Revista Eroski Consumer - 13.07.2020

 

Foto: freepic.diller

 

El coronavirus ha transformado nuestras vidas; también la enseñanza. Durante meses, lo virtual se ha impuesto y ha abierto nuevas realidades: pantallas de computadores, teléfonos y tabletas han sustituido a aulas y pizarras; profesores de escuela ordinaria se han convertido en docentes online; padres que intentan mantener su día a día laboral con el teletrabajo, de pronto actúan también como maestros de sus hijos; y estudiantes que incluso han echado de menos ir a clase. Tras un final de curso precipitado, los meses de verano sirven para preparar la vuelta al cole tras la covid-19. Ahora bien, ¿conviene hacer deberes durante las vacaciones? ¿Cómo volver a la normalidad con la mayor seguridad y evitar ansiedad en los alumnos?

 

¿Hay que seguir estudiando en verano?

 

Las vacaciones estivales son (suelen ser) sinónimo de desconexión y disfrute de los pequeños placeres; pero también de cuadernos escolares de verano o de algún que otro trabajo para reforzar lo que los estudiantes han aprendido durante el curso. Teniendo en cuenta lo dura que ha sido esta pandemia para los más pequeños, algunos docentes creen que se han ganado un merecido descanso. Como Cristian Olivé, candidato al Premio Educa Abanca al Mejor Profesor de España y miembro del máster universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria y Bachillerato en la Universidad Pompeu Fabra, para quien tener en cuenta la opinión de los hijos es esencial: “Quizá se debería plantear en casa el debate de si les apetece realizar tareas académicas durante el verano o si se inclinan más por actividades de ocio. Al final, los alumnos tienen derecho a decidir qué tipo de verano disfrutar. Estoy convencido de que muchos querrán repasar contenidos, pero otros desearán desfogarse y echar a correr como nunca”.

 

Por su parte, la pedagoga Yolanda Domínguez Frejo sostiene que este año tan especial es conveniente algún tipo de refuerzo. Eso sí, los deberes estivales deben ser personalizados. Aunque los profesores no han estado con ellos desde marzo, conocen bien a sus alumnos por su trabajo anterior con los chicos. Por eso, están capacitados para saber qué demanda cada uno de ellos, cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles, qué tareas pueden hacer para salir reforzados. “Que cada niño tenga las tareas que necesita para reforzar aquellos contenidos fundamentales para el curso que viene”. No se puede mandar las mismas tareas a todos, porque para unos resultará facilísimo hacerlas, mientras que para otros se convertirá en un esfuerzo aún mayor que durante el curso, al no tener apoyo de los profesores y quizá tampoco de sus mayores, o de un profesor particular. Y, por supuesto, queda descartado aprender nuevos contenidos: basta con centrarse en objetivos mínimos fundamentales para poder seguir el curso siguiente con éxito.

 

Ahora bien, si se opta por unas vacaciones con deberes, los padres deben entender que los niños tienen que descansar un tiempo —mínimo, un mes o mes y medio— sin hacer nada relacionado con el estudio. “La mente necesita desconectar y tener horarios más flexibles que durante la rutina de los demás meses del año”, explica la pedagoga. “El resto del tiempo, sí que les viene muy bien recuperar ciertos hábitos de trabajo que, según la edad, podrían ocupar de media hora a una hora y media diaria”, concluye Domínguez Frejo.

 

Aprender jugando

 

Aprender es una aventura que va más allá de abrir un libro, tomar apuntes en un aula o presentarse a un examen de evaluación. Por eso, la propia Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) anima a padres y a profesores a “ir más allá de la enseñanza y el aprendizaje formal y considerar también la educación informal”. Se debe motivar lo más posible a los estudiantes para que jueguen y participen en actividades de aprendizaje entretenidas que les permitan levantar el ánimo en tiempos de crisis y aumentar su motivación por aprender. Y más si estamos de vacaciones.

