Blogs LaFamilia.info - 27.07.2015

 

“Mira cómo está de bien en esa empresa.” “Les pegó la idea, ya tienen varias sedes”. Hemos oído estas y muchas otras expresiones acerca de algún negocio exitoso. Me viene a la mente una anécdota que viví con mi mamá cuando todavía no me había casado. Al encontrarse con un amigo le dijo él algo así: “Laurina, qué suerte has tenido con tus hijos, todos profesionales y trabajadores, ocupando buenos cargos.” Y ella, pasando su mano por la frente le dijo. “¿Suerte? No mijo. ¡Cada uno ha sido sudado!!!” En ese momento me pareció un poco exagerada la respuesta de mi mamá. Estaba muy joven y no comprendería yo esto, hasta más adelante.

 

Sí, en la familia, en la profesión y en los negocios, si queremos obtener buenos resultados hay que sudar la camiseta para lograrlo. Todo es sudado, lo que se traduce en trabajo duro, dedicación, esfuerzo, constancia, disciplina, buen humor para sortear los obstáculos, y mucho más.

 

¿Quieres ser exitoso?

 

A propósito de lo anterior encontré un artículo interesante en la página “Entrepreneur", Emprendedores, titulado “Want to be successful? Quit Being entitled", lo que traduce: ¿Quieres ser exitoso? Renuncia a tantos derechos. El autor Steve Tobak cuenta que a su esposa, una profesional en culinaria y nutrición, le preguntaron cómo explicaba ella que en la era cuando todo el mundo era consciente de la importancia de la dieta saludable y el estar en forma, había tanta gente con sobre peso y nada de condición física. Y su respuesta fue que “cuidarse es un trabajo duro. Y hoy en día todo el mundo quiere las cosas fáciles.”

 

Cómo lograr algo perdurable


Ella tiene razón, nos dice el autor, todos quieren tantas cosas en estos días, pero no parecen estar dispuestos al trabajo duro para lograr lo que quieren. Y esto es algo que no tiene sentido. Se pregunta el autor cómo es que la gente piensa que puede lograr algo perdurable y sólido en la vida sin exigencia personal. El desarrolla la teoría que para lograr resultados hay que hacer más sacrificios que cosas que nos gusten. Y con toda razón se dice, el que quiera azul celeste que le cueste. Aquí viene a colación la famosa frase de Thomas Alva Edison: “El genio es 1% inspiración y 99% transpiración.”

 

Los derechos vs los deberes

 

Pensamos que tenemos derecho a ser felices, derecho a hacer lo que nos gusta, derecho a no tener que molestarnos por nada ni por nadie, derecho a no desgastarnos en lo que nos parece difícil, por lo tanto renunciamos a tener que madrugar, hacer ejercicio, ahorrar, a trasnochar para cuidar de alguien, a llevar una dieta saludable, a aceptar una enfermedad, etc… No se puede simplemente evitar las cosas que no nos gustan hacer, por una razón muy sencilla: esos son los deberes que se necesitan para lograr lo que nos hemos propuesto o lo que más nos conviene.

 

Cuánto sacrificio escondido hay detrás de una cara sonriente y satisfecha, detrás de una condecoración, de unos aplausos… Seguro que si conocemos la historia en detalle de ese deportista sobresaliente, de ese estudiante lleno de medallas, de esa familia unida y alegre, de ese negocio exitoso, de ese profesional destacado y querido, de ese enfermo luchador, encontramos historias llenas de muchas jornadas de entrenamiento, de madrugones, de grandes sacrificios y hasta de muchas lágrimas. Amigos todos, recordemos: “Ningún ideal se hace realidad sin sacrificio” San Josemaría, Camino 175.

 

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princeblogPrince Martínez
Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación. Más artículos de este autor >

 

Blogs LaFamilia.info - 01.06.2015

 

Cuentan que cuando el discípulo preguntó al filosofo: “Maestro, soy un joven saludable que me gusta estudiar, soy responsable y tengo muchas cualidades, me he preparado bien ¿cuáles son sus pronósticos para mi futuro?” El Maestro se lo queda mirando y le responde: “Sólo lo sabrás cuando la vida te pruebe”.

 

La mochila a la espalda


Maruja Moragas autora del libro “El Tiempo en un Hilo, Reflexiones desde la adversidad”, plantea que “la vida es como un libro con distintos capítulos. En la introducción se ponen las bases de todo, es la infancia, hasta los 10 años”. Dice ella que cada década es un capítulo en el cual aparecen y desaparecen diferentes personajes pero el protagonista, el hilo conductor es uno mismo que “va andando por la vida con una mochila a su espalda. Cuando le ocurre algo, abre la mochila para ver los recursos de que dispone: unas veces aparece una bebida, otras una tirita o una venda. Lo importante es que lo que tengamos ahí sea relevante para la supervivencia. Lo triste es cuando no encontramos nada.”

