LaFamilia.info - 15.07.2019

 

 

 

Título original: Spider-Man: Far From Home. Director: Jon Watts. Guión: Chris McKenna, Erik Sommers (basado en el cómic de Stan Lee y Stev Ditko).  Intérpretes: Tom Holland, Marisa Tomei, Zendaya, Jake Gyllenhaal, Samuel L. Jackson, Cobie Smulders. Duración: 129 min. Clasificación: 7 años en adelante 

 

Reseña

 

Luego de los eventos de Avengers: Endgame, Spider Man debe enfrentarsea las nuevas amenazas de un mundo que ha cambiado para siempre.

 

Análisis por JAUME FIGA I VAELLO de Aceprensa 

 

A la historia le cuesta arrancar. Pero, después de un giro –esperado, sí–, toma un brío y unos colores espectaculares, que te dejan clavado en la butaca hasta el final. Volando por distintos países de Europa –al estilo de las mejores películas de espías, como la saga de James Bond o la de Misión: Imposible–, y con un tono de comedia estudiantil que le da unos momentos simpáticos y frescos, marca de la casa y, especialmente, de las películas del arácnido.

 

Eso sí; sin alejarse de lo importante. Por ello, el guion fija el punto de vista en el dilema moral de Parker sobre qué decisión tomar. De este modo, los secundarios están bien dibujados, al servicio de esta cuestión. No en vano, tanto Spider-Man como Iron Man son los personajes de Marvel que más éxito tienen, porque, además de superhéroes, son muy humanos. Eso les hace grandes.

 

Y el director y los guionistas lo saben. Juegan con la baza, además, como mencionaba al principio, de que el espectador ya ha visto “el pasado” y pueden marcar muy bien este proceso de maduración del protagonista.

 

Por otro lado, pienso que merece la pena destacar, una vez más, la banda sonora de Michael Giacchino, habitual de Pixar (Los Increíbles 2, Coco, Up…) que también ha trabajado para otras grandes producciones como Rogue One, o Misión: Imposible – Protocolo Fantasma, por mencionar algunas.

 

Spider-Man: Lejos de casa da el paso a la “fase 4” del Universo Marvel. Para ver por dónde pueden ir los tiros es importante no levantarse de la butaca hasta el último crédito.

 

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LaFamilia.info - 27.06.2019

 

 

 

Título original: Toy Story 4. Guión: John Lasseter, Andrew Stanton, Josh Cooley, Stephany Folsom y otros. Intérpretes (voces): Keanu Reeves, Christina Hendricks, Tom Hanks, Jordan Peele, Patricia Arquette. Duración: 100 min. Clasificación: Todos.  

 

Sinopsis 

 

Woody siempre ha estado seguro acerca de su lugar en el mundo, y que su prioridad es cuidar a su niño, ya sea Andy o Bonnie. Pero cuando Bonnie suma un reacio nuevo juguete a su cuarto, llamado Forky, un viaje junto con los viejos y nuevos amigos le enseñará a Woody cuán grande puede ser el mundo para un juguete.

 

Análisis por José M. García de Aceprensa

 

Con Toy Story comenzó en 1995 un nuevo capítulo en la historia moderna del cine. El primer largometraje completamente animado dirigido por John Lasseter supuso el inicio de una historia de éxitos: 20 títulos, precedidos por otros tantos cortos, que han ido elevando el listón de la animación conforme iban estrenándose.

 

Una vez más, la animación supera el listón que Pixar mismo había puesto: por ejemplo, cuando, al comienzo de la película, un coche con mando a distancia se defiende con todas sus fuerzas de ser arrastrado por el barro y las hojas; la escena no solo rezuma dramatismo sino que sorprende por su brillantez visual. Pero el verdadero fuerte de la película, como es la tónica general en Pixar, reside en las figuras, que pueden ser aparentemente muy sencillas como Forky, que la nueva propietaria de los juguetes, Bonnie, ha hecho con un simple tenedor de plástico y un limpiador de pipas. Forky, sin embargo, sufre una crisis de identidad, pues no se considera un juguete, sino basura, por lo que Woody se verá impelido a convencerle del verdadero fin para el que le ha hecho Bonnie.

 

Otra de las figuras nuevas es una antigua muñeca, Gabby Gabby, que sufre por haber quedado relegada a una tienda de antigüedades, donde nadie le hace caso. Gabby Gabby recuerda en su amargura al oso de peluche Lotso de Toy Story 3; pero mientras que Lotso se deja someter por la desesperación, Gabby es un personaje mucho más ambiguo, que no ha perdido aún toda esperanza. Toy Story 4 está lleno de extraordinarios personajes secundarios; así, el motorista canadiense Duke Caboom, desdeñado desde hace mucho tiempo, pero que tendrá una segunda oportunidad.

 

Aunque en algunas situaciones, Toy Story 4 recuerde a Toy Story 3, los guionistas –entre ellos, John Lasseter y Andrew Stanton– y el director Josh Cooley, dan otra vuelta de tuerca: gracias a sus complejos personajes, construyen una nueva joya que no solo deleita por su animación llena de ritmo y de humor, sino que trata complejos temas filosóficos-religiosos: el amor, la amistad, y la búsqueda de la felicidad en el cumplimiento del propio fin y en el sacrificio para lograr la dicha de los demás.