 

 

Toda actividad que a los niños les parezca útil y tenga que ver con su mundo será un recurso muy apropiado. ¿Cuáles? Por ejemplo, materiales online que les permitan interactuar, redactar un cuaderno de bitácora del verano, escribir sus propias historias, así como otras experiencias que en invierno, por falta de tiempo, no se pueden llevar a cabo. Cristian Olivé añade otras vivencias, como establecer el diálogo intergeneracional, leer y escribir sus propias reflexiones o debatir temas de actualidad con los adultos.

 

Después del largo encierro de esta primavera en casa, las actividades deberían tener lugar al aire libre: en el monte, en la calle, en la playa… o en un parque. Y siempre en compañía de más niños porque, como apunta Yolanda Domínguez, “relacionándose con otros es como más y mejor aprenden, aunque sea guardando distancias y con mascarillas”. 

 

Los retos del nuevo curso escolar

 

Igual que el teletrabajo de los mayores se ha revelado como herramienta eficaz en esta etapa, parece claro que en el próximo curso la educación online convivirá en mayor o menor medida con la presencial, según los expertos. “Durante las semanas de confinamiento, alumnos y profesores han tenido que desenvolverse como nunca dentro de un entorno digital, así que deberíamos aprovechar todo lo que han aprendido y potenciarlo a partir de ahora”, apunta Cristian Olivé.

 

Pero la próxima vuelta al cole no estará solo marcada por los contenidos que los estudiantes deban aprender, por la manera de impartirlos o por las normas sanitarias que determinan la nueva normalidad en los centros educativos. También será preciso que profesores y padres refuercen la parte emocional de los alumnos, tal como afirma Cristian Olivé: “No deberíamos lanzar la teoría como una ametralladora para intentar recuperar lo perdido, sino ver durante el próximo curso lo que hemos ganado y fortalecerlo. Será necesario mucho trabajo en equipo entre alumnos y mucha atención individualizada. La escuela es un espacio de encuentro y debate, de autoconocimiento y reflexión. Si creemos que la educación supone solo transmitir conocimientos, tenemos los días contados”.

 

El confinamiento ha sido duro: niños y adolescentes han sufrido una carga emocional fuerte y cada uno la ha sobrellevado como ha podido, dependiendo en especial de su situación familiar. “No podemos aparentar que no ha pasado nada, hay que trabajar esos sentimientos durante el curso”, recomienda Yolanda Domínguez. ¿Cómo? Potenciando las tutorías, no solo en grupo, sino también a título personal. Porque los menores tienen que hablar de la covid-19, de cómo ellos han vivido el confinamiento, expresar como cada uno quiera —y pueda— sus vivencias. Y para alcanzar ese objetivo es preciso que existan espacios en la propia escuela en los que puedan contar sus preocupaciones emocionales y sociales, no solo las educativas.

 

 

*Publicado originalmente en 

 

 

 

Elconfidencialdigital.com - 16.03.2020

 

Foto: Freepik 

 

Debido a que la mayoría de las instituciones educativas permanecen cerradas por el coronavirus, la Universidad Católica Francisco de Vitoria, ubicada en Madrid, ha lanzado un decálogo para que los alumnos aprovechen este tiempo de manera eficaz. 

 

Desde el Gabinete de Orientación Educativa ofrecen 10 consejos para que estos días sin clases presenciales, los estudiantes no solo prosigan con su plan académico, sino que también recomiendan una serie de acciones para animar el espíritu y fomentar las virtudes humanas.  

 

1. Establece una hora fija para levantarte. En primer lugar animan a ponerse una hora hora fija para levantarse, y si es posible, que sea la misma todos los días, "¡Es importante que no pierdas la rutina!", señalan. 

 

2. Arréglate antes de sentarte a estudiar, dúchate y vístete como si fueras a ir a clase.

 

3. Cuida el ambiente de estudio, buscando un lugar tranquilo y con buena iluminación en casa donde puedan estudiar.

 

4. Haz una lista de tareas. Elaborar una lista de tareas con todo aquello que tengan que estudiar y hacer. "Puede ayudarte revisar cada asignatura y ver si tienes los apuntes de todos los temas y qué te falta por estudiar para ponerte al día". 

