientos de confianza, prestando especial atención a su correcto almacenamiento así como al etiquetado, que proporcionará una valiosa información sobre la composición, conservación y uso del producto.
  • Temperatura y tiempo son determinantes. Cuando la salmonella llega a los alimentos puede multiplicarse a una velocidad muy elevada; su número puede duplicarse cada 15 o 20 minutos si la temperatura es superior a 20º C. Es por ello que si los alimentos no se refrigeran rápidamente, el microorganismo se multiplicará, con el consiguiente riesgo para los consumidores. Por eso es determinante no romper la cadena del frío, congelar rápidamente los alimentos y dar especial atención a los tratamientos culinarios sin calor, es decir que son consumidos en frío.
  • Respecto a los huevos. Es uno de los alimentos que más se relaciona con la salmonella. Lo que ocurre es que las gallinas, al igual que otros animales, son portadoras. Si la cáscara está contaminada, la bacteria puede pasar al producto tras romper el huevo y contaminar los productos que se elaboren con él. Por eso deben adquirirse siempre con la cáscara intacta, nunca rota, agrietada o manchada con restos de heces. Es importante no lavar los huevos antes de almacenarlos, ya que su cáscara es porosa y podrían entrar microorganismos en el interior.
  • Limpiar utensilios, tablas, superficies y manos al cambiar de un tipo de alimento a otro o de uno crudo a otro cocinado.
  • Cambiar a menudo de trapo o utilizar papel desechable.
  • Organizar la nevera. Almacenar los alimentos preferiblemente envasados, colocando los cocinados en la parte superior y los crudos abajo.
  • Elegir materiales y utensilios de fácil limpieza y desinfección.
  • No recontaminar los alimentos listos para consumo a través de utensilios, alimentos o manos contaminados.
  • El manipulador puede ser también portador de salmonella (sintomático o asintomático) y se convierte en un peligroso foco de infección. Debe evitarse procesar alimentos en caso de sufrir cualquier síntoma y mantener siempre una rigurosa higiene personal.
  • Lavar muy bien los alimentos de consumo crudo (verduras, hortalizas y frutas), es aconsejable dejarlas en remojo en un recipiente con unas gotas de jabón apto para la desinfección de alimentos, y luego enjuagarlas generosamente con agua potable.
  • Cocinar muy bien las carnes. La salmonella se elimina en las altas temperaturas (más de 70°C), lo que implica asar o freír bien las carnes de pollo, res y cerdo. Y consumir de inmediato.
  • No prolongar excesivamente el almacenamiento de alimentos perecederos y nunca a temperaturas templadas. Deben mantenerse bien calientes o refrigerados hasta su consumo, que deberá ser lo antes posible. Si no se prevé un consumo inmediato, deberá congelarse rápidamente.

Hay que apelar al sentido de responsabilidad de los manipuladores de los alimentos y de las personas que cocinan en sus casas, ya que la mayor parte de los casos clínicos tiene su origen en el hogar. Esto nos indica que hay que extremar también las condiciones higiénicas en el ámbito doméstico, incrementando las acciones de información y formación de los consumidores.

Fuente: Consumer

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