Revista Eroski - 19.01.2021

 

foto: freepik

 

Con el confinamiento se pensó que el teletrabajo había venido para quedarse. Hasta estamos a punto de que entre en vigor una nueva ley para regularlo. Y a pesar de que ahora hay más empleados que teletrabajan con la pandemia, no son muchos más que antes. Según un estudio de Morgan Stanley, los oficinistas españoles trabajan desde casa 1,8 días por semana, frente a los 1,1 días que lo hacían antes de marzo. Si te encuentras entre ellos, notarás que has ahorrado en desplazamientos y que disfrutas de una mayor flexibilidad laboral y de más oportunidades de trabajo y de conciliación familiar, pero también hay otras características del teletrabajo que podrían perjudicar tu salud a medio y largo plazo. Te contamos cuáles son esos problemas y cómo prevenirlos.

 

La definición del perfil idóneo del teletrabajador la ofrecía la Asociación Española de Teletrabajo (AET) en 2001 y la recogía un año después el artículo ‘Teletrabajo y Salud: un nuevo reto para la Psicología publicado’ en ‘Papeles del Psicólogo’. Debe ser “una persona disciplinada, constante, con una gran capacidad de adaptación, con aptitud para trabajar en un medio de escaso contacto social, sin feedback de compañeros, con alto autocontrol para organizarse el trabajo sin apenas supervisión exterior, con la formación y preparación adecuada a la actividad que va a desempeñar, con capacidad para saberse automotivar y no desanimarse, con facilidad en la toma de decisiones y resolución de problemas (autonomía), con habilidades tecnológicas más allá de las necesarias para su trabajo, capaz de realizar una buena planificación de su trabajo cumpliendo horarios y fechas de entrega y con alta autoeficacia”.

 

“El desajuste entre estas características —apuntan las autoras María Bernardina Alonso Fabregat y Eva Cifre Gallego— pueden llevar a una falta de salud física y/o psicológica”. Y más ahora, por culpa de la pandemia, cuando no cabe otra opción que el teletrabajo para esquivar los contagios por covid-19.

 

Problemas de salud generados por el teletrabajo

 

En un reciente análisis realizado por Manuel Vilches, Carolina Ortiz, Patricia Sánchez y Ana Marfil, miembros de la sección de Psicología del Trabajo del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (COPAO), trabajar desde casa conlleva las siguientes consecuencias:

 

- Adopción de un estilo de vida sedentario.

 

- Problemas de salud física. La falta de actividad física favorece o puede desembocar en problemas de salud por una mala alimentación, sobrepeso y problemas cardiovasculares. Hipertensión, diabetes, lumbago, artritis… son otras enfermedades asociadas.

 

- Síndrome de la patata en el escritorio. Al tener mayor accesibilidad a la comida en cualquier momento del día, se realiza un exceso de consumo de nutrientes, muchos de ellos de alto contenido calórico (galletas, bollos o patatas fritas, entre otros) y, por tanto, innecesarios, que desequilibran el balance gasto-consumo. Este hábito puede agravarse con calmar la ansiedad con la comida.

 

- Problemas de salud psicológica. Según los especialistas de COPAO, aumenta la falta de control en los horarios, la mala adecuación del espacio físico, sentimientos de aislamiento, soledad, estrés y ansiedad, que se intensifican con una falta de competencias digitales en cierto tipo de trabajadores más analógicos, acostumbrados a la presencialidad. Para el Colegio Oficial de Psicología de la Comunidad Valenciana, en concreto, esta situación puede generar incomodidad, resistencia a la tecnología, inseguridad en cuanto a las capacidades y productividad, falta de compromiso, dificultades a la hora de conciliar con la familia, etc.

 

- Otros problemas relacionados con grupos poblacionales que ya parten de una desigualdad, como ocurre con las mujeres. Según los expertos, a menudo, las teletrabajadoras femeninas ven incrementadas sus tareas, con frecuencia duplicadas, al sumar las obligaciones laborales y las del entorno doméstico.