 

5. Organiza un horario de estudio, respetando el horario de clase y que ayude a establecer rutinas durante este tiempo. "Te puede ayudar calendarizar las tareas en días y horas concretas", indican. 

 

6. Mantén el ritmo de trabajo: "Intenta que tu horario te ayude a mantener el ritmo de trabajo durante estos días. Te puede ayudar planteártelo como una jornada laboral de 6 o 8 horas incluyendo en ese tiempo también la asistencia a tus clases online". 

 

7. Tiempos de descanso. Animan a cuidar los tiempos de descanso con pausas durante el estudio, buscando algunas otras actividades como deporte en casa, leer, oír música...

 

8. Elije un buen método. Leer, subrayar, hacerte esquemas, resúmenes, etc. todo ello con la finalidad de comprender mejor el temario y llegar a dominarlo.

 

9. Sé creativo. Utiliza los programas online disponibles para seguir con los trabajos en equipo: Google Drive, Skype, Microsoft Teams, etc". 

 

10. Consulta con los profes. Por último, si el alumno tiene dudas con el temario o sobre cómo llevar bien el seguimiento de las asignaturas "ponte en contacto con tus profesores".

 

*Publicado en Religión Confidencial

Por LaFamilia.info 

 

20122603fycFoto: FreeImages 

 

La ciencia ha comprobado que el cerebro masculino difiere claramente del femenino, lo que conlleva a que las condiciones del aprendizaje también sean particulares en cada sexo. No obstante, algunos educadores y colegios exigen por igual a niños y niñas sin percatarse de sus diferencias innatas.

 

Diferencias innatas

 

Los varones necesitan estar en movimiento, son más independientes, curiosos, dinámicos, son exploradores por naturaleza, les gusta armar y construir. Lo que quiere decir que su comportamiento tiende a la actividad, de ahí la dificultad que pueden experimentar algunos chicos para lograr un estado de atención y concentración durante los espacios escolares.

 

Las niñas en cambio, son pasivas, se concentran con facilidad, aprenden a hablar más rápido y aumentan su vocabulario a menor edad. En el colegio, pueden llegar a escribir antes e incluso con mayor perfección que los niños de su misma edad.

 

Pero todo tiene su explicación. El psiquiatra Jay Giedd, uno de los mayores expertos sobre el crecimiento del cerebro en los niños (U.S. National Institute of Health; Washington), ha demostrado que la parte del cerebro destinada a tales habilidades, como es el hemisferio izquierdo, adquiere en las mujeres la madurez mucho antes que en el varón.

 

Los científicos también han revelado que el cerebro femenino goza de un mayor número de conexiones entre el hemisferio cerebral izquierdo y la parte del cerebro responsable de los sentimientos y la emotividad. Por eso es que las niñas son más descriptivas al hablar o escribir, se percatan de los detalles y usan más calificativos.

 

Asimismo el psicólogo Leonard Sax, otro gran estudioso de la enseñanza diferenciada, hace la siguiente explicación en relación al funcionamiento del cerebro en cada sexo:

 

“Niños y niñas ven el mundo de manera diferente. En el cerebro de los niños mandan las células que responden a la pregunta ¿dónde está? Por eso, dibujan elementos en movimiento, con pocos colores. Sus dibujos son más abstractos que los de las niñas y reciben calificaciones más bajas, porque ellas representan detalles, personas, colores, ya que en su cerebro predominan las células que responden a la pregunta ¿qué es? Las niñas, con 4 años, identifican mejor las emociones. Si los profesores desconocen esta diferencia, valorarán a las niñas, y los chicos terminarán pensando que dibujar no va con ellos, que es cosa de chicas. Hay que valorar el trabajo de cada uno desde su sistema visual.” *Fragmento de la entrevista a Leonard Sax publicada por Aceprensa.

 

El fracaso escolar en los varones

 

Debido a las diferencias descritas anteriormente, se ha hallado que los varones presentan mayor fracaso escolar que las chicas. Y es que el desarrollo cognitivo en el hombre es más lento, sobre todo en lo referente a las habilidades lingüísticas. Esto conlleva a que la comprensión lectora sea una de las tareas escolares que más se les dificulta a los masculinos y si esta habilidad no es aprendida desde el principio, truncará el proceso de las demás áreas del aprendizaje.

