LaFamilia.info - 27.10.2020

 

 foto: pixabay

 

Aunque el confinamiento se levantó en la mayoría de los países, lo cierto es que muchos padres prefieren mantener a sus hijos resguardados en casa, antes el riesgo de ser contagiados de COVID-19. También se presenta el caso de muchos padres que trabajan desde casa y tienen mayor tiempo para compartir con los hijos dentro del hogar.

 

Entre las técnicas más recomendadas por los pediatras para combatir la ansiedad en los niños es practicar deporte dentro de casa. Para ello, se debe habilitar un área de la casa que sirva de espacio deportivo para todos los miembros de la familia. También aprovechar ese momento de la actividad física, para reforzar los vínculos afectivos.

 

De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría (AEP), la actividad física ayuda a combatir los posibles efectos del confinamiento en niños. El coach deportivo y colaborador en FITNESSPiratas, Leonardo Martínez, refirió que "durante el confinamiento es muy probable que los niños hayan subido de peso y eso los pone en riesgo desde edad muy temprana a enfermedades relacionadas a la obesidad como: hipertensión y diabetes. Por lo tanto, se debe fomentar la actividad física en ellos para fortalecer su sistema inmunológico y alejarlos de los riesgos de enfermedades".

 

No obstante, el deporte ayuda a reducir los niveles de estrés y al practicarlo juntos en familia se vuelve un momento divertido que también fomenta el positivismo, ante esta situación inusual como lo es la pandemia. Durante el ejercicio el cuerpo libera endorfinas que también son conocidas como hormonas de la felicidad y aportan esa sensación general de bienestar. Por ende, disminuye la tensión nerviosa o la negatividad.

 

Niños de uno a cinco años

 

Por lo general, los niños entre el rango de edad de uno a cinco años suelen ser muy activos, tienen un espíritu inquieto porque se mantienen constantemente explorando el mundo e intentando entender todo su entorno. Lo más recomendable es que realicen actividades diversas de al menos 3 horas, donde se incluya actividad física moderada y vigorosa. En las actividades deportivas pueden realizar un baile y en las actividades recreativas juegos en el jardín. Lo más idóneo es que también tengan contacto con la naturaleza para recibir vitamina D proveniente del sol. 

 

Niños entre 6 y 8 años 

 

Los niños entre 6 y 8 años tienen mejor capacidad para realizar actividad física qué podría llegar hasta los 60 minutos, pero en actividades moderadas como caminar o salir a un paseo en bicicleta. Mientras que actividades recreativas podrían ser: pintar, cantar, disfrazarse. A esa edad la imaginación está a su nivel máximo y es necesario que los padres dediquen un tiempo a jugar con ellos, para entender más su mundo y conectar de manera especial. Así no se sentirán vulnerables frente a la pandemia. De igual manera, las actividades fuera de casa son importantes para que pueda tomar aire y exponerse al sol.

 

 

 

LaFamilia.info - 23.06.2020

 

 

Dormir bien no siempre es fácil cuando estás solo, pero a menudo es mucho más complicado si duermes en pareja. Las parejas deben elegir un buen colchón, que ofrezca noches de descanso y confort para los dos. Porque cuando somos dos en la misma cama, podemos sentir los movimientos del otro durante la noche, arriesgándonos a despertar y a no poder dormirnos de nuevo. 

 

Saber cómo elegir colchón ya es difícil cuando estás solo, por lo que elegir un colchón para dos personas, con diferentes gustos y necesidades, es todo un desafío. Afortunadamente, existen soluciones simples y económicas. No es necesario poner en riesgo nuestra vida amorosa durmiendo en habitaciones separadas ni comprando dos colchones individuales. Entonces, ¿qué colchón elegir para dormir en pareja? Aquí están nuestras respuestas.

 

¿Cómo dormir bien en pareja?

 

La independencia de lechos: la clave para pasar noches tranquilas en pareja

 

Es imposible sentirse descansado después de noches durmiendo mal. Tanto nuestros movimientos al dormir como los de nuestra pareja, que se extienden por todo el colchón, nos despiertan e impiden volver a conciliar el sueño. Aquí es donde entra en juego la independencia de lechos, la solución para dormir tranquilo en pareja. Pero, ¿qué es exactamente la independencia de lechos? 

 

Un colchón con una buena independencia de lechos es aquel que permite que cada persona se ajuste a su área de descanso. Así, si uno de nosotros se mueve mucho durante la noche, esos movimientos no afectarán el sueño del otro. En un colchón más clásico o en uno en mal estado, la independencia de lechos es casi inexistente; las dos personas durmientes extienden, sin querer, sus movimientos al otro. En estas condiciones, es difícil descansar. 

 

Por todo ello, este se ha convertido en un factor particularmente importante en los últimos años a la hora de elegir un colchón. ¿Sabías que una persona se gira, de media, 40 veces en una sola noche? Quizás esto te haga pensar en la importancia de este aspecto a la hora de renovar tu cama.

 

La independencia de lechos se forja, principalmente, en el interior del colchón. En este sentido, ha de prestarse atención a su composición. Por ejemplo, aquellos fabricados con muelles ensacados son una excelente opción. Este sistema proporciona un soporte eficaz que ofrece la ansiada independencia a cada uno de los lados de la cama.

 

La espuma viscoelástica, que ha revolucionado el mundo de los colchones en las últimas décadas, también es un importante material en la búsqueda de la independencia de lechos. Un colchón equipado con una capa viscoelástica se adaptará a la forma de tu cuerpo y te ofrecerá un soporte perfecto, respetando la alineación de tu columna vertebral. Los colchones viscoelásticos también eliminan los puntos de presión y, por lo tanto, las sensaciones de dolor o cansancio al despertar. Esta tecnología permite una relajación óptima de los músculos y promueve un sueño de calidad. Además, estos colchones son excelentes para dormir en pareja, puesto que también favorecen la independencia de lechos. 

 

El colchón perfecto para dormir en pareja

 

 

El colchón viscoelastico Hypnia Bienestar Superior, por ejemplo, combina ambas tecnologías: muelles y viscoelástica. Contiene una capa de espuma viscoelástica de última generación que sirve de revestimiento para cientos de muelles ensacados. Este colchón también cuenta con una funda de bambú. El bambú tiene propiedades absorbentes que permiten que circule el aire y protegen tanto del calor como de la humedad. El colchón Bienestar Superior separa a la perfección las zonas de descanso de las dos personas. Está diseñado para minimizar la sensación de movimiento y ofrecer una comodidad sin igual. Cuenta con 7 zonas de confort (cabeza, hombros, espalda, lumbares, glúteos, muslos y piernas) y mantiene la columna alineada. Además, alivia el dolor de espalda y cuello, eliminando los puntos de presión. 

 

En cuanto a la independencia de lechos, este colchón permite a la pareja dormir plácidamente y sin molestarse. Cada persona podrá moverse sin molestar a su compañero: la espuma viscoelástica absorbe el peso de cada cuerpo, mientras que los muelles redistribuyen la presión y el movimiento.

 

¿Cuestión de tamaño?

 

El tamaño del colchón también se tiene en cuenta cuando queremos elegir el más adecuado para una pareja. Lógicamente, cuanto más grande sea, más cómodo resultará, porque podrás moverte más sin molestar a tu pareja. Aunque la medida estándar de las camas dobles en España ronda los 135 cm, actualmente el mercado ofrece muchos más tamaños.  Si tu habitación lo permite, puedes apuntar alto y elegir una cama king size, de 180 x 200 cm. Si tienes limitaciones de espacio, puedes optar por otras medidas grandes, como por ejemplo 140 × 200 cm o, mejor aún, 160 × 200 cm. Disfrutarás de un auténtico descanso de calidad.

 

Dormir bien es esencial para todos, y elegir el colchón adecuado es esencial para un sueño reparador, ya sea en pareja o solo. Sin embargo, para las parejas, entran en juego factores más específicos, como la independencia de lechos: la solución ideal para disfrutar de largas noches de descanso aprovechando todas las ventajas de dormir juntos, sin sufrir sus consecuencias. Si es lo que tú también estás buscando, opta por un colchón de calidad, especialmente diseñado para parejas y que garantice la independencia de lechos.

 

 

 

Por Isabel Molina Estrada/Revista Misión - 16.08.2019

 

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Ansiedad, depresión, trastornos… La psiquiatra Marian Rojas Estapé autora del libro "Cómo hacer que te pasen cosas buenas", está convencida de que, incluso en el dolor, podemos sacar cosas positivas, si sabemos cómo opera la mente ante los problemas.

 

Marian Rojas Estapé logra poner complejos temas médicos al alcance de todos, e intenta, a menos que se trate de pacientes con trastornos graves, ayudar a las personas a que, poco a poco, puedan  “enfrentarse a los grandes dramas de la vida y a los pequeños sufrimientos del día” sin fármacos. Según indica, “la medicación es útil, pero ante un drama, pasado un tiempo, debes aprender a vivir sin medicación”.

 

El 20 por ciento de la población “está medicada por problemas de ánimo”. ¿Es posible dar un vuelco al uso de fármacos?

 

La vida tiene un gran componente de dolor y sufrimiento, y nos cuesta aceptarlo. Tenemos que distinguir entre las depresiones graves o las enfermedades psiquiátricas y mentales, que requieren su medicación, y los trastornos menos graves. Hay muchísima gente que toma antidepresivos y ansiolíticos para trastornos menos graves, y su organismo se acostumbra a estar medicado. Les cuesta dejar la medicación porque “me ayuda a no sufrir”, “a no tener ansiedad”, “a que las cosas casi no me afecten”.

 

Aboga por entrenar el cerebro para enfrentar los problemas, ¿por qué?

 

Porque si no, tu cerebro se acostumbra a tener medicación para no sufrir, y el sufrimiento es parte fundamental de la vida.

 

¿Es posible mejorar el estado de ánimo en circunstancias adversas?

 

Estamos en un momento de la historia donde hay una hiperestimulación. Vivimos con unos elevados niveles de estrés y, cuando esto sucede, son las circunstancias las que mandan. Dejamos de tener el control de nuestra vida y de nuestras emociones. En momentos así lo importante es preguntarse: ¿estoy en modo supervivencia o estoy en modo crecimiento?

 

¿Qué diferencia hay?

 

El modo supervivencia es de alerta: yo no me controlo, una circunstancia externa me domina. Puede ser grave (una enfermedad, un problema económico…), o pequeñas cosas que me saturan y me hacen incapaz de gestionarme. En modo crecimiento soy capaz de frenar y empiezo a recuperarme física y psicológicamente; se refuerza mi sistema inmunológico, tengo más capacidad creativa y descanso.

 

¿Cómo pasar de un modo al otro?

 

Lo primero es conectar con el instante presente, porque el 90 por ciento de las cosas que nos preocupan jamás suceden; están en el pasado o en el futuro. Luego, reconocer lo que me está afectando. El cuerpo da señales: dolor de cabeza, de estómago, irritabilidad, falta de atención… Puedo preguntarme: ¿qué paso dar, por pequeño que sea, para salir de esta situación? ¿Hacer ejercicio, volver a quedar con mis amigos, perdonar o pedir perdón a alguien?  Y pedir ayuda a un familiar, a un amigo o a un terapeuta:  “Me noto mal; ¿me puedes ayudar?”.

 

¿Sigue siendo tabú ir al psiquiatra?

 

Hemos mejorado muchísimo. Cuando empecé a trabajar, había un perfil de gente que jamás acudía a mi consulta, a menos que estuviera muy mal. Hoy muchos vienen para entender qué les pasa. Si una persona entiende por qué le tiembla el párpado los días que está tenso, por qué tiene contracturas cervicales, por qué esa sensación de estar hinchado o inflamado… se logra gestionar. Nunca hemos tenido tanta información al alcance de nuestra mano, y nunca antes hemos sido tan vulnerables al engaño.

 

¿Qué es la depresión?

 

Hay tantas depresiones como personas. Las hay endógenas –bioquímicas– y exógenas: un problema de trabajo, se muere un familiar, me arruino… Un problema me pone en un sistema de alerta en mi organismo, se aumenta el cortisol y se acaba produciendo en mi cerebro una inflamación o un cambio de los neurotransmisores y, al final, acaba siendo un problema bioquímico.