 

 

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Aceprensa - 30.05.2019

 

 

 

Director: Guy Ritchie. Reparto: Mena Massoud, Will Smith, Naomi Scott, Marwan Kenzari, Billy Magnussen, Nasim Pedrad, Numan Acar, Navid Negahban. Clasificación: Todos. Duración: 128 min. 

 

Aladdín, antes Aladino, y Abu –su mono– son un par de pícaros que sobreviven gracias a su ingenio y a sus rápidos dedos por el bazar de Agraba. Un día, Aladdín queda prendado por una bella joven que resulta ser la princesa Yasmine de incógnito. Para volver a verla, se arriesga a entrar en el palacio de noche, pero es atrapado y encerrado. El gran visir Jafar le promete la libertad y riquezas a cambio de una lámpara que deberá sacar de una cueva mágica. Quien frote la lámpara tendrá un genio a su servicio.

 

Con lo dicho queda claro que el nuevo Aladdín no es una nueva versión del cuento de Las mil y una noches, sino de la película de animación de 1992, como La bella y la bestia de hace dos años no se remontaba al cuento francés, sino a la versión Disney de 1991, y otro tanto se puede decir del último El Libro de la Selva o de Dumbo. Disney apuesta por lo conocido, y le funciona.

 

Este Aladdín sorprende muy gratamente, en primer lugar, porque nadie esperaba gran cosa de esta película, tanto por el altísimo nivel del original de animación, como por los decepcionantes trailers que presagiaban, como mucho, una correcta película de aventuras. Pues bien, el director Guy Ritchie, que da una de cal y una de arena, ha dado la de cal, y la película es superdinámica y tiene un toque de locura que le sienta de maravilla; la pareja protagonista –Naomi Scott y Mena Massoud– tiene el encanto de los dibujos que la inspiran; y Will Smith está genial (valga el juego de palabras).

 

La producción es un poema, la ciudad de Agraba vive de verdad, las coreografías, los colores, la música –el mismo Alan Menken de la primera película arregla los temas para la nueva versión–, y un tema nuevo, Speechless (Sin palabras), que Yasmine canta para afirmar su personalidad, es revolucionario. Porque Aladdín no se limita a copiar la vieja película: hay algunos detalles del guión que han sido suavemente modernizados, y un par de tramas nuevas, divertidísimas, que no vamos a revelar, y que funcionan y dan una excelente sorpresa al final.

 

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LaFamilia.info - 21.06.2019

 

 

 

Título original: Tolkien. Director: Dome Karukoski. Reparto: Lily Collins, Nicholas Hoult, Genevieve O'Reilly. Clasificación: Mayores de 15 años. Duración: 110 min. 

 

Sinopsis

 

TOLKIEN examina los años formativos del autor huérfano mientras encuentra en la escuela la amistad, el amor y la inspiración artística entre un grupo de compañeros marginados. Esto lo lleva al estallido de la Primera Guerra Mundial, que amenaza con desgarrar la hermandad. Todas estas experiencias inspirarían a Tolkien a escribir sus famosas novelas de la Tierra Media. 

 

Análisis por José M. García de Aceprensa

 

La primera biografía cinematográfica sobre J.R.R. Tolkien se centra en la infancia y la juventud del que sería profesor en Oxford y creador de lenguas e historias mitológicas. Los guionistas David Gleeson y Stephen Beresford y el director Dome Karukoski narran en dos planos temporales: como marco sirve la batalla del Somme en 1916, durante la Primera Guerra Mundial.

 

El joven teniente Tolkien se tambalea por la fiebre entre trincheras en busca de un amigo de la infancia. Las imágenes de una tierra quemada, bañada en sangre, y el uso del temido gas mostaza provocan visiones de jinetes apocalípticos, que le traen recuerdos de su infancia –segundo plano temporal–, cuando él y su hermano Hilary eran introducidos en el mundo de las leyendas por su madre Mabel, en el encantador paisaje de West Midlands que inspiró la Comarca (Hobbiton) en sus obras. Tras el repentino fallecimiento de su madre, el sacerdote católico Francis Morgan se hizo cargo de la tutela de los hermanos Tolkien; los alojó en una pensión en Birmingham y les dio la oportunidad de matricularse en la renombrada escuela King Edwards de Birmingham.

 

Tolkien , empleando una dramaturgia convencional con trama-marco y flashbacks, trata de rastrear las fuentes de inspiración para la obra del escritor, y lo hace con diferente sutileza. Por un lado, resalta el talento de Tolkien para las lenguas antiguas ya desde la infancia; el asolado paisaje del Somme es un trasunto de Mordor, donde Tolkien –como Frodo– cuenta con un fiel ayudante llamado Sam. E incluso la Tea Club and Barrovian Society, que crea Tolkien junto con tres compañeros de clase, aparece como modelo de la Comunidad del Anillo.