 

 

Como prevenir los problemas de salud relacionados con el teletrabajo

 

Y para prevenirlos, como contábamos aquí, es importante establecer rutinas, diferenciando días laborables de los del fin de semana, tener un espacio adecuado para trabajar en casa (y no lesionarte) y no descuidar la relación con los compañeros, entre otros consejos. Y es que el apoyo social es la mejor forma de reducir la ansiedad, la depresión, la soledad y el aburrimiento. Pero hay más recomendaciones. Incluimos también algunas del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid y el de la Comunitat Valenciana:

 

- Actividad física. Cuidarás de tu salud cardiovascular, pero también tiene muchos otros beneficios para la salud. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo aconseja no estar sentado más de 30 minutos seguidos: hacer pausas de unos dos minutos con actividad física ligera, como caminar, y alternar 30 minutos sentado con 30 minutos de pie. Aprovecha en las llamadas telefónicas a mantenerlas de pie o moviéndote o programa el teléfono para que recuerde dos veces al día la importancia de ponerse de pie, caminar un par de minutos y volver a sentarse. Aquí te damos más ideas, pero si lo prefieres, puedes estar activo y en forma con las tareas domésticas.

 

- No piques entre horas. El dietista-nutricionista Julio Basulto suele comentarlo a menudo: si lo tienes en casa, te lo acabas comiendo. Entonces, lo conveniente, aunque complicado, sería no disponer de productos o snacks nada saludables. Los picoteos sanos, ligeros y que no engordan, como la fruta fresca, los frutos secos o los encurtidos, pueden ayudarte.

 

- Rutinas de autocuidado psicológico. Para los psicólogos madrileños es fundamental establecer descansos, cuidar nuestros pensamientos y relativizar lo negativo. “Dar valor a lo que hacemos nos aportará seguridad y tranquilidad para teletrabajar”, afirman. Por eso, animan a poner en práctica estos consejos:

 

- Descansa a menudo. El cerebro lo necesita cada 25 o 55 minutos, pero también tus ojos (de las pantallas) y el resto del cuerpo. Así potenciarás tu atención y concentración. Puedes aprovechar ese descanso activo para hacer ejercicios de respiración consciente, estiramientos y relajación y también ejercicios para focalizar la atención en algo con perspectiva, color o armonía, como una ventana, una planta o una foto.

 

- Cuida tus pensamientos. “Con el teletrabajo se hace más necesario ser conscientes de nuestro discurso interno, porque la falta de estimulación externa y la tensión interna que se va acumulando favorecen la pérdida de perspectiva y la aparición de pensamientos y sentimientos negativos”, sostienen los expertos. ¿Cómo te hablas: con mensajes descalificadores y negativos como “no acabo” o “no rindo nada” o, por el contrario, con mensajes de ánimo y positivos como “vamos” o “¡ya queda menos!”? No se rinde igual con un discurso que paraliza que con uno que ayuda a avanzar.

 

- Relativiza lo negativo. Conviene realizar ejercicios que nos ayuden a la regulación emocional. Uno de ellos puede ser anotar cada día tres cosas positivas o tres logros de la jornada. Según los psicólogos, este sencillo ejercicio te permitirá reducir el riesgo de polarizarte en lo negativo, relativizar los inconvenientes y poner el foco en el avance.

 

- Gestiona la ansiedad y el estrés. Pueden aparecer emociones negativas como miedo, ira, enfado y tristeza. Y más en estos momentos de pandemia. Por eso, los psicólogos valencianos animan a mantener la mente ocupada en lo que está en nuestra mano hacer para afrontar la incertidumbre y centrarnos en qué soluciones e ideas podemos aportar. “Ante las diferentes noticias y hechos diarios adversos, respira y, después, plantéate qué está en tu zona de control y qué te puede ayudar frente a ello. Mantén tu atención y esfuerzo en generar recursos de afrontamiento. Recuerda en situaciones parecidas qué te ha servido a ti y a tu organización para salir adelante, qué podríamos hacer hoy que mañana nos haga estar más fuertes y más preparados para el horizonte de incertidumbre”, apuntan.

 

- Relaja el cuerpo. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo insiste en que practicar deporte y hacer cosas que habitualmente te resulten entretenidas (pintar, bailar, escuchar música…) ayudará a relajarte y desconectar. Pero, por supuesto, no descuides los horarios de sueño ni las técnicas de respiración profunda, meditación y relajación muscular y practica a diario momentos de silencio.

 

*Publicado originalmente en la Revista Eroski Consumer

 

 

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

            

logo pie

© 2021 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme