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Categoría: Espiritualidad
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LaFamilia.info
18.11.2008

 

 

Como su nombre lo dice, el Sacramento de la Confirmación es el que confirma y perfecciona las gracias que recibimos en el Bautismo. A través de él, recibimos el don del Espíritu Santo y quedamos vinculados más perfectamente a la Iglesia como sus apóstoles para propagar y defender la Fe. Es el Sacramento que nos da la madurez cristiana.

 

Así como el Bautismo, la Confirmación solo se recibe una vez en la vida, ya que imprime en el alma una marca espiritual indeleble. Esta marca es el carácter, es decir, el sello del Espíritu Santo. Este carácter nos da fuerza y poder para confesar públicamente la fe de Cristo.

 

Al recibir el Espíritu Santo quedamos comprometidos a luchar por la santidad, a hacer apostolado, a dar testimonio y a darnos a los demás.

 

Origen de este Sacramento

 

El día de Pentecostés – ocasión en que se fundó la Iglesia – los discípulos se encontraban reunidos junto a la Virgen. Estaban temerosos, no entendían lo que había pasado. De repente, descendió el Espíritu Santo sobre ellos y a partir de ese momento entendieron todo lo que había sucedido, dejaron de tener miedo, se lanzaron a predicar y a bautizar.

 

De esta forma, la Confirmación es “nuestro Pentecostés personal”. La materia de este sacramento es el “santo crisma”, aceite de oliva mezclado con bálsamo, que es consagrado por el Obispo los Jueves Santos de cada año.

 

Las palabras que acompañan a la unción en la frente y a la imposición individual de las manos son:
“Recibe por esta señal de la cruz el don del Espíritu Santo” (Catec. no. 1300).

El ministro de este sacramento debe ser un Obispo (sucesor de los apóstoles y quien posee el grado del Orden en plenitud), aunque por razones especiales graves puede confirmar un sacerdote. No obstante, si una persona está en peligro de muerte, cualquier sacerdote debe de administrar el sacramento.

 

¿Quién puede ser confirmado?

 

La edad para recibir este sacramento la marca el Obispo del lugar; sin embargo es preferible que se haya llegado al uso de razón. (Cfr. Catec. no. 1307). En caso de peligro de muerte de un pequeño, debe recibir este sacramento.

 

Para recibirlo se debe tener la siguiente disposición:

- Todo confirmado debe tener un padrino o madrina que lo ayude espiritualmente, tanto en la preparación para recibir el Sacramento, como después de haberlo recibido. Las condiciones para ser padrinos son las mismas que para los de Bautismo.

 

Gracias que nos da la Confirmación

 

1. Aumenta la Gracia Santificante
2. Nos da el Espíritu Santo con todos sus dones
3. Imprime en nuestra alma el carácter de soldados y apóstoles de Cristo

 

Dones que trae el Espíritu Santo en la Confirmación

 

Fuente: Catholic.net