Por Empantallados.com - 25.10.2019

 

Foto: natanaelginting - freepik

 

Posiblemente si pensamos en Instagram nos imaginamos una empresa en California cuyos empleados son un montón de jóvenes recién salidos de la carrera. En Empantallados han descubierto que no es así del todo. De hecho, hay un montón de trabajadores que son padres y que, como a ti, les preocupa el uso de Instagram que hagan sus hijos. De hecho, ellos mismos han creado una guía para padres con el fin de explicar todas las herramientas que tiene esta red social para proteger a los adolescentes.

 

Privacidad

 

Tu hijo debe saber que tiene la posibilidad de hacer su cuenta pública o privada en cualquier momento. Si la cuenta es privada, tendrá que aprobar las peticiones de amistad una a una y solo sus seguidores podrán ver los contenidos que publique en su perfil. Puede ser conveniente aplicar la norma “sólo aceptarás peticiones de amistad de personas que conoces”, que ‘un padre de Instagram’ nos cuenta que acordó con su hija.

 

Además es importante que tu hijo/a conozca que puede bloquear, siempre que quiera, a cuentas con las que no quiere interactuar. Tan solo tiene que desplegar las opciones del perfil no deseado y bloquearlo. La cuenta bloqueada no podrá ver su perfil, comentar en sus fotos, etc.

 

Comentarios

 

En la pestaña de configuración, en el apartado de comentarios, podrá decidir qué personas pueden comentar sus publicaciones: permitir todos o solo los de las personas que le siguen. Además existe la posibilidad de no admitir ningún comentario o eliminar los ya publicados.

 

Es importante hablar con los hijos para que sepan que pueden y deben bloquear y reportar cualquier tipo de contenido que pueda intimidar o promueva el acoso. Esta “denuncia” a Instagram es totalmente anónima y el acosador nunca sabrá quién fue la persona que informó del uso indebido de la app.

 

Además existen una serie de filtros que se pueden aplicar en los comentarios con palabras ofensivas o comentarios intimidatorios, para que estos se eliminen automáticamente. También se puede aplicar un filtro manual donde añadir las palabras, frases o emojis que no queremos ver en nuestras publicaciones.

 

 

 

Administrador de tiempo

 

¿Sabías que Instagram ya te permite conocer el tiempo que pasas en la red social? De esta manera puedes conocer tu actividad diaria y encontrar en familia un equilibrio para un uso adecuado. Por ejemplo, Instagram permite establecer un recordatorio diario cuando se alcance el límite de tiempo pactado. Es una buena manera para que tus hijos se sientan responsables del uso que hacen de esta red social y aprendan a parar cuando han alcanzado el límite. También se puede activar la opción de silenciar cada día las notificaciones para evitar distracciones durante el periodo de tiempo que seleccionemos.

 

 

 

5 Preguntas para iniciar una conversación sobre Instagram con tu hijo

 

- ¿Qué te gusta de Instagram?

 

- ¿En qué piensas antes de publicar algo?

 

- ¿Si tiene varias cuentas de Instagram, ¿qué compartes en cada cuenta?

 

- ¿Te afectan los me gusta y los comentarios a tus publicaciones? (Quizá este artículo de Fernando Alberca pueda ayudar).

 

- ¿Conoces a tus seguidores? ¿Qué haces cuando alguien que no conoces intenta contactarte por mensaje directo?

 

Para leer el resto de preguntas, puedes visitar la web Parent’s Guide for Instagram (puedes seleccionar el idioma español), o descargarte la guía completa Parent’s Guide for Instagram

 

*Publicado originalmente en Empantallados.com

 

Por Empantallados.com - 04.10.2019

 

 

Te tenemos una gran noticia: Fortnite tiene control parental. Si estás en esa fase en la que no entiendes lo que te cuenta tu hijo sobre lo que está pasando en la isla o todos los días te está pidiendo que le des dinero para comprar una nueva skin en la tienda y ya no sabes cómo controlar el uso de este videojuego, desde hoy vas a tener herramientas para amansar a las fieras. Podrás decidir lo que ve y hace tu hijo dentro del juego. Así nos lo explican desde Empantallados y lo mejor es que puedes configurarlo en cinco minutos.

 

Configura el control parental hoy mismo:

 

- Abre Fortnite desde el dispositivo en el que juega.

 

- Una vez en la sala, debes pulsar en el símbolo de la esquina superior derecha para abrir el menú del juego. Te marcamos su lugar en la pantalla:

 

 

 

- El menú se desplegará y aparecerá la opción de “Control Parental”. Selecciónala.