 

La ortografía también suele ser una piedra en el zapato para los chicos y lo peor es que se les puede calificar como disléxicos o con problemas de aprendizaje, por no tener presente estas diferencias naturales entre niños y niñas.

 

Una educación diferenciada

 

“El suyo es un mundo de acción, exploración y objetos. Pero en la escuela le piden que se siente quieto, callado, que escuche, que no moleste y que ponga atención a las ideas; todo lo cual, de hecho, son cosas que su cerebro y su cuerpo le piden no hacer.” Estas son palabras de María Calvo, quien pertenece a la Asociación europea de centros de educación diferenciada (EASSE) y además es autora de numerosas publicaciones sobre este tema. A través de sus estudios, María Calvo ha podido comprobar que no es para nada adecuado esperar la misma respuesta de niños y niñas en los ámbitos escolares, cuando se sabe de antemano que las conexiones cerebrales difieren en los masculinos y en las femeninas.

 

La experta también dice que “ignorar el ritmo más lento del varón y exigirle estar al mismo nivel que las niñas en estas materias es injusto, supone una enorme incomprensión para los muchachos y puede acabar provocando que éstos, al no poder alcanzar el ritmo más precoz de sus compañeras, reduzcan su nivel de aspiraciones, se sientan frustrados, y decidan que estudiar es «cosa de chicas».” *Artículo de María Calvo publicado en ConoZe.

 

Por lo tanto no hay nada de malo reconocer que los niños son naturalmente más lentos para adquirir la habilidad de leer y escribir, al compararlos con las niñas. De ahí la importancia que padres y educadores tengan presente esta realidad y así adecuar el proceso de aprendizaje dependiendo del ritmo que la niña o el niño necesite para su formación, puesto que exigirles a ambos de la misma forma, es un error.

 

Fuentes: ConoZe.com, Aceprensa, easse.org, leonardsax.com

AulaPlaneta - 28.09.2015

 

20152809alumnosFoto: Pixabay 

 

Algunas veces la tecnología está de nuestro lado, como es el caso de estas grandiosas ayudas para estudiar asignaturas tan espinosas como son física y química. Por lo tanto, compartimos los siguientes enlaces que nos sugieren desde el sitio Aula Planeta, en los que, además de información y teoría, encontrarán juegos, aplicaciones online, recursos interactivos y experimentos para dominar física y química, y pasar un buen rato. Comparte con tus hijos o alumnos la siguiente información:

 

1. FisQuiWeb. Página web muy completa donde se incluyen apuntes de física y química, laboratorios y materiales para trabajar diversos aspectos de la asignatura. La sección de “Ayuda al estudio” incluye unidades didácticas, aplicaciones o cuestionarios para practicar lo aprendido.

 

2. Clickmica. Página web creada por la Fundación Descubre, la Asociación de Químicos de Andalucía y el Centro de Ciencia Principia de Málaga. Perfecta para encontrar respuesta a dudas y descubrir curiosidades sobre química. También hay juegos, videos y actividades interactivas.

 

3. Quantum Fracture. Canal de videos cortos donde se explican conceptos o temas de física de forma sencilla, divertida y visual. El autor, José Luis Crespo, colabora en el programa de TVE Orbita Laika, otra estupenda fuente de información científica en formato divulgativo.

 

4. FQ Experimentos. Completo canal de YouTube con experimentos de física y química en los que se utilizan materiales cotidianos. En cada caso se incluye la explicación y un enlace al blog donde se añade más información.

 

5. FisLab. Sitio web dedicado a la física que, además de apuntes teóricos, incluye ejercicios para practicar, enlaces interesantes y una colección de applets, simulaciones virtuales de situaciones físicas de cinemática, dinámica, electricidad, gravitación y ondas.

 

6. Quimitris. Juego online similar al Tetris para aprender la tabla periódica. Para repasar antes de jugar, se puede consultar esta tabla periódica interactiva.

