LaFamilia.info
20.02.2008

La salud del recién nacido depende en gran parte de los buenos cuidados de la madre durante su embarazo e inclusive de la salud de la gestante antes de concebir. Si la mujer se ha realizado exámenes médicos que garanticen su buena salud para recibir el nuevo ser que se formará en su vientre, son mayores las posibilidades de un embarazo feliz y seguro.

Existen cuidados para antes y durante el embarazo que aumentarán las posibilidades de que el bebé nazca sano y se eviten complicaciones en la salud del feto y del neonato. Estas son algunas recomendaciones:

Antes de concebir, examen médico: La mujer debe estar en óptimas condiciones de salud antes de concebir. Por esto es aconsejable un cuadro hemático para descartar condiciones como anemia, diabetes o hipoglicemia. Se recomiendan también pruebas de sífilis, VIH y rubeola entre otros exámenes. Lo mejor es visitar a su médico general para que le recomiende los exámenes y ecografías más relevantes.

Ácido fólico: Otro consejo para quienes planean quedar en embarazo es consumir ácido fólico. Los especialistas recomiendan un miligramo diario un mes antes de quedar en embarazo y luego durante los tres primeros meses de gestación, con el fin de reducir en un 75% el riesgo de malformaciones en la columna del bebé.

No al cigarrillo: Está comprobado que el consumo de cigarrillo durante el embarazo trae problemas para el feto con consecuencias como bajo peso al nacer, problemas en las vías respiratorias y asma, así como problemas cardíacos del neonato.

Comer bien, pero no por dos: Aunque la dieta del embarazo debe ser rica en vegetales, proteínas y minerales y con un buen contenido calórico, la idea de que se debe comer por dos es falsa. Durante la gestación es normal aumentar de peso entre 9 a 12 kilos. Es bueno visitar a una nutricionista para adoptar una dieta balanceada.

Ejercicio, mejor aliado: Un ejercicio adecuado para la época de gestación mejora la condición cardiovascular  y muscular de la madre y evita el aumento excesivo de peso. Además ayuda a una mejor condición física a la hora del parto. Un excelente ejercicio para esta época es la natación. Antes de hacer otros deportes, consulte con su médico si son aconsejables.

Controles permanentes: No solo por la salud de la madre, sino por la del bebé que se está gestando, los controles médicos durante el embarazo son primordiales. Entre la semana 11 y la 14 ya se pueden estudiar los fetos estructural y cromosómicamente y por lo tanto es posible tomar medidas en caso de irregularidades en el desarrollo del feto.

La actitud es lo que cuenta: Por último, recuerde que estar embarazada no es estar enferma. Siga de cerca y con alegría cada etapa del desarrollo del bebé. Recuerde que es un ser vivo que siente y a quien le repercute todo lo su madre hace o deja de hacer. Háblele, póngale música, cántele. la voz de sus padres son conocidas para esa personita que crece dentro de su vientre y por ello se siente feliz cuando las escucha.

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20.02.2008

 

 

Las emociones y cambios que experimenta una mujer durante el embarazo, hacen que esos nueve meses de espera sean una época irrepetible e inolvidable. Por ello es importante saber qué se espera durante ese tiempo y estar preparada para cada etapa de la gestación.

 

He aquí un resumen de lo que sucede en cada etapa del embarazo y cómo contrarrestar las molestias normales para disfrutarlo al máximo:

 

Primer trimestre

 

Los primeros tres meses son definitivos para la buena marcha de todo embarazo. Por eso, debe adaptarse a esa gran revolución que sufre el cuerpo, y echar mano de la mayor información posible.

 

No existe algún síntoma más característico del embarazo que las molestas náuseas que padecen entre un 30 y 50% de las embarazadas. Su causa está en los cambios hormonales, y suelen presentarse al levantarse y, acompañadas de vómito o no, suelen desaparecer al final del primer trimestre. Para combatirlas, existen algunos truquitos:

 

  • - Comer poco y a intervalos frecuentes.
  • - Ingerir mucha fruta y alimentos integrales.
  • - Evitar las comidas grasosas y picantes.
  • - Beber líquido en abundancia.

