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Categoría: Cine
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Por CatholicLink.com - 08.04.2020

 

 

 

«Milagro en la celda 7» es una película que le ha robado al corazón a millones de personas por estos días. La historia se centra en Memo y Ova, un padre y una hija que luchan por estar juntos luego de que Memo, quien sufre de discapacidad cognitiva, fuera acusado injustamente de asesinato.

 

La película es un drama turco dirigido por Mehmet Ada Öztekin, basado en la cinta coreana que lleva el mismo nombre y que fue estrenada en 2009. «Milagro en la celda 7» es sin duda una de esas historias que conmueve hasta lo más profundo. Está disponible en Netflix y nos recuerda otra emotiva historia de amor llamada «Yo soy sam».

 

El amor y la inocencia

 

Memo se comporta como un niño a causa de su discapacidad intelectual. Juega, ríe y perdona tan fácil como lo hace un niño pequeño, como lo haría Jesús. Ova sabe que su papá no es como los demás, se comporta diferente, es motivo constante de burlas y bromas, pero orgullo y razón de vivir de esta niña a la que le sobra la alegría.

 

Esta pequeña y humilde familia conformada por Memo, su abuela y Ova tiene claro lo que verdaderamente importa en la vida. Las dificultades no les impiden a los protagonistas gozar de la felicidad y el amor.

 

Memo pastorea ovejas y a cada una le tiene un nombre, es un padre que no teme abrazar y besar a su hija. Disfruta de los días soleados, de perseguir sin descanso a los pájaros que ve en el cielo. Encuentra belleza donde otros no la ven y tiene el don de encontrar figuras en las nubes en compañía de Ova. Ambos son un tesoro inigualable.

 

La inocencia de estos dos corazones es sin duda el motivo por el que «Milagro en la celda 7» ha conmovido tanto al público. No es común que veamos a una persona a la que los insultos y maltratos no le dañan el corazón. ¿Qué pasaría si todos tuviéramos la capacidad de perdonar y amar como Memo?

 

La injusticia, el dolor y el sufrimiento

 

Ver esta película me hizo pensar en el peso de la injusticia. En los millones de personas que han sido víctimas de ella a través de la historia. Y no dude un segundo en pensar en Jesús, en la angustia que debió sentir aquella noche que sudó sangre en el monte de los olivos.

 

En los golpes, los insultos, el rechazo, las miradas llenas de desprecio, las burlas, la humillación, el profundo dolor por el que pasó antes de llegar a la cruz. Y aunque en «Milagro en la celda 7» nadie llegue a ser crucificado, sí hay sentencia de muerte.

 

Memo no conoce la venganza, no sabe de ese dicho que reza «ojo por ojo, diente por diente». No hay maldad en su corazón, no encuentra razones para devolver el mal que le han hecho. Pero lo que sí abunda en su corazón es la bondad, las ganas de dar la vida por los demás. ¿No es eso a lo que todos estamos llamados?

 

¿Qué hace que un corazón endurecido se conmueva?

 

Qué dura es la vida en la cárcel. Y qué magnifica lección le da Memo a todos sus compañeros de celda, hombres que sí habían cometido delitos, hombres que sí cargaban a rastras con sus errores, hombres que sí tenían una razón para estar allí.

 

¿Qué hace un inocente en la cárcel?, ¿qué hace Jesús preso?, ¿qué hace el Rey de reyes aquella noche en la que es encerrado como un delincuente? Todo esto lo pensé al ver a Memo tirado en el suelo, lleno de golpes, con las costillas rotas y el alma triste.

 

«Milagro en la celda 7» cuenta también con un extraordinario guión, que la da el impulso necesario para hacernos desbordar en lágrimas. Para tal vez sentir la impotencia de no poder clamar justicia, pero ver en Ova y Memo el reflejo del amor de Dios.

 

Casi todos los personajes de esta película son tocados por la bondad de Memo. Parece que en el silencio de sus obras, en la inocencia de su actuar, en su absurdo e incomprendido comportamiento, todos encuentran consuelo, todos le encuentran sentido a la vida.

 

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra

 

Qué magnifica lección nos da «Milagro en la celda 7». Todos hemos cometido errores, todos hemos pecado, hemos pisado oscuridades que nos aterran o nos avergüenzan. ¿Debe morir un inocente?, ¿hasta dónde deberá sufrir una niña como Ova en la vida?, ¿por qué la injusticia sigue taladrando nuestra historia?, ¿por qué hay corazones ciegos al perdón?

 

«Milagro en la celda 7» es una maravillosa historia que nos permite a todos reflexionar profundamente. En el dolor, en el valor de la justicia, en el coraje que se necesita para luchar por la verdad. En la dicha que hay en dar la vida por el otro, en recordar que son las cosas pequeñas las que llenan de sentido nuestra existencia.

 

«Te diré dos cosas Ova. La primera es sobre la verdad, ¿viste los pájaros que persigue tu padre? No vuelan hacia el cielo, vienen en verano y se van en invierno. La segunda es sobre tu padre, Ova. Digan lo que digan, ordenen lo que ordenen, sea cual sea el castigo que le den, tu padre es un buen hombre. Recuerda eso Ova».

 

La película está más que recomendada, seguro te va a llegar al corazón. Si ya la viste déjanos saber en los comentarios qué fue lo que más te conmovió de esta historia.

 

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