 

- Cuando lo pulses, te pedirán que confirmes el email al que está vinculado la cuenta con la que juegan. Para ello tendrás que hablar con tu hijo para que te lo proporcione y puedas acceder a la configuración. Esta cuenta suele coincidir con su usuario de Epic Games. Si no existiera una cuenta vinculada, se puede vincular una nueva. En este caso lo mejor es que pongas tu email.

 

- Después podrás establecer un PIN de seis dígitos para configurar el control parental. Consejo del día: no utilices un PIN que ya conozcan y tampoco pongas uno que no vas a recordar o sea fácil de adivinar. El PIN se podrá modificar siempre y cuando te acuerdes del PIN anterior.

 

- Al introducir el código puedes configurar las opciones de control parental y decidir cuáles activar y cuáles dejar desactivadas.

 

- Pulsa el botón de guardar y voilà.

 

¿Qué opciones puedo configurar?

 

 

1. Filtrar lenguaje adulto

 

Durante el juego, en el modo Battle Royale, los jugadores pueden chatear con los miembros de su squad que no necesariamente tienen que ser sus amigos. Pueden ser desconocidos. En el modo Salvar el Mundo, además de poder hablar con los compañeros de escuadrón, también pueden chatear con otros jugadores, ya sea una partida privada o pública. Es frecuente que los jugadores en momentos de la partida utilicen lenguaje inadecuado. Si activas la opción del filtro, el lenguaje inadecuado será sustituido por un emoticón de un corazón.

 

2. Ocultar su nombre a los jugadores que no sean miembros del escuadrón

 

A lo largo de la partida, las eliminaciones de cada jugador aparecen marcadas en la pantalla con su nombre de usuario. Lo aconsejable, por seguridad, es que estos nombres a la hora de ser creados no revelen información personal para que no puedan relacionarse con quien está al otro lado de la pantalla. Hay usuarios que inadecuadamente utilizan su nombre y apellidos. Para proteger su identidad, con este control, se puede ocultar su nombre para que no aparezca en la pantalla y sea sustituido por “Jugador”. Aún así cuando juegue con un escuadrón, sus compañeros sí que podrán ver su identificación.

 

3. Chat de voz y chat de texto

 

Una de las claves del juego es la comunicación cuando juegas en equipo, ya sea con los amigos o con jugadores aleatorios que asigna el juego. El chat de voz facilita esta comunicación para que se puedan llevar a cabo estrategias dentro de la partida. Si no se permite su uso, no podrán comunicarse a través del chat de voz con ningún jugador aunque sean sus amigos. Hay que tener en cuenta que se desactiva el chat de voz del juego, si el jugador activa otras alternativas (como por ejemplo el chat de voz de PlayStation) podrá esquivar este control, a no ser que éste también se haya configurado previamente.

 

También se puede desactivar el chat de texto de la misma forma que el chat de voz y con el mismo resultado. 

 

4. Informe semanal del tiempo de juego

 

Se puede activar esta opción para recibir un informe semanal del tiempo de juego empleado. El informe se recibirá al email de la cuenta asociada. Este informe podrá ayudarte a saber cuántas horas juega tu hijo a Fortnite y poner una serie de normas y propósitos si fuera necesario. El plan digital familiar de Empantallados puede ayudarte en esto.

 

Control parental de plataforma

 

Todo lo que hemos visto anteriormente es el control parental de Fortnite. Las plataformas con las que juegan a este videojuego (PlayStation, Nintendo, etc), también ofrecen herramientas de control parental para activar diversas restricciones en Fortnite, como por ejemplo en compras, tiempo de juego o transmisión de partidas.

 

Control parental analógico

 

Sin duda este es nuestro control favorito. No hay nada mejor que una buena charla con tus hijos para hablar de esto, conocer el juego por ti mismo, y buscar una forma para que jueguen responsablemente. Para ello, en Empantallados han creado un contrato de padres e hijos para jugar a videojuegos en el tiempo pactado.

 

 

Ashley Willis´s Blog - 02.09.2019

 

Foto: Freepik 

 

Dar un Smartphone a los hijos, es un tema que no podemos tomarnos a la ligera, entre más nos documentemos para tomar esa decisión, mucho mejor. Por eso compartimos el siguiente artículo de la bloguera Ashley Willis´s, en el que ella da sus razones, aunque antes de comenzar hace esta advertencia:

 

"Estimado lector, NO estoy compartiendo toda esta información con ustedes porque piense que los Smartphones u otros dispositivos con pantallas sean intrínsecamente MALOS; solamente pienso que nosotros, como padres, debemos minuciosamente estar pendientes de cuánto tiempo pasan nuestros hijos frente a las pantallas. Y, sabremos esto por cómo afecta sus emociones y comportamiento.

 

***

 

Recientemente, mi hijo de diez años ha estado preguntándome cuándo podrá tener un Smartphone. Yo no tuve un teléfono celular sino hasta que cumplí dieciséis y conducía. Había una razón para ello: seguridad.

 

Ahora veo a muchos de los compañeros de clase de mi hijo con Smartphones en las manos. Cada familia tiene razones diferentes para permitir, retrasar o prohibir el uso de teléfonos inteligentes, y yo pretendo caer en la categoría de “retrasar”. Les explico a continuación el por qué

 

1. Mis hijos pasan suficiente tiempo frente a una pantalla

 

He leído varios artículos de diversas fuentes acerca de este tema, y todos dicen que los niños están pasando más tiempo frente a una pantalla más que nunca debido a los diferentes dispositivos electrónicos que están al alcance de sus pequeños dedos.

 

No resulta inusual hoy en día que un niño esté sentado en una habitación con un televisor encendido, un iPad en una mano y hablando por un Smartphone con la otra mano. A veces nuestros hijos alternan dispositivos… miran un programa en la televisión, juegan videojuegos, juegan con alguna aplicación en un Smartphone o una Tablet, y finalmente regresan a la televisión… y esto durante horas. De acuerdo a la mayoría de los estudios recientes, esto es muy común. Muchos salones de clases están incluso incorporando iPads o Tablets en los programas de estudio diarios.

 

2. Pasar mucho tiempo frente a las pantallas tiene consecuencias serias

 

Muchos de los artículos que he leído acerca de este tema dicen: "Mucho tiempo frente a las pantallas lleva, usualmente, a que los niños sufran de ansiedad, depresión, comportamientos irrespetuosos, falta de ejercicio y aislamiento social".

 

Nuevamente, pienso que nosotros, como padres, tenemos que determinar cuánto tiempo es mucho para nuestro hijo. Personalmente, considero que es mejor errar por ser sobre-cautelosos. Menos tiempo frente a las pantallas es algo bueno.

 

He visto estos efectos negativos en mis propios hijos. Nosotros solamente les permitimos jugar videojuegos (en cualquier dispositivo) los fines de semana, siempre y cuando hayan completado sus tareas, tanto escolares como en la casa, esa semana.

 

Inmediatamente después de ir por ellos al colegio los viernes, lo primero que quieren hacer es tomar un dispositivo de éstos tan rápido como puedan. Después de una hora de juegos, mis dos hijos más grandes empiezan a discutir sobre a quién le toca jugar qué juego o con cierto dispositivo. Ciertamente saca el lado malo en ellos, y a menudo se dicen cosas hirientes el uno al otro. Eventualmente, termino quitándoles los privilegios de jugar en estos dispositivos a causa de estas peleas… lo que causa angustia entre mis hijos y yo. Y, se puede sentir la decepción por toda la casa.

 

Así que, cuando mis hijos me preguntan acerca de tener sus propios smartphones, definitivamente tengo mis reservas. Claro, mi esposo y yo seremos aún los guardianes de estos teléfonos, pero me da miedo que el deseo de jugar más se pronunciaría. Y luego está también la presión de los medios de comunicación sociales.

 

3. Las redes sociales son demasiado para los niños

 

Amo las redes sociales y cómo pueden ser utilizadas para conectarse con amigos y familiares que viven a largas distancias. También amo cómo podemos usarlos para animarnos los unos a los otros e incluso para aprender algo nuevo. Pero, cuando se trata de niños, pienso que las redes sociales son algo más por lo que ellos deben preocuparse.

 

Hace unos cuantos meses, compartí un video en Facebook de mi hijo tocando su instrumento y muchos amigos y familiares comentaron lo bien que lo hacía. Cometí el error de decirle a Cooper cuánta gente le había dado “Me gusta” a su video y habían comentado sobre su actuación. Durante las horas siguientes a este episodio, él no hizo otra cosa que preguntar cuánta gente más había dado “Me gusta” a su video y qué más habían escrito. Sin importar buena aceptación, ninguna cantidad de “Me gusta” fueron suficientes. Él estaba desilusionado. Incluso comenzó a dudar de su habilidad musical porque cientos de personas no habían dado “Me gusta” a su video aún.

 

Este comportamiento confirmó mi postura de esperar lo más que pueda antes de permitirle a Cooper tener su propio teléfono inteligente o cuentas propias en las redes sociales. ¡Es demasiada presión! Yo paso dificultades con esto como adulto, así que no me puedo ni imaginar el efecto que debe tener en nuestros hijos.

 

"Los niños deben aprender a lidiar con abusadores y con la negatividad en la escuela y en las actividades extracurriculares – es parte esencial de ir creciendo. Sin embargo, no necesitan presión adicional para ser “populares” en las redes sociales".

 

Ya sea positivo o negativo, no quiero que mis hijos se definan a sí mismos por lo que alguien dice acerca de ellos en las redes sociales.

 

4. Los Smartphones interfieren con la educación de un niño y con su bienestar emocional

 

Cuando era adolescente, recuerdo hablar horas con mis amigos por la línea de teléfono de mi casa. Eventualmente, mis padres me decían que necesitaba colgar el teléfono y pasar más tiempo con mi familia. Y así lo hacía… a veces a regañadientes.

 

"Ahora que estamos en la era de los teléfonos inteligentes, los niños tienen sus teléfonos con ellos TODO el tiempo – incluso en la escuela. Muchas veces, están enviándole mensajes de texto a sus amigos durante el día escolar y navegando por sitios web inapropiados".

 

Cuando fui maestra de niños de ocho años, vi esto todos los días. Nuestra escuela intentó limitar el uso de teléfonos celulares y teléfonos inteligentes, pero los padres insistieron en que los estudiantes los tienen a mano en caso de emergencias.

 

He escuchado de algunas escuelas que les piden a los niños que pongan los teléfonos en una canasta al frente del salón, pero esta iniciativa no tuvo buena aceptación porque algunos niños y padres de familia estaban preocupados de que los teléfonos se perdieran o fuesen robados.

 

Los teléfonos inteligentes en las escuelas son un problema INMENSO no sólo para los maestros sino también para los niños y su bienestar emocional. He visto niñas caer destrozadas por un mensaje de texto que recibieron durante el día escolar o peleas que se desataron a causa de esto. Recuerdo un incidente cuando una niña sucumbió a la presión del niño que le gustaba pidiéndole que le enviara una foto sexy, y luego él la reenvió a todos sus amigos en la escuela. Esa pobre niña no quiso volver a la escuela a causa de la humillación que sintió por esa foto privada.

 

Este es un excelente ejemplo de cómo la mayoría de los niños no saben cómo usar apropiadamente un Smartphone y que lo que envían, publican o escriben estará en línea por siempre… para que todos lo vean.

 

Estimado lector, es por esto que considero que un Smartphone es la última cosa que mis hijos necesitan en sus vidas en estos momentos. Quiero que mis hijos sepan entablar una conversación cara a cara con alguien. Quiero que se entusiasmen al pensar en las aventuras infinitas que pueden vivir afuera. También quiero que sepan utilizar la tecnología para su beneficio… no para su detrimento. No quiero que ellos sientan que deben estar conectados a sus dispositivos todo el tiempo. La vida real es mucho más importante e interesante.

 

"Un día venidero, cuando mi esposo y yo pensemos que ellos sean más maduros y estén listos, nuestros hijos tendrán algún tipo de teléfono… probablemente un teléfono sencillo para iniciar. Pero, retrasaré ese momento lo más que pueda y me uniré a mis hijos en su proceso de abrazar la inocencia y las maravillas de la niñez. 

 

*Adaptación y traducción al español por María Vanegas, para PildorasdeFe.net, del artículo publicado en: Ashley Willis´s Blog, autor: Ashley Willis

 

Por LaFamilia.info - 24.09.2019

 

Foto: Freepik 

 

Un teléfono móvil es una herramienta indispensable para la mayoría de nosotros, especialmente para los más jóvenes. La razón es muy sencilla: hoy en día tenemos a la primera generación de niños y adolescentes nacidos en una era totalmente digital. Podríamos decir que prácticamente nacieron con el teléfono en la mano.

 

Esto, sin lugar a dudas, ha supuesto un desafío para quienes queremos criar a nuestros hijos en un entorno saludable y lejos de los posibles riesgos que puede implicar el uso excesivo de estos dispositivos en su salud. No te preocupes, hay formas de evitar que esto suceda sin la necesidad de quitarles dicho aparato. 

 

Así que has llegado al lugar correcto. Te explicaré brevemente cómo pude hacer frente al uso desproporcionado que mis hijos le daban a su teléfono celular y cómo evité que se transformara en un vicio. Te doy una pista: todo se trata de negociar y controlar algunas cosas.

 

Lo primero que hice fue establecer con ellos horarios para el móvil. Y en esto fui muy estricto. Mis hijos estaban emocionados por tener su primer teléfono inteligente. Para obtenerlo, les hice entender que debían moderar su uso y que habían momentos en los cuales no podrían utilizarlo.