- El sueño y cansancio excesivos se deben a los altos niveles de progesterona producidos durante la gestación, la misma que actúa como un poderoso sedante natural. Por eso, ¡aproveche!, y duerma todo lo que necesite, sin remordimientos.

 

Segundo trimestre

 

Esta es la mejor etapa del embarazo. Sin las molestias iniciales, la madre gestante se siente feliz y llena de energía. Llega entonces la hora de preocuparse por su aspecto físico.

 

Las hormonas hacen lo suyo: el pelo se fortalece y luce más brillante, las uñas crecen y se requiere de una depilación menos frecuente. El aumento del volumen sanguíneo se refleja en una mejor irrigación de la piel; pero como está muy sensibilizada, lo ideal es utilizar cosméticos hipoalergénicos. Ojo con las várices.

 

¿Lo negativo? La distensión de la piel propicia estrías y flacidez en los senos. Por ello se aconseja utilizar un sostén cómodo, así como mucha crema humectante. Se aconseja la aplicación de crema antiestrías a partir del tercer mes, pero bajo supervisión médica.

 

La desagradable sensación de piernas pesadas se agudizará conforme se desarrolle el embarazo. Lo mismo ocurre con la retención de líquidos. ¿Qué hacer?

  • - Descanse con las piernas en alto.
  • - Báñese con agua fría.
  • - Camine al menos media hora diaria.
  • - Duerma con las piernas más elevadas que el corazón.

- Durante el sexto mes, la relajación de los músculos intestinales facilita el reflujo de los alimentos ya mezclados con jugos gástricos al esófago, lo que irrita la mucosa esofágica. Para evitar el ardor en el estómago prescinda de comidas muy fuertes, espere dos horas después de cenar para ir a la cama y tome un vaso de leche antes de acostarse. Si el ardor es muy intenso, pida a su médico que le recete un antiácido.

 

El quinto y sexto mes: ¡Se mueve!

 

Hacia el quinto mes de embarazo, la madre vive una nueva y maravillosa sensación: ¡el bebé se mueve! Es también hacia finales del quinto mes que se puede confirmar el sexo del bebé.

Ya que el bebé se mueve con bastante constancia, si la madre deja de percibir estos movimientos por más de 24 horas, deberá avisar al médico inmediatamente.

 

Tercer trimestre: en la recta final

 

El niño está completamente formado y sólo necesita engordar. La madre se siente fatigada y algo molesta, pero vive la ilusión permanente de la llegada de su hijo.

En el octavo mes el bebé pesa entre 4 y 5 libras y mide unos 42 centímetros. Para fortalecer sus huesitos, absorbe de la madre gran cantidad de calcio; poco a poco busca la posición ideal para el parto.

 

La madre se siente fatigada a causa de las libras ganadas. En las noches, el volumen del abdomen no le permiten estar muy cómoda y las visitas al baño son demasiado frecuentes. Pocas se salvan de los calambres en las piernas.

 

Otro de los trastornos típicos de la última etapa del embarazo es la ciática, pues el útero comprime los nervios ciáticos de la pelvis. Por ello, evite los ejercicios violentos y acuéstese de lado, no sobre la espalda.

 

Noveno mes, ¡llegando a la meta!

Cumplida la maduración, el feto comienza a descender hacia la pelvismaterna con movimientos muy limitados por la falta de espacio. El útero, de 7 centímetros en condiciones normales, crece a 35. Este órgano también se entrena para el parto y la barriga se endurece a ratos por espacio de algunos segundos.

El momento final está determinado por algunos síntomas que dan la señal de alerta, aunque estos no siempre son los mismos ni se presentan con la misma regularidad:

 

Pérdida del tapón mucoso, sustancia transparente y viscosa que cierra el cuello del útero. Se puede perder al inicio de la dilatación o, incluso, varios días antes del parto; en ocasiones contiene algo de sangre.

 

Ruptura de la fuente. No hay lugar a dudas: el parto está en marcha. Cuando es espontánea, la embarazada siente como si, incontrolablemente, se formara un charco a su alrededor. El agua clara y transparente indica que ha llegado la hora de ir al hospital, aunque con tranquilidad; pero si notara un color verdoso o con algo de sangre, el ingreso deberá ser urgente, pues puede haber sufrimiento fetal. La fuente no siempre se rompe espontáneamente, ya que puede ser rota por el especialista.