 

Los recursos más importantes


Un mochilero cuida de llevar una mochila bien preparada para el tipo de sendero a recorrer y la duración del mismo. De esto depende su supervivencia. Algunos consejos que reciben los mochileros son:


-Eliminar las cosas superfluas e innecesarias.
-Si se viaja en grupo, aprovechar de llevar cosas de uso común repartiendo el peso.
- El clima manda. Saber si donde va hace sol, frío, si llueve mucho, etc.


¿Verdad que son consejos que nos ayudan a pensar qué echar en la mochila de la vida?

 

¿Cuáles son esos recursos que la autora del libro propone como fundamentales para llenar la mochila de la vida?
1. Recursos materiales y físicos.
2. Recursos emocionales: sensibilidad, sentimientos.
3. Recursos sociales.
4. Recursos intelectuales (desarrollo de la inteligencia y de la voluntad)
5. Recursos espirituales (amor, belleza, verdad)

 

Uno de los principales recursos que baña todos los anteriores es vivir en positivo. Sacarle provecho a cada situación por adversa que parezca, “todo pasa para bien”, nos recuerda el Evangelio.

 

El valor del elogio


En esos primeros años de vida, que son la introducción del libro de la vida, los padres son los responsables de ver que esa mochila esté bien cargada porque en la infancia es cuando se ponen las bases de todo. Lo que los niños piensan de ellos mismos se debe en primer lugar, a la forma como son tratados por sus padres, en especial a lo que se refiere al estímulo de conductas apropiadas. Aquí los abuelos tienen también su parte. Alentar acciones que produzcan sonrisas de orgullo y éxito. Esto se logra cuando se ama. La clave para lograr esto en la infancia es saber utilizar el elogio, en el momento apropiado, como estímulo a los comportamientos que harán que el niño se sienta satisfecho y orgulloso. Esto les genera confianza en sí mismos. Es educar una sana autoestima.

 

Hay un dicho en inglés: “no news, good news”: Si no hay noticias, son buenas las noticias. Pero una mala, corre velozmente. Igual nos sucede con los elogios. El mal comportamiento no pasa desapercibido y rara vez pasa sin comentarios. Enseguida viene el reproche: “eso no se hace”. Pero lo bueno que se hace se pasa por alto con muchísima frecuencia y el niño no tiene manera de saber que esa conducta es la apropiada y valiosa.


Como tarea, acostumbrarnos a elogiar y motivar los buenos comportamientos e ignorar los otros.

 

No importa qué capitulo del libro de la vida estás viviendo, lo importante es saber que estás llenando tu mochila con recursos relevantes para la supervivencia y “Sólo lo sabrás cuando la vida te pruebe”, dijo el Maestro.

 

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princeblogPrince Martínez
Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación.

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Blogs LaFamilia.info - 11.05.2015

 

Comentamos en la parte I de este tema cómo la noción de inteligencia ha ido ampliándose, Howard Gardner formula la teoría de Inteligencias Múltiples en 1993. De allí que es recomendable detectar en los niños desde muy pequeños cuál es la suya para facilitarles el aprendizaje. Dos años después, Daniel Goleman introduce la Inteligencia Emocional, que es la capacidad de manejar las emociones y casi enseguida Robert Coles pone en el tapete La Inteligencia Moral que es la capacidad de decidir entre el bien y el mal. Tanto la Inteligencia Emocional como la Moral deben ser prioridad en la educación. De ellas depende la conquista personal para lograr una vida próspera y feliz.

 

Se educa en todo momento


Aún cuando los bebés aún no hablen ni razonen ya se les está desarrollando su inteligencia moral que es la formación de su conciencia. Si a esta altura del paseo, se le da al niño todo lo que pide y no se resisten los padres a sus demandas, estará recibiendo el mensaje de que nunca debe esperar una negativa a sus gustos y esto no lo prepara para la vida.


Más adelante en los primeros años los niños esperan saber cómo comportarse y lo hacen mirando cómo lo hacen los mayores. Y comienzan a preguntar: es la edad de los porqués. El desafío de los padres y educadores en estos años es saber responder a sus preguntas con respuestas claras y llevarlos a entender la regla de oro que no es otra que “tratar a los demás como nos gustaría que nos traten a nosotros.”

 

Los años de la infancia, de uno a 10, son determinantes en el desarrollo de la inteligencia moral porque los niños son más dóciles en aprender de sus padres y educadores. Comienzan a imitar a quienes aman y admiran, además en quienes confían. Hay que aprovechar esta etapa porque al llegar a la adolescencia se presentan situaciones difíciles de manejar pero cuando se ha trabajado bien en estos primeros años, se hace la adolescencia más llevadera. En este momento la paciencia y el buen humor son factores claves.

 

Recomendaciones:


En educación no hay recetas pero si recomendaciones. Aquí algunas de ellas que nos brinda Cristina Castillo Briceño:

 

Desarrollar su visión personal, quién es, cómo es, su imagen como persona, sus fortalezas, debilidades, talentos, oportunidades …
El ejemplo para entender el bien en la medida que lo ve en acción.
La unidad de criterio entre padres y educadores le da seguridad, evita la confusión, la incertidumbre y forma un sólido entramado para la formación de la inteligencia moral.
Los relatos: Aprovechar los cuentos e historias que le permitan comprender lo bueno y lo malo. En Caperucita Roja y la Bella Durmiente se delibera sobre la obediencia. En Blanca de Nieves se trabaja la envidia y el amor fraternal. Pedro y el Lobo sirve para discutir lo negativo de la mentira. Los Tres Cerditos para trabajar la laboriosidad y la pereza. Las Fábulas de Esopo, de Rafael Pombo y más…
Desarrollar virtudes: justicia, bondad, tolerancia, generosidad, orden, serenidad, coherencia, respeto…

 

“Los padres no están educando integralmente a sus hijos si sólo se ocupan de su aspecto cognitivo, emocional, afectivo, sexual… La conciencia moral es la que dirige todas aquellas áreas. Porque con su luz ilumina a la inteligencia y le da a conocer qué es el bien en determinado lugar y momento. Si se quiere educar en la libertad, hacer del hijo un hombre recto hay que formar su conciencia...” Josefina Lacaros.

 

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Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación.

 

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Foto: Freepik 

 

El 15 de mayo se celebra el Día del Maestro en Colombia y México, así que en homenaje a nuestros queridos profesores les compartimos este escrito de la Prince Martínez, Orientadora Familiar y quien ha vivido de cerca el rol del maestro por su experiencia en diferentes instituciones educativas.

 

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¿Quién no ha pasado por las manos de un maestro? ¡Todos sin excepción hemos sido en algún momento discípulos! Aún los que no han ido a la escuela han sido pupilos de sus padres, de un tutor.

 

Le oí decir al Doctor Raúl Cuero, científico de la Nasa, quien vino a Cartagena invitado por la UTB hace tres años, que su mamá quien no sabía leer ni escribir, le repetía constantemente: ”Sé bueno y respeta.” Ella fue su Maestra de Vida. Ella estaba educando la esencia del ser humano. Y teniendo esto lo abarcaba todo. Y es que eso es lo que son los maestros: ¡Maestros de vida! Las asignaturas son el pretexto para llegar al alumno y educarlo.

 

Le oí contar a un sacerdote que él había encontrado su vocación a través de un profesor de biología cuando le enseñó la grandeza del universo y la maravilla del ser humano. Fue entonces cuando descubrió la magnificencia del Creador.

 

Educar


La etimología de la palabra Educar proviene de Educere y de Educare, ambos, términos latinos. Por una parte Educare “criar, instruir, formar”; mientras que Educere significa ”sacar, extraer”. Esa es la principal tarea del maestro al educar: sacar, extraer lo mejor del alumno, ayudándole a descubrir sus talentos naturales, al tiempo de deshacerse, “quitarse” lo que no le conviene en aras de perfeccionar su personalidad. Esto sin olvidar los contenidos de las asignaturas que deben ser, insisto secundarios. Hoy en día se encuentran fácilmente en los computadores.

 

Un maestro es un artista


Se dice de Miguel Ángel que se instaló por seis meses en 1505 en la Cantera de Carrara situada al norte de Pisa, que miraba la montaña de Carrara y la veía llena de personajes, un universo de estatuas. Allí visualizaba en esas gigantescas piedras de mármol la figura que deseaba esculpir. Sabía qué escultura encerraba cada bloque. “Sólo quito lo que sobra, la estatua está ahí dentro de ese bloque de mármol!” solía decir.

 

El maestro es un artista que ve las potencialidades, y los talentos de su alumno, le ayuda a descubrirlos y desarrollarlos para forjar su personalidad. Además es su acicate para crecer en la virtud.

La buena educación


"La buena educación da al cuerpo y al alma toda la belleza y perfección de que son capaces. Llamamos capital en la educación la recta formación, que llevará el alma del adolescente a amar lo más que pueda cuanto, llegado a hombre cabal, le hará por necesidad perfecto en el género de vida que haya abrazado." Platón, las Leyes, Libro Primero, Cáp. Vll.

 

Desde Platón hasta nuestros días la esencia del ser humano es la misma, su naturaleza permanece y es eso lo que no podemos dejar de educar. ¿Qué es lo que cambia? Lo externo a la persona: metodologías, tecnologías, procedimientos, etc. Resulta que tanta información nos hace omitir lo primordial: la búsqueda de la verdad, la virtud, el amor y la belleza, junto con la formación de su voluntad y su afectividad.

 

Ya nos lo decía Platón cuatrocientos años antes de Cristo, que ese niño, ese adolescente cuando está bien educado será “perfecto” ( lo entiendo feliz ) en “el género de vida” que haya escogido.


¡Feliz Día del Maestro!

 

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Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación.

 

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Blogs LaFamilia.info - 27.04.2015

 

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Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación.

 

  

Como se acerca mayo, mes en el cual muchos niños reciben su Primera Comunión, quiero combinar dos temas, el de la formación de la inteligencia moral en los niños con el de la Primera Comunión.

 

La noción de inteligencia ha ido ampliándose y hoy se habla de muchas inteligencias como lo planteó Howard Gardner en 1993 con las inteligencias múltiples: lingüística, musical, visual y espacial, naturalista, lógica-matemática, intrapersonal, interpersonal, corporal y la espiritual. Posteriormente David Goleman en 1995 introdujo la inteligencia emocional, capacidad para manejar las emociones. En 1997, Robert Coles enriquece los conceptos de Gardner y Goleman, con sus planteamientos de inteligencia moral. La inteligencia moral no es otra cosa que la capacidad de hacer el bien, de ser bondadoso.

 

El concepto es viejo y nuevo al mismo tiempo. Desde el inicio de la humanidad hubo reflexión sobre lo que está bien y lo que está mal, la filosofía, la ética, la religión, el derecho y la educación se han ocupado de ella. No se llamaba entonces “inteligencia moral”.

 

“Desafortunadamente, a raíz de la crisis de valores que atraviesa la sociedad actual, se ha llegado al extremo de que se considera que ser una persona bondadosa es casi una desventaja, como lo indica el hecho de que ahora los bondadosos son llamados “nerdos”, sinónimo de tontos, de quien todo el mundo se burla y aprovecha. En efecto, desde que el éxito, la felicidad y el progreso se entienden en términos de acumular bienes, escalar posiciones y cosechar fama y poder, todo lo que no contribuya a tal fin se considera irrelevante. Así, el arribismo, la competitividad, el protagonismo, etc., han remplazado a la sencillez, la compasión, la rectitud, la generosidad, la solidaridad; en otras palabras, a la bondad.” Ángela Marulanda.

 

La edad del uso de la razón


Se dice de la edad de los siete años en adelante. En esta edad el niño se convierte en una persona interesada en comprender las razones del mundo: cómo y por qué funcionan las cosas, pero también cómo debe comportarse en las diferentes situaciones y por qué. Es la edad del despertar de la conciencia, porque todo se lo cuestiona. Hay que estimular al niño el querer y desear hacer actos buenos, y de adquirir el compromiso de su formación personal. En esta edad o al año siguiente, se recibe la Primera Comunión.


“No nos engañemos, nos dice Vicente Huertas, los niños son capaces de probar las creencias y valores de los adultos y detectar con facilidad su capacidad para comprometerse con lo que creen. De ahí la confusión que se puede crear cuando encuentran mensajes cruzados o contradictorios. Por eso es tan fundamental la coherencia que ven en sus padres”. El niño aprende de alguien mayor a quien admira y en quien confía.

 

La Primera Comunión


Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente los padres “han de ser para con sus hijos los primeros y principales educadores de la Fe tanto con su palabra como con su ejemplo. La misión de los padres es la de crear las disposiciones adecuadas para que sus hijos respondan generosamente y reciban ese don de Dios para conseguir que esa Fe se haga día a día más viva, explícita y operativa.” (Vaticano II)


Si la Fe es importante para los padres porque quieren que sus hijos crezcan en esa Fe y por esto aprueban y acompañan la decisión de que hagan la Primera Comunión, deben prepararse a fondo para explicarla y por lo tanto se hace necesaria una formación personal, un conocimiento y un compromiso personal de la doctrina cristiana.

 

 

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