 

Sin embargo, en Tolkien no aparece esa otra sociedad que más tarde, en Oxford, desempeñaría un papel muy destacado para J.R.R. Tolkien: Inklings, alrededor de C.S. Lewis. A los decisivos años de Oxford, en los que Tolkien desarrolló su mitología de la Tierra Media, apenas se alude en un epílogo. Lo mismo sucede con su fe católica, sin la cual su obra literaria no puede comprenderse.

 

Tolkien es interesante para acercarse a la infancia y juventud del escritor, así como a la bella historia de amor con Edith, un amor que duraría toda la vida. Pero queda la sensación de que se ha desperdiciado una ocasión para ahondar en cómo J.R.R. Tolkien llegó a crear una auténtica mitología que armoniza la forma clásica de este género con una visión auténticamente cristiana, como se aprecia por ejemplo en la poética historia de la creación en el Silmarillion.

 

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LaFamilia.info - 24.05.2019

 

 

 

Título original: The Professor and the Madman. Director: Farhad Safinia (firmando como P.B. Sherman). Reparto: Mel Gibson, Sean Penn, Natalie Dormer, Eddie Marsan, Ioan Gruffudd, Jeremy Irvine, Brendan Patricks, Steve Coogan, Jennifer Ehle, Stephen Dillane. País: Estados Unidos. Género: Biografía / Drama. Duración: 124 min. Clasificación: Mayores de 12 años

 

Sinopsis

 

James Murray es un profesor que en 1857 empezó a reunir las entradas de lo que en un futuro formaría el Diccionario Oxford. Junto a él trabajó el doctor William Chester Minor (Sean Penn), quien creó más de 10.000 entradas para este proyecto tras sobreponerse a un complicado pasado de paciente en un asilo para criminales con trastornos mentales. 

 

Análisis por José Ángel Barrueco de Aleteia.org

 

No es habitual encontrarnos con una película en la que el valor central lo ocupan las palabras, sus significados, su mantenimiento, el poder de la lectura y de la escritura, sin olvidarnos de la relación que éstas mantienen en la trama con la culpa y el perdón.

 

The Professor and the Madman es la historia de dos hombres unidos por la palabra, obsesionados por la protección del lenguaje y la riqueza del idioma. Por un lado, tenemos a James Murray (Mel Gibson), filólogo y lexicógrafo autodidacta que se obstina en una tarea descomunal, que a muchos les parece imposible: reunir todas las palabras conocidas del inglés en el Oxford English Dictionary, no sólo con sus significados, sino con citas literarias que las avalen y con notas acerca de su uso a través de los siglos. La tarea es tan ingente que piden ayuda a los ciudadanos: que lean libros y que recojan las citas de las palabras requeridas y las envíen al domicilio de Murray.

 

Las peticiones de ayuda se introducen en los libros a la venta en las librerías y una de ellas llega a manos de William Chester Minor (Sean Penn), un doctor que arrastra algunos trastornos psíquicos y que permanece en un sanatorio acusado de locura. Cuando consigue que acarreen su biblioteca particular a la celda, y le sigan proporcionando libros, se convierte en el voluntario más trabajador y efectivo del Diccionario.

 

Su contribución es tan vasta, tan exhaustiva, que el propio Murray va a visitarlo y consolidan su amistad, cuyos pilares los puso la correspondencia entre ambos. Murray llega a considerar que se trata de un salvador enviado por Dios, dado que él y su equipo encontraban numerosas dificultades para cumplir los plazos de tiempo.

 

Paralelamente a la amistad y al trabajo de esos dos hombres, tenemos a dos mujeres, cuyos papeles no son menos importantes. Ada (Jennifer Ehle) es la esposa de Murray, la que le mantendrá en su sitio para que no olvide que su papel fundamental es ser un miembro de la familia, y la que le defenderá ante sus superiores cuando las cosas se pongan feas.

 

Eliza (Natalie Dormer) es la viuda del hombre que Minor mató por error, al confundirlo con otra persona que (según él) le asediaba para asesinarlo. La viuda acaba perdonando a Minor y visitándole en el hospital, donde ella le proporciona algunos libros y él le enseña a leer y escribir, además de destinar todo su dinero a la manutención de sus hijos, como pago de su crimen y castigo auto-infligido.

 

Fue el propio Gibson quien, durante años, estuvo obsesionado con este proyecto y se hizo con los derechos del libro de Simon Winchester en el que se inspira, en cuyo guión también ha colaborado el cineasta John Boorman. Fue uno de sus proyectos como director, y recordemos que en su filmografía detrás de las cámaras siempre encontramos historias que antes no se habían contado (Braveheart, Hasta el último hombre, Apocalypto) o que se narran como nadie las había contado (La Pasión de Cristo).

 

El resultado es un filme honesto, discreto, y que llega a emocionar en algunos tramos por tres valores: el de la culpa y redención del personaje de Sean Penn; el de la obsesión por el lenguaje del personaje de Mel Gibson; y el de la amistad entre ambos. Los dos actores hacen un trabajo comedido y solvente, casi ocultos por largas y grises barbas, y además están acompañados por secundarios de lujo: a las citadas Ehle y Dormer se suman Eddie Marsan, Steve Coogan y Stephen Dillane.

 

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