 

Aparición de las contracciones. Estas facilitan la apertura progresiva del cuello uterino y el descenso del bebé. Comienzan en forma desordenada, y la embarazada debe dirigirse a la clínica cuando se produzcan cada 5 minutos si es primeriza o cada 10 si no lo es.

 

Los pasos posteriores están en manos del médico. Nadie como él para determinar lo que debe hacerse. Sin embargo, la presencia del futuro papá es muy importante: brinda seguridad a la madre y le permite compartir una de las experiencias más maravillosas de todo ser humano: ¡ser padres!

 

Fuente: Revista Samborondón de Guayaquil

LaFamilia.info
18.10.2010

 

 

Sucede a menudo, que el debate del aborto provocado sólo incumbe la problemática que encierra a la mujer, dejando los varones relegados a un segundo plano. Parece pues, que la paternidad cada vez está más desprotegida por las leyes, la medicina y la sicología.

 

El rol del padre se ha caracterizado por la protección que le provee a su familia, por la responsabilidad de sus funciones dentro de la misma, por ser el integrante firme, el principal soporte de su esposa e hijos; en fin, por su insustituible papel dentro del núcleo familiar. Pese a ello, la propaganda proabortista, ha querido desligar al hombre de todo lo concerniente al embarazo y le han creado a la mujer una falsa autonomía, la cual promulga el aborto como una decisión que sólo le atañe a ella.

 

Así lo afirma un análisis realizado por la organización Vida Humana Internacional: “en la decisión del aborto, con demasiada frecuencia el cometido del varón es marginal y pasivo. Puede que sea pasado por alto por su mujer, ignorado en la clínica abortista y desamparado en el acto y las secuelas del propio aborto. (…) La experiencia clínica demuestra que los hombres se vuelven hostiles cuando han sido excluidos de la toma de decisiones y cuando descubren que han sido engañados y manipulados.”

 

Además añade: “en nuestra sociedad se espera que los hombres sean agresivos, dominantes, que tengan éxito y que sean responsables. La experiencia del aborto crea mucha confusión en estos roles tradicionales. El hombre, a raíz del aborto, no puede desenvolverse como se esperaba de él, causándole ansiedad, tensión y problemas emocionales. En una sociedad en la cual no sólo se acepta el papel activo del padre, sino que se exige más cada día de él, es una ironía que al hombre se le deje sin poder alguno para decidir el destino de su hijo por nacer.”

 

Los hombres también sienten

 

Es apenas lógico y de sentido común, que el hecho de acabar con la vida del propio hijo, afecte intensamente al esposo (o compañero) tanto como a la madre; al fin y al cabo, la criatura por nacer corresponde a ambos, lo que supone que deberían tener los mismos derechos sobre esa vida que apenas germina.

 

De igual manera, diversos estudios revelan que los hombres sufren y sienten un dolor inmenso cuando sus parejas se someten a este procedimiento. Entre los efectos emocionales del aborto en los masculinos, se hallan sentimientos de culpabilidad, remordimiento, ira, depresión y tristeza. En el caso de aquellos que no fueron consultados por sus parejas, predomina la impotencia junto con una inmensa culpa por no haber salvado a su propio hijo. Tanto en los hombres como en las mujeres, estas perturbaciones se pueden convertir en traumas para el resto de sus vidas.

 

Esta situación lleva a una serie de desajustes que no tardarán en hacer estragos en la relación amorosa; se dice que hasta un 70% de las parejas, se separan en el término de un año después de haber ocurrido el aborto.

 

La paternidad desprovista de protección legal

 

Retomando el tema que pretende aislar al padre de toda situación relacionada con el aborto, la legislación de ciertos países se ha volcado también hacia la corriente anti vida. De hecho en Estados Unidos, hace algún tiempo se instauró una ley que permite a la mujer recurrir al aborto sin el consentimiento de su esposo, quien no tiene ninguna posibilidad de interceder para impedir la matanza del hijo que su esposa lleva dentro.

 

Ante este tipo de regulaciones, el padre queda totalmente clausurado, sin ningún derecho, como si no se tratara de un ser humano que lleva su misma sangre.