 

Fui muy claro en este último punto y les di ejemplos: la escuela no es un sitio para utilizar el móvil cuando estás en horas de clase. Tampoco a la hora de sus otras actividades extra-curriculares, pues lo que menos quería era que se distrajeran. Igualmente fue a la hora de hacer algunas tareas, salvo que tuviéramos que buscar juntos alguna información y el ordenador no estuviese disponible.

 

Pero no solo me limité a estas actividades. Lo mismo sucedió con la hora de dormir por ejemplo. También les hice entender lo importante que es respetar los momentos familiares como es la hora de comer juntos en la mesa, o cuando están sus abuelos de visita. Esto garantiza que mis hijos puedan usar el móvil con moderación sin dejar de interactuar con otros.

 

No te lo negaré, lograr esto no fue nada fácil al principio pues me costaba saber exactamente qué estaban haciendo mis hijos en ciertos momentos. Finalmente, pude hallar una solución muy efectiva y nada invasiva: una aplicación móvil que ayuda a controlar y monitorear el tiempo que ellos tienen en pantalla, llamada FamiSafe

 

Una de sus características es que puedes establecer los tiempos de uso del teléfono, el cual se bloqueará cuando tú lo determines. No quería que mis hijos me mintiesen cuando decían que hacían sus deberes para estar concentrados en el celular. Así que programé la app para que no pudiesen usarlo sino una vez culminaran sus deberes.

 

Mis hijos también estaban obsesionados por algunos juegos, así que también pude programar desde la aplicación el tiempo que estaban conectados en dichos juegos. Igualmente, ahora sé que cosas instalan o ven ellos en su móvil o hasta qué hora utilizan sus redes sociales. 

 

Si bien en un principio mis hijos se sintieron un poco incomodos por ello, poco a poco se han acostumbrado. Y conforme ha ido pasando el tiempo, he sido un poco más flexible con el uso de algunas aplicaciones como algunos límites de tiempo como lo son fines de semana y las vacaciones.

 

Esta aplicación me la recomendó un padre de la escuela de mis hijos, y no pudo venirme en mejor momento. No sólo me ayudó a entender la cantidad de tiempo que usaban mis hijos el teléfono celular, sino también a establecer dichos limites sin tener que estar yo allí para supervisarlos. 

 

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ABC.es - 21.06.2019

 

Foto: Freepik 

 

Un equipo internacional de investigadores de las universidades de Western Sydney, Harvard, Kings College, Oxford y Manchester (Reino Unido) han evidenciado que Internet puede producir alteraciones agudas y sostenidas en áreas específicas de la cognición, que pueden reflejar cambios en el cerebro, afectando a las capacidades de atención, memoria e interacciones sociales.

 

«El flujo ilimitado de avisos y notificaciones nos anima a mantener constantemente una atención dividida, lo que a su vez puede disminuir nuestra capacidad para mantener la concentración en una sola tarea. Además, dado que ahora tenemos la mayor parte de la información del mundo literalmente al alcance de la mano, esto tiene el potencial de empezar a cambiar la forma en que almacenamos, e incluso valoramos, los hechos y el conocimiento en la sociedad», explican los científicos en su informe, que se ha publicado en la revista «World Psychiatry» y ha sido recogido por Ep.

 

El autor principal del trabajo, Joseph Firth, apunta que, aunque se necesita más investigación, evitar los posibles efectos negativos podría ser tan simple como garantizar que los niños no se pierdan otras actividades cruciales del desarrollo, como la interacción social y el ejercicio, dedicando demasiado tiempo a los dispositivos digitales.

 

Para ayudar en esta tarea, recuerda que hay una multitud de aplicaciones y programas de software para restringir el uso de Internet y el acceso en teléfonos inteligentes y computadoras, que los padres pueden utilizar para establecer algunas reglas sobre el tiempo que dedican a los dispositivos personales y también sobre los tipos de contenido que consumen.

 

«Además de esto, también es importante hablar con los niños sobre cómo les afecta su vida "on line", con el fin de identificar a los que corren el riesgo de sufrir acoso cibernético, conductas adictivas o incluso abusos, y de este modo posibilitar una intervención oportuna para evitar resultados adversos», comenta el científico.

 

Otro de los autores, Jerome Sarris, se muestra «preocupado» por algunos de los impactos potenciales del creciente uso de Internet en el cerebro. «El bombardeo de estímulos y la atención dividida presenta una serie de preocupaciones. Creo que esto, junto con la creciente "instagramización" de la sociedad, tiene la capacidad de alterar tanto la estructura como el funcionamiento del cerebro, mientras que potencialmente también cambia nuestro tejido social», alerta.

 

*Publicado originalmente en ABC.es

 

 

 

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