 

¿Qué efecto puede tener el estrés en la salud?

 

El cortisol –la hormona del estrés– actúa cuando nos sentimos alerta. Este cortisol es bueno porque nos ayuda a hacer frente a un desafío. Cuando se pone en marcha, sube la tensión, saca el azúcar al organismo y refuerza el sistema inmunológico para que yo pueda hacer frente a lo que viene. Pero ¿qué pasa si constantemente me siento amenazado por  “¿Y si tengo un cáncer, y si mi hijo se droga…”? Mi mente y mi cuerpo no distinguen lo real de lo imaginarioY ante una amenaza, sea real o no, el sistema de alerta se activa, y el cortisol, que es un potente antiinflamatorio, si está constantemente activado, hace que el sistema inmunológico cambie y se dé una inflamación en el organismo: gripes, amigdalitis, gastroenteritis…

 

¿Desencadena enfermedades?

 

Empieza a haber teorías de que los grandes booms de enfermedades de hoy, cuyas causas no se conocen bien, están muy relacionadas con el ritmo de vida que llevamos. Hay estudios que muestran la depresión como una enfermedad inflamatoria del cerebro que afecta al estado de ánimo, y ya se trabaja con antiinflamatorios para depresiones persistentes.

 

¿También tienen que ver con el aumento de los casos de cáncer?

 

No digo que las emociones causen cáncer. El cáncer es multifactorial. Tiene que ver con la alimentación, con la genética, y hoy sabemos que las emociones son otro componente que influye en su aparición. Ante un estado de estrés mantenido, el sistema inflamatorio se altera y, si encima tengo predisposición –genética o porque aleatoriamente empiezan a producirse células malignas en mi cuerpo–, haber vivido una etapa de mucho estrés hace que el sistema inmunológico dañado pueda potenciar su aparición.

 

Una de sus claves consiste en recuperar el sentido de la vida. ¿Para qué?

 

En una sociedad que sustituye el sentido por sensaciones –que en sí no tienen por qué ser malas, pero que no dan sentido a la vida (comida, alcohol, redes sociales…)–, el 90 por ciento de las personas han perdido la ilusión. Hay que recuperar esa conciencia de que tus actos, por pequeños que sean, si se hace con amor y delicadeza, valen la pena.

 

*Publicado originalmente en la Revista Misión

 

 

LaFamilia.info - 27.01.2020

 

Foto: Pixabay 

 

Empezar a hacer dieta supone algunas dificultades si no tenemos un horario para nuestras comidas. Una de los problemas surge al momento de almorzar. Por ejemplo, si nos toca trabajar, llevar la comida a la oficina puede resultar a veces incómodo. En algunas ocasiones, tendremos el antojo de comprar un sándwich en un kiosko. Por ello, es posible que en algún momento terminemos por almorzar comida chatarra.

 

Los snacks, hamburguesas y todo tipo de fast food en general solo perjudican nuestra dieta y no aportan nada saludable a nuestro organismo. Se trata de alimentos que concentran demasiadas calorías y casi ningún nutriente. Otras personas prefieren saltarse el almuerzo, lo cual puede producir gastritis. Estas llegan a casa y comen de manera descontrolada, lo cual también puede ocasionar problemas estomacales.

 

Llevar alimento a la oficina resulta siendo, finalmente, la opción más económica y segura de consumir las vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita. Por ello, hemos elaborado una lista de consejos útiles para controlar nuestra alimentación cuando estamos en el trabajo.

 

1. Bebe mucho líquido. Beber suficiente agua es importante para nuestro organismo. No podemos compensarla con gaseosas o jugos artificiales, pues estos solo tienen grandes cantidades de azúcar, lo cual es perjudicial para nuestra dieta.

 

2. Llevar siempre un snack saludable. Entre comidas es necesario consumir algo para saciar la sensación de hambre. Debemos evitar los bizcochos y productos a base de harinas. Las frutas y el yogurt nos dan las vitaminas necesarias para nuestro organismo, mientras otros como las barritas energéticas aportan hidratos de carbono, los cuales proporcionan la energía y el ‘combustible’ necesario para continuar con nuestro trabajo. 

 

3. Cocina de más en la noche. Quizás en la mañana sea un poco difícil levantarse y preparar un snack. Entonces, en la noche podemos cocinar un poco más y preparar un sándwich para el día siguiente.

 

4. No olvides la ensalada. Las verduras son una gran fuente de vitaminas. Además, le dan un toque especial a nuestra comida o snack. No debemos olvidar de incluirlas en nuestra dieta diaria. Al mismo tiempo, debemos reducir los aceites y mayonesas de nuestra alimentación. Una buena decisión es cambiarlas por limón o vinagre.

 

5. Guarda los alimentos en el congelador. Podemos escoger un día de la semana para cocinar ciertos alimentos y guardarlos en porciones en el congelador. De esta forma, tendremos comida lista para llevar cada día y nos ahorraremos mucho tiempo.

 

Como vemos, no es imposible instaurar una dieta y seguirla al pie de la letra en el trabajo. Por supuesto, no todo tiene que ser de una forma rígida. Podemos reservar un día de la semana para comer lo que deseemos. De ese modo, no estaremos tentados a romper la dieta el resto de días. Para lograr nuestros objetivos, solo necesitamos determinación y organización en nuestros estilos de vida. Finalmente, nos sentiremos satisfechos con nosotros mismos y nuestro cuerpo nos lo agradecerá.

 

 

LaFamilia.info - 08.08.2019

 

Foto: Freepik 

 

Los ritmos de vida acelerados nos llevan a estilos de vida pocos saludables, inclusive haciendo dietas, ya que en ocasiones comemos alimentos no apropiados fuera de casa e inclusive comidas a deshora, lo que influye en el proceso digestivo de nuestro organismo y por ende puede traer consecuencias posteriores, como aumento de peso.

 

Para disminuir peso de forma natural se puede realizar por medio de la dieta cetogénica o Keto. La dieta cetogénica se basa en grasas con pequeñas cantidades de carbohidratos. Al quedar el organismo sin carbohidratos disponibles, comienza a utilizar el glucógeno hasta agotarse. Posteriormente, el organismo actúa haciendo uso de las grasas para obtener fuente de energía, es aquí, cuando se metabolizan varias sustancias entre las cuales se pueden encontrar las cetonas, que se convierten en fuente de energía.

 

Como complemento ideal en esta dieta, Keto contiene ingredientes naturales que producen cetonas exógenas que permiten agilizar el proceso de la cetosis y por ende, mejorar la pérdida de peso. 

 

Entonces, ¿cuáles serian los beneficios de la dieta Keto?

 

En primer lugar se puede indicar entre sus beneficios que permite llegar al estado de cetosis con mayor rapidez, por convertirse en un suplemento donde las cetonas exógenas agilizan los procesos de crecimiento en la sangre de cuerpos cetónicos.

 

Un segundo elemento entre los beneficios, es que ayuda a controlar el apetito, lo que por ende trae como consecuencia que, se disminuye peso.

 

Un tercer beneficio, es que incrementa el metabolismo, lo que lleva a quemar más calorías.

 

Como cuarto beneficio, se tiene que, Keto se adapta a los diferentes estilos de vida, porque su consumo  es sencillo y fácil.

 

En una dieta cetogénica, la grasa se convierte en la energía que va a utilizar el cuerpo. Lo que produce la quema de los depósitos de grasa corporal, para ser aprovechados por el organismo para la energía que necesita. Con esta dieta, solo debes combinar los alimentos necesarios para alcanzar el éxito esperado. 

 

En esta dieta debes comer la menor cantidad de carbohidratos, alimentos como papa, arroz, pasta y pan. Así como también, la cantidad de azúcar debe ser mínima.  Es importante recordar que, la dieta debe ser alta en grasa y no en proteínas. 

 

Al seguir esta dieta se disminuye la sensación de comer a cada rato, también aporta suficiente energía para realizar las actividades deportivas a las que se está acostumbrado. 

 

 

 

 

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