 

Los hombres a favor de la vida

 

Se presenta con regularidad, que lamentablemente son ellas quienes optan por interrumpir el embarazo, incluso cuando sus esposos están dispuestos a afrontar la paternidad. Contrario a lo que cualquiera pensaría, existe una gran cantidad de hombres que rechazan el aborto y tienen fehacientes deseos de conformar una familia, con todo lo que ella supone dentro de su campo de acción como varón.

 

Urge por tanto, crear conciencia de que el aborto nunca es la solución, asimismo los hombres son también víctimas de este flagelo como lo son las mujeres y los no nacidos, y se les debe dar igual importancia a su atención emocional y legal.

 

Fuente: “Consecuencias del aborto para el matrimonio y la familia” por Vida Humana Internacional.


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LaFamilia.info
22.02.2005

 

 

Cuando las circunstancias obligan a los padres a delegar el cuidado del bebé, hay que saber elegir a quién confiarle esta gran responsabilidad. La pregunta es: ¿Se busca una institución o se deja al niño bajo el cuidado de un familiar o una empleada? Aunque la casa es el lugar que más le conviene a un bebé y los padre son sus mejores niñeros, este “lujo” parece estar reservado a muy pocos bebés hoy en día. Aquellas madres que trabajan, por lo general no pasan más de los tres primeros meses con lo niños. Esta situación crea una gran tensión en los padres y los deja en una encrucijada: ¿Cómo elegir a la persona que pasará la mayor parte del tiempo con el bebé?

 

He aquí las alternativas más comunes, sus ventajas y desventajas:

 

Familia, amigo o vecino: Es una opción económica y en principio confiable, especialmente si el niño permanece en su propia casa. Sin embargo debido a la familiaridad con estas personas, usted debe dejar muy en claro (ojalá por escrito) todos los cuidados que debe recibir el bebé y un horario con su rutina. Desde el trabajo verifique con frecuencia cómo van las cosas.

 

Empleada del servicio doméstico: Si además de limpiar, cocinar y desempeñar otros oficios, debe cuidar al bebé, esta no es una buena idea. Un niño antes de los 2 años requiere atención y afecto permanentemente. Pero si usted no tiene más alternativa, conviene que le dé una capacitación profesional a su empleada para que aprenda ejercicios de estimulación sobre las etapas de crecimiento y aprendizaje del niño etc. Además déle instrucciones para que se ocupe más del niño y menos de los asuntos domésticos. Recuerde que éstos últimos son postergables, pero el crecimiento del bebé no puede detenerse.

 

Enfermera especializada en bebés: Aunque se contrata para que esté con el bebé todo el tiempo, sus estudios y conocimientos no garantizan que ella le dé al niño todo el amor y afecto que éste necesita. Así que tómese todo el tiempo necesario para conocer su calidad humana y afectiva antes de contratarla.

 

Guarderías con sala cuna: Si sabe elegirla, la guardería le proporciona a usted la seguridad de que el bebé tendrá una buena atención. Algunas empresas, concientes de la importancia de que la madre esté cerca al bebé, ofrecen este servicio en sus propias instalaciones, permitiendo que la madre pase algunas horas con el bebé en sus descansos laborales.

 

Como es de esperarse, las guarderías se deben elegir solo si existe una necesidad real de sacar al bebé de su hogar, pues como dijimos anteriormente, este es el mejor lugar para él. La guardería no puede ser un lugar donde los padres delegan sus funciones y responsabilidades por comodidad pues esto puede ir en contra del niño en vez de proporcionarle bienestar.

 

Pautas para elegir una niñera:

 

  • - Cuando entreviste a la futura niñera de su bebé, trate de estar con su bebé y observe la actitud de la candidata con él/ella. Sus gestos hacia el bebé le darán una idea de si es una persona cálida o por el contrario fría y apática.
  • - Pídale que le hable de experiencias pasadas en el cuidado de otros niños y que le narre momentos difíciles o problemas a los que se vio enfrentada y cómo los sorteó.
  • - Hágale preguntas hipotéticas en situaciones comunes de su bebé. Por ejemplo, “¿qué haría usted si el bebé no parara de llorar por media hora?” o, “¿qué hace usted cuando un bebé no le recibe comida?”. Compare sus respuestas con la forma en que usted educa a su bebé.
  • - Pida referencias de por lo menos los dos últimos trabajos. Es muy importante que usted hable con los ex-empleadores de la posible niñera y averigüe la mayor cantidad de detalles que le den tranquilidad sobre su pasado laboral.
  • - En la entrevista, observe la presentación personal de la candidata, así como sus gestos y su forma de hablar. Ello le dará una idea del grado de educación y cultural de la persona. Recuerde que es importante que sepa principios básicos de primeros auxilios para bebés.