 

7. Física y química en Flash. Minisite con apuntes en PDF y enlaces web ordenados por temas, con animaciones e interactivos para comprender mejor cada concepto.

 

8. QuímicaWeb. Página web dedicada a la química, en la que se recopilan herramientas, información, recursos TIC, curiosidades, juegos o tests.  

 
Revista Eroski Consumer 
 

 

A menudo se destacan las buenas prácticas y se obvian las que pueden dar al traste con todo lo anterior. Estos son cinco hábitos poco recomendables que deben tenerse presentes para no cometerlos: estudiar acostados, sin un horario fijo, sin hacer descansos, dedicar primero tiempo a lo fácil y dejar para el final lo difícil o tener cerca artículos que puedan despistar, como el teléfono móvil.

 

1. Estudiar acostados

 

La postura es fundamental para mejorar la calidad del estudio. Por ello es recomendable estudiar siempre sentados para mantener la atención en aquello que realizamos. Sin embargo, hay quien prefiere hacerlo en la cama o descansado en el sofá. La experiencia desaconseja esta posición, ya que si bien resulta más cómoda en determinados momentos, facilita el sueño e impide el estudio.

 

Pero además, estudiar recostados puede implicar posturas incorrectas o incómodas que afectan a la espalda y a las cervicales y, por consiguiente, provocan dolor en esta zona del cuerpo. Los gestos que se realizan al estar tumbados son más proclives a causar lesiones que los que hacemos sentados en una silla. Permanecer en esta posición durante un tiempo prolongado influye de manera negativa en la columna.

 

2. Carecer de un horario fijo

 

No es recomendable estudiar a cualquier hora o hacerlo cada día en un horario distinto. Conviene reservar un espacio fijo que coincida con el momento de la jornada en el que se tiene mayor predisposición a estudiar, ya sea por la mañana o por la tarde -por la noche, es preferible dormir para estar descansados-. Así se consigue que el cerebro y el cuerpo se acostumbren, lo que aumenta el rendimiento.

 

Al principio serán los padres quienes ayudarán a los hijos a organizarse y luego será responsabilidad de estos. Un horario personal y el compromiso de cumplirlo mejora los hábitos de estudio y los resultados académicos.

 

3. No hacer descansos

 

La ansiedad ante un examen, la falta de tiempo, el estrés y la sensación de que no hay horas suficientes para estudiar todo el temario, lleva a pasar muchas horas seguidas sin levantar la vista de los apuntes. Sin embargo, esto es perjudicial para los fines que se persiguen. Es importante hacer descansos cada 45 o 60 minutos para estirar los músculos, evitar cargar la espalda y descansar la mente para retomar el aprendizaje con fuerza.

 

Es aconsejable mantener el hábito de estudio todos los días para llevar la materia al día, pero del mismo modo, hay que intentar terminar la jornada con una actividad deportiva o de ocio, dedicar un tiempo a la lectura, la música u otra tarea con la que se disfrute. De hecho, al organizar el estudio, es recomendable incluir el tiempo que se dedicará al descanso. Eso sí, hay que respetar ese momento y no ampliarlo bajo ningún concepto.

 

4. Estudiar primero lo más fácil

 

Con la intención de que la tarea de estudio resulte más liviana, a menudo se comienza a estudiar la asignatura o materia que resulta más sencilla. No obstante, es recomendable hacer justo lo contrario. Puesto que al empezar a estudiar la mente está más fresca y descansada, conviene iniciar por las materias más pesadas o que entrañan más dificultad para los estudiantes. De ese modo, cuando se sienta cansancio, se aprovechará para repasar las cuestiones más sencillas.

 

5. Evitar los despistes: el teléfono móvil alejado de la mesa de estudio

 

Las nuevas tecnologías son ahora un gran soporte para el estudio y la investigación, sin embargo, a la hora de preparar un examen hay que mantenerlos alejados, así evitamos despistes.

  

Más artículos de este tema >

 

 

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

            

logo pie

© 2021 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme