Por Regino Navarro - 18.11.2020

 

Aquellas personas que utilizan redes sociales han podido observar que existe una gran oferta de programas educativos de todo tipo. Desde las mejores universidades hasta francotiradores que poseen conocimientos y experiencias especializadas, crean cursos para ofrecer a todo tipo de personas, por un precio módico.

 

Las áreas más frecuentes de estos programas son, entre otras, informática, mercadeo digital, desarrollo personal, diseño digital, cocina, literatura, ventas, espiritualidad, creación de cursos y presentaciones, emprendimiento, conferencias de todo tipo, y muchas más.

 

Las causas son variadas. Por un lado, existe la tendencia descrita en la misma publicidad de algunos de ellos cuando dicen “convierte tus conocimientos en una empresa”. El desempleo, es una primera causa de este hecho, pues muchos profesionales deben acudir al “rebusque intelectual”. Ocurre también que los meses pasados en cuarentena, donde el protagonista ha sido y es el computador, ha despertado talentos ocultos en muchas personas, que se han animado a probar suerte. ¿Si otros lo hacen, por qué no yo? Amas de casa con buena formación profesional ven que pueden compaginar los dos trabajos, el hogar, la familia, y otro trabajo remunerado. Aparecieron nuevas oportunidades.

 

Pero para que este inicio se fortalezca se necesita aprender a hacerlo, por eso hay tantos cursos que ofrecen aquello que se necesita para dar el paso, que proporcionan las herramientas necesarias y quizá acompañan un trayecto.

 

Es probable que toda esta realidad esté haciendo pensar a las entidades oficiales y privadas de educación en su portafolio educativo. ¿Qué necesita hoy el país? ¿Qué quiere la gente? ¿Qué programas se adecuan mejor a las necesidades actuales? ¿Cómo dar continuidad a lo que hemos descrito arriba? Una primera respuesta viene definida por palabras como flexibilidad, herramientas, tiempos cortos, cubrir necesidades específicas… Significa que el pensum de las carreras quizá deba repensarse a la luz de estos planteamientos. ¿En los programas actuales es válido todo lo que está, y está todo lo debe ser? Pregunta para acometer con audacia y creatividad. Innovación.

 

Conviene también preguntarse si están perdiendo valor los títulos técnicos o profesionales siguen vigentes. Podríamos decir que para ingresar al mundo laboral siguen siendo necesarios en la mayoría de los ambientes. La hoja de vida es una buena carta de presentación y un título de una buena universidad abre muchas puertas. Sin embargo, se ve una tendencia paralela, que son las certificaciones otorgadas por entidades serias. Por ejemplo, las grandes empresas multinacionales de TIC preparan a sus técnicos y especialistas ellos mismos, con programas específicos, de diversa duración. Y así en otras ramas del conocimiento actual.

 

Dos últimas consideraciones. La primera es que la tendencia a aprender es inherente al ser humano, pues es un ser racional y que, de una manera u otra, y quizá sin darse cuenta, quiere desarrollar la mente, no puede renunciar a esa necesidad interior. Y una segunda consideración es que a medida que pasa el tiempo la consciencia de que la educación es la solución se va imponiendo en todas las clases sociales. Ojalá el Estado y la sociedad civil acojamos este reto para salir adelante.

 

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Regino Navarro Ribera

Fundador y Director de LaFamilia.info. Español de nacimiento pero colombiano de adopción. Coach profesional, especialista en Ciencias del Comportamiento, estudios en Orientación y Consejería, profesor, conferencista y autor de varios libros. Twitter: @ReginoNavarroR

 

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Por Regino Navarro - 06.11.2020

 

 

El Papa Francisco planea en su última encíclica un tema que me parece interesante compartir con los lectores, porque tiene una implicación grande en la vida familiar, empresarial y social.

 

El documento papal, que se llama Fratelli tutti, indica la conveniencia de educar para la fraternidad, es decir a aprender a vivir como hermanos pues eso somos delante de Dios, aunque Francisco no lo plantea desde una perspectiva religiosa, sino apelando a la pertenencia a la gran familia que formamos todos los seres humanos.

 

A pesar de que el Papa no se extiende explícitamente en este tema, hay referencia a este proceso educativo, de uno u otro modo, a lo largo de toda la encíclica. Elegí siete palabras, entresacadas del documento papal, para hacer lo que podría ser un programa de educación para la fraternidad. Cada lector de la encíclica puede seleccionar su propio elenco.

 

La primera de ellas es apertura, que indica la necesidad de estar abiertos a la novedad, sin rigideces, con flexibilidad mental. Apertura para aceptar al que ve las cosas de distinta manera, es estar abierto a quien no pertenece a mi grupo social, político, económico o ideológico. Apertura a todo y a todos, sin tener que renunciar, desde luego, a los propios principios y convicciones. Apertura es evitar juzgar y condenar a la gente.

 

Otra palabra que campea por el documento es respeto. A las personas y a las ideas. A razas y clases sociales, pues todo ser humano tiene la misma dignidad, que en última instancia procede de tener el mismo origen en Dios, de ser criaturas de Dios. Cuando está presente el respeto en las relaciones interpersonales es fácil la convivencia aún entre personas que piensan distinto, que tienen una posición política diferente. El respeto hace posible el diálogo, otra de las palabras claves del Papa.

 

Dialogar para buscar soluciones novedosas, caminos que no existen actualmente pero que podrían diseñarse y construirse si hay diálogo verdadero. Dialogar para evitar la confrontación y la polarización de posturas.

 

El diálogo implica saber escuchar, actitud mencionada por el Papa en diversas ocasiones y contextos.

 

Entender qué dice la otra parte realmente y por qué lo dice. Pensar bien, no estar a la defensiva, dejar que llegue el mensaje a la propia mente. Si a esta escucha se le añade la empatía el resultado es la armonía en cualquier grupo social.

 

El Papa propone la amabilidad como una actitud que hará posible la siguiente propuesta que se encuentra con frecuencia en el documento, el encuentro. La amabilidad desarma los corazones, pues para pelear se necesitan dos. Ser amable es la disposición de relacionarnos con los demás de modo cortés, con una sonrisa, con educación.

 

Así el encuentro es posible. Se puede estar uno junto al otro. Plantea también Francisco una actitud que hace que la solidaridad se agrande y se acerque a la fraternidad. Es la gratuidad, la conducta de quien da sin esperar nada a cambio, dar porque sí. Dar de lo que tengo a quien lo necesita. El Papa no planea dar sólo cosas materiales, sino, además, dar compañía, tiempo, afecto, etc. La gratuidad parte de la sensibilidad para ver y hacerse cargo de los problemas y dificultades de los demás.

 

¿Utopía? No. Sueño, reto, conquista que nunca acabará. Apertura, respeto, diálogo, escucha, amabilidad, encuentro y gratuidad. Siete aprendizajes que deben comenzar en la primera infancia.

 

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Regino Navarro Ribera

Fundador y Director de LaFamilia.info. Español de nacimiento pero colombiano de adopción. Coach profesional, especialista en Ciencias del Comportamiento, estudios en Orientación y Consejería, profesor, conferencista y autor de varios libros. Twitter: @ReginoNavarroR

 

Por Regino Navarro - 26.10.2020

 

 

Piensa bien y acertarás. Eso precisamente pretende hacer esta nota en relación con las recientes declaraciones del Papa en un documental televisivo sobre los homosexuales, y la consiguiente polémica que se desató.

 

1. El Papa, en diversas ocasiones, ha manifestado la doctrina de la Iglesia, la  de siempre, que afirma que las personas homosexuales deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza y se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Afirma también que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados. Son conceptos del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

2. En las declaraciones actuales del Papa reafirma la necesidad de comprensión y acogida a estas personas. “Las personas homosexuales tienen derecho a estar en la familia. Son hijos de Dios, tienen derecho a una familia. No se puede echar de la familia a nadie, ni hacer la vida imposible por eso”. Jesús en ningún caso justifica la discriminación.

 

3. Desgraciadamente, es un hecho, que bastantes personas, familias y entidades rechazan a los homosexuales, existen burlas, incomprensiones y exclusiones. En ocasiones se considera una desgracia tener en casa a una persona así. El Papa nos dice que esa actitud no es cristiana.

 

4. Por otro lado, comentó: “Lo que tenemos que hacer es una ley de convivencia civil”. Ante el hecho de que hay personas homosexuales que conviven, conviene reglamentar de alguna manera esta realidad, pues de lo contrario se podrían ver perjudicadas. El Papa muestra compasión con las personas, sin entrar al tema moral que lo ha dejado claro en otras oportunidades.

 

5. Francisco no habla de matrimonio ni de sacramento en ningún momento. La inmensa mayoría de los católicos tiene la percepción de que el matrimonio es la unión estable de hombre y mujer capaz de engendrar vidas y formar familia.

 

6. Con esta declaración, el Papa quiere evitar que se aplique a esta convivencia entre homosexuales la categoría de matrimonio. Acepta un mal menor para evitar otro mayor.

 

7. El Papa Francisco no quiere cambiar la moral de iglesia, que, como decíamos, la ha reafirmado en otras ocasiones. Más bien, se acerca a aquellos que optan por un camino distinto al de nuestra fe para que lo puedan hacer sin un señalamiento por parte de los católicos. 

 

8. En ninguna parte promueve el Papa la adopción, ni los métodos reproductivos y de gestación como los vientres de alquiler, sino que no sean excluidos de sus familias por su orientación sexual, lo cual, forma parte del Evangelio.

 

9. Las opiniones de algunas personas desconceptualizan las declaraciones del Papa, y claro, eso crea confusión y ambigüedad.

 

10. Si se mira con amor a Francisco, sin recelos ni rechazo, se entienden bien las palabras del Papa, tanto aquí como en otros momentos de su pontificado. La desconfianza en su persona o en sus enseñanzas no deja ver la realidad y malinterpreta. Piensa bien y acertarás.

 

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Regino Navarro Ribera

Fundador y Director de LaFamilia.info. Español de nacimiento pero colombiano de adopción. Coach profesional, especialista en Ciencias del Comportamiento, estudios en Orientación y Consejería, profesor, conferencista y autor de varios libros. Twitter: @ReginoNavarroR

 

 

Por Regino Navarro/Director LaFamilia.info - 25.09.2020

 

 

 

 

O yo manejo las redes sociales o las redes sociales me manejan a mí. Esta rotunda afirmación me sale del corazón y de la cabeza al ver el documental “El dilema de las redes sociales”, que tanto impacto está teniendo en la opinión pública. No voy a repetir lo que ahí se dice, más bien recomiendo al lector que la vea. Quizá se intuía desde hace tiempo algunas de las afirmaciones que se hacen sobre los fines y modos de actuar de las redes. Sin embargo, al oírlo de labios de protagonistas, con hechos y cifras, impacta más a la sensibilidad de las personas.

 

Los últimos minutos del documental están dedicados a buscar soluciones al dilema. También yo quiero opinar al respecto. Menciono varias ideas.

 

1. Es una buena ayuda conocer qué son las redes sociales, cómo funcionan y sus posibles intenciones visibles e invisibles. En este sentido, el documental aporta una interesante información al quien lo ve. 

 

2. El miedo a las redes sociales, igual que a cualquier otra cosa, mueven la emotividad, pero precisamente por eso suelen atraer a las personas, en especial a los jóvenes. No es una motivación duradera, más bien es un reto que hay que superar. Pienso que el dramatismo y el alarmismo, cuando existen, no es una solución.

 

3. Cada uno mismo construye las tendencias de sus propias redes sociales, pues están diseñadas para darme más de lo mismo, más de lo que yo busco, o comparto y digo que me gusta. Es un círculo vicioso: las conductas determinan las tendencias y éstas, la conducta. Saberlo es buena parte de la solución.

 

4. Es necesario formar el criterio, es decir, la capacidad de distinguir lo positivo de lo negativo, el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto. Una manera de formar esta capacidad es tener una mente flexible capaz de escuchar voces distintas, acostumbrarse a preguntar el porqué de las cosas, tener sentido crítico, intentar saber quién está detrás y que intereses ocultos pueden existir. No se trata de ser desconfiados, sino de llegar al fondo de las cosas para no dejarse manipular.

 

5. Una persona con criterio puede actuar libremente. Sin criterio no hay libertad, porque la ignorancia no permite tomar decisiones autónomas. Conviene preguntarse con frecuencia si se actúa por modas, si por impulsos, si hay autocontrol en las decisiones, etc.

 

6. La voluntad juega un papel clave como se ve en el documental/película, en el que el protagonista no es capaz de cumplir la meta de estar una semana sin usar el celular, a pesar de que la motivación material era fuerte. Se necesita otro tipo de motivación distinta, más fuerte, además de aquella de tipo material. Algo más intrínseco o mejor trascendente, como el sentido del deber, la realización personal o como una manera de ayudar a alguien. Por otra parte, la voluntad hay que desarrollarla poco a poco, partiendo de metas fáciles que faciliten el logro otras mayores. Es preferible proponerse la meta de estar sin celular medio día y después un día, o abandonar únicamente una de las redes, después otra, y en periodos cortos.

 

7. Quizá el fondo de todo esté en que se ha perdido el sentido de verdad, que, en realidad ya no interesa a nadie, como menciona el documental en algún momento. La verdad la fabrican las encuestas, el número de like, la frecuencia de las interacciones, el número de usuarios, etc.  La verdad, de esta forma, es lo que veo y leo en mis redes. Caí en la trampa. No, la verdad es la búsqueda constante de la realidad.

 

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Regino Navarro Ribera

Fundador y Director de LaFamilia.info. Español de nacimiento pero colombiano de adopción. Coach profesional, especialista en Ciencias del Comportamiento, estudios en Orientación y Consejería, profesor, conferencista y autor de varios libros. Twitter: @ReginoNavarroR

 

 

 

 

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