- Recuerde que ante todo, un bebé necesita el tiempo de los padres tanto en calidad como en cantidad. Así que si por razones de fuerza mayor necesita delegar el cuidado del bebé a otra persona, tanto papá como mamá deben recuperar el tiempo perdido en los ratos que están en casa. La función de padres es intransferible y la crianza del niño es especialmente de papá y mamá.

 

Es importante que a cada hijo se le dedique un tiempo exclusivo, especialmente durante los primeros 24 meses de vida.

Por LaFamilia.info - 19.10.2015

 

20151910embarazo

 

Después de la noticia del embarazo, quienes serán papás por primera vez, comienzan a tener una mezcla de emociones y sentimientos los cuales con el tiempo se irán aclarando.

 

El embarazo es un momento maravilloso, único e indescriptible, pero también se genera una mezcla de miedos, inseguridades y ansiedad en los nuevos padres. Sin embargo, no es conveniente abrumarse ni preocuparse más de lo necesario, estos consejos les harán sentir mucho mejor. 

 

Un proceso de adaptación. Tanto los bebés como los papás, experimentan un período de adaptación durante los primeros días después del parto. Cada uno tendrá que acoplarse a la nueva vida, pero con el paso del tiempo todo fluirá cada vez mejor. 

 

Algo de sobreprotección. Es normal que los padres quieran mantener vigilado todo el tiempo al bebé y algunas veces protegerlo más de lo que conviene. Y es que el primer hijo siempre concentrará mayor atención de los padres, lo que suele disminuirse en experiencias futuras con otros hijos; se tiene más seguridad y conocimiento del tema.

 

La ayuda de los abuelos o personas cercanas. Los padres nunca dejan de serlo, por eso acompañan a sus hijos cuando ellos cuando ellos se convierten también en padres. Hay que aprovechar sus consejos, ayuda y acompañamiento. También de familiares cercanos que pueden apoyar a los padres en los primeros días de la llegada del bebé. 

 

Los esposos, más unidos que nunca. Ahora son tres los miembros de la familia. Este nuevo integrante merece tener a sus papás unidos y felices, por eso es importante no descuidar la pareja. Aunque la llegada del primer hijo cambia la dinámica matrimonial, se debe tomar como una circunstancia pasajera propia del momento y afrontarlo de la mejor manera. Lo que importa ahora es que los esposos estén muy unidos, se distribuyan las tareas, se apoyen mutuamente y no dejen al olvido el amor y el romanticismo que tenían antes de que naciera el bebé.

 

Un proyecto educativo para el hijo. Tan primordial como es leer un libro sobre la alimentación del bebé, los cambios físicos que irá mostrando, los ejercicios de motricidad, etc., igualmente fundamental es la formación integral del hijo. Papá y mamá deberán elaborar un proyecto educativo en donde se pongan de acuerdo en los principales parámetros de la formación del hijo; es decir, los valores que se le inculcarán, la formación espiritual, el manejo de los límites y la autoridad, por citar algunos ejemplos. Tenga presente que esta tarea comienza desde el mismo momento en que el bebé nace, desde allí se comenzarán a moldear los fundamentos de la persona.

 

Confía en tu naturaleza materna/paterna. La naturaleza es sabia y por eso hay que dejarla fluir. Cuando nace un hijo, también nace una madre y un padre. Así que hay que confiar en las capacidades que se dan de manera innata cuando llega un hijo a nuestras vidas. 

 

Cada hijo es un inmenso voto de confianza de Dios en nosotros. A pesar de nuestras flaquezas y debilidades, a riesgo de que nos equivoquemos en la educación, Dios nos lo entrega para hacer de esa persona un ser de amor.